"Si, al igual que yo, sois de los que creeis que tenéis poco que enseñar, mucho que aprender y aún más que compartir, éste es vuestro blog".

martes, 16 de diciembre de 2014

RUBINSTEINFISHING OS DESEA FELIZ NAVIDAD.

Un año mas, Rubinsteinfishing, el blog de pesca de aquellos que creen que tienen poco que enseñar, mucho que aprender y aún más que compartir os desea:


¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!

¡BON NADAL I FELIÇ ANY NOU!

MERRY CHRISTMAS AND HAPPY NEW YEAR! 

Веселого Рождества и счастливого Нового года!


Con los mejores deseos para los amigos pescadores



para sus familias




y como no, para nuestras amigas las truchas...


y otros peces que también amamos y respetamos tanto

sábado, 13 de diciembre de 2014

JP-727. A MICRONINFA Y LANZANDO LEJOS, EL PENÚLTIMO RECURSO. Sábado, 13/12/2014.


El día de Santa Lucía, el más corto del año, ha caído en sábado de jornada de pesca. En Alfarràs, con una temperatura ya invernal, las truchas muy selectivas han puesto el listón de su captura muy alto. Además de la diversión de su desafío, lo mejor del día ha sido poder saludar a dos tan buenos pescadores, como excelentes personas, como son Daniel Somolinos y Jonathan Calvet.

Tanta ha sido la selectividad y el resabiamiento, tanto de farios, como de irisadas, que al final he tenido que desistir de pescarlas en superficie, y he recurrido a la pesca con microninfas lanzando a distancia. Esta preciosa iris, es una prueba del éxito del cambio de estrategia.

Todo y el cambio de estrategia, de ese "penúltimo recurso", no ha sido nada fácil terminar el día con tan solo seis capturas en la sacadera. Esta vez, las preciosas farios, como la de la foto, han empatado con las irisadas (3 -3), todo y que en un par de picadas más perdí una arco-iris de tamaño descomunal, y clavé una fario por el lomo, y ya se sabe: por ética, pez al robo, no cuenta.
La serena belleza del paisaje fluvial, en estos cortos días que preludian el invierno, no tiene precio. Si además de admirarla, podemos estar metidos en el río, caña  en mano y tentando a las truchas, el placer de la experiencia roza lo sublime. .



JORNADA DE PESCA Nº  727


Dos semanas después de la impresionante borrasca, y las subsiguientes riadas, del último fin de semana de noviembre, los ríos de mi entorno cercano siguen bajando lo bastante bravos como para mantenerse prudencialmente alejado de ellos.
Este sábado de Santa Lucía, el día más corto del año, tocó nuevamente volver a emprender el largo viaje a Alfarràs, hacia ese "Far-West" o lejano oeste en donde, de un modo excepcional, fluye un Noguera Ribagorçana lo suficientemente pacífico como para vadearlo y pescarlo.
En el coto de Alfarràs, en un día soleado, pero frío, quizás como preludio de ese invierno que tenemos ya llamando a la puerta, las truchas muy selectivas y resabiadas pusieron el listón de su captura muy alto, y tuve que desistir de mi empeño de pescarlas en superficie, pasando a buscar un "penúltimo recurso" ingenioso, que practica con asiduidad mi amigo y veterano mosquero Carles Vivé.
Además de la diversión generada por el desafío de las truchas, lo mejor de la jornada fue el tener la ocasión de saludar y charlar con dos excelentes pescadores, y aún mejores personas, como son Jonathan Calvet, de Sabadell, y Daniel Somolinos, de Igualada. Por cierto, a este último hacía años que no le veía en persona, y me lleve la grata sorpresa de verle pescando en compañía no tan solo de su hijo, sino también de sus dos nietos...¡como pasa el tiempo!.
Como soy amigo de complicarme poco la vida, aproveché la ocasión de estar en la parte alta del coto, por encima del puente de la carretera C-26, para ir a tentar las truchas de unas tablas que quedan como a unos ciento cincuenta metros escasos, río abajo, de la tabla de "siempre draga", en donde transcurrió  la  casi totalidad de la jornada de pesca de la semana anterior.
Con el río ligeramente más bajo que hace una semana (según el SAIH-Ebro, 3,90 m3/seg. en el aforo de Pinyana), y una gran proliferación de algas en el cauce, estas dos tablas, una consecutiva a la otra, no estaban precisamente para pescas demasiado pesadas, y mucho menos para darle alegría al tungsteno, pero eso no tuvo la mayor importancia, pues cuando llegué a las mismas, dando un rodeo por el cañaveral para no asustar a los peces, me encontré en ambas una gran cantidad de truchas activas, comiendo en superficie, por lo que no llegué ni a enhebrar ninfa alguna.
Sin embargo, mi gozo en un pozo: todo y la gran actividad de los peces, estos eran reacios a pillar mi mosca, una vez tas otra. Era evidente que comían emergentes pero...¿de que?. La verdad es que la poca mosca que emergía era la pequeña ignita habitual en esta época en Alfarràs, pero más daba la impresión de que las truchas comían algún tipo de larva, ya que se veían más lomos que bocas.
A la hora y media larga de pescar, ya había hecho desfilar por los morros de los golosos peces una buena colección de sacar, emergentes, e incluso alguna que otra ahogada, incluyendo: imago de ignita, emergente de ignita, emergentes generalista, de CDC (si, si, pasaron incluso del siempre exitoso diseño de la "Joan Navarro Factory") y de hackle y CDC ligeramente lastradas, dipterines varios, palmers de conjunto y ahogadas con y sin bolita de collarín. A las dos horas, como no, había seguido insistiendo, pero rectificando bajos de línea, todo y que lo franco del discurrir de la ligera corriente por ambas tablas no origina grandfes quebraderos de cabeza con el dragado de la mosca, y menos aún con un bajo de línea ligeramente largo.
En fin, que las truchas estaban realmente difíciles. Es de suponer que las zurran mucho, y que están pescadas y repescadas. Nada que no me haya encontrado en ediciones invernales, con un río bajo mínimos, y en escenarios presionados como, por ejemplo, "Magic Anglès". En estas ocasiones, se impone buscar un "penúltimo recurso" que, al menos, evite el bolo, entendiendo que el "último recurso" sería otro invento milagroso, que de usarse pasaría a ser otra vez el "penúltimo". O eso, o convertir el realmente el último en salir del río e irse a tomar una cerveza (en verano), o un chocolate calentito con churros (en invierno), y que le den a las truchas, y de paso a los invertebrados misteriosos que se zampan, por allí donde amarga el pepino.  
En esta ocasión, el "penúltimo recurso" vino inspirado por un modo de pesca que usa habitualmente mi amigo Carles Vivé, y que no es otro que pescar con la ninfa más pequeña que se pueda, pero lanzando lo mas lejos posible,  dejándola derivar con libertad, sin traccionar, corriente abajo, entre las cebas de los peces que tan puñeteros pueden estar a seca.
En el fondo, es como pescar a seca, peso sustituyendo la mosca por una microninfa. En este caso, opté por una auténtica menudencia: una imitación de "larva de algo", consistente en una bolita del 00, unas cuantas vueltas de hilo madeira verde, y apenas unas fibras de colgadera para hacer de colitas, todo ello montado en un anzuelo del 19, sin muerte.
Lo que si hay que tener en cuenta, es que a la hora de poner en práctica la experiencia, vamos a estar lanzando dos elementos: la ninfa, y la bolita de indicador de picada, que en este caso ha de ser más bien generosa, dado que ha de ralentizar al máximo la deriva de la imitación subacuática, que en ausencia del pegote de plastelina flotante se vería traccionada de más por la cola de rata desplegada sobre el agua. En el fondo, es como pescar con tandem, pero con la ventaja de un señalizador de picada que no se empapa, y que facilita un paseo más pausado de la ninfa.
Por tanto, ¡mucho cuidado con el lance!, pues en el fondo estamos moviendo algo de peso, repartido en dos puntos del bajo de línea. Aquí, nada ni de florituras, ni de falsos lances (y menos ahora, para presentar una mosca que no necesita ser secada). Pescando los laterales de las orillas, mejor aún si se puede hacer un lance rodado.
Bien pues ¡el experimento funcionó! y de golpe y porrazo, en una serie de lances afortunados, capturé tres truchas casi seguidas, de entre las que, frente mío, en la corriente, hacía bien poco que pasaban olímpicamente de mis imitaciones en superficie. dos irisadas, y una fario, todas ellas muy bravas en la pelea (quizás más las mykiis que las pintonas), y todas bastante por encima de los 35 cms.
Pero tanta alegría no podría durar tanto, y tras la tercera captura, las truchas comenzaron a pasar también de la parsimoniosa microninfa, así que decidí pasar a pescar la tabla superior. En ese momento, unos cincuenta metros río arriba, tres pescadores cruzaron el río y se fueron corriente arriba. Fue a los únicos que vi, en todo el día, aparte de a Jonathan, a quien había saludado por la mañana y volví a ver casi al final de la jornada, y a Daniel y su familia, que pararon a saludarme cuando yo ya me estaba cambiando de ropa. Todo y así, me comentó el de Sabadell que en la zona de la chopera si que había habido mucha gente pescando.   Zona nueva, misma estrategia, y picada instantánea. Al clavar, me vi sorprendido por la potente carrera de una trucha que, al pegar dos saltos fuera del agua me hizo quedar con la boca abierta de lo grande que era: una irisada como un auténtico torpedo, que organizó su resistencia a base de saltos, dos, tres, y al cuarto, ya no estaba la trucha.
También noté una resistencia brutal, al pescar una fario de muy buen tamaño, pero en este caso debida a que el pez venía enganchado por la aleta dorsal. Con paciencia, pude meterla en la sacadera, y quitarle el anzuelo como paso previo a una libertad sin recompensa para mi cómputo, pues -por etica- jamás deberían contabilizarse como capturas los peces cogidos al robo.
Quizás por el gran barullo que habían causado tanto la gran irisada con vocación de saltimbanqui, como la fario enganchada por donde no debía, se frenó un tanto la actividad en la veta central de la corriente de la tabla, así que pasé al "plan B" del "penúltimo recurso", que no es otro que tentar los peces más arrimados a las orillas. De nuevo con paciencia, insistiendo mucho, y a pesar de pescar las zonas de actividad más esporádica, conseguí que el "plan B" diese sus frutos, capturando de un modo muy espaciado tres truchas más, también todas ellas grandes, dos farios y una irisada, pasando largo los 35 cms.
Pasadas las tres de la tarde, estaba helado. Mi tan bien amortizado, como machacado vader Vision Keeper necesita un parcheo urgente, pues hace agua por varios sitios, y obcecado como siempre en pos de las truchas, no me dí ni cuenta de lo realmente congelados que tenía los pies, y lo mucho que me dolían las articulaciones.
Andando como un viejo achacoso, estaba dispuesto a volver al coche incluso un poco antes de tiempo, pero la mucha actividad de las truchas de la tabla de la chopera me tentó a pasar una última hora de la jornada intentando su captura a seca, pero... fue en vano, pues creo que estas truchas, residentes de la parte del río más cercana al aparcamiento más concurrido, deben estar en el "Top Ten" de lo más zurrado y resabiado de todo el coto. Fue allí en donde me volví a cruzar con Jonathan. por segunda vez en el día; su jornada de pesca había sido bastante más exitosaque la mía, pues había capturado ocho truchas, todas irisadas, incluyendo ¡dos a mosca seca, y encima en La Chopera!. Por lo que me contó, por la mañana había habido algún rato que estaban más francas, y el las había conseguido engañar con una imitación de rhodani. Lo que era por la tarde, creo que de picar, como mucho a un billete de 500 Euros, y bien pasado por los mismos morros, no sea que Sus Majestades tengan que esforzarse innecesariamente más de lo debido.
Mientras me cambiaba de ropa, me encontré con mi amigo Daniel Somolinos, acompañado de su hijo y de sus nietos, que ya volvían a casa. Había sido una jornada entretenida, pero le sorprendió en gran manera lo muy resabiadas y caprichosas que estaban las truchas. Me hizo mucha ilusión verle en persona, tras largo tiempo de solo tener contacto por internet. Aún recuerdo cuando, hace muchos años, su hijo era un adolescente, y Daniel ya se lo llevaba de pesca. Hoy, los nietos se han unido a la afición familiar.¡Enhorabuena!.  
Ni la calefacción a tope en el coche, ni el "café con leche de descongelación", que tomé en Bellcaire d´Urgell, ni la reconfortante merienda en La Panadella me quitaron el frío del cuerpo, y aún menos el dolor de articulaciones del tren inferior. Aunque no soy consciente de ello, me estoy haciendo ya demasiado mayor para soportar los efectos pasar tantas horas en remojo, con la ropa interior empapada. Si, definitivamente, y aprovechando el parón de la semana que viene para hacer senderismo, he de encontrar un momento para reparar el vader.  

                               

JORNADA DE PESCA Nº 727



Sábado, 13 de diciembre de 2014

Temporada 2014 - 2015 - Nº 8
Temporada de cotos intensivos de salmónidos 2014-2015 - Nº 6

Coto Intensivo de Alfarràs S. M. NR12B
Río Noguera-Ribagorçana

Pescador. Ferran RUBINSTEIN

Capturas: 3 truchas fario a ninfa y 3 truchas arco-iris a ninfa

Climatología: soleado y frío.

Caudal: bajo (3,90 m3/seg. - fuente: SAIH-Ebro)

Condiciones de vadeo: vadeable sin dificultad, y sin ayuda del bastón de vadeo.

Hora de inicio de la jornada: 09,45 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,15 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Sinfonía nº 3
Sonata para piano nº 1
Sonata para piano nº 2
Anton Rubinstein

Viaje de vuelta:

Sinfonía nº 1
Sinfonía nº 2
Robert Fuchs

Variaciones Sinfónicas
Charles H. H. Parry

"Encuentro" (fantasía para violoncello y piano)
Joachim Raff

Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.

sábado, 6 de diciembre de 2014

JP-726. TRAS LAS TERRIBLES RIADAS, EL ÚNICO RÍO QUE FLUYE PACÍFICAMENTE ESTÁ EN NUESTRO "FAR-WEST". Sábado, 06/12/2014


Ajeno a los efectos devastadores de la borrasca, y las consiguientes riadas, del último fin de semana de noviembre, la Noguera Ribagorçana ha sido de los muy pocos ríos en donde se ha podido pescar con normalidad en este puente de la Constitución y La Purísima.   

Hacia poco más de un año que no visitaba la parte alta del coto de Alfarràs, y me he llevado la desagradable sorpresa de ver que han talado los chopos del aparcamiento. Otro lugar muy querido que desaparece, y que a partir de ahora solo será un recuerdo en mi memoria. 

La pesca a mosca seca fue la protagonista de la jornada, En esta ocasión incluso las grandes truchas arco-iris de repoblación estaban muy selectivas, dado lo muy pinchadas y escarmentadas que están, pues semanalmente sufren la zurra de una legión de pescadores, que sobre todo en fin de semana abarrotan este intensivo.. 

Una solitaria, pero preciosa, fario se unió a la fiesta de la pesca a mosca seca de este primer sábado de diciembre. No estoy seguro de su origen, pero muchas de las pintonas de esta parte alta del coto de Alfarràs son truchas de Piñana que se han descolgado río abajo. 



JORNADA DE PESCA Nº 726



El último fin de semana del pasado mes de noviembre, el mismo  temporal de levante que trajo abundantes lluvias en todo el territorio catalán, originó una poderosa ciclogénesis explosiva, o tormenta de gran magnitud, sobre el área del Pirineo Oriental, desencadenando un auténtico diluvio sobre la cabecera de los ríos pirenaicos de la provincia de Girona, originando el desbordamiento de ríos, ramblas y torrentes, y llegó a causar tanto graves daños materiales, entre otros, la inundación de la ciudad de Figueres, como incluso la muy lamentable pérdida de una vida humana, al ser arrrastrada por la corriente una excursionista, en la comarca de La Garrotxa.
Dada la extraordinaria cantidad de precipitación, el gran río gerundense Ter, se salió completamente de madre, demostrando que las fuerzas de la naturaleza siempre pueden dejar corta incluso la más catastrofista de las previsiones. Así pues, los habitantes de Ripoll asistieron atónitos a una de las mayores riadas de los tiempos recientes, al contemplar como al unirse el Ter y el Freser, justo en las afueras de su ciudad, bajaban corriente abajo la friolera de 300 m3/seg., que junto a la crecida de otros afluentes llenaron en menos de ocho horas lo que quedaba de capacidad del pantano de Sau, y con la apertura urgente de compuertas del mismo desbordaron la presa de Susqueda, por la que se precipitaban en caída libre cerca de 500 m3/seg. convirtiendo este paraje de la comarca de La Selva en unas improvisadas cataratas del Niágara.
Todo y que aún es pronto para evaluar los daños, nada bueno se augura acerca de la supervivencia de los peces de las cuencas alta y media del Ter, sometidos como estuvieron a los efectos de una auténtica batidora, que agitó durante casi dos días seguidos un cóctel mortal de agua, barro y rocas movidos a gran velocidad. Con todo, los supervivientes tendrán que enfrentarse a la muy dura prueba de la hambruna, pues el removimiento de todo el lecho seguramente habrá terminado también con la mayor parte de la vida invertebrada, fuente principal de su dieta.
También el Llobregat sufrió los efectos de la borrasca en su cabecera (llegaron a bajar cerca de 180 m3/seg.. por Guardiola de Berguedà), pero el pantano de La Baells, que en ese momento estaba al 88% de su capacidad atenuó un tanto el envite de la riada, y con una apertura bastante controlada de compuertas ha evitado males mayores: al fin y al cabo, por Pedret y Gironella no ha bajado mayor cantidad de agua que en los desembalses de las primaveras y veranos de estos dos últimos años. Asimismo, la crecida del principal afluente del Llobregat, el Cardener, obligó a abrir compuertas en Sant Ponç, pero no se tienen noticias de incidentes destacables en su cuenca, como tampoco las hay de las del total de su hermano mayor.
Pese a ser el gran río de Lleida, y el padre de todos los ríos de las Tierras de Poniente, el origen del Segre se sitúa en el Pirineo Oriental, y era inevitable que a su paso por La Cerdanya aumentase considerablemente de caudal. Esta vez  no ocasionó graves catástrofes, como la de la desaparición del pueblo entero del El Pont de Bar en Octubre de 1982, pero su crecida, junto con la de La Valira Andorrana, aportó agua suficiente como para volver a llenar el pantano de Oliana, forzar apertura de compuertas, y obligar a abrir las del gran pantano de Rialb, todo y que ambos desembalses fueron plenamente controlados.
Así pues, con los grandes embalses de la cuenca interna de Catalunya, o sea del sistema Ter-Llobregat, y alguno que otro de la del Ebro, con las compuertas abiertas, muy pocos han sido los ríos en donde se haya podido pescar con normalidad en este puente de la Constitución y La Purísima, que este año ha caído en fin de semana. Pero siempre hay excepciones, y en este caso, el único río que, incluso durante el episodio de la tremenda, y ya histórica, borrasca de levante de final de noviembre de 2014, siguió fluyendo, a su paso por el aforo de Pinyana, con unos apacibles 5,90 m3/seg. fue la Noguera Ribagorçana, el río más occidental de Catalunya, el que marca la frontera no histórica con Aragón (1), el río de nuestro lejano Oeste (our real far Far West).
Esto se explica debido a que la precipitación caída en el Pirineo de Lleida, el más occidental, no se vio tan afectado por la transformación de la borrasca de levante en ciclogénesis explosiva, ya que la misma vino del mar, situado mucho más al este. En las cabeceras de las Nogueras  (Pallaresa y Ribagorçana) también llovió, y con abundancia, pero la gran capacidad de sus sistemas de embalses sirvieron para absorber sin problemas el caudal de más de ambos ríos, que tampoco llegó en ningún caso a convertirse en una riada preocupante. De hecho, el mismo día en que las inundaciones eran noticia en más de tres cuartas partes del territorio catalán, en Alfarràs, pueblo leridano fronterizo con la provincia de Huesca, la Noguera Ribagorçana se "chocolateó" y apenas si aumentó unos pocos metros cúbicos por segundo su caudal.
Pintaban bastos pues, para volver a "Magic Anglès", o para intentar pescar algunos tramos libres del Llobregat, así que no me quedó otra que, contra pronóstico y forzándome a llevar a cabo un viaje largo, al que cada vez estoy menos acostumbrado, irme a pescar al coto intensivo, ahora y hasta marzo sin muerte, de Alfarràs, el que antaño y durante muchos años fue para mi, y para muchos otros pescadores, la "Fábrica de Sueños".
Regreso, contra pronóstico, totalmente imprevisto, a Alfarràs en un día ya de look completamente invernal, con temperaturas bajas (todo y que no gélidas) a lo largo de toda la jornada. A la hora de comenzar la acción de pesca, a las diez de la mañana, la temperatura era tan solo de 4º C, y al terminar la misma, a las cuatro y cuarto de la tarde, de 11 º C. El cielo permaneció gris y nublado hasta mediodía, pero a partir de ese momento se impuso el sol, pero este hecho no supuso un disparo de la columna de mercurio del termómetro, más que nada porque, de vez en cuando, alguna ráfaga de aire lo impidió.
Tal y como esperaba, el río bajaba con unos confortables casi 6 m3/seg., y quizás con el agua un tanto turbia, pero tan perfectamente pescable, como confortable de vadear.
En esta ocasión, y en previsión de que al igual que en mi penúltima visita, en noviembre del año pasado, la parte de abajo del coto hubiera quedado abandonada a su suerte, y saqueada por cormoranes y furtivos, me fui directamente a la parte alta del coto, aguas arriba del puente de la carretera C-26, en donde tradicionalmente se suele concentrar la actividad de los pescadores legales fuera de la temporada de repoblaciones, de octubre a marzo. 
Nada más llegar, cual no fue mi sorpresa al pasarme de largo el aparcamiento de la chopera, ya que los enormes chopos que daban nombre al paraje han desaparecido, engullidos por la voracidad de la sierra mecánica. Otro lugar muy querido por mi que desaparece, y que a partir de ahora será solo un recuerdo en mi memoria. Un recuerdo muy grato, eso si, de tardes de tertulia post-pesca bajo esos grandes árboles, con entrañables amigos como Francesc Bernal, Joan Navarro, Ramon Terricabras, Ramon Mena o Daniel Somolinos.
Otra previsión que se cumplió, fue la del overbooking de pescadores, tanto de los habituales de este coto (muchos de ellos venidos de un Aragón en donde ya no quedan cotos intensivos), como de los que , como yo, dedujeron que sería de los pocos en donde varear la caña, tras las tormentas del pasado fin de semana, en toda Catalunya. Acostumbrado a la paz habitual en mis salidas por el Ter, e incluso en Pedret, en donde siempre conozco lugares apartados del tránsito de la muchedumbre, este abarrotamiento de pescadores en el exiguo tramo de la parte alta me creó un gran desasosiego, pues tan solo entre el aparcamiento de la ex-chopera y la curva de la piscifactoría ya habían diez coches aparcados antes de las diez de la mañana, y siguieron llegando vehículos cargados de pescadores. Evidentemente, todos tenemos derecho a pescar, faltaría más, pero a mi me perturba de gran manera el entrar en el río y pensar que pueda molestar a alguien que ya está faenando en el mismo. Incluso la distancia de diez metros me parece poca, con tal de no causar disturbio en el que ya ocupa una postura.
De esta manera, di bastantes vueltas, arriba y abajo, intentando buscar una posturita por donde, al menos, empezar a pescar. pero no hay mal que por bien no venga, y en uno de esos paseos, aún pendiente de entrar al río, me encontré, recién llegado, con mi amigo Javier Rubio, como siempre todo simpatía y buen rollo, quien me recomendó pescar un poco más abajo de la ex-chopera, allí en donde el acceso al río es complicado debido a lo espeso del cañaveral. Quedamos en pescar juntos, a la que el se hubiera cambiado, pero ya no lo volví a ver hasta el final del día, pues encontró bastante actividad para su pesca favorita, a mosca seca, y ya no volvimos a coincidir, por lo menos dentro del río, ocupados cada uno por su acción de pesca.
La protagonista absoluta de la jornada fue la pesca a mosca seca, que ocupó el 90% del tiempo de la misma. Mi intención era la de plantarme en una tabla que conozco bien, que queda recóndita tras el denso cañaveral, y que es peculiar por tener un árbol plantado justo en medio de la entrada de la corriente a la misma, dividiendo la misma en dos; una de impetuosa, estrecha, y otra de secundaria, lenta, ancha. Tuve suerte, en el intento, pues tras aproximarme a la misma, pescando infructuosamente a ninfa unas corrientes de escaso calado, me la encontré vacía ¡toda para mi! Así pues, me dispuse a "plantar el campamento romano" y a "defender el fuerte", pues... ¡había abundante actividad en superficie en la tabla!. De hecho, esta debe ser de las jornadas que menos me he movido (salvo para lanzar), ya que la exploté al máximo y no salí de la misma hasta muy cercana la hora de poner fin al día de pesca, momento en el que volví al camino, de nuevo, pescando a ninfa.
No es tan solo porque las truchas están cada día más resabiadas, más pinchadas y han visto catálogos enteros de moscas. También cuenta el que las irisadas, mayoritarias por estos pagos, están cada vez más asilvestradas. Pero sobre todo, lo que hace muy jodido el pescar esta postura es que es de las propensas a que la mosca drague a la mínima, dado que la corriente, que entra con ímpetu a la tabla por el lado izquierdo del árbol, crea varios remolinos que se sitúan en el centro y la salida de la misma.
 Aparte de cambiar un buen montón de moscas, mi otro esfuerzo fue el de rectificar el bajo con frecuencia, y sobre todo el de concentrarme en lanzar no ya bien, sino "adecuado" para esta tan complicada postura, y cuando digo "adecuado" no se debe entender como ejecutar un pulido lance básico para extender linea, sino hacer un lance que consiga al máximo de linea apilada y de hilo flojo para evitar el dragado inmediato de la mosca...¡ardua tarea para un lanzador tan limitado como yo!, pero es a base de estos retos que se aprende, y supongo que tan, tan, tan mal no lo hice, pues me llevé como recompensa el ensalabrar seis truchas, cinco grandes irisadas, de inequívoco origen repoblado  (ejemplares todos mayores de 35 cms.), y una preciosa fario, que quiero imaginar se descolgó de Pinyana, de un tamaño un tanto más contenido (cerca de 25 cms.). Como emocionante propina, también se me escaparon un par de truchas más, a destacar un auténtico torpedo con aletas, que se llevó la mosca en la boca como recuerdo, al huir río arriba.
Eclosionaba bastante mosca, pero poca llegaba a la superficie, dada la voracidad de las truchas que las devoraban con fruición, en su fase de emergencia. En un principio, pensé que acaso fueran rhodanis, pero en una conversación a posteriori con mi amigo, el experimentado y veterano pescador a mosca Carles Vivé, el mismo me confirmó que se trataban de ignitas. Independientemente de lo que fueran, la triunfadora de la jornada, siempre que pudo bajar por el río con la dignidad suficiente, fue la emergente de CDC con patrón inequívoco de la "Factoría Joan Navarro", que pescó incluso dos truchas cuando se ahogó la imitación. Cosas curiosas de las truchas y sus caprichos: entre las muchas moscas utilizadas en el combate, estaba una imitación de ignita, en fase de imago, a la que no le hicieron ni caso, y la única mosca que no siendo una emergente de CDC terminó pescando, al menos una trucha ¡la fario! fue nada mas ni nada menos que un quironómido de color gris.    
A modo de colofón, mientras pescaba a ninfa con bastante desgana unas corrientes (las emociones de la pesca en superficie siempre me desinflan las ganas de pescar por debajo del agua), aún tuve tiempo de clavar una trucha más otra de esas grandes irisadas, que dio tan digna pelea como sus otras cinco hermanas pescadas a seca antes. Todo y sus muñonas aletas, hay que reconocer que estas truchas son muy bravas, y propensas a las cabriolas acrobáticas fuera del agua. Si los cormoranes y los furtivos no lo impiden ¡serán adversarias terribles!.
Mientras me cambiaba de ropa, volví a encontrarme con Javier. Había triunfado, pescando a seca más de veinte truchas, pues encontró una postura que era un auténtico filón, en donde las ¡como no! CDCs de la "Navarro Factory", y los excelentes tricópteros que hace Javier hicieron estragos. Este buen hombre, es todo un maestro de la mosca seca, y fue para mi un halago que me reconociese el mérito de haber salido airoso del siempre difícil desafío de la "tabla de siempre draga".
Vuelta a casa, bajo un crepúsculo invernal. Son los días más cortos del año, pero a partir de Santa Lucía, aunque sea de modo imperceptible, volverán a crecer, como crecerán otros chopos, todo y que será en otra chopera. La que conocí es historia, pero los buenos momentos vividos en ella forman parte ya de mis recuerdos. Y si es verdad que lo que nos hace eternos es la memoria colectiva de todos, como ente unificado por encima de la individualidad, espero aportar un mucho de pesca a esa esencia (cósmica) común.               
    
    
    


      
(1) La frontera histórica entre Catalunya y Aragón siempre había sido, antes de que existiese España, y después de su "supuesta" fundación por los Reyes Católicos, el río Isabena, que a su vez, y dentro del antiguo Reino de Aragón, marcaba la frontera entre castellanoparlantes y catalanoparlantes de este Reino. Esto, que no lo enmendó ni el Decreto de Nueva Planta del despótico  Rey Felipe V, cambió cuando en el Siglo XIX se inventaron las provincias, y alguien decidió establecer la Noguera-Ribagorçana como frontera entre Huesca y Lleida.  



JORNADA DE PESCA Nº 726



Sábado, 6 de diciembre de 2014

Temporada 2014 - 2015 - Nº 7
Temporada de cotos intensivos de salmónidos 2014 - 2015 - Nº 5

Coto Intensivo de Alfarràs S. M. NR12B
Río Noguera-Ribagorçana

Pescador: Ferran RUBINSTEIN

Capturas: 5 truchas arco-iris a mosca seca, 1 trucha arco-iris a ninfa y 1 trucha fario a mosca seca

Climatología: mañana, nubes altas y frío; mediodía y tarde: soleado y frío.

Caudal: medio-bajo (5,90 m3/seg - fuente: SAIH-Ebro)

Condiciones de vadeo: cadeable sin dificultad, y sin necesirad de usar bastón de vadeo.

Hora de inicio de la jornada: 10,00 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,15 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Sinfonía nº 3
Anton Rubinstein

Sinfonía en "FA" sostenido
Suite de "ucho ruido y pocas nueces"
Erich W. Korngold

Viaje de vuelta:

Sinfonía nº 2
Sinfonía nº 4
Joachim Raff

"Festklange"
Franz Liszt

Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.

domingo, 30 de noviembre de 2014

JP-725. PREPARADOS PARA SOLTAR LAS AMARRAS DEL ARCA DE NOÉ. Viernes, 28/11/2014


En el día en que, en teoría, íbamos a tener que soltar las amarras del Arca de Noé, ante la amenaza de Diluvio, no tan solo no llovió en "Magic Anglès", sinó que encima se activaron las truchas grandes, que llevaban, por lo menos para mi, bastante tiempo sin dar señales de vida.    


¿Dónde están las farios de repoblación?¿dónde están las arco-iris tamaño trofeo? El Coto de Anglès cada día está mas raro e impredecible. En este último viernes de noviembre, la mayoría de las dieciocho truchas que capturé y solté eran vigorosas farios de más de treinta y cinco centímetros. Pese a la evidente genética atlántica del ejemplar de la foto, lo que es innegable es que este pez lleva mucho tiempo nadando por el río, e incluso no sería descabellado el pensar que ha nacido en él.


Precisamente, en esta jornada que, visto lo visto lo de la semana anterior, pensaba pescar a seca, y a tal efecto me planté en el río con un equipo más ligero, va y resulta que las truchas ¡querían ninfa!. En fin, lo que manden Sus Majestades, que para eso estamos. Al menos, un par de las dieciocho capturas de la jornada si que quisieron picar en superficie; una de ellas, la que sale tan guapa en esta fotografía.   




JORNADA DE PESCA Nº 725



Todos los partes meteorológicos, a mitad de la semana final de noviembre, estaban de acuerdo de un modo unánime: un poderoso temporal de levante llegaría a Catalunya a partir del viernes, y durante las 72 horas siguientes no dejaría de llover, de un modo torrencial, en todo el territorio, y en especial en las comarcas del litoral y prelitoral de Girona.
¡Vaya mala suerte! Este temporal iba a empezar justo el viernes, día en que tenía previsto disfrutar del último de mis días sueltos de vacaciones para ir a pescar, ya que el sábado tenía un compromiso de índole familiar.
De todas maneras, los lectores y seguidores de este blog saben de mi tenacidad y perseverancia en cumplir objetivos, a veces rayana en la falta de sentido común, y no me resigné a quedarme sin mi día de pesca semanal, así que aposté fuerte por plantarme a pescar, de nuevo en "Magic Anglès", todo y lo catastrofista de las previsiones, que parecían corroborarse por adelantado cuando el jueves, cumpliéndose algunos modelos de previsión anunciados, tuve que anular mi sesión vespertina de footing debido al intenso chaparrón.
Sin embargo, en la madrugada del viernes las estrellas del firmamento nocturno me saludaron nada más salí al balcón de mi casa, para ver si tendría que volver a meterme en la cama, o bien podría emprender el viaje. Ante tan buen augurio, no dudé en cargar el equipaje de pesca en el coche, y ponerme rumbo a Anglès, conduciendo bajo un cielo encapotado, amenazador y gris nada más salir de la gran ciudad, pero en el que se fueron abriendo claros a medida que avanzaba hacia esas tierras verdes de nuestro norte, por donde fluye esa gran artería de agua y vida que se conoce como el Río Ter.
Curiosamente, en el día en que, en teoría, íbamos a tener que soltar las amarras del Arca de Noé, ante la amenaza de la llegada de un Segundo Diluvio, no tan solo no llovió una gota en "Magic Anglès", sino que incluso se activaron las truchas grandes, que llevaban, por lo menos para mi, bastante tiempo sin dar señales de vida.
Para más sorpresa positiva, todo y que las calles de Anglès estaban mojadas por algún chaparron reciente, el río Ter  bajaba con el agua clara, incluso aguas abajo de la Riera de Osor, y encima con un caudal bajo, quizás con un ligero repunte al alza con respecto al de la semana anterior, todo ello señal de que el día anterior, y a diferencia de las comarcas de la costa en donde vivo, en este sector de los límites meridionales de Les Guilleries no debió de llover de un modo significativo      
No os vayáis a pensar, amigos lectores, que el día de pesca transcurrió en un día soleado y apacible. Todo y que durante las primeras horas de la mañana se abrieron claros, las nubes los engulleron bien pronto, y a partir del mediodía y durante la tarde el cielo permaneció gris y amenazante. Todo daba a entender de que, de un momento a otro, llovería con intensidad. Sin embargo, está visto que en esto de la evolución de los meteoros, allende de su previsión, no hay nada escrito, y ta pesar del concierto de truenos que se pudo escuchar, sobre las montañas de Les Guiilleríes y la meseta acantilada de El Far, a partir de las cuatro de la tarde, siguió sin caer ni una gota, de tal manera que, terminada la jornada, pude cambiarme de ropa en seco e incluso ir a merendar, como es sana costumbre después de las fatigosas horas de triscar por el río, sin tener que enfundarme el impermeable.  
En fin, vamos a dejar la meteorología para los Sres. Molina y Mauri (1), pues este es un blog de historias de pesca, y no de física aplicada al estudio de los fenómenos naturales, y paso ya a contar algo sobre acción de pesca, que es lo que supongo la inmensa mayoría de lectores está esperando.
No soy el único que piensa que el Coto Intensivo de Anglès está muy raro últimamente, raro e impredecible. Gran parte del mosquerío (fino, virtuoso e incluso elitista en algunos casos, mas "de batalla" y menos sofisticado, por lo menos en el mío propio) coincide en que las cosas han cambiado, y mucho, de un tiempo a esta parte en este destino de pesca, tan popular entre la parroquia mosquera que no se resigna a quedarse en casa, tras el fin de la temporada oficial. ¿Dónde están las truchas fario de repoblación? ¿dónde están las grandes arco-iris de antaño? En este último viernes de noviembre, la mayoría de las truchas que capturé (doce de dieciocho) y solté eran vigorosas fario de innegable genética atlántica (captura de un macho, con morro ganchudo incluída), muchas de ellas (ocho de doce) de mas de treinta y cinco centímetros, incluyendo una de más de cuarenta y cinco centímetros. Pese a la evidente genética atlántica de estas truchas (pocas pero grandes pintas, en una librea de un marrón anaranjado, con vientres que varían de un amarillo intenso al casi naranja), lo que es innegable es que estos peces, a la vista de sus muy poderosas y desarrolladas aletas, llevan mucho tiempo nadando por el río, y no sería, para nada, descabellado pensar que han nacido en él. Por tanto, día de mucha tensión de líneas, y también de darle mucha faena al freno progresivo del carrete, y todo ello bastante contra pronóstico, pues desde hacía tiempo, la captura de truchas pequeñas, mayormente farios de origen repoblado, se estaba convirtiendo en lo habitual en mis visitas (y también en las de otros pescadores) a este coto.
Misterios de los ríos: no hacía ni una semana, pescando muy cerca de donde estuve pescando en esta ocasión (parte baja del coto), ya me llamó la atención que todas las truchas pescadas, en aquella ocasión predominantemente pequeñas, fueran farios con toda la pinta de haber nacido en el río, pese a que no tenían para nada el aspecto de ser de origen atlántico. A la semana siguiente, y apenas unos cien metros por encima de donde terminé de pescar el otro día, dentro de la parte baja del coto, van y salen truchas grandes, con muestras de un origen genético distinto. En fin, yo ya no se que pensar, salvo que quizás en esta parte del coto, poco frecuentada pero pescada y repescada al fin y al cabo, se han acabado las farios de repoblación, hace tiempo que ha desaparecido la irisada, y ahora, cuando se activan, dan la cara truchas que, o bien ya llevan mucho tiempo en el río, o bien son nativas.
En acción de pesca, pura y dura, contaros que, de nuevo, volví a presentar batalla con la herramienta menos adecuada, pero ello tampoco fue impedimento, igual que otras veces, para salir del paso con dignidad. Visto lo visto la semana pasada, y esperanzado con poder pescar a mosca seca todo el día, bajé al río con la caña Vision GT Four de 9 pies para linea 5, todo un estándar de caña corta para pescar a seca. Precisamente ¡mirad que suerte! en esta ocasión va y resulta que las truchas ¡querían ninfa!. En fin, lo que manden Sus Majestades, que para eso estamos. Al menos, un par de las dieciocho capturas del día si que se interesaron por la seca, todo y que solo una lo hizo por la ídem pura y dura, mientras que la otra lo hizo por el tricóptero del tándem de seca y ninfa,. en uno de los episodios que estuve pescando con este combo de imitaciones.
La acción de pesca del día, comenzó en una larga tabla, de escasa profundidad, en donde era evidente que había actividad en superficie, todo y que bastante esporádica e irregular. Estaban francamente duras, y tuve que bregar mucho, cambiar moscas e incluso recomponer el bajo de línea al alza de longitud, para acabar pescando una trucha, pequeña, con una imitación de emergente generalista con exhuvia de polywing, en anzuelo pequeño, y ver como se me desclavaban dos nada más darles el cachete. La eclosión, escasa, era de una pequeñas efémeras verdosas, que no logré identificar plenamente.
Cerca del mediodía, el bagaje de capturas era bien pobre, y me estaba resignando al hecho de un día de pesca de resultados bastante miserables, cuando decidí probar a ninfa una poza de escasa profundidad. Aquí el panorama cambió, y viví casi dos horas de locura, pescando truchas grandes una detrás de otra hasta llegar a la doceava captura. Por suerte, mi carrete Sage 4405 no me falló, y su escelente freno progresivo fue clave para pelear con éxito con peces de gran vigor y resistencia en el combate. La suposición de que los peces pudieran estar más bien placados al fondo devino en certidumbre, y así no dudé en recurrir a perdigones con un poco más de peso, resultando letal el de color rojo chillón, todo y que el de color morado también fue el responsable de alguna captura que otra.
Satisfecho, y con la sonrisa de oreja a oreja, abandoné la postura, más quemada "que la moto de un hippy", para internarme en unas corrientes pescando con el tándem, de seca y ninfa, pero de este nuevo episodio apenas si obtuve un par de desclavamientos de algún pez que picó desganado, y la captura de otra trucha, de las pequeñas, que se interesó por el tricóptero.
Tras una larga pausa, para orinar, beber un té con limón de mi neverita portátil, fumar y descansar un rato sentado en una piedra, viendo fluir el río oscuro bajo un cielo plomizo, me interné en unas corrientes muy batidas, con mucho espumerío, y allí, pescando a golpe de muñeca, con tan solo el hilo, y con un par de perdigoncillos muy ligeros, todavía tuve tiempo de capturar cinco truchas más, de entre 25 y 30 cms., antes de que el insistente retumbar de los truenos, en una lejanía que cada vez percibía como más cercana,  me aconsejase una prudente retirada, en miras de poder cambiarme de ropa en seco, y evitar el siempre incómodo contorsionismo en el interior del vehículo.
De vuelta a casa, feliz por el tan inesperado, como positivo, desarrollo de los acontecimientos de la jornada, no dejé de pensar en que siempre debemos apurar al máximo, dentro de la prudencia, eso si, la ejecución de nuestros planes, pues incluso las previsiones hechas con el mayor rigor científico pueden equivocarse. En eso pensaba, conduciendo hacia el sur de la superpoblada costa, bajo un cielo nocturno despejado y lleno de estrellas.       
Y ¿colorín colorado, este cuento se ha acabado? Pues no, por esta vez, al menos, la historia no termina con el regreso a casa, tras el oportuno embadurnado de manos con Brummel y la ingestión de la siempre apetecible merienda. Todo y el fiasco en la previsión meteorológica del viernes, al final si que llovió, y lo hizo, durante el sábado, e incluso lo está haciendo el domingo, dia en que, a última hora de la tarde estoy finalizando el redactado de este artículo, de un modo tan torrencial y continuo en todo el territorio catalán, que ha provocado el desbordamiento masivo de ríos, torrentes y ramblas a lo largo y ancho de nuestra geografía. Esta mañana, ya abundaban en Facebook  fotos y videos por doquier, ilustrando los terribles efectos de las aguas fuera de madre, que en algunos casos han llegado a ser devastadores. De entre los muchos visionados, me ha llamado poderosamente la atención uno de mi amigo David "Mosqueitor", de la localidad pirenaica de Ribes de Freser. Por lo que se ve, en esta villa del Pirineo de Girona, los ríos Freser, Segadell y Rigard, que bañan la localidad, han producido severos daños en algunos inmuebles, e incluso han inundado el teatro municipal, en cuyos bajos la gente que achicaba el agua  han encontrado una trucha. Pobrecito pez, igual se había presentado al casting para hacer de Lady MacBeth.     



(1) Tomás Molina y Francesc Mauri, son los dos meteorólogos (u "hombres del tiempo"), mas famosos y reputados de la Corporación de Radio y Televisión Autonómicos de Catalunya. Completan el equipo Dani Ramírez, Eloi Cordomí y Jofre Genoé, además de Gemma Puig, como única fémina.



JORNADA DE PESCA Nº 725



Viernes, 28 de noviembre de 2014

Coto Intensivo de Anglès - El Pasteral S. M. TE015
Río Ter

Temporada 2014 - 2015 - Nº 6
Temporada de cotos intensivos de salmónidos 2014 - 2015 - Nº 4

Pescador: Ferran RUBINSTEIN

Capturas: 16 truchas fario a ninfa y 2 truchas fario a mosca seca

Climatología: nublado y templado, con amenaza de lluvia que no llegó a materializarse.

Caudal: bajo.

Condiciones de vadeo: vadeable sin dificultad, siendo recomendable el uso del bastón de vadeo por lo resbaladizo de las rocas.

Hora de inicio de la jornada: 10,00 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,15 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Sinfonía nº 5 "de la Reforma"
Felix Mendelssohn

Concierto para órgano y orquesta nº 1
Concierto para órgano y orquesta nº 2
Josef G. Rheimberger

Viaje de vuelta:

Sinfonía en "FA" mayor
Concierto para piano y orquesta en "RE" mayor
Ludwig Thuille

Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.

sábado, 22 de noviembre de 2014

JP-724. VICTORIA PÍRRICA, CON PESCA LIGERA, EN MAGIC ANGLÈS . Sábado, 22/11/2014

Victoria Pírrica en "Magic Anglès": hubo diversión y pesca con "jogo bonito no stop", pero la tensión de líneas fue de baja intensidad, pues predominaron las pequeñas, todo y que preciosas, truchas fario. Las grandes irisadas, tan abundantes hace un tiempo, no dieron la cara ni por un momento, por lo menos en la parte del coto en la que estuve pescando.  . 

Lo más curioso del  día, fue que todas las truchas fario que pesqué ayer, pese a su discreto tamaño, tenían toda la pinta de ser nativas del río. De las once capturas, ni una tenía el aspecto de proceder de alguna repoblación, todo y que para el Mástrer del pasado mes de octubre se repobló con profusión. En fin , un nuevo misterio más que añadir a los muchos que nos deparan los ríos en general, y el Ter, a su paso por Anglès, en particular.   


JORNADA DE PESCA Nº 724


Victoria "Pírrica", en "Magic Anglès". Hubo diversión y pesca con "jogo bonito" todo el día, hubieron capturas (más de diez) e incluso emociones, pero la tensión de líneas fue de baja intensidad, ya que, salvo un par de excepciones, picaron truchas farios muy bonitas, pero de tan escasa entidad que, aparte de cuatro cabriolas acrobáticas fuera del agua, poca faena le dieron a mi ayer un tanto sobredimensionado equipo, caña Scott A2 de 10 pies para línea 6, que elegí pensando en que todo y el bajo caudal del río, tarde o temprano podría entablar combate con alguna de esas enormes irisadas, los famosos "torpedos con aletas", antaño tan abundantes en todo el coto, las cuales no dieron señales de vida, salvo en una contada ocasión, por lo menos en el sector de este intensivo en donde estuve pescando, o sea la zona baja del mismo    
Después de casi poco más de un mes, volví a pescar en sábado tras haber estado varias semanas haciéndolo en laborables tales como lunes o viernes, debido a que entre el final de octubre y la primera quincena de noviembre, se me habían acumulado un montón de compromisos familiares, e incluso tuvo que marchar a Baleares por unos días, fin de semana de por medio, para atender a una operación que le practicaron a mi hermano mayor.
Esta vuelta a la pretendida "normalidad", o sea pescar en sábado en un coto intensivo sin muerte de los más frecuentados de nuestra geografía, tampoco ha supuesto tener que compartir el río con la muchedumbre; bien al contrario, he visto muy poca gente pescando, y encima de lejos. Por desgracia, a la guardería fluvial no la he visto, ni de lejos, ni de cerca.     
Lo que no ha cambiado sustancialmente, es la climatología, que ha sido muy parecida a la de mis dos últimas jornadas: un día nublado y gris, que ha dado paso a aperturas esporádicas de claros, y con una temperatura inusualmente benigna para la época del año, que unida a un alto grado de humedad me ha hecho sudar de lo lindo, al ir más abrigado de lo necesario.  
Sin embargo, el cambio más llamativo, con respecto a mi última visita al coto (1), ha sido que el caudal del río ha bajado, de un modo drástico, a esos 5 m3/seg. que son moneda de pago frecuente en los otoños e inviernos de esta parte del Ter, aguas abajo de la presa del Pasteral, nada más consideran los gestores del agua que ha terminado la temporada de regadíos.
Supongo que este factor caudal bajo ha sido más determinante que no la climatología, en lo que al desarrollo de los acontecimientos se refiere. A partir de ahora, y hasta bien entrada la primavera, tocará acostumbrarse a ello, como cada año, en Anglès. Esto quiere decir, pescar en un río en que el vigor de las corrientes está reducido a la mínima expresión, y donde la trucha permanece bastante menos activa, toda vez que hay que aproximarse a la misma con mucho cuidado. Por otra parte, este río con el caudal cercano al mínimo ecológico lo que tiene de bueno es que está hecho que ni ex-profeso para pescar largo a seca, o como mucho a tandem de seca y ninfa, o sea un quasi obligatto de "jogo bonito", o pesca lo más ligera posible. De hecho, ya saben los seguidores de este blog, a base de leer mis crónicas de pesca, que curiosamente cuanto mas pesco a seca, sobre trucha vista, es precisamente fuera de temporada, en los otoños e inviernos, y aquí, en "Magic Anglès".
A nivel pesca, la jornada tampoco tuvo mucha historia: nada más llegar al río ya encontré truchas activas comiendo en superficie, y nada más ver el panorama me dieron ganas de volver al coche para ir dejar la Scott y llevarme de vuelta la Vision GT four, 9 pies para línea 5, una herramienta mucho más grata de manejar, tal y como estaba el río, y dada la actitud de los peces, que no la caña de 10 pies. Sin embargo, sucumbí a la pereza, y decidí amoldarme a sacar partido de lo que disponía en ese momento.
De todas maneras, tampoco fue tan dramático, ni tan incómodo, el manejar la caña de 10 pies para línea 6. En verdad, solo tuve dificultad lanzando y posando moscas pequeñas, pero a la hora de manejar el tándem el lance ganó en precisión, y gracias a la sobrada potencia de la caña, y al mayor calibre de la línea, pude alargar un poco más la distancia, todo y llevar un bajo de línea quizás un poco demasiado largo para pescar con una mosca y una ninfa, aunque esta última nunca dejó de ser de tamaño ínfimo.
Las truchas estuvieron más resabiadas de lo normal al principio de la jornada, para ir ganando agresividad y descaro con el paso de las horas. Así pues, comencé pescando con moscas muy pequeñas, y acabé faenando con un gran tricóptero de pelo de ciervo, combinado con un microperdigón (anzuelo del 19, con bola del 00). Al igual que en la jornada anterior, en otra parte del Ter, en que pesqué a mosca seca gran parte del día, en ningún momento tuve claro que c... estaban comiendo las truchas. Supongo que la emergencia de algo que ni vi volar, o quizás algún bichín muy pequeño, posiblemente del tipo terrestre.
Como he dicho al principio, la jornada no dejó de ser divertida. Lástima del escaso porte de los peces, porque tan solo si la mitad de los capturados hubiera pasado de los 30 cms., la sensación de "Victoria Pírrica" simplemente se hubiera evaporado. También fue una pena que dos de las mejores truchas se me desclavasen en la pelea, y que el único "pepino" (una fario de gran tamaño, que picó precisamente en el último lance de la jornada) se llevase el tricóptero clavado en la boca, a modo de piercing, al fallar el nudo del codal justo cuando, nada más iniciada la pelea, el pez ganó la siempre ventajosa postura de aguas abajo, valiéndose de la escasa, pero suficiente para sus propósitos, corriente de la postura.
Para los amantes de los detalles, y en lo que a capturas por señuelos se refiere, cinco truchas picaron a moscas pequeñas (tres a quironómodo de color gris, y dos a una emergente generalista, con exhuvia de poly-wing), y cinco más le arrearon dentellada decidida a un tricóptero tan peludo como exagerado, y a la vez contrastadamente eficaz, como el "punky" de Marc Vande Vliet. Sólo una onceava pintona picó a la micro-ninfa, un mini perdigón amarillento con bola del 00.
Una de las cosas que más me sorprendió de la jornada fueron precisamente las truchas. Pese a su tamaño contenido, todas ellas tenían unas aletas perfectas, bien formadas y vigorosas. Todo y las diversas libreas, la impresión que me dieron es que se trataba, en todos los casos, ¡ojo al dato!, de peces nacidos en el mismo río. ¿Y las farios de repoblación, tantas como echaron para el Máster celebrado a principios de octubre pasado?¿Y las arco-iris, sobre todo las "barras de pan" y "submarinos con aletas", tan abundantes antaño? Pues bien, tanto unas como otras parecen haberse esfumado del río, así como los ávaros se esfumaron de la historia.
Tras la bien merecida merienda, conduciendo de vuelta a casa, me vino a la cabeza la historia de Pirro, rey griego de Epiro, quien invadió la Península Itálica dos siglos antes de Cristo y derrotó repetidas veces a los siempre tenaces y perseverantes Romanos, pero a costa de tan grandes pérdidas que, pese a las victorias continuadas y a no haber conocido la derrota en ninguna ocasión, tuvo que retirarse, agotado, ante tan incansables enemigos. Se dice que, tras la batalla de Heraclea, contemplando el campo de batalla, Pirro comentó

Otra victoria como esta, y tendré que regresar a Epiro solo

 Esto es lo que se llama una "Victoria Pírrica", como la mía en este sábado de Santa Cecilia, patrona de ese arte sublime que es la música, otra de mis pasiones, en la que ni la pesca vistosa, ni el uso del "jogo bonito" continuado puede justificar la sensación de vacío de tan escasa tensión en líneas.       
   
                  
(1) Jornada de Pesca nº 721 - Viernes, 24 de octubre de 2014. 


JORNADA DE PESCA Nº 724

Sábado, 22 de noviembre de 2014

Coto Intensivo de Anglès - El Pasteral S. M. TE015
Río Ter

Temporada 2014-2015 -Nº 5
Temporada de cotos intensivos de salmónidos 2014-2015 - Nº 3

Pescador:
Ferran RUBINSTEIN

Capturas:
10 truchas fario a mosca seca y 1 trucha fario a ninfa

Climatología: nublado, con aperturas puntuales de claros; temperatura muy suave y alto grado de humedad.

Caudal: bajo

Condiciones de vadeo: vadeable sin dificultad, siendo recomendable el uso del bastón de vadeo debido a lo resbaladizo de las rocas.

Hora de inicio de la jornada: 10,30 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,15 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Sinfonía de Montaña ("Ce qu´on entend sûr la montagne")
"Festklänge"
"La batalla de los hunos"
Franz Liszt

Viaje de vuelta:

Concierto para violín y orquesta nº 2 "en estilo húngaro"
Joseph Joachim

Obertura "Dmitriy Donskoy"
Anton Rubinstein

Líneas Tensas!



Ferran RUBINSTEIN

viernes, 21 de noviembre de 2014

PARTES DE PESCA HISTÓRICOS... RECIÉN DESENPOLVADOS DEL ARCHIVO.



Hola Kamaradas:

Hacía tiempo que no desempolvaba alguno de los partes de pesca, que publicaba en la tertulia de los foros de Conmosca "Pesca de Salmónidos Jornada tras Jornada", y hoy me he decidido a hacerlo, con un par de ellos que todavía no he rescatado para el blog. Espero que os gusten, y os hagan entrar tantas ganas de ir a pescar como a mi.


NIEVE EN LAS CUMBRES Y FARIOS EN EL RIO. 
 
La mañana del día 15 de Agosto, me despedí de mis compañeros del Centre Excursionista, Armand y Jordi, en el parking de Tavascan, tras haber compartido con ellos la dura travesía de montaña conocida como "La Porta Cel".
Justo 5 días antes, en una tarde calurosa y sofocante, había tenido la ocasión de saludar a pie de rio a los amigos Oso y Costa. Cinco días después, y tras varias jornadas con niebla y frio intenso, me despedía de mis compañeros de travesía en un entorno más propio del otoño avanzado que de un día de la Virgen de Agosto: cielo gris, ráfagas de viento frio y ¡nieve! por encima de los 2.000 m.
Parecía que iban a pintar bastos, pero uno, por desgracia, no puede elegir los días de pesca. Disponía de sólo 5 días "de permiso" después del trekking y antes de volver con mis niñas a la playa, y no era cuestión de desperdiciar ni un minuto.
Llegué a Alins (Vallferrera) justo cuando un viento frio y molesto apartaba las espesas nubes abriendo pasillo para un sol otoñal.
El objetivo: pescar o interntarlo en el Coto Vallferrera sin muerte nº 1, conocido en la orden de vedas como ZPC de Ainet de Besan.
Las primeras 2 horas, pescando despacio desde las piscinas de Alins hasta bien pasado el camping, fueron totalmente baldías, hasta que en unas corrientes una trucha de buen porte se interesó por la ninfa de mi tándem, y tras una breve pelea se desclavó. Buena señal, por lo menos hay peces en el rio.
Al llegar a una pequeña poza, opté por la famosa "estrategia Romea" (1), o sea, de rodillas o cuerpo a tierra, y a observar que menea la aleta sin ser visto. ¡Touché!, una pequeña poza con "de todo un poco": pepinos, pepinillos y sardinillas. Así, sin ser visto, y con mis lumbares castigadas por 5 días de arrastrar mochila y de camastros de refugio, conseguí mis dos primeras preciosas truchas del Vall Ferrera: la primera un bichín de apenas la talla justa, pero la segunda un buen "burranco" de casi 35 cms.
A partir de ese momento, a eso de las 2 de la tarde, Lorenzo el Rey no se resignó al ataque traidor del General invierno, e impuso su reinado, volviendo de súbito al verano real.
Canguro paravientos fuera, pues, y a las corrientes con trico de pelo de ciervo, en donde no tardé en capturar un par de truchas más.
La llegada a un nuevo "parado" de aguas, supuso la vuelta a la postura genuflexa,y esta vez con la exigencia de lances muy calculados debido a lo emboscado de la postura.
Pura estrategia: sin renunciar al tándem, lances que esquivasen las ramas, toda vez que pescaba primero las aguas más paradas a corta distancia de mi, para dejar para luego la entrada de corriente del final de la postura.
Y esta vez hubo suerte, y la postura fue pescada "de manual", o sea: en menos de tres lances, primera captura, arrastrada a la sacadera antes de que subiera rio arriba y alborotara el gallinero. Tiempo para moverse con total discreción a buscar la pesca más cómoda posible sobre el final de la leve corriente. Cigarrillo -para calmar aún más el gallinero-,un par de pasadas del tándem y... otra trucha. ¡Que farios tan preciosas!. Ahora , ¡por fin! posiblidad de un lance más largo, sobre la entrada de la corriente, y esta vez, otra trucha que acaba en la sacadera, pero víctma de la pasión por el irresistible trico de pelo de ciervo de tamaño "king size".
A partir de ese punto, el Vallferrera deja de dar tantas concesiones, y se convierte en un rio muy, pero que muy emboscado. Todo y así, y a tener que pescar muchas posturas "con ballesta" aún tuve ocasión de pescar una trucha más, y de revolcar al menos cuatro que no vieron mi sacadera más por mi torpeza, que por su bravura.
Satisfecho, y con las lumbares y rodillas molidas ,llegué al límite del coto, la confluencia con el Rio de Tor ¡Que lugar más agreste!.
Habia cumplido otra de mis grandes ilusiones, pescar en la Vallferrera, valle que me había impresionado hacía 25 años atrás cuando subí por primera vez la Pica d´Estats.
Cinco años después, cargado de "tresmiles" e incluso un"cuatromil" alpino en mi "currículum" montañero, volví a subir a la Pica d´Estats, y esta vez aproveché para, en el mismo día, subir  el Pic de Sotllo y el Montcalm.
Sin embargo, en este pasado trekking, y aparte del Pic de Certascán, volví a subir -por tercera vez- a la Pica d´Estats. Pero esta vez sin ambición, sin pasión. Lo mejor de los dias de montaña era la compañía de los amigos con los que he compartido tantos años de mochila y piolet, sobre todo con Jordi, con quién había subido a la Pica d´Estats en el lejano 1.988.
Abajo en el valle, me esperaban el rio y las truchas. un desafío, para mi, tan digno e importante como coronar cualquier montaña.
Curiosamente ,Jordi habia sido mi compañero de pesca cuando los dos éramos adolescentes, y pescábamos en el mar o íbamos "de carpas" al Pantano de Vallvidera, o a Monistrol. Sin embargo, con los años su pasión por la pesca se extinguió hasta llegar a la indiferencia, mientras que la mía prendió como una llama a la que ¡por fin! pude cumplir otro de mis sueños de adolescente, y que no era otro que poder llegar algún día a pescar a mosca.
En fin, ya es hora de finalizar este rollo sentimental. Volvamos al pasado 15 de Agosto. A las 6 de la tarde hubiera sido un buen momento para ir a la parte baja del coto, ver si el rio no había sido pisado, y hacer un "sereno".
Sin embargo, me sentía embriagado por la euforia de haber pescado, con éxito, en un rio que era leyenda para mí, y además mis articulaciones me pedían un descanso.
Tiempo pues, para recoger bártulos, embadurnarse bien de Brummel, e ir a comerse un "Magnum" de esos que anuncia Eva Longoria, triste sustituto de los Imperiales manjares de Can Nasiet Republic.  Seguramente, la señora Longoria, latina, piel canela y vitalista sería un bocado más apetitoso que no los Magnums que promociona. 

 
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Viernes, 15 de Agosto de 2.008

Coto Vallferrera sin muerte nº1
(ZPC de Ainet de Besan)

Capturas: 8 truchas fario (5 a ninfa y 3 a seca).

Climatología: ventoso y frio por la mañana, y soleado y templado a partir de primera hora de la tarde.

Pescador: Ferran RUBINSTEIN.

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LIneas Tensas!



Ferran RUBINSTEIN.




JORNADA PRÓLOGO DE LA TEMPORADA 2.007 EN PONTS - MEJOR DE LO ESPERADO, HABIDAS LAS CIRCUNSTANCIAS. (INCLUYE : AIRWICK OLOR PORCINO” Y “EL PISCÓPATA DE LA CUCHARILLA").

Hola amigos:

Tal y como avancé en estas páginas la semana pasada, ayer me desplacé a Ponts, con el fin de vivir allí tanto la apertura anual de ese coto, como la “jornada prólogo” o previa a la inauguración de la temporada truchera oficial.
Como era de temer y esperar, un cartel colgado en la tienda de pesca “Can Basté” y otro en el “Bar Cadí”, ambos lugares de venta de tickets, y editado por la Sociedad de Pesca local, alertaba a los posibles pescadores de que no se habían autorizado repoblaciones, pues la DGMAi HA no las había autorizado.
Supongo que eso, y el “boca-oreja” durante la semana, disuadió a muchos pescadores. El caso es que, después de desayunar, y con un omnipresente aroma de “Air-Wick Porcino” (ayer el viento traía todo el olor de purín de cerdo de las granjas aledañas hasta el mismo pueblo de Ponts), me dispuse a ir al rio y ver si de verdad aún quedaban peces, alli. Inexistencia la cual, de producirse, la Sdad. de Pescadores local “no se responsabilizaba”.
La jornada fue totalmente inusual. Para empezar, el dia no cuadraba para nada con la imagen habitual que tengo de un dia de pesca en Ponts a principios de temporada, y que es la de un rio crecido y bravo, que impone tan solo de meterte un par de pasos dentro de la corriente, bajo un cielo oscuro y amenazante y soportando un desapacible viento frio.
Ayer sin embargo, lucía un sol digno de la primavera avanzada –extremo que parecía querer desmentir, en solitario, la arboleda gris, parda, y desprovista de hojas- y el temible Segre, bajaba que daba pena de la poco agua que llevaba. Era el cauce de algunos agostos, pero trasladado por un extraño capricho al preludio de la primavera. ¡Que miedo! Si ahora baja así de caudal, y si nada lo remedia.... ¿qué nos espera para la canícula estival?
Otra de las imágenes típicas de las primeras jornadas de la temporada en Ponts, es la de un overbooking tal de pescadores que, sería necesario poner en la orilla , y cada x metros, una máquina de turnos como las que hay en la tocinería del súper. Pues nada: ayer gente pescando haberla, la había, pero no gentío.
Supongo que los dos factores anteriores, fueron bastante decisivos para que, todo y no haber habido repoblación alguna, pescase bastante bien y con un resultado que, creo no habría pensado antes de salir de casa ni cuando venía hacia Ponts escuchando a Paderewski, esto es: cinco truchas arco iris a ninfa.
Viendo lo bajo de caudal que discurría el rio, y a sabiendas de que –en el mismo supuesto que en Oliana- la trucha que presumiblemente quedaba era “veterana del rio”, opté por pescar con ninfas muy pequeñas. Opción refrendada y avalada por mi amigo Antonio “El Pintor”, quien junto con su amigo “Franchu” no quisieron perderse el “gran show” de la apertura de Ponts.
Coincidí con Antonio mientras me estaba cambiando “de faena” por la mañana. Bien entrada la tarde volví a cruzarme con él, y de paso aproveché para pescar un rato en su compañía y la de Franchu, y ser testigo de dos curiosos hechos que relataré más adelante.
Vamos ahora con la acción pesca. Al principio, tuve que hacer todo el acopio de mi paciencia para esperar a que tres pescadores de lance dejasen de batir unas corrientes “muy golosas” que yo quería prospectar con las ninfas. Tardaron lo suyo, pero al final se fueron y por un momento no vino nadie más ¡milagro, la postura era para mi! Hasta se me hacía extraño estar en solitario tal día como aquel en Ponts.
Si quedaban truchas en el rio, tenían que estar en esas corrientes... era de “Libro Gordo de Petete”, y por esta vez no me equivoqué. A la tercera varada tuve la primera picada y ensalabré una señora iris de buen tamaño (como todas las que ayer les toqué las escamas). En menos de un cuarto de hora había clavado un par mas y se me había desclavado otra. Fue entonces, al levantar la vista del señalizador de picada, cuando me dí cuenta de que por encima mío tenía tres señores pescando con cucharilla la misma postura que yo, y por debajo dos más, lo que hacía cinco el número de cucharillas que pasaban cerca de mi, por lo que decidí no entrar en discusiones, y me fui a buscar fortuna en otro sitio, muy contento de constatar de que “aún quedan truchas en el rio”.
Apenas había gente en la corrientes que quedan por encima de la piscifactoría, así que busqué un hueco para mi uso personal y sin molestar a nadie, y me puse a batirlas con persistencia, y allí clavé otra trucha.
La quinta y última trucha la hice en un remanso de agua, sino parada, con escasísima corriente. Fue la excepción a las capturas en corrientes, aunque cosa curiosa, nada más desanzuelarla y en la siguiente varada ¡tomó la ninfa como un cohete otra trucha que estaba más o menos en el mismo sitio que la anterior!, y tras revolcarla, consiguió desclavarse.
A la hora “estandar” de comer (That is in Spain at 02,30 p. m.) bien poco gente quedaba en el rio pescando, aunque lo cierto es que por lo menos quedaba la más conflictiva, como leeréis a continuación.
Me encontré, de nuevo, con Antonio “el Pintor” y Franchu, que se iban a la zona de kayaks, pues allí habían visto moscardear. Como era el mi intención la de pescar a seca si subían, les dije que si no les importaba les acompañaría, pero que antes iría a aparcar bien el coche.
Al llegar a la zona de kayaks, me encontré a Antonio, en medio de la corriente, discutiendo a voz en grito con un “semoviente” armado con una caña de cucharilla, que se movía por la orilla con andares simiescos, bombardeando a cucharillazos la misma postura que Antonio, pero con tanta alevosía que por poco no le da con la cucharilla en la cabeza.
Además, el energúmeno espetaba a voz en grito que “Vosotros pescáis con artes prohibidas, que eso de la ninfa no es legal”. A eso que, para mayor rabieta del individuo, Antonio clavó ante sus narices un señor truchón fario de cerca de dos kilos, con una emergente. Trucha digna de foto, si señor. Y sesión fotográfica que hicimos en la orilla mientras el cucharillero demente seguía lanzando y andando a la vez desde la orilla de enfrente, como poseído por un ente demoníaco que le hubiese condenado a ser una fiera enjaulada.
Tardo lo suyo que, aquel subnormal dejase de imprecarnos y de echar la cucharilla a un palmo de nosotros. Supongo que ayer, debía ser día de permiso en algún manicomio. Por suerte se lo dieron al “tonto de la cucharilla”, aunque tal y como están las cosas, el día menos pensado sueltan a Hannibal Lecter, y ya podemos empezar a correr si le da por cabrearse con nosotros.
En fin, que con tanto estrés a cucharillazos, las truchas que estaban subiendo, dejaron de hacerlo, y me quedé con las ganas de pescar a seca.
Y justo cuando Antonio estaba en plena “exhibición” de clavar truchas, superado el momento de enfado, tuve que irme, este sábado un poco antes, para eludir en impresionante follón de tráfico que “El Clásico” Barça – Madrid origina en mi barrio, pues, si no lo sabéis, soy de los “afortunados” que viven al lado mismo del Nou Camp.


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TEMPORADA DE COTOS INTENSIVOS DE SALMÓNIDOS.

Jornada nº 18
Sábado, 10 de marzo de 2007

Coto de Ponts “Intensivo”
Rio Segre

Climatología: Soleado y caluroso, con viento.

Pescador: Ferran Rubinstein.

Capturas: 5 truchas arco-iris a ninfa.

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Y el Sábado que viene... ¡la apertura oficial! Todo sentido común me dice que si quiero tocar escama evite ir a Pedret. Pero el menos común de los sentidos, ese que habla de recuerdos y se expresa como una Sinfonía de Glazunov, me dice que no evite ir allí donde tanto deseo volver, y menos por una cosa tan nimia como un bolo. Al fin y al cabo, las perspectivas para este sábado eran muy malas a priori, y te has vuelto a casa con la alegría de haber devuelto cinco preciosas truchas al rio.
Espero, amigos, que vosotros tampoco os dejéis robar la ilusión por los ríos, por la pesca y por la vida.

Buena Pesca y Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.