"Si, al igual que yo, sois de los que creeis que tenéis poco que enseñar, mucho que aprender y aún más que compartir, éste es vuestro blog".

sábado, 19 de julio de 2014

JP-705. INVASIÓN VAMPÍRICA EN EL REGRESO A LA PATAGONIA CATALANA. Sábado, 19/07/2014.

Una invasión de  luciopercas en el río ha sido el hecho más relevante del día del retorno a Oliana.

Entre pantano y pantano, lo que queda del antaño gran Segre a su paso por Oliana baja con más agua que otros veranos, un tanto turbia aún, pero perfectamente pescable.

Los ciprínidos no han faltado a la cita con los pescadores en Oliana. Este simpático barbo fue para mi un "premio de consolación", tras haber perdido en la pelea un carpa de grandes dimensiones.  

Todo y quedar encajonado entre dos pantanos, el exiguo tramo del Segre en Oliana todavía ofrece estampas de gran belleza, como este paisaje de verano en las cercanías del puente de Tragó. 

JORNADA DE PESCA Nº 705

El día de mi tan esperado, y tantas veces pospuesto, regreso a Oliana, ha estado marcado por una extraña "invasión vampírica" en el río, y ha terminado siendo una jornada que, pese a tener como destino un coto intensivo sin muerte de truchas, ha acabado con una pescata de dos dígitos de otras especies de peces, pero con ninguna  trucha, ni fario ni irisada, en el salabre.
Llevaba mucho tiempo sin pìsar el Segre en Oliana, concretamente desde principios de octubre de 2012. Desde aquel entonces, un cúmulo de malas noticias me ha mantenido lejos de este destino, que durante tantos años ha formado parte de mi paisaje habitual, en lo que a mi afición a la pesca se refiere, tales como: desembalses brutales, furtivismo descontrolado, y meses y meses de bajar un aluvión de agua del color del chocolate, debido a una supuesta avería en la compuerta de fondo del pantano..
Pero cuando ya estaba resignado a seguir sin volver a pescar en La Patagonia Catalana, han ido llegando, con cuentagotas eso si, dada la perversa tendencia al secretismo en este mundo de la pesca (1), noticias de una ligera mejora tanto en lo que a caudal como a repoblación de peces se refiere, y finalmente me he decidido a volver a este río que, herido y mutilado, encerrado entre lagos artificiales y sometido a la merced y soberbia de los hombres, todavía tiene el poder de poner a más de algún pescador en su sitio, como bien dice mi amigo Daniel Somolinos, un devoto admirador del padre Segre.
En el exiguo tramo de Oliana, de apenas cinco kilómetros, sobrevive, rehén de la ingeniería hidráulica y de la ávida de sed de campos e industrias, lo que queda de uno de los tramos del que fuera el mejor río truchero de baja montaña del sur de Europa. Y todo y así, preso y mutilado, el Segre Olianero había ganado la fama, por su extensión de lámina de agua y por las descomunales truchas trofeo con las que se repoblaba el coto, de ser un destino de pesca "premium", para el cual incluso alguno que otro se había comprado hasta una caña de 12 pies para dos manos, para uso del lance Spey, y no tardó en ser conocido como La Patagonia Catalana.
Sin embargo, con el pantano inferior (Rialb, actualmente el de mayor capacidad de Catalunya) rozando el 100% de su capacidad e invadiendo parte del tramo inicial del coto, y con el superior (Oliana) desembalsando agua a buen ritmo casi un año entero, lo raro hubiese sido que estos hechos no hubieran tenido repercusión sobre el río. De momento, las luciopercas -hasta ahora invitadas esporádicas- se cuentan ya por cardúmenes, y a saber que otra fauna irá apareciendo. Por otro lado, y cosa perfectamente normal, como cada verano muchos ciprínidos, especialmente barbos, han marchado del pantano, remontando el río, en busca del frescor del agua más oxigenada por las corrientes.
Dejando de lado consideraciones éticas y ecológicas, la verdad es que la aparición de las luciopercas supuso para mi el poder engrosar la lista de las especies que he conseguido pescar a mosca, y eso me hizo muy feliz, casi tanto como el poder pescar de nuevo un gran río, de grandes dimensiones y con variedad de especies que pescar, cosa que para mi siempre es un gran aliciente.
Con sus afilados colmillos y sus grandes ojos saltones, las luciopercas (a las que los asiduos de La Baells en los años 90 llamábamos sandras) tienen un aspecto vampírico y siniestro, y aquí termina toda la mística, pues a la hora de la verdad es uno de los peces menos deportivos que conozco. Todo y que las diecisiete sandras que capturé eran de contenido tamaño (la mayor pasó un poco de 25 cms.), su pelea fue tan breve y decepcionante como las de grandes dimensiones que había pescado hace años en los pantanos y en el río Ebro, o sea una picada brusca, como si el señuelo se hubiera trabado en un tronco o una piedra, y al segundo o tercer castigo con la puntera de la caña el ejemplar se entrega mansamente, a menudo panza arriba.
Bien sabido es el valor gastronómico de las sandras. En Centroeuropa es pez de mercado y mesa, y yo mismo he tenido el placer de degustarlas en Hungría. Por eso, ayer unos cuantos pescadores, la mayoría mosqueros o gente de esta guisa ataviados,  no dudaron en hacer una masacre de sandras, llevándoselas en bolsas de plástico a las neveras portátiles de sus coches, al amparo de la legislación que exige el exterminio de peces alóctonos. Por mi parte, ya sabéis de mi firme compromiso con la pesca sin muerte, sea con el pez que sea. Y tampoco creo haber incumplido ninguna normativa por haber sido fiel a mis planteamientos éticos: lo que pasa es que soy muy torpe, además de tener principios de Parkinson, y cada vez que iba a darle matarile a alguna, se me escuría de mis temblorosas manos y terminaba nuevamente en el río, que es en donde creo humildemente que deben estar los peces, todos ellos, pues estos animales, objetos de nuestros sueños, ni son conscientes de lo que es legal o no, y ni mucho menos tienen la culpa de estar donde están. 
El día de mi retorno a La Patagonia Catalana, fue de esos de tan elevada temperatura (34 grados a las dos la tarde), como de insoportable grado de humedad, con un cielo nublado en el que de modo esporádico aparecía el sol. Un día de muy poco confort, de esos de sudar copiosamente al más mínimo esfuerzo.
El caudal del Segre, aguas abajo del embalse de Oliana, sigue estando un poco más alto de lo que era normal en estas fechas, y con el agua más turbia de lo que era habitual. Pero pese a estas circunstancias está perfectamente pescable. En cuanto a la vadeabilidad y transito por el lecho del río, tampoco hay mucho problema, siempre y cuando se extremen las precauciones y se haga servir el bastón de vadeo. En mi caso, no dudé en usar los crampones de río, atados a las botas, permitiéndome su uso un extra de seguridad que nunca viene mal a patosos como yo, siempre propensos al inesperado chapuzón con la ropa puesta.
El día de pesca, en cuanto a acción se refiere, se dividió en las siguientes tres partes:

1- Por la mañana, en la parte alta del coto. En esta manga se frustraron mis intenciones iniciales de pescar las siempre querenciosas tablas del Camí de l´Oliva, pues todo y madrugar bastante cuando llegué las mismas ya estaban llenas de pescadores. Así pues, estuve faenando en las corrientes de la zona del chorro de la antigua piscifactoria, con un par de perdigones pescando largo, y lo único que obtuve fueron dos picadas de "algo" que quiero suponer eran truchas, pero que ni llegué a ver porque se soltaron enseguida.

2- A mediodía y hasta primera hora de la tarde. Un cambio de zona con el coche, para evitar la masificación, me llevó a otro de los tramos clásicos del coto, el de la enorme poza del puente de Tragó. Aquí tuvo lugar el episodio de las luciopercas, y en el punto en que la corriente entra en la poza tuve mi "momento ciprínidos", un ratillo de relativa gloria en el que perdí una carpa realmente descomunal, por culpa de un nudo mal hecho, y en el que conseguí ensalabrar un barbo muy majete y gracioso, a modo de digno premio de consolación. Al tratarse de un escenario con relativa profundidad, lo trabajé con un par de ninfas pesadas, siendo una de ellas una atractora "pompón", la cual se llevó la inmensa mayoría de las picadas de las luciopercas. El barbo, picó a una pheasant tail de color verde, con cabeza de tungsteno del 3 en un anzuelo del 11, ninfa muy similar a la que había provocado la picada de la carpa, todo y que esta última era de color rosa.

3- Por la tarde. La mayoría de gente que había pescando por la zona se marchó a comer entre la una y media y las dos de la tarde. A esa hora, y tras una pausa para hidratarme y rehacer el bajo de linea, fui a pescar las corrientes que hay un poco más abajo del puente. Esta manga fue tan excitante como desafortunada. Seguí pescando con el combo de ninfas pesadas del escenario anterior, y en un blando de corriente lateral perdí, en poco tiempo, no una, sino dos, luciopercas con la salvedad que estas si que eran de un tamaño considerable, mucho mayores que con las que me estuve divirtiendo en la poza del puente. Además, se me desclavó a tocar del salabre una bagra, y pesqué un alburnó "al robo", y al venir enganchado por el lomo no pude contabilizarlo como captura.

En fin queridos lectores y seguidores, un día muy "rarito", y sobre todo sorprendente, este de mi retorno a La Patagonia Catalana, lugar en el que no dudéis siguen habiendo truchas, todo y que no llegase a ver ni una. A mitad de la jornada, mientras estaba entestado con los ciprínidos, tuve el placer de saludar a mi amigo Epeorus, un excelente pescador y mejor persona, que está disfrutando de su bien merecida jubilación dedicándose a su hobby preferido: la pesca a mosca. Por si tenía dudas de si habían truchas, Epeorus me sacó de ellas... había capturado dieciocho, y la mayoría farios.
Por suerte, ya se acercan las vacaciones de verano. Todo y que por otros compromisos (familiares, montañeros y turísticos) voy a poder pescar menos de los que quisiera, no dudéis que a esta Patagonia Catalana de ciencia-ficción, como dijeron tanto el General Mac Arthur, como Terminator...¡Volveré!.   
             


JORNADA DE PESCA Nº 705

Sábado, 19 de julio de 2014

Coto Intensivo de Oliana S. M.- SE08
Río Segre

Temporada 2013 - 2014 - Nº 33
Temporada de Salmónidos 2014 - Nº 17

Pescador:
Ferran RUBINSTEIN

Capturas: 17 luciopercas a ninfa y 1 barbo a ninfa.

Climatología: alternancia de nubes y claros, con fuerte calor y elevado grado de humedad.

Caudal: medio-alto, aproximadamente unos 20 m3/seg.
Condiciones de vadeo: vadeable con precaución, y mejor con la ayuda de un bastón de vadeo.

Hora de inicio de la jornada: 09,15 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,45 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Sinfonía nº 3
Anton Rubinstein

Concierto para violoncello y orquesta nº 1
Concierto para violoncello y orquesta nº 2
Joachim Raff

Viaje de vuelta:

Sinfonía nº 1
Sinfonía nº 2
Robert Fuchs

Pieza de Concierto, Op. 113
Anton Rubinstein


Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.



sábado, 12 de julio de 2014

JP-704. APERTURA DE COMPUERTAS Y JORNADA ABURRIDA. Sábado, 12/07/2014


Con el pantano de La Baells por encima del 90% de su capacidad, ya tardaban en abrir las compuertas. Las tormentas del principio de esta semana terminaron obligando a tomar esta decisión,  que afectará por un tiempo indeterminado a la pesca aguas abajo de esta presa. 

Pese a tener que pescar en un río que en pocos días ha triplicado su caudal, algunas truchas dieron la cara, mayormente farios de repoblación y alguna que otra arco-iris de la repoblación semanal, previamente machacada el día después de la  suelta de ejemplares en el río. Todas las capturas de ayer fueron  muy anodinas, por lo que me he decidido a poner, en vez de una foto con un pez, la instantánea de uno de mis "rinconcitos fario" favoritos, que ayer con tanta agua no funcionó.

JORNADA DE PESCA Nº 704.

A poco de comenzar julio, el verano parece haberse ido de vacaciones a otras latitudes. La entrada de un frente frío muy potente a principios de la semana, propició una actividad tormentosa excepcional, con problemas incluso para la navegación marítima y aérea, acarreó notables aguaceros y un descenso de las temperaturas, muy agradecido por muchos entre los que me cuento, y dejó las mismas a niveles más propios de la primavera que no del mes de los Sanfermines y del Tour de Francia.
Con un porcentaje de agua embalsada rozando el 90%, el pantano de La Baells ha tenido que terminar abriendo compuertas, tras recoger las abundantes precipitaciones habidas en la cabecera del Llobregat.Por eso, a partir del miércoles pasado las cosas han cambiado un tanto en este río de Pedret hacia abajo.
Esta vez no ha sido un desembalse brutal, de los que sobrepasan vados y anegan bosques y praderas; simplemente el río ha casi triplicado el magro caudal de hace pocos días, y ahora baja majestuoso e imperial, con el agua quizás un poco turbia, pero perfectamente pescable, sobre todo a cucharilla, el señuelo que por autonomasia prospecta mayor superficie de agua por cada lance. Respecto a la mosca, y más sabiendo el tipo de truchas con las que se repuebla este coto, que no deja de ser de "captura y fríe" en más de tres cuartas partes de su extensión pues... paciencia, ninfas como mal menor y encomendarse a San Tungsteno Glorioso.
Como os podréis imaginar, el día de pesca no ha sido precisamente para echar cohetes. Pescar, lo que es pescar, pues si, he pescado: ocho truchas, pero ello no compensa ni el aburrimiento de tenerlas que pescar buscando una picada abisal, ni la frustración de, en pleno verano, el veranito de los tricos, de las picadas en superficie a toda hora y de las capturas a pez visto, tener que pescar rascando el verdín de las piedras como en el más crudo de los inviernos.
Tanta agua como en Pedret, baja desde hace un mes en Anglès, y sin embargo allí es posible pescar incluso a mosca seca, a lo largo de todo el día, con estas pleamares fluviales. El secreto no es otro que en Anglès no se mata, y en Pedret se esquilma la cuba nada más llega. Sin embargo, no voy a convertir este hecho comparativo en motivo de queja, pues bastante triste es que toda la posibilidad de pescar un intensivo tradicional (opción mayoritaria todavía a fecha de hoy, vistas las últimas estadísticas sobre venta de tickets de pesca del año 2013) pase  por encerrar a los pescadores en un ghetto, como está pasando, tristemente, en Pedret esta temporada, tal y como he alertado en los artículos de este blog en los meses de marzo y abril del año en curso.  
Pese a que ya estaba "cambiado para el combate" a eso de las nueve menos cuarto, la verdad es que comencé a pescar en serio muy tarde. Todo y que, a tenor del caudal y de la coloración del agua más abajo del "Canal de Carburos" (1) no era el día más adecuado para hacerlo, no desistí de mi proyecto inicial de darme un paseo, caña en ristre, por la zona libre sin muerte de Cal Rosal, pero al cabo de un rato vi que esta vez no había elegido el momento oportuno para ver la misma daba indicios de recuperación del mítico Pedret sin muerte de antes de la reestructuración de cotos, y me fui a llevar a cabo mi segundo proyecto del día, que no era otro que ir a probar el rendimiento de unos crampones de río, artilugio pensado para vadear más seguro y, de paso, aprovechar botas con la suela gastada. Para la prueba, me fui a deambular un rato por la "Tabla de Carburos", escenario mítico de los antaño tiempos gloriosos del coto, con ellos puestos. La verdad es que estas placas metálicas sujetas por correas dan mucha seguridad en el vadeo. El único coñazo es tener que quitárselos y ponérselos si tienes que andar mucho por fuera del cauce del río. Las sensaciones fueron muy buenas, y la inversión me parece justificada, pero una vez terminado el experimento con buena nota, me los quité para lo que quedaba de jornada, pues viendo como bajaba el río no iba a quedar otra que andar mucho, cambiando de escenarios, y dado lo prolijo que es Pedret en grandes pozas profundas, mejor pescar el máximo rato posible con los pies en seco.
 Para cuando me dejé de "experimentos con gaseosa", ya era muy tarde,  y decidí ir a comenzar bastante lejos de donde estaba, en aras de encontrar el agua con un poco menos de turbidez, cosa que a base de subir río arriba al final se dio. Gracias a este cambio de latitud, tuve la suerte de encontrarme con el fiel seguidor de este blog, Jordi Graells, padre, con el que tuve el placer de hacer un rato de tertulia, hecho este que al final devino en una de los pocos acontecimientos divertidos del día.             
La calidad de las capturas dejó mucho que desear. Escasa tensión de líneas hubo en esta jornada, máxime cuando seis de las ocho truchas que terminaron en el salabre, antes de ser devueltas al agua, fueron pequeñas farios de repoblación, que parecía ser que era lo que más había en la parte alta del coto, todo y que he de aclarar que una buena parte de la acción de pesca del día transcurrió en el tramo estrictamente sin muerte, situado en la anteriormente mencionada zona alta. De hecho, las únicas dos truchas que dieron algo de tensión a la línea, y faena al carrete fueron las dos arco-iris, truchas estas últimas también de lo más anodino y vulgar, pepón, muñón y gallináceo que la repoblación semanal puede aportar al coto, y que fueron capturadas a medida que pescaba posturas bajando río abajo.
La acción de pesca combinó la simplicidad con el aburrimiento: cojánse un par de ninforros, déjelos derivar por el río, háganse bailar un rato en la deriva baja, por si acaso, y vuelta a empezar... y así hasta la saciedad, con la única salvedad de encontrarse de vez en cuando un pez clavado en uno de los señuelos. Al menos, el potencial del río permitió evitar el summum del aburrimiento, por lo menos para mi, que es hacer eso mismo pero dando golpes de muñeca; por suerte, pude lanzar el combo de ninfas sacando cola de rata del carrete, bien usando lances sobre el hombro, o echando mano del recurso de hacer lances rodados, y eso dio un mínimo de aliciente a un día tan tedioso como plúmbeo. Quizás me hubiese apañado mejor, para lanzar con más eficacia, con una caña más potente y con una línea 6, o incluso 7, pero el caso es que como no pensaba encontrarme con el río en las condiciones en que lo encontré, mi caña alternativa Scott de 10 pies para líneas 6 y 7 se quedó durmiendo la siesta en casa. Viendo como están las cosas, desde hace ya bastantes veranos, de los grandes embalses hacia abajo, voy a tener que ponerla en el maletero de mi coche lo antes posible.   
Se acercan ya las vacaciones de verano, pero para mi, y a nivel pesca, este hecho no tiene nada de especial, ni es un momento esperado. Un año más, y ya van muchos, apenas si voy a poder hacer alguna salida "low cost" a los destinos de pesca de siempre. Gran parte de las vacaciones las voy a destinar a un viaje con la familia, en el que haré de casi todo menos pescar, y todavía he buscado un pequeño hueco para ir a hacer senderismo unos días con los compañeros del club excursionista, proyectos ambos tan ilusionantes como el ir a pescar. En fin, más de lo mismo y nada nuevo bajo el sol. Solo me queda esperar que, las pocas salidas de pesca que haré en vacaciones, no resulten tan anodinas, aburridas e insustanciales como esta que os acabo de relatar, y que por lo menos el buen tiempo acompañe tanto como las buenas condiciones del río para la práctica de una pesca más ligera, emocionante y a poder ser con más tensión de líneas.  

(1) Salida del Canal Industrial de Berga al río, junto a la antigua fábrica de Carburos Metálicos. 

JORNADA DE PESCA Nº 704

Sábado, 12 de julio de 2014

Coto Intensivo del Pedret S. M. LL03B
Río Llobregat

Temporada 2013 - 2014 - Nº 32
Temporada de Salmónidos 2014 - Nº 16

Pescador:
Ferran RUBINSTEIN

Capturas: 6 truchas fario a ninfa y 2 truchas arco-iris a ninfa

Climatología: alternancia de sol con nubes altas; temperatura primaveral, inusual para esta época del año.

Caudal: alto, debido a la apertura de compuertas del pantano de La Baells
Condiciones de vadeo: vadeable con mucha precaución, excepto en las grandes pozas, y con ayuda de bastón de vadeo.

Hora de inicio de la jornada: 09,15 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,45 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Sinfonía nº 6
"Una fiesta eslava"
Alexander Glazunov

Viaje de vuelta:

Sinfonía nº 4
Obertura para un festival académico
Johannes Brahms

"La rueca de oro"
Anton Dvorák

Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.

sábado, 5 de julio de 2014

JP-703. LA "DUPLA BERGUEDANA" DE UN DÍA DE VERANO. Sábado, 05/07/2014

Nunca me cansaré de repetir que pocas cosas tienen tanto encanto como una mañana de verano en el río. Me es muy difícil describir esa sensación con palabras; por eso os recomiendo escuchar "Introducción y Allegro Apassionato" de Robert Schumann.  

Pese al ligero aumento de caudal y la turbidez del agua, alguna que otra trucha se movió por la mañana y hasta el medidodía en Guardiola de Bergeudà: Todo y así, siempre fueron truchas de poca entidad que tensaron la línea más bien poco.

Por la tarde, en Pedret, pude constatar que siguen saliendo pintonas muy bonitas en mis "rinconcitos fario", y además pude tensar lineas con alguna que otra trucha arco-iris que resultó muy peleona.


JORNADA DE  PESCA Nº 703

El mes de julio ha tomado el relevo a su antecesor junio con una tónica similar, en lo que a meteorología se refiere. Esto es, calor (todo y que ni más ni menos que en otros veranos) y sobre todo muchas tormentas, que este año están resultando de intensa precipitación de granizo y con mucho aparato eléctrico. Durante la semana precedente a esta primera jornada de pesca de julio, una granizada de gran violencia echó a perder aproximadamene el 80% de la cosecha de fruta dulce de las comarcas de Lleida, además de inundar extensas áreas de cultivo, tanto de regadío como de secano. Esta visto que, al igual que el año anterior, habrá que estar muy alerta con las tormentas, y prepararse para salir del río pitando nada más se oigan retumbar los truenos en la lejanía.
En un principio, no tenía previsto pescar en este primer sábado de julio, pues contaba que tendría que atender a un compromiso familiar. Sin embargo, la anulación del mismo me permitió, deprisa y corriendo, ponerme a solicitar tickets por internet a última hora del viernes. En esta ocasión, no hubo ningún problema con el sistema, y pude obtener los dos que creía necesarios para el mismo día: el de Guardiola de Berguedà, como lugar de destino, y uno de Pedret "por si acaso"... las tormentas de la semana habían desbordado o ensuciado en demasía el Llobregat en su cabecera.
En Guardiola de Berguedà, me encontré con un Llobregat quizás con un poco más de caudal que la última vez (quizás en ese momento demasiado exiguo), y con el agua ligeramente tomada, pero perfectamente pescable, como quedó demostrado con una captura al poco de empezar a pescar.
Nunca me cansaré de repetir que pocas cosas tienen tanto encanto como una mañana de verano en el río. Me es muy difícil describir esa sensación con palabras, pero si pudiera hacerlo con música, os recomendaría escuchar "Introducción y Allegro Appassinato" de Robert Schumann. En el caso concreto que no ocupa, el encanto del día duró lo que duró la mañana, pues hacia mediodía se apoderó de mi una sensación de cansancio, tanto físico como psicológico, terrible. Quizás fuera porque con la cobertura del cielo se impuso un bochorno horroroso, quizás fuera porque había bastante menos actividad de la que esperaba o posiblemente es que ya tenía bastante por ese día de mi ración ocasional de "pesca de punta en río pequeño". El caso es que fué en ese momento cuando agradecí el hecho de tener un ticket de reserva a otro destino de pesca radicalmente distinto, para por lo menos intentar darme el gusto de tensar un poco la línea con algún pez mínimamente combativo.
Hasta ese momento, llevaba pescadas cinco truchas, haciendo gala de todo el "jogo bonito" (o pesca lo más ligera posible) que permitía el río, todas ellas fario pero de bastante poca entidad y no mucha combatividad. De hecho, lo más emocionante del día, en esa primera media jornada, había sido la subida inesperada, al tricóptero del tándem, de una de ellas en un parado de agua, de los pocos que hay en el tramo en que estaba pescando (desde cerca del camping abandonado hasta casi la desembocadura del Gabarrós en el Llobregat). El resto de capturas fueron siempre ataques súbitos al perdigón del aparejo en blandos laterales de corriente: picadas todas ellas bastante clónicas que, junto con la escasa tensión de línea por parte de truchas que o no llegaban por poco, o pasaban escaso del palmo, contribuyeron a aumentar más la sensación de aburrimiento y a replantearme un cambio radical para lo que quedaba de día de pesca.
Tras la breve transición de un corto viaje en coche, facilitada por el poco tráfico en la carretera, me planté en Pedret, y a eso de las dos menos cuarto de la tarde ya volvía a estar metido en el río, pero esta vez con un panorama muy distinto, pues unos veinte kilómetros aguas abajo, y sobre todo por debajo de la presa de La Baells, el río presentaba un caudal limpio y bajaba con alegría y anchura de lámina suficiente para permitir tanto seguir con el "jogo bonito", como para sacar cola de rata del carrete y pescar lanzando, o sea haciendo trabajar la caña de mosca para aquello que ha sido diseñada.
 La verdad es que no me compliqué mucho la vida, y menos con las pocas ganas que tenía de patear por la polvorienta pista, que un día fuera la vía del tren, bajo un sol de justicia, así que me fui directo a uno de mis "rinconcitos fario", o sea uno de esos lugares un poco menos transitados por pescadores, dentro de lo muy zurrada que está toda la longitud del coto, y en donde ocasionalmente suelen salir truchas comunes dentro de la habitual marea de truchas irisadas de repoblación.
No puedo juzgar, pues, si continúa el overbooking de pescadores en este coto al igual que la primavera pasada, cuando le hice mi última visita (ver en este blog el artículo Jornada de Pesca nº 693 del 12 de Abril pasado), o si los muchos pescadores siguen masacrando la cuba nada más la echan al río, pues la verdad es que no me moví del escenario elegido hasta el final de la jornada, ya que en el mismo encontré desde el principio peces activos, y pude incrementar en siete truchas más el balance final de capturas del día.
Si os he de ser sincero, en el corto desplazamiento a pie desde el coche hasta el escenario por el que había apostado sólo vi de lejos dos pescadores faenando a cucharilla, y me encontré nada menos que con cuatro bañistas, en dos grupos de dos, los unos remojando el cuerpo en las frías aguas pedreteras, y los otros tomando el sol en unas tumbonas.
Después del aburrimiento y la laxitud de la pesca de truchas pequeñas moviendo la caña a golpe de muñeca, la verdad es que fue una gozada el poder volver a ver la caña flexándose, la línea en tensión y el carrete chirriando alegremente. Por alegrarme, incluso me alegré de ser tan patoso, pues nada más comenzar la "segunda parte del partido" perdí dos truchas arco-iris seguidas tras una corta pelea por desclavamiento final del pez, al ganarme la corriente la primera, y tensar demasiado la linea la segunda. Con una tercera trucha, otra irisada, tuve más suerte y la pude ensalabrar pero... como vino enganchada por la cola, o sea una captura "al robo", no pude contabilizarla como capturada.
Una vez más centrado, feliz por haber derramado algo de adrenalina y viendo lo bien que respondían las truchas al perdigón de color morado que llevaba de cola de tándem, me puse a pescar con más calma y procurando estar más concentrado en la gestión de la pelea con lo peces. En una primera manga, escudriñando el escenario palmo a palmo, logré capturar dos hermosas truchas fario, ambas de más de veinticinco centímetros, y tres irisadas de más de treinta centímetros.
Como lo cosa había dado de si, y mis ganas de andar seguían siendo bien pocas, fui un rato a tomar la sombra debajo de unos alisos y de paso a aliviar la sed con un té frío de mi bolsa-nevera. Tras la pausa refrescante, barrí pescando a seca "al agua" todo el escenario, pero lo máximo que obtuve fue un par de amagos de subida de algún pez que no pude identificar.
En el tramo final de la segunda parte de la jornada, me desplacé un poco aguas abajo de la postura en que había estado tanto rato ocupado, para pescar con una ninfa de un poco más de peso una pequeña poza un tanto complicada de faenar, debido a las ramas de los alisos que hacen de improvisado túnel sobre el agua. Una postura que en ocasiones funciona, y en otras no, pero que siempre entraña pescarla "a ballesta" y afinar mucho no ya para enredar linea y señuelos en la maraña de ramas, sino también para poder sacar rápido a las truchas de ese túnel vegetal, antes de que se enreden en la maraña de troncos sumergidos y de algas. En esta ocasión, salí bastante airoso del desafío pues, a cambio de perder un par de ninfas, conseguí capturar un par de truchas irisadas más, esta vez ambas de más de treinta y cinco centímetros y con las aletas bastante bien desarrolladas, las cuales me ofrecieron una pelea no tan solo digna., sino incluso adrenalínica y desafiante.
En fin, un día de verano haciendo una  "Dupla", en este caso Berguedana,  con dos realidades la mar de diferentes: el declive de un coto de temporada, que hasta hace dos temporadas era mucho más productivo, y el aparente buen momento de un intensivo, ahora que creo que muchos de los pescadores que lo abarrotaban esta pasada primavera deben estar más interesados en ir a la playa.
Y aprovechando la merienda en Cal Rosal, tiempo para terminar la jornada de asueto lejos de las rutinas habituales viendo fútbol de gran calidad: nada más ni nada menos que la primera parte del Argentina-Belgica, del Mundial de Fútbol de Brasil, con un gran golazo de Higuaín que vale el paso de mi querida albiceleste a semifinales, y es que eliminadas con toda justicia  la roja  (fin de ciclo, eso seguro) y Rusia (¿a quien se le ocurre confiar en Fabio Capello?), mi favorita es Argentina.      


JORNADA DE PESCA Nº 703

Sábado, 5 de julio de 2014

Coto de Guardiola de Berguedà - La Pobla de Lillet S. M. LL01B
Ríos Llobregat, Bastareny y Saldes.
(Pesca solo en el Llobregat en esta jornada)

Coto Intensivo del Pedret S. M. LL03B
Río Llobregat

Temporada 2013 - 2014 - Nº 31
Temporada de Salmónidos 2014 - Nº 15

Pescador:
Ferran RUBINSTEIN.

Capturas:

En el Coto LL01B: 4 truchas fario a ninfa y 1 trucha fario a mosca seca
En el Coto LL03B: 5 truchas arco-iris a ninfa y 2 truchas fario a ninfa.

Climatología: soleado y caluroso, con el paso de nubes altas.

Caudal y condiciones de vadeo :
En el Coto LL01B: medio; vadeable sin muchas dificultades.
En el Coto LL03B: medio; vadeable sin muchas dificultades, excepto en las grandes pozas, siendo aconsejable el uso de un bastón de vadeo.

Horarios de la jornada:

En el Coto LL01B: de 09,15 h. a 12,45 h.
En el Coto LL03B: de 13,30 h. a 17,00 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Sinfonía nº 2
Edward Elgar

Sinfonía nº 1
Robert Fuchs

Viaje de Guardiola de Berguedà a Pedret:

Sinfonía nº 2 (I y II)
Robert Fuchs

Viaje de vuelta:

Sinfonía nº 2 (III y IV)
Robert Fuchs

Concierto para piano y orquesta nº 4
Anton Rubinstein

Rapsodia para violín y orquesta nº 2
Bela Bartók

Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.








sábado, 28 de junio de 2014

JP-702. MAGIC ANGLÈS EDICIÓN VERANO. Sábado, 28/06/2014

Imagen de archivo, concretamente del año pasado, para ilustrar el artículo de este primera jornada de pesca veraniega en Magic Anglès, en la que sucedió que, entre otras cosas, me dejé la cámara de fotos en casa. 


JORNADA DE PESCA Nº 702

Primera edición veraniega del culebrón "Magic Anglès" de la presente temporada. Todo sigue igual por esos pagos a estas alturas del año, o sea, como si hubiese sonado el mítico "cuerno de la abundancia": abundante agua, ahora que por necesidades del regadío se han abierto las compuertas del pantano del Pasteral, todo y que en ningún momento dicha apertura ha comportado un desbordamiento descontrolado, y abundantes truchas, activas todo el día. O sea, un verano más en este intensivo de gran calidad en el que disfrutar, a cambio de un poco de precaución en el vadeo, y siempre que se consiga uno de los preciados dieciséis permisos diarios, de peces activos a todas horas, en todas las capas de agua y en todos los escenarios.
Quizás el resultado final de esta jornada, siete truchas en el salabre, pueda parecer corto para las posibilidades del día, pero ya sabéis que cada jornada en el río tiene su historia, y la mía ayer fue pagar por las cerca de dos horas que estuve intentando pescar las truchas muy resabiadas de un gran parado de agua, y que le dieron julepe a mi y a mis moscas, de tal manera que lo único de provecho que saqué de mi empecinamiento fue la captura de una única trucha, que al final resultó ser la más pequeña de las que pesqué.
Tampoco ayudó mucho el que, pese a ser un día soleado y caluroso, hiciera mucho aire, y que sobre todo a eso de las cuatro de la tarde el aire deviniera en vendaval. A esa hora, si no hubiera estado tan fatigado y no hubiera hecho tanto viento, quizás hubiese tenido la oportunidad de capturar más peces, sobre todo pescando en las corrientes con un tándem de tricóptero y ninfa, o directamente "al agua" con tricóptero solo, pero la incomodidad de pescar aguantando el viento, y también el hecho de que las posturas más querenciosas ya estuviesen ocupadas por otros pescadores, me hizo dar por bueno el resultado de esas siete truchas, máxime cuando aún había tenido la oportunidad de pelear con tres más que se me escaparon, y sobre todo habiendo disfrutado de un día muy divertido, como siempre que los peces colaboran con el "jogo bonito", y se dejan ver a tocar de superficie, ni que sea para decirnos que "esa mosca, te la comes tu...".
Este primer día del verano en "Magic Anglés" ha sido también de una gran variedad, tanto de truchas, como de maneras de capturarlas siempre dentro de lo que es pesca a mosca lo más ligera posible (1). Variedad de truchas, porque han salido de diversas libreas y tamaños, y variedad de señuelos porque para capturarlas han funcionado las ninfas, las moscas ahogadas e incluso la mosca seca.
Como siete truchas tampoco son tantas, voy a permitirme pormenorizar un tanto sobre la captura de las mismas.
Trucha nº 1. Pequeña trucha irisada de esas tipo "tigre", con perfectas aletas rojizas, presuntamente nativas del río y muy abundantes, sobre todo en verano, en la zona intermedia del coto (polígonos y planteles de La Cellera del Ter). Capturada en una picada corriente abajo con la ninfa del tándem, una pheasant tail verde de escaso peso y tamaño.
Trucha nº 2.  Fario de cerca de 35 cms,, capturada en un blando de corriente lateral al picar al perdigón del tándem nada más caer al agua. Una picada refleja de pura agresividad.
Trucha nº 3. Fario de poco menos de 30 cms. que picó aguas abajo al perdigón del tándem precisamente cuando estaba haciendo "bailar" el tricóptero sobre la posición en la que había visto su ceba un poco antes.
Trucha nº 4. Trucha arco-iris de un poco más de 50 cms., típica "barra de pan" de las que abundan  y tanta fama han dado a este coto. Se apoderó de la mosca ahogada superior del combo de dos (verde oliva con brinca amarilla) en un pedregal inundado, de poco menos de un palmo de agua de profundidad, y sobre el que bullía un remolino de agua. Una prueba más de que el río se ha de pescar despacio y batir con nuestras moscas hasta los escenarios más inverosímiles.
Trucha nº 5.Trucha fario "palmera" que mordió al "falangista", de cola en el aparejo, mientras pescaba corrientes rápidas aguas arriba.
Trucha nº 6. Trucha fario "palmera", única a seca en casi dos horas de prospectar sin éxito, con seis cambios de mosca y dos rectificaciones de bajo de línea, un parado de agua con numerosas cebas. La responable de la captura: una pequeña emergente de efémera en un anzuelo del 19.
Trucha nº 7. Trucha arco-iris tipo "tigre" de un poco menos de 30 cms. Capturada con el perdigón del tándem mientras pescaba unas corrientes rápidas.
Y hasta aquí, poco más que añadir. Típico día de verano en Anglès, quizás con la anécdota del viento como variación significativa sobre otras muchas jornadas parecidas. Animáros a venir a Magic Anglès...ya podeis dejar todo lo que esteis haciendo, y entrar en internet a por uno de esos dieciséis codiciados permisos. Yo, desde luego, no pienso tardar mucho en volver.



(1) Y aquí ya no voy a volver a entrar al trapo del debate, que ha incendiado algunos foros de pesca y grupos de pesca en redes sociales, sobre si pescar "al hilo" y con ninfas tungstenizadas puede considerarse pesca a mosca o no.    

JORNADA DE PESCA Nº 702

Sábado, 28 de junio de 2014

Coto Intensivo de Anglès - El Pasteral S. M. TE015
Río Ter

Temporada 2013 - 2014 - Nº 30
Temporada de Salmónidos 2014 - Nº 14

Pescador:
Ferran RUBINSTEIN.

Capturas: 2 truchas fario ninfa, 1 trucha fario a mosca seca, 1 trucha fario con mosca ahogada, 2 truchas arco-iris a ninfa y 1 trucha arco-iris con mosca ahogada.

Climatología: soleado y caluroso, con rachas de viento.

Caudal: alto.
Condiciones de vadeo: vadeable con mucha precaución, siendo aconsejable el uso del bastón de vadeo.

Hora de inicio de la jornada: 09,30 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,15 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Sinfonía nº 2
Salmo nº 23
Alexander Von Zemlinsky

Viaje de vuelta:

Sinfonía nº 5 "De la Reforma"
Félix Mendelssohn

Pieza de Concierto, para piano y orquesta Op. 113
Anton Rubinstein

Obertura para un Festival Académico
Johannes Brahms

Líneas Tensas!



Ferran RUBINSTEIN

sábado, 21 de junio de 2014

JP-701. DÁNDOLE LA BIENVENIDA AL VERANO EN RIPOLL. Sábado, 21/06/2014

Este año, la entrada del verano astronómico ha coincidido con una jornada de pesca, y he aprovechado para darle la bienvenida a la nueva estación desde uno de mis destinos de pesca favoritos: Ripoll.  En la foto, el puente del ferrocarril sobre el río Freser, a primera hora de la mañana.

De nuevo, las truchas fueron muy madrugadoras. En pleno verano siempre están muy activas con el fresco de la mañana.

Una de las preciosas fario que estaban activas en superficie ya por la mañana, y que sucumbió a la tentación e un tupido tricóptero de pelo de ciervo.

Un día de mucho calor, en el que la actividad de las truchas fue menguando cuando más alto estaba el sol en el cielo. Bajo el reinado implacable del "Lorenzo", las truchas comienzan antes la siesta.



Trucha de la zona libre sin muerte, pero dentro todavía del casco urbano. El que antaño fuera el coto sin muerte de Font Viva sigue dando agradables sorpresas a los que fuimos sus incondcionales.


JORNADA DE PESCA Nº 701

Este año, la entrada del verano astronómico ha coincidido con una jornada de pesca, y he aprovechado para darle la bienvenida a la nueva estación desde Ripoll, en donde he dedicado este primer día del verano oficial a pescar, en un homenaje a los muchos días estivales que disfruté en el hoy extinto coto de Font Viva,  antes de que fuera fragmentado, hace dos temporadas, en parte de un coto sin muerte y en una zona libre sin muerte.
Dejando aparte el solsticio de verano y la entrada del Astro Rey en la constelación de Cáncer, la verdad es que el verano climatológico ya ha llegado hace por lo menos tres semanas, y desde entonces que, sobre todo en las comarcas interiores del Principado, se experimentan picos de altas temperaturas plenamente caniculares, que se alternan con violentas tormentas acompañadas de granizo. En esta ocasión, el calor ha sido uno de los protagonistas del día; un calor aplastante e implacable, más propio de finales de julio que de junio. Por suerte, las tormentas de tarde que en un principio estaban previstas, no han hecho acto de presencia, por lo menos en El Ripollés.      
Respecto a los dos ríos que pasan por Ripoll, el hermano pequeño Freser aún baja con un caudal generoso, todo y que su vadeo no presenta dificultad, mientras que el hermano mayor Ter ha visto menguado su caudal considerablemente, todo y no llegar al punto de estiaje, y se puede transitar por el sin ninguna dificultad. Eso si, sin pasearse por el mismo como el caballo de Atila, so pena de espantar a las truchas.
Como he dicho más arriba, en esta jornada he querido revivir uno de los muchos días de veranos de antaño pescando en Font Viva, y no me he movido de lo que fueron los límites de lo que fue su exigua extensión... ni me ha hecho falta salir fuera de los mismos para buscar más pesca, ya que, al igual que en otros años, he tenido emociones suficientes para cubrir las horas con diversión y capturas hasta llegar el momento de ir a merendar a la pastelería.
Tampoco ha sido la de esta jornada, bajo el sol del verano, una pescata memorable, pero si he disfrutado de truchas activas, picadas emocionantes y nobles y dignos combates. Además, en esta ocasión, se ha roto la hegemonía de la trucha pequeña, y he capturado más truchas por encima de los veinticinco centímetros que no por debajo de esa medida (cinco de nueve), incluyendo una de preciosa y rolliza en la zona libre, que fue la mayor de la jornada al pasar de los treinta y cinco centímetros.
Como suele suceder en verano, la actividad de las truchas ha ido de más a menos con las horas, estando más activas por la mañana, con el sol bajo y la temperatura fresca, que no bajo la galvana de la hora siesta. Supongo que igual se han activado al caer el sol, con el sereno, pero para esas horas y en esta época el año, ya estoy de regreso a casa. Por razones de horarios y de familia, soy de los que están condenados a hacer pocos serenos: quizás alguna vez estando de vacaciones, y poco más, y por eso soy tan partidario de, en verano, aprovechar bien las primeras horas de la mañana, renunciando a opíparos desayunos de cuchillo y tenedor, con tertulias mosqueras incluídas.
Al haberse amansado el caudal de los ríos, la jornada ha sido de "jogo bonito" de principio a fin, pescando todo el tiempo con un tándem de seca y ninfa muy ligero. Como seca, un tricóptero de pelo de ciervo "punky", de Marc Vande Vliet, que siempre garantiza resultados y en esta ocasión triunfó con tres capturas a seca espectaculares, y como ninfa, alternándose según escenarios, una pheasant tail caqui, en anzuelo del 17 y bola del 0, y un perdigón verde oliva con collar morado, en anzuelo del 19 y bola del 00. Además, la inmensa mayoría de escenarios de este ex-coto permiten pescar largo, sacando cola de rata del carrete y lanzando lejos. Al trabajar siempre con un tándem, todo y que ligero, tuve que adecuar un tanto el bajo de linea a esta circunstancia, pero no tuve mayor problema para lanzar con mi Vision GT Four, de 9 pies para linea 5.
El periplo de esta jornada consistió en pescar el tamo del Freser, ahora englobado en el extenso coto de Ripoll-Campdevànol, mucho más corto pero siempre más productivo, por la mañana y hasta pasado el mediodía, y dejar para la tarde el tramo del Ter, que ahora es parte de la zona libre sin muerte.
El que las truchas ya estaban activas de buena mañana, quedó demostrado al capturar la primera de ellas ¡al primer lance!, una tirada "en corto" en unas corrientes. Todo y ser una trucha pequeña, éxito total al evitar el bolo en la primera tirada. A partir de ese momento, y todavía disfrutando del frescor de la mañana, otras truchas fueron saliendo y dando la cara, picando, al igual que la primera, a la ninfa.
La quinta trucha, también a ninfa, marcó un punto de inflexión en la calidad de las capturas del día, pues rebasó un poco el límite de los veinticinco centímetros, medida bastante más generosa que la de las truchas "palmeras" capturadas hasta ese momento. De aquí al final de la jornada, todas las truchas sobrepasarían esa medida, y ya no volvería a pescar ninguna "sardinilla" más.
Observé actividad por arriba , por primera vez en el día, en un bajío cerca ya del puente peatonal, más allá del cual empieza el refugio de pesca. Con confianza en el tándem, pero poniendo una ninfa de mucho menor peso y tamaño, comencé a batir sobre cebas vistas, y capturé una hermosa trucha que subió con espectacularidad al tricóptero "punky". Ya se sabe, "verano, tiempo de tricos". La postura dio más de si, y pescando aún más largo, y en una tomada a la seca de esas de "ni haberme enterado", capturé la que sería la segunda trucha más grande del día. Es evidente de que, al igual que en muchas de esas picadas de "no la veo, pero noto tensión de repente", el pez debió tomar el tricóptero cuando este se ahogó.    
A eso de las once de la mañana, el sol estaba ya alto en el firmamento, y la actividad de los peces menguó un tanto. Intenté probar el factor "buscar la sombra y el frescor", yendo a pescar a punta de caña las emboscadas y aún turbulentas corrientes del jardín botánico, pero en esta ocasión los peces parecían haber anticipado allí la hora de la siesta.
A eso de la una, decidí que era hora de ir a pescar al otro río, y en vez de vadear el Ter a la altura del puente del ferrocarril, dí un rodeo a pie por el casco urbano, haciendo escala en la terraza de un bar para tomarme un coca-cola fresquita...¡privilegios de la pesca urbana y suburbana!.
La manga de la tarde, bajo un sol de justicia y aguantando un calor africano, fue de largo mucho menos productiva que la de la mañana: solo dos truchas, pero, eso si, tuve la ocasión de sacar la trucha mayor y más combativa de la jornada, una fario de cerca de cuarenta centímetros que es una de las mayores que he capturado en Ripoll desde hace muchos años. La picada, brutal, vino pescando un cáos de corrientes divididas, pequeños blandos de las mismas y algún remolino que otro, y cuando recogía el aparejo que previamente había lanzado lo más lejos posible río arriba. La pheasant tail de color caquí fue la responsable de la picada... ya veis, una ninfa bastante desabrida y muy poco imaginativa, en comparación con el amplio elenco de perdigones de hilos brillantes de un infinito pantone de colores y ninfas "caramelizadas" con barnices y resinas de alta tecnología con el que se pesca por debajo del agua últimamente. Pero no hay que olvidar que tan importante o más que el diseño del artificial es la deriva natural del mismo, incluso debajo del agua, y esto sólo se consigue, a la hora de pescar largo con tándem, eliminando la más mínima tracción, y si puede ser añadiendo la ralentización que siempre ofrece un tupido tricóptero o una generosa bola de indicador de picada.  
Mucho rato de la jornada, a la hora en que el común de los mortales está haciendo la siesta, transcurrió lanzando el aparejo sobre cebas esporádicas en un parado de agua de poca profundidad. A base de insistir, conseguí capturar una última trucha, con el tricópero, previo recibir algunos toques a la ninfa (de nuevo el microperdigón) por parte de truchas alevines que no se terminaron clavando, y la captura testimonial de varios piscardos, de los que el parado de agua estaba lleno.
Ya que no hay posibilidad material de esperar la caída del sol, para intentar el sereno, las cuatro y cuarto de la tarde siempre es una buena hora para "tocar retirada" en una tórrida tarde de verano, y más cuando uno lleva pateando río desde las nueve de la mañana. Fin del partido, cambio de ropa mientras aprovecho para tomar el sol y derechito, por la sombra, a una estupenda merienda disfrutando del frescor de la terraza de la pastelería. Decididamente, pescar en Font Viva, o lo que queda de este coto aparte del recuerdo y en la realidad actual,  sigue teniendo mucho encanto.


JORNADA DE PESCA Nº 701

Sábado, 21 de junio de 2014

Temporada 2013 - 2014 - Nº 29
Temporada de salmónidos 2014 - Nº 13

Coto de Ripoll-Campdevànol S. M. TE09B y Zona libre sin muerte de Ripoll ZLLSM-TE09
Ríos Ter y Freser

Pescador:
Ferran RUBINSTEIN

Capturas:

En el coto: 5 truchas fario a ninfa y 2 truchas fario a mosca seca
En la zona libre sin muerte: 1 trucha fario a ninfa y 1 trucha fario a mosca seca

Climatología: soleado y caluroso

Caudal: medio en el Freser y bajo en el Ter.
Condiciones de vadeo: sin dificultades, pero es recomendable el uso del bastón de vadeo en el Freser.

Hora de inicio de la jornada: 09,00 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,15 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Concierto para piano y orquesta en "DO" menor
Obertura-Concierto en "FA" mayor
Joachim Raff

Concierto para piano y orquesta nº 2
Alexander Glazunov

Viaje de vuelta:

Sinfonía nº 3 "Renana"
Robert Schumann

Cuarteto de cuerdas nº 2
Dmitriy Shostakovich

Obertura "Dmitriy Donskoy"
Anton Rubinstein

Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN

domingo, 15 de junio de 2014

JP-700. LAS RUINAS DE LO QUE FUE DISNEYLADIA. Domingo, 15/06/2014

Siguen habiendo truchas en La Pobla de Lillet;  menos que antes, muchas menos que en tiempos que son ya leyenda, pero las sigue habiendo, y en este último domingo de primavera estaban muy madrugadoras. En la foto, una que se ha despertado con una ninfa en la boca.

Las primeras horas de la mañana han sido más bien frescas, y todo e imponerse el sol a partir del mediodía, el calor no ha apretado como en las últimas jornada de pesca. 

Un ejemplar rollizo y de pintas grandes, que puede tranquilamente provenir de repoblaciones pretéritas.  


Ejemplar de buen tamaño, para lo que hay últimamente en este coto, este con la librea de "mil pintas". El Llobregat, río en donde no hay ninguna reserva genética, sigue siendo el país de las truchas "mil leches".   

Aguas arriba del casco urbano de La Pobla de Lillet, el Llobregat se convierte en un pequeño río de montaña, con unos accesos realmente complicados. Típico río para pescarlo a punta de caña, con mucha trucha pequeña (siempre y cuando quiera dar la cara), y alguna que otra sorpresa (o eso dicen, los más viejos del lugar)  



JORNADA DE PESCA Nº 700

Visita dominical al coto de Guardiola de Berguedà-La Pobla de Lillet, debido a que el día anterior asistí tanto al festival del colegio de mi hija, en donde actuó dentro de la exhibición de la actividad extra escolar de "bailes modernos", como a la fiesta de fin de curso, organizada por la Asociación de Madres y Padres.
En esta ocasión, la jornada en este coto de dominios pescables tan extensos, ha estado dedicada a pescar, por primera vez en esta temporada, lo que en su día fue el coto sin muerte de La Pobla de Lillet, enclavado mayormente en aguas urbanas de dicha localidad.
Desde que el verano ha llegado, solapándose con el final de la primavera, que no para de hacer calor, un calor más propio de la canícula que no de las vísperas de San Juan, y esto ha disparado la aparición de tormentas. Este fin de semana, con una ligera entrada de aire frío en las capas altas de la atmósfera ha sido de gran actividad tormentosa. Todo y la irregularidad de la distribución de las mismas, han habido localizaciones que han registrado no tan solo una gran acumulación de precipitación, sino también abundante granizo y en donde incluso problemas con los rayos. Sin ir más lejos, el sábado por la tarde, víspera de esta jornada, cayó un tremendo aguacero, acompañado de granizo, en Berga (36 litros por metro cuadrado, pero en poco intervalo de tiempo), y sin embargo en La Pobla de Lillet, en la parte más montañosa de la comarca del Berguedà, apenas si cayeron unos escasos  5 litros por medio cuadrado.
Las tormentas, siempre de distribución irregular, se prolongaron a lo largo de la madrugada del sábado al domingo, y terminaron llegando a la costa. Debido a eso, emprendí viaje hacia el Berguedà desde la Ciudad Condal bajo un auténtico diluvio y con un tremendo riesgo de "aquaplanning" en la autovía. No obstante, a partir de Martorell dejó de llover, y ya no volvería a ver más lluvia hasta el viaje de regreso a casa.
Tras un "desayuno express" (1) en Guardiola de Berguedà, llegué al aparcamiento del tren turístico de La Pobla de Lillet (2) de nuevo bajo un cielo gris y amenazante, y con la refrescante, tras tantos días de sudar la camiseta, temperatura de solo 12 grados. Todo y lo gris de esa hora tan temprana de la mañana, la nubosidad se fue disipando con las horas, para dar paso a un mediodía y a una tarde radiantes pero, eso si, bajo un sol no tan implacablemente veraniego como los últimos días.
Ciertamente, debió de llover bien poco en la cabecera del Llobregat, pues el río bajaba limpio y sobre todo bajo, con un caudal típicamente veranariego: muy confortable para vadear, pero no tanto para aproximarse a las truchas con sigilo y discreción.
Siguen habiendo truchas en La Pobla de Lillet, yo creo que menos, bastante menos, de las que había el año pasado, y por supuesto, infinitamente menos que en los años "de gloria" de este coto, a mediados de la pasada década, cuando el entonces pequeño coto sin muerte de La Vila (3) se hiperrepoblaba tanto como se hiperpescaba (4). Comparando con las jornadas de pesca de la pasada temporada, en este sector concreto del nuevo coto compartido, la jornada no ha sido como para echar cohetes: siete truchas en mano, y unas tres perdidas en la pelea. Al menos, han salido un par de truchas de buen tamaño, para lo que suele ser habitual aquí de unos años a esta parte, de entre veinticinco y treinta centímetros. Todo y así, no es de recibo el que el año pasado, por estas mismas fechas, el río bajaba con más del doble de caudal, y a mediados de junio aún no había hecho ningún día de calor. Supongo que el caudal de estiaje habrá influido bastante en el comportamiento de las truchas en esta jornada.
El periplo de esta jornada ha sido el clásico de mis visitas a La Pobla de Lillet, incluyendo un poco más de recorrido en la parte superior del coto, recorrido que he hecho muy tranquilamente y sin tener competencia, pues al igual que en otras ocasiones no he visto a nadie pescando en todo el día, ni por delante, ni detrás mío.¡Quien lo ha visto, y quien lo ve!. Así pues, el recorrido ha comenzado justo en el vado de la depuradora, junto al aparcamiento, a eso de las nueve menos cuarto, y ha terminado en una presa bajo un puente, en el camino que une el pueblo con los Jardines Artigas, pequeña maravilla modernista de esta localidad, a las tres y media de la tarde. En esta ocasión he terminado casi una hora y media antes de lo que es habitual, pero al ser domingo la vuelta a casa a una hora prudente se impone: el lunes es ya un día laborable, y toca cenar "en horario europeo", para poder ir a dormir pronto y con la digestión hecha, ya que el lunes hay que madrugar para ir al trabajo.     
La ausencia de actividad en superficie me ha hecho recurrir a buscar a los peces por debajo, pero como el caudal del río no daba para mucho tungsteno que digamos, el "jogo bonito", o pesca lo más ligera posible, ha sido "de obligado cumplimiento" en esta jornada, que he empezado y acabado pescando con un tándem de tricóptero de pelo de ciervo y un perdigón de lo más simple, en color verde oliva y con bola del 0, hecho con ese material tan vistoso como fácil de trabajar que es el hilo Super Twist de Madeira,
Rompiendo tópicos, en detrimento de los que aseveran que es mejor estar desayunando de tenedor en un bar hasta media mañana, las truchas estuvieron muy madrugadoras, y a las primeras de cambio, recién comenzada la jornada a las nueve menos cuarto, ya había ensalabrado un par. Luego, las capturas se fueron espaciando. Como suele suceder, fallaron las picadas en muchas posturas "de trucha segura", y tuve ataques fulgurantes, siempre a la ninfa, en los lugares menos inesperados. Por regla general, las truchas (siete de diez, contando las tres escapadas) picaron en blandos de corriente laterales, dos más lo hicieron en el bullir de la corriente, y solo una (que se cuenta entre las que se me escaparon) picó en una poza con el agua casi parada.
Como dije unos párrafos más arriba, al ser domingo en vez de sábado, esta vez ha tocado retirarse pronto. Mientras volvía, atravesando el pueblo, hacia el coche, observé de nuevo el río, a esa hora de la siesta en que parece discurrir indiferente y cansino bajo al sol, y no pude dejar de evocar los tiempos en que, para bien o para mal, pescar en La Pobla de Lillet era una cosa bien diferente. Cerré los ojos por un momento, y vino a mi cabeza una imagen tan triste como podría ser ver Disneylandia en ruinas.  


(1) café con leche y pasta, de pie en la barra del bar.
(2) Tren del Ciment. para más información consultar esta página web.

http://www.fgc.cat/esp/ferrocarril_turistic.asp

(3) Hasta hace dos temporadas, La Pobla de Lillet gestionaba sus cotos, y Guardiola de Berguedà los suyos, el tramo tradicional gestionado por La Pobla L. era conocido como Coto del Empalme, y el sin muerte, por el hecho de estar en gran parte dentro del casco urbano del pueblo, se llamaba La Vila.

(4) Para más información sobre este tema, podéis leer el artículo de este blog correspondiente a la jornada de pesca nº 655, del sábado 1 de junio de 2013.

http://rubinsteinfishing.blogspot.com.es/2013/06/jp-655-coto-de-guardiola-de-bergueda-la.html


JORNADA DE PESCA Nº 700

Domingo, 15 de junio de 2014

Temporada 2013 - 2014 - Nº 28
Temporada de salmónidos 2014 - Nº 12

Coto de Guardiola de Berguedà - La Pobla de Lillet S. M. - LL01B
Ríos Llobregat, Bastareny y Saldes (pesca solo en el Llobregat en esta jornada)

Pescador: Ferran RUBINSTEIN.

Capturas: 7 truchas fario a ninfa

Climatología: mañana: nublado y fresco con apertura de claros; mediodía y tarde: soleado y caluroso.

Caudal: bajo.
Condiciones de vadeo: vadeo sin ninguna dificultad y sin necesidad de bastón.

Hora de inicio de la jornada: 08,45 h.
Hora de finalización de la jornada: 15,30 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Sinfonía nº 6
"Una fiesta eslava"
Alexander Glazunov

Concierto para violoncello y orquesta en "DO" menor
Eugene d´Albert

Viaje de vuelta:

Sinfonía nº 4
Obertura "para un festival académico"
Johannes Brahms

"La noche transfigurada"
Arnold Schömberg

"Introducción y allegro"
Edward Elgar


Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.