domingo, 23 de marzo de 2014
JP-690. RESIGNACIÓN IRISADA CON FINAL CASI FELIZ . Sábado, 22/03/2014
JORNADA DE PESCA Nº 690.
Estaba cantado que ese inusual verano anticiclónico que estábamos viviendo, cuando aún no había ni llegado la primavera, no iba a durar mucho. Para no variar, el cambio de tiempo, lluvia incluida, que nos ha devuelto a la siempre inestable primavera y ha hecho bajar ostensiblemente las temperaturas, ha llegado en sábado, mi día habitual de pesca.
Mi intención original, para esta segunda jornada de la temporada, era la de pescar en la cabecera del Llobregat, en el coto de Guardiola de Berguedà, pero la perspectiva de una jornada de pesca muy corta, o de ni tan solo poder empezarla debido a la crecida del río por alguna tormenta, me hizo modificar los planes para quedarme en mi sempiterno Pedret en donde, salvo en el caso de precipitaciones muy continuadas, siempre baja el agua limpia al parar el pantano de La Baells los aluviones de agua embarrada desde la cabecera de la cuenca.
Bajo un cielo encapotado y amenazante, me crucé con mi amigo Eudald, el agente de Catalana Forestal de la zona, quien me informó de que había un gran overbooking de gente pescando sobre todo en los tramos medio y alto del coto. Cosa muy normal en estos primeros compases de la temporada, y más desde que Pedret ha absorbido gran parte de los asiduos al antiguo coto de Gironella, desde que este coto se recalificó como zpc de ciprínidos.
Apenas si llevaba un cuarto de hora pescando en la parte baja del coto, sin tener ni una picada por cierto, cuando se desató un intenso chaparrón, que aguanté estoicamente. Pese a la intensidad puntual, la precipitación, fue breve y no tardó en salir el sol, cosa la cual aproveché para volver al coche y encaminarme a la parte media del coto, a ver si por lo menos veía alguna trucha.
Pescando ya en una de mis posturas favoritas de la parte media, pude constatar que truchas haberlas las había, pero que tenían un día de esos locos, como suelen tener muchas truchas de repoblación al poco de ser echadas al río y recibir nada más llegar una buena zurra (en Pedret se repuebla los jueves, y los viernes no se cabe de gente pescando... y matando), o sea, pasaban olímpicamente de las ninfas, inspeccionaban las secas y se daban media vuelta, y sobre todo no paraban de jugar las unas con las otras, persiguiendose o moviendose erráticamente de un lado para otro sin ningún motivo aparente; vamos, haciendo todo lo que una trucha de verdad no haría, todo y que cabe recordar que las Oncorhynchus Mikiis son de todo menos una trucha: pertenecen a la familia de los salmónidos, y aquí acaba todo parecido con las truchas fario o Salmo Trutta Fario. Si además son de origen "cubano" (por lo de la cuba de peces lo digo) pues poco más hay que añadir a tanto misterio.
El bajo caudal del río, y lo limpio del agua, me permitieron constatar que en esta ocasión las truchas, por el motivo que fuera, estaban completamente desubicadas: en las pozas no había apenas, y en cambio en los bajíos y zonas de escaso calado las había a montones. Esto abona mi teoría de que, todo y que a menudo este tipo de pez tiende a empozarse, seguramente la repoblación recibe tal masacre en las pozas que o bien quedan las que estan fuera de ellas, o muchas de las que estaban en la poza acaban tan escarmentadas que huyen de la misma buscando otro tipo de escenario que no sea tan fácil y evidente de pescar, sobre todo por los pescadores de lance ligero.
Me llevó tiempo y paciencia el pescar tan solo tres truchas, con el perdigoncillo del tándem y en un par de zonas de escasa corriente y aun menos profundidad. Ya con la primera captura me hice una idea de la baja calidad de la repoblación: un ejemplar de muy poca talla y muñones por aletas. Salvo una trucha de algo más porte y aletas un poco más desarrolladas que pescaría por la tarde, el resto de las capturas del día, cinco en total, respondieron a este tipo de trucha de tan escasa calidad con la que se repueblan desde hace ya tiempo los intensivos.
Justo después de la primera captura del día, vino a saludarme mi amigo y gran seguidor de este nuestro blog Jordi Graells, padre (gracias Jordi, por tu fidelidad), que se está convirtiendo en un auténtico asiduo del coto. Me estuvo explicando que la semana anterior había pescado con bastante éxito unas quince truchas... con estrímer, pues parece ser que era la única manera de hacerlas picar. Una lástima, pues la verdad es que no soy precisamente un entusiasta de pescar con este tipo de señuelos; lo he probado a veces, y con éxito, pero la verdad es que no es el tipo de pesca que "me ponga", como dicen ahora.
Tras aguantar otro rato de llovizna por la tarde, me cansé de estar viendo a las truchas jugando entre ellas y haciendo el tonto, y me fui a otras latitudes del coto a ver si divisaba actividad por arriba, por si querían por lo menos darle un bocado a la mosca seca.
Al final, localicé una tabla en donde se estaban cebando no una, sino muchas truchas, pero ¡mi gozo en un pozo! se puso a llover, previo concierto de truenos y fulgor de rayos, y aun no eran ni las cuatro que decidí que ya tenía bastante de remojones por ese día.
Resignado a merendar antes de tiempo, atravesé el primero de los túneles (1) y al salir del mismo ¡ya no llovía!; es más, se estaba abriendo un enorme claro con celeridad y los truenos comenzaban a alejarse. No me lo pensé dos veces: volví a atravesar el túnel, desanduve lo andado y volví a rehacer todo el aparejo para ir a tentar a las desafiantes truchas.
Cuando vadeé sigilosamente para no espantarlas, aún habían más peces cebándose, aunque confieso no se a qué, pues había una mínima eclosión de unos bétidos de color marrón claro (¿muticus?) a la que no hacían ni caso. A las primeras de cambio, y con una pequeña emergente de CDC de color gris clavé la única trucha del día que, como he mencionado anteriormente, tenía un porte relativamente aceptable y me plantó cara hasta cierto punto (un par de saltos y dos o tres carreras a lo sumo, no os vayáis a pensar). Bueno, la cosa se animaba. Ya sabéis... la seca (casi) siempre resuelve.
Todo y el buen comienzo, la hora y media que le dediqué a estas truchas activas por arriba fue un calco de lo visto ese día con anterioridad: muchas truchas jugando y moviéndose erráticas (las había que incluso se me acercaban) con la salvedad que ahora comían "algo" que no conseguía ni ver. A ratos, se paseaban cerca de mi mosca, otras la seguían con curiosidad. Al final, y ya muy cerca del "pitido final del partido", y tras haber hecho varios cambios de mosca, conseguí clavar una última trucha con una imitación generalista de efémera en un color amarillento, o sea nada que se pareciese a lo poco que eclosionaba ¡así de locas están estas truchas!.
Día de "resignación irisada", o sea de pesca de truchas de repoblación a falta de otra cosa. Situación esta bastante normal en el Pedret intensivo de unos años a esta parte. Este coto mejora con el paso de los meses, y en verano, sobre todo en otoño y hasta que llegan los primeros fríos está en su mejor momento, saliendo farios por todas partes como si fuese por arte de magia... pero aún queda para eso. De momento, agradecido estoy a esta "resignación irisada", pues por lo menos me ha permitido aprovechar un día de pesca que a buen seguro, en otros pagos y con un tiempo tan inestable, hubiera terminado muy posiblemente en un buen bolo.
(1) La pista transitable para vehículos que sigue en curso del río Llobregat, desde Cal Rosal hasta el puente románico del Pedret, y que incluso sigue más arriba hasta una pasarela sobre el río, fue en su tiempo la vía del ferrocarril Barcelona-Manresa-Guardiola de Berguedà, también conocido como "El Carrilet". En este tramo la pista (antigua via) atraviesa tres túneles. Al que hago referencia en este artículo es el primero en sentido ascendente. Solo el segundo hace curva, y por lo tanto no se ve la salida, aunque si estas acostumbrado a transitar por él no hace falta linterna para atravesarlo.
JORNADA DE PESCA Nº 690.
Sábado, 22 de marzo de 2014
Temporada 2013 - 2014 - Nº 18
Temporada de Salmónidos 2014 - Nº 2
Coto del Pedret S. M. - LL03B
Río Llobregat
Pescador: Ferran RUBINSTEIN
Capturas: 3 truchas arco-iris a ninfa y 2 truchas arco-iris a mosca seca.
Climatología: extrema variabilidad a lo largo de la jornada: alternancia de lluvia y aperturas de claros; temperaturas en descenso progresivo con el paso de las horas.
Caudal: bajo.
Condiciones de vadeo: sin dificultad y sin ayuda de bastón.
Hora de inicio de la jornada: 09,15 h.
Hora de finalización de la jornada: 17,30 h.
La música de hoy:
Viaje de ida:
Sinfonía nº 6
"Una Fiesta Eslava"
Alexander Glazunov
Viaje de vuelta:
Concierto para piano y orquesta en "SOL" menor
Anton Dvorák
Concierto para violoncello y orquesta en "DO" mayor
Eugen d´Albert
Obertura Solemne
Alexander Glazunov
Líneas Tensas!
Ferran RUBINSTEIN
sábado, 15 de marzo de 2014
JP-689. INAUGURACIÓN DE LA TEMPORADA 2014 EN AGUAS URBANAS Y SUBURBANAS. Sábado, 15/03/2014.
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| ¡Bienvenidos a la Temporada de Salmónidos 2014! Esta preciosa trucha fario de Ripoll ha sido la primera captura de la recién estrenada temporada. |
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| La primera jornada de la temporada ha transcurrido en un día primaveral con temperaturas altas, todo y que las primeras horas de la mñana han sido frías. |
JORNADA DE PESCA Nº 689
Tras un nuevo, y largo paréntesis en la actividad pesquera de dos semanas, motivado esta vez tanto por el Carnaval, hace dos fines de semana, como por una excursión a la Sierra de Prades, la semana anterior, mi reencuentro con el río ha tenido lugar el mismísimo día de la Inauguración de la Temporada de Salmónidos 2014.
Queda atrás y ya es historia el off season de octubre del año pasado a mediados de marzo del presente, que en esta ocasión se ha hecho bastante duro. Empezó todo muy bien, en un otoño que parecía la prolongación del verano, con abundancia de capturas y mucha diversión en Pedret, pero los primeros fríos de la segunda quincena de noviembre me llevaron a enclaustrarme en Anglès, en donde solo tuve jornadas aceptables hasta finales de diciembre. A partir de allí, la fuerte presión pesquera en uno de los pocos cotos abiertos fuera de temporada en los que vale la pena ir a pescar, y una mala climatología centrada en los fines de semana (en enero y febrero ha llovido cada sábado que he ido a pescar), me han llevado a desear con desespero no ya que abriesen los cotos, sino hacer algo realmente diferente, tanto que al final terminé intentando pescar ciprínidos a mosca, en cotos no trucheros, todo y lo difícil que es tentar a estos peces en pleno corazón del invierno.
Quizás la próxima temporada otoño-invierno, con los cotos cerrados, y de seguir así de mal destinos de pesca intensiva antaño tan buenos como Alfarràs u Oliana, me abra a nuevos horizontes, insistiendo más en la pesca de otras especies (hasta bien entrado diciembre hay ciprínidos activos, sobre todo en ríos pequeños y el black-bass en pantanos puede incluso mantener, a veces, la actividad hasta la llegada de los primeros fríos), o bien embarcándome en algún que otro proyecto de aprendizaje, como por ejemplo jornadas de mejora del lance, o asistir a alguna de las reuniones de montaje que llevan a cabo grandes maestros, como las que se hacen mensualmente en Pesca Bosch de Santa Eugenia de Berga . Lo que si esta claro, es que durante ese periodo voy a incrementar mis salidas con el grupo excursionista del que soy socio desde 1987: este año se ha producido una auténtica resurrección de la actividad senderista, y lo atractivo de las excursiones ha vuelto a reunir amigos con los que hacía años apenas tenía el placer de ir a desgastar suelas de botas juntos.
El primer día de la temporada ha coincidido con una llegada anticipada de la primavera. Una jornada de sol y de un inusual calor, todo y que las primeras horas de la mañana han sido no ya frías, sino gélidas (-1º C a las 8 de la mañana y 21 º C a las dos de la tarde), que he vivido en Ripoll, pescando los antiguos cotos de Font Viva sin muerte (ríos Ter y Freser) y Ordina tradicional (río Freser), en donde me he encontrado los dos ríos que atraviesan la ciudad con un caudal muy bajito, de muy cómodo vadear, y con el agua treméndamente fría.
Pesca urbana y suburbana, pues, en el primer día de la presente temporada. Tampoco ha habido una asistencia como para echar cohetes, por lo menos en Ripoll: yo al menos me he cruzado solo con cinco personas en todo el día, a saber: un señor de Granollers que empezaba a cambiarse, en el aparcamiento de Ordina, cuando yo ya me disponía a irme andando hacia Font Viva para comenzar a pescar, mi amigo Pepe Xipell alias "Pulpo", con el que he tenido un placentero rato de tertulia a primea hora de la tarde justamente en medio del tramo urbano del Ter, y que se disponía a pescar justo el libre sin muerte, y finalmente por la tarde en Ordina vi un grupo de tres pescadores, dos señores y una chica rubia, que pescaban juntos, y a los que ni me acerqué para no molestarles.
Tampoco es de extrañar la poca asistencia a Ripoll. El primer día de la temporada es mucho el hambre de pesca, y se de algunos que no habrán dudado en darse el palizón de kilómetros para ir a Sort o a La Seu d´Urgell. Sabiendo como son las modas de unos años a esta parte, no dudo que habrá habido overbooking en pequeños regatos de montaña, en pos de esa trucha "metrosexual, politicamente correcta y tocada con barretina", que viene siendo, de unos años a esta parte, codiciado objetivo de no pocos que creen que la quintaesencia de pescar a mosca es batir arroyos a golpe de muñeca. No dudo que yo lo haga algún día a lo largo de la temporada, mas que nada para poder publicar algún artículo y reírme un poco cuando algún menda que se cree el dueño del torrente o arroyo me miente la madre vía Internet por haber escrito un artículo de "su río". Pero por ahora estoy muy contento de haber podido iniciar la temporada en Ripoll, un lugar en el que he disfrutado de jornadas de pesca de auténtico lujo a lo largo de los años, dándome el gusto de sacar línea para hacerla volar.
Por supuesto que no voy a engañaros: en cuanto a capturas el día ha sido pobre. Sin embargo, ha compensado la poca cantidad de peces, tres en total, el hecho de que los tres fueran truchas fario de muy buen porte, moviéndose todas entre los treinta y cinco y cuarenta centímetros.
En acción de pesca, el día se ha dividido en dos mitades completamente diferentes a nivel resultados. Por la mañana he pescado el corto tramo del Freser y un buen tramo del libre sin muerte del Ter, todo dentro del casco urbano, o sea lo que antes era en antiguo coto sin muerte de Font Viva. A partir de primera hora de la tarde he aprovechado para pasar por el aparcamiento, dejar en el coche un forro polar que era ya un puro estorbo debido al calor y rehacer un poco el bajo de línea para pescar el antiguo coto tradicional de Ordina.
Desmintiendo aquel tópico que dice que no vale la pena llegar pronto al río a principios de temporada, las tres capturas del día han llegado en turno de mañana en el tramo urbano del Freser, y la primera de todas cuando aun no eran ni las diez de la mañana. Tres hermosas fario capturadas con una pheasant tail de color verde con un poco más de entidad que un perdigón (bola del 1 para anzuelo del 15), a la que acompañaba en tandem, y mas que nada para señalizar la picada, un tricóptero "punky" de Marc VandeVliet.
Antes del mediodía, me puse a prospectar el brazo del Ter, sin obtener picada alguna, hasta que en un parado de agua que hay cerca de los Talleres Casals, tuve una súbita picada a la microninfa que estaba usando en ese momento (un perdigoncillo de color verde en anzuelo del 19 y bola del 00), y me vi envuelto en una batalla con la que quizás fue la trucha más grande de la jornada, otra fario, y que perdí por desclavamiento en un mal giro de muñeca por mi parte.
Tras el encuentro con Pepe, y el retorno a mi coche que he comentado con anterioridad, dediqué la tarde a pescar en Ordina, eligiendo hacerlo en el tramo angosto que va desde la salida de aguas de la hidroeléctrica hasta el meandro anterior a la Font de la Roca. Pesca "de punta" en río pequeño (y en este caso con ínfimo caudal) intentando sorprender alguna trucha con alguno de los dos señuelos del tándem, y que resulto totalmente infructuosa. Por lo meno, vi un par o tres de cebas, las únicas del día ¡algo es algo! por parte de una misma trucha que tomaba perezosa el solete arrimada a un alto muro que hay junto al camino encementado frente a la fábrica Comforsa. Si os digo la verdad, tampoco me partí los cuernos para hacerla picar, y preferí gastar mis energías en seguir probando de obtener una de esas picadas por sorpresa en las corrientes, convertidas en esta ocasión en humildes chorreras dado lo bajo del caudal del Freser en ese tramo.
No me puedo quejar de este, mi primer día de pesca de la Temporada 2014. Hubo pastelería, como no: "palo" de nata y trufa y "sara" de almendras. Un dulce colofón a esta si más no entretenida apertura en la que, por cierto ya había comenzado desayunando en la pastelería: ensaimada rellena de nata.
JORNADA DE PESCA Nº 689.
Sábado, 15 de marzo de 2014
Inauguración de la Temporada de Salmónidos 2014
Temporada 2013 - 2014 - Nº 17
Temporada de Salmónidos 2014 - Nº 1
Coto de Ripoll - Campdevànol TE09B y zona libre sin muerte de Ripoll ZLLSM-09.
Ríos Ter y Freser
Pescador:
Ferran RUBINSTEIN
Capturas: 3 truchas fario a ninfa
Climatología: soleado y caluroso a partir de media mañana y hasta el final de la jornada; antes del mediodía soleado y frío.
Caudal: bajo
Condiciones de vadeo: sin dificultad y sin ayuda de bastón
Hora de inicio de la jornada: 09,45 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,30 h.
La música de hoy:
Viaje de ida:
Concierto para piano y orquesta en "DO" menor
Obertura-Concierto en "FA" mayor
Joachim Raff
Concierto para piano y orquesta nº 2
Alexander Glazunov
Viaje de vuelta:
Sinfonía nº 4
Anton Dvorák
Concierto para violoncello y orquesta nº 2
Joachim Raff
Líneas Tensas!
Ferran RUBINSTEIN.
viernes, 28 de febrero de 2014
ORDEN DE VEDAS 2014
Como siempre, de obligado cumplimiento.
http://portaldogc.gencat.cat/utilsEADOP/PDF/6572/1341586.pdf
sábado, 22 de febrero de 2014
JP-688. COTO DE NAVARCLES. LL08. Sábado, 22/02/2014.
JORNADA DE PESCA Nº 688
El paréntesis senderista de la semana pasada me llevó, junto con mis amigos del centro excursionista, a la Vall de Marfà, en el altiplano del Moianès. Allí, pudimos admirar el bello paisaje fluvial de la Riera Golarda, o de Marfà, afluente de la Riera de Calders y en especial el molino de agua troglodita, que se ubica en una cueva junto a un salto de agua y una poza.
De vuelta a la actividad pesquera, he querido dedicar este sábado de febrero, en el que la primavera parece habernos dado un anticipo de sus bondades, a llevar a cabo un proyecto que tenia hace tiempo en mente, pero que no había tenido ocasión de materializar: la pesca de ciprínidos a mosca.
Entiéndaseme, no es que nunca haya pescado ciprínidos a mosca; la verdad es que, enfrascado en la pesca de truchas, mi actividad habitual desde hace muchos años, si que he tenido ocasión de pescar peces de esta familia, tanto grandes como pequeños, tales como carpas, barbos, bagras, alburnos y bermejuelas, sobre todo en cotos intensivos situados en ríos de llanura, pero hasta ahora nunca me había planteado una jornada ex-profeso dedicada a ellos, y yendo a un coto que no fuera de salmónidos.
Ya os anticipo que a nivel resultados la jornada ha sido un tanto descorazonadora, pero a nivel satisfacción y diversión ha dado bastante de si. He localizado carpas activas, las he tentado, y he fracasado en mi intento de hacerlas picar a mis imitaciones. Seguramente, he actuado como si pescase truchas, y no he sabido "cambiar el chip". Lo lógico es que antes de meterme en este jardín, hubiese quedado para aprender algo sobre la pesca de ciprínidos a mosca con auténticos especialistas, de los que me honro en tener entre mis amistades de pesca, como Juan Carlos Navarro Sagués "Juan Karp", de "Rius i Basses de Catalunya" (1) o Toni Sánchez Guerrero, de Draypts (2), pero ya sabéis, los que me conocéis, que siempre soy partidario primero de intentar probar las cosas por mi cuenta y sacar mis propias conclusiones a pie de río antes de gastar el valioso tiempo de los demás. Mis conclusiones finales, todo y que anticipadas a este casi principio de artículo, es que necesito tanto aprender más de los hábitos de los ciprínidos, sobre todo a la hora de presentar el señuelo, como olvidarme de que estoy pescando truchas. Sirva en mi descargo, si vale como excusa, que tampoco febrero es un mes de gran actividad en el río, y menos aun para los ciprínidos. Creo que dentro de unos meses será buen momento para volver a probar el experimento... si es que consigo reunir la fuerza de voluntad suficiente como para sacrificar una de las muchas jornadas de mi temporada de salmónidos.
La pesca de ciprínidos no es algo nuevo para mi. Durante años fue una de mis modalidades más practicadas, junto con la pesca de lance ligero de depredadores. Sin embargo, desde que comencé a pescar a mosca, y a dedicarme más y más a la pesca de la trucha, fui dejándola de lado, y hace mucho que mis cañas de boloñesa e inglesa están guardadas en el armario. De hecho, mis últimas jornadas de pesca dedicadas a pescar ciprínidos con cebo fueron tres días del mes de agosto de 2007 en el Embarcadero de Tivenys, en el Río Ebro (JJPP 393, 394 y 395, de los días 10, 14 y 18 de agosto de 2007 en mi diario (3)), y ya por entonces habían devenido en algo muy esporádico, que solía practicar solo si en verano pasaba algunos días de vacaciones en Sant Carles de la Ràpita.
Supongo que la excursión de senderismo de la semana pasada, siguiendo el curso de la Riera Golarda o de Marfà, fue la causante de elegir la Riera de Calders (el río madre de las aguas del altiplano Moianès), y en concreto su parte baja, justo en la desembocadura en el Llobregat, para mi "Experimento Cipri". Curiosamente, el Coto de Navarcles fue en su día un intensivo de truchas de repoblación, y mi última incursión allí, pescando solo en el embalse de la Riera de Calders, se remonta a diciembre de 2001, en una jornada en la que pescando con lombriz (cebo entonces permitido) saqué una trucha arco-iris y un barbo (JP 134 del día 6 de diciembre de 2001en mi diario), y ya por aquel entonces no tan solo devolví al agua el barbo, sino también la trucha arco-iris, todo y que podía habérmela llevado, ya que el cupo de truchas en los intensivos, por aquel entonces, permitía el sacrificio de, creo recordar, nada más ni nada menos que ocho ejemplares de más de 22 cms. Toda una enorme e insostenible barbaridad.
¡Gran novedad! Este sábado no llovió, cosa rara en una jornada de pesca, ya que no disfrutaba de un día en el río sin terminar mojándome desde finales del pasado mes de diciembre. Es más, lució un sol radiante, y salvo que la gélida temperatura del amanecer permitió una buena helada, el día devino en un pequeño anticipo de la primavera. A mediodía la temperatura subió ostensiblemente, y en muchos puntos de nuestra geografía se rozaron los 20 º C a primera hora de la tarde.
Tanto el Llobregat, como la Riera de Calders, ambos dentro de los dominios pescables del Coto de Navarcles, bajaban con un caudal medio tirando a bajo. La acción de pesca de la jornada se ciñió a la Riera de Calders, que bajaba con un caudal más que aceptable para un río tan pequeño y estacional, fruto de que los acuíferos aun están bien alimentados por la lluvia de las pasadas semanas, tal y como pude comprobar siete días antes, viendo el buen aspecto de la pequeña Riera Golarda, uno de los afluentes principales de la Riera de Calders.
Nada más comenzar a pescar, vino tomar la difícil decisión de si pescar aguas arriba, o aguas abajo del embalse. El ticket permite también pescar en el lago, pero en esta ocasión no me interesaba para nada pescar aguas paradas y sobre todo profundas. Como mucho, me dí un nostálgico paseo por la orilla, recordando viejos tiempos, e hice unos cuantos lances con un par de ninfas atractoras (pompom rosa y San Juan worm) en el desagüe de la Riera en el Lago.
Hecha la concesión a la nostalgia, fui andando río abajo, siempre mirando si habían peces activos, hasta la confluencia con el Llobregat. Ante la ausencia de actividad, hice unos cuantos "lances de tiento" aquí y allí, sin ningún resultado positivo.
Al llegar al ancho y más caudaloso Llobregat tomé la decisión, al no localizar ni indicios de peces activos, de ir a explorar un tramo de este río, entre el Pont Vell de Sant Benet y la curva donde esta el aparcamiento del Hotel Mon Sant Benet. Un camino, de muy buen seguir recorre la orilla izquierda del río, y los accesos al mismo no están demasiado emboscados. Desde el azud que hay pocos metros aguas abajo del puente hay corrientes y tablas, pero ninguna poza destacable, por lo que el tramo, siempre que no baje un aluvión de agua, es de buen vadear y bastante propicio para pescar a mosca peces activos, sobre todo en verano, cuando barbos y carpas se muestran más golosos y comen incluso mosca seca, especialmente terrestres.
Hecha la exploración, y satisfecha mi curiosidad, me puse a pescar, ya en serio, a una hora tan tardía como pasado el mediodía. Primero, estuve batiendo con tantas ganas como infructuosidad la desembocadura de la Riera de Calders con el Llobregat, y luego un par de parados de agua de cierto calado, ya en la Riera. Todo para nada, pues parecía no haber peces en el río.
Sobre la una y media, estaba ya un tanto cansado y desanimado, cuando en una tabla de escaso calado, un bajío en donde el agua me llegaba como mucho un palmo por encima de la caña de la bota, localicé un buen cardumen de carpas hociqueando. Dada la muy poca profundidad del escenario, opté por pescar con un tándem muy ligero de seca y ninfa, con la esperanza de que la ninfa (un perdigondillo en un anzuelo muy pequeño) pasase a tocar del morro de las carpas y alguna de ellas lo tomase. Sin embargo, mi gozo en un pozo, estos bravos ciprínidos (había algún ejemplar realmente magnífico) pasaron olímpicamente de la ninfa.
Excitado por la batalla, pasé a proyectar una San Juan worm con peso mínimo, pero la indiferencia de las carpas hacia mis señuelos era total. Y así, comenzó un desfile de pequeñas ninfas, pero lo más que conseguí fue algún amago de seguirlas cuando le daba algunos tirones, pero sin mucho entusiasmo por parte de los peces. Supongo que mi amigo Javier Rubio Javiermosquero me daría un buen tirón de orejas, por no llevar en mi caja ni una miserable Woolly-Bugger negra.
Misterios de los ríos; enfrascado en el combate, que iba perdiendo casi por K.O., no me dí ni cuenta de que eran pasadas las tres y media de la tarde, y que parte de la tabla había quedado en la sombra. Todo fue irse el sol y comenzar a verse por todas partes unas pequeñas cebas. Consciente de que era mi última oportunidad para tocar escama ese día, rehice el bajo de linea y me puse a lanzar sobre las mismas una imitación de quironómido, la mosca seca por autonomasia de los cauces medios y bajos de nuestros ríos. El dipterín no falló, y comenzaron las capturas serguidas de uno, dos, tres, cuatro y cinco pececillos que al principio identifiqué como pequeñas bagras, pero no estaba muy seguro de ello, pues también podrían tratarse de pequeños gardis o bermejuelas, e incluso de alburnos. Otro misterio más de los ríos; de repente, y al levantarse un poco de aire, toda actividad en superficie cesó, volvieron a quedarse las carpas en su perezoso hociquear, pero el cardumen de pececillos pareció evaporarse en la nada.
Cansado de insistir tanto en la misma postura, y ahora que por lo menos había evitado el bolo, me puse camino río arriba, a seguir buscando muestras de actividad por parte de los peces. En la zona de los puestos de pesca para pescadores estáticos de la Riera de Calders (hay otros puestos del mismo coto en el Lobregat), me encontré con un par de pescadores de cebo, que eran lugareños, y al enseñarles la foto de una de las minitallas me dijeron que eran gardis o bermejuelas. Sin embargo, movido por mi curiosidad he llevado esta foto a mi grupo de Facebook "Rubinsteinfishing y amigos" en busca de otras opiniones, y muy amablemente Toni Sánchez ha opinado que se trata de alburnos. Sigue el debate: en cuanto tenga ocasión le preguntaré también a mi amigo, técnico forestal, ex-guarda fluvial y colaborador de este blog Carles Vivé a ver que cree que son.
Hice muy pocos lances más, siempre "al agua" y probando por probar, antes de retirarme e ir al lago, junto al que había aparcado mi coche. Allí, mientras me cambiaba, pude disfrutar de la serenidad del paisaje del invierno en una tarde de las que presagian la ya próxima primavera. Con ella, incluso un poco antes de su entrada astronómica y oficial, llegará una nueva temporada de salmónidos, pero visto ahora el desafío de las carpas, intentaré sacrificar alguna de las jornadas de esta próxima temporada para seguir tentando los ciprínidos a mosca.
(1) Rius i basses de Catalunya, especial Conca del Llobregat, grupo de Facebook fundado y administrado por Juan Carlos Navarro Sagués.
(2) Draypts. Defensa del Riu Anoia i Pesca Toni Sánchez, grupo de Facebook fundado y administrado por Toni Sánchez Guerrero
(3) Mi Diario de Pesca comienza en Octubre de 1998, y obviamente no refleja las jornadas de pesca que van desde mi adolescencia hasta ese momento.
Os paso, para solaz de todo amante de la buena mesa y de la cocina exquisita, una receta que está haciendo furor entre los chefs de más renombre internacional, y que curiosamente tiene origen Podolio.
En esta ocasión, os voy a pasar la receta original, la que creo en su dia el famoso chef Podolio Karl V. Arguinianov.
"ALBURNO A LA COSACA"
Pésquense alburnos a discreción, preferentemente en la salida de aguas del reactor de la Central Nuclear más próxima a su casa. Para esta ocasión, el renombrado pescador a mosca Anton Pintorov nos ha pescado unos ciento y pico en poco menos de un cuarto de hora en dicho sitio.
Antes de eviscerarlos, conviene verificar el grado de radioactividad óptimo de los alburnos, por lo que les acercaremos un contador geiger, y si pita como una cigarra en celo, es que están en su punto.
De no disponer de dicho aparato, podemos llevar los alburnos a una habitación oscura, y si son totalmente foscorescentes, es que también vale su grado de radiactividad.
Si hay que servir el plato ante invitados con los que quedar bien, convendrá descartar aquellos peces que tengan dos o más cabezas, tres o más ojos, más de 6 aletas o más de 2 colas, cosa lógica - todo lo demás- dado el elevado grado de radiactividad.
Para comerlos informarmente en casa, tanto da, y los podemos cocinar también.
Se introducen los alburnos en un barreño de vodka casero, y se mantienen allí tres dias seguidos. En el caso improbable de no disponer de vodka casero, se pueden mantener en aguarrás o anticongelante de coche Ruso los mismos dias.
Tras la maceración, se sirve a eviscerarlos y salarlos, y se frien en abundante manteca de reno. Deben quedar dorados y crujientes, y no manchar la mano al cogerlos, algo así como el "pescaíto frito" de Cádiz.
Bon appetit!
Ingredientes, para 4 personas:
- 4 kg. de alburnos salvajes de salida de aguas de reactor nuclear.
- 100 grs. de manteca de reno
- sal
JORNADA DE PESCA Nº 688
Sábado, 22 de Febrero de 2014
Temporada 2013 - 2014 - Nº 16
Coto de Navarcles
Ríos Llobregat y Riera de Calders
(pesca solo en la Riera de Calders en esta jornada)
Pescador: Ferran RUBINSTEIN
Capturas:
Según unos pescadores de Navarcles:
5 gardones (bermejuelas) minitalla a mosca seca
Según Toni Sánchez Guerrero:
5 alburnos a mosca seca
Caudal: medio.
Condiciones de vadeo: sin dificultad y sin ayuda de bastón.
Climatología: soleado y caluroso en las horas centrales del día, pero con temperatura muiy baja al principio de la jornada.
Hora de inicio de la jornada: 10,30 h.
Hora de finalización de la jornada: 17,15 h.
La múisca de hoy:
Viaje de ida:
Concierto para violín y orquesta nº 2 "en estilo húngaro"
Joseph Joachim
Viaje de vuelta:
Concierto para violín y orquesta
Scherzo para orquesta
Hans Pfintzer
Pieza de Concierto, Op. 113
Anton Rubinstein
Líneas Tensas!
Ferran RUBINSTEIN.
sábado, 8 de febrero de 2014
JP-687. COTO INTENSIVO DEL PEDRET S. M. LL03B. Sábado, 08/02/2014
JORNADA DE PESCA Nº 687.
Poco, o muy poco que contar en esta jornada. Como mucho, que era un día presuntamente histórico, pues por primera vez una Infanta de España declaraba como imputada en un caso (en este ídem de corrupción) ante un juez. Pero dejando el periodismo político aparte, y en lo que a pesca se refiere, creo que en esta ocasión voy a aburrir poco a los lectores con mis disertaciones y onanismos mentales, pues ha habido bolo, o sea no he pescado nada en un día en que no he visto ni un solo pez, y aun menos una sola ceba.
Febrero suele ser un mes rico en bolos. El último que había hecho, antes del día de autos, fue también en febrero del año pasado (ver Jornada de Pesca nº 642 en este blog, o pinchad en este enlace http://rubinsteinfishing.blogspot.com.es/2013/02/jp-642-coto-de-alos-de-balaguer.html). La diferencia entre el de hoy y el de hace un poco más de un año, es que el de hoy ha sido casi buscado y plenamente aceptado, mientras que el anterior fue un tanto doloroso, pues las truchas de Alós de Balaguer me dieron julepe , y no pude decir que no las había o que no estaban; incluso hubo otros pescadores que si pescaron en ese día. Por el contrario, hoy en Pedret sabía muy bien que tenía el bolo casi garantizado, y la verdad sea dicha ni he visto una trucha en todo el día, ni mucho menos he tenido una picada, tal y como os he adelantado en el párrafo anterior..
Ya sé que ir a Pedret en pleno febrero, con la rasca que hace en El Berguedà, y sin repoblaciones desde octubre pasado, puede parecer una temeridad, pero la verdad es que nuevamente me ha podido mi parte romántica e irracional, y he sucumbido a la tentación de volver a mi querido Pedret, buscando como excusa para esta bendita locura, o como argumento parecido a ese clavo ardiendo al que se aferran los necesitados, aquello de que "siempre quedan truchas en el río", y que esas que quedan tarde o temprano han de comer.
De nuevo, y al igual que en las últimas semanas, ha vuelto ha hacer un sábado gris y plomizo, cosa que ya viene siendo un hábito meteorológico este invierno. En esta ocasión, el sol ha intentado salir unas cuantas veces, e incluso ha conseguido imponer su dominio durante breves intervalos de tiempo, pero en general el día ha sido nublado y con episodios esporádicos de llovizna. A diferencia de Anglès, con su bonancible temperatura, en Pedret ha hecho frío a lo largo de todo el día, y la temperatura no ha pasado de 6 º C al mediodía. Para "acabar de adobarlo", a primera hora de la tarde se ha levantado un aire muy molesto, cosa la cual ha precipitado el fin de la jornada bastante antes de lo habitual, de la misma manera que en las dos salidas de pesca anteriores (la última de enero y la primera de febrero), todo y que en estas últimas fue la lluvia la causante del adelanto de la merienda.
Confieso que mi intención inicial era la de pescar la zona del coto en donde nunca se repuebla, aguas abajo del desagüe del Canal de Carburos, más que nada porque es la que menos se sobrepesca a lo largo de la temporada, e incluso explorar la zona libre sin muerte de Cal Rosal (el antiguo coto sin muerte de Pedret), que no he vuelto a visitar incluso desde bastante antes de su descatalogación como coto, pero nada más llegar ya he visto que la salida del canal vomitaba literalmente un aluvión de agua embarrada, señal inequívoca de que en la montaña había estado lloviendo con ganas la noche o la madrugada anterior.
Así pues, me he tenido que conformar con intentar pescar el coto y volver a visitar los sitios habituales. Por lo menos, y dado el aporte de agua limpia desde el pantano de La Baells, el río bajaba en un estado perfectamente pescable, y con un caudal muy bajito, perfecto para un vadeo seguro, tal y como estaba en las últimas y gloriosas jornadas del otoño pasado.
Precisamente la prístina claridad del agua, y la ausencia de reflejos de la luz del sol, me han permitido ver sin dificultad incluso el fondo de las grandes pozas, y para desilusión mía he podido constatar que ¡no he visto ni una trucha en todo el día!, y eso que he recorrido mucho río. Para corroborar la ausencia de peces, baste decir que tampoco he visto ni una sola ceba en todo el día, aunque es de justicia reconocer que ha sido uno de los días más pobres en eclosiones que he visto en mucho tiempo; como mucho he visto unas contadas rhodanys, que bajaban río abajo imperturbables, y algún que otro dipterín.
La pregunta obligada es ¿donde se han metido las truchas?. Supongo que tanto los cornoranes, como los furtivos, habrán hecho estragos, pero todo y así me resisto a creer que no hayan quedado ni que sean unas pocas, pues siempre alguna que otra queda, y a menudo muchas más de lo que parece. Supongo que estarán hibernando, o se habrán marchado a ese universo ¿paralelo? a donde se supone que van las truchas, sobre todo cuando los pescadores de tan poca fe, como de ego subido, pontifican sobre el exterminio total debido a oleadas de pájaros asesinos y legiones de furtivos venidos de latitudes lejanas. De ser así, seguramente nunca nos llevaríamos las sorpresas que a menudo nos llevamos al pescar, entre la marea de truchas muñonas de repoblación, ejemplares poderosos y soberbios que, o bien han nacido en el río, o bien llevan ya muchos años en el mismo.
Lo que si es de justicia reconocer, es que todo y el riesgo de llevarte un bolo, lo mejor de pescar en invierno un intensivo sin repoblaciones es que a buen seguro serás el único pescador ese día en el río, y puedes elegir donde pescar sin competencia. Es más ¡hasta da vértigo la sensación de tener el río para ti solo!.
Ya en acción de pesca, huelga decir que he andado mucho y lanzado poco, siempre acechando posibles movimientos de peces o intentando detectar indicios de su presencia. Lo más usado han sido tándems de seca y ninfa, con diversos calibres de este última imitación. También lo he intentado a seca pelada en algunos bajíos y aguas someras, y finalmente me he encomendado a San Tungsteno Glorioso en las pozas, mirando a ver si rascando el fondo del río salía alguna trucha de entre las piedras, cosa la cual tampoco sucedió.
Todo y el fiasco, me resisto a etiquetar esta entrada en mi blog como "día de pesca para olvidar", pues al fin y al cabo sabía muy bien los riesgos que corría, y todo y así en mi retirada prematura hacia la pastelería no me arrepentí ni por un momento de haber vuelto a Pedret, ese lugar tan mágico para mi, días de bolo incluídos, en donde tan bien suena la música de Alexander Glazunov.
Como siempre, no hay secretos para con mis lectores y seguidores, haya bolo, o haya pesca gloriosa. Aquí en Rubinsteinfishing siempre os lo cuento todo, lo bueno y lo malo, lo divino y lo humano. Por contar hasta cuento hasta diez, pero solo de vez en cuando, no sea que con tanta exigencia a mi coeficiente intelectual termine con un tremendo dolor de cabeza.
JORNADA DE PESCA Nº 687.
Sábado, 8 de febrero de 2014.
Temporada 2013 - 2014 - Nº 15
Temporada de cotos intensivos de salmónidos 2013 - 2014 - Nº 15
Coto Intensivo del Pedret - LL03B
Río Llobregat
Pescador: Ferran RUBINSTEIN
Capturas: 0
Caudal: bajo
Condiciones de vadeo: vadeo sin dificultad, excepto en las grandes pozas, sin ayuda de bastón.
Climatología: nubes y claros con episodios de llovizna esporádica y viento a partir de primera hora de la tarde; temperatura fría a lo largo del día.
Hora de inicio de la jornada: 10,00 h.
Hora de finalización de la jornada: 15,30 h.
La música de hoy:
Viaje de ida:
Fantasía para piano y orquesta, Op. 84
Anton Rubinstein
"Una Fiesta Eslava"
"Mazurka"
Alexander Glazunov
Viaje de vuelta:
Concierto para violín y orquesta
Scherzo para orquesta
Hans Pfintzer
Pieza de concierto para piano y orquesta, Op. 113
Anton Rubinstein
Líneas Tensas!
Ferran RUBINSTEIN.
sábado, 1 de febrero de 2014
JP-686. COTO DE ANGLÈS - EL PASTERAL INTENSIVO S. M. TE015B. Sábado, 01/02/2014.
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| La primera trucha de febrero, una fario más de Anglès...¡Como no!. |
JORNADA DE PESCA Nº 686
Tras el paréntesis senderista del fin de semana pasado (una estupenda excursión combinando la "Vía del Nicolau" (1), con un recorrido por el valle de mi querido río Bastareny, en el Berguedà), y como quien no quiere la cosa, febrero ha llegado y lo ha hecho para quedarse durante los veintiocho días que suele durar este mes mas corto del año. Como el primer día de este recién estrenado mes ha caído en sábado, y tocaba pescar, lo he hecho pues caña en mano en el ¡como no! "refugio de invierno" por autonomasia: el coto de Anglès o "Magic Anglès", para los amigos.
Lo bueno de que sea ya febrero, todo y que recién estrenado y en el primero de sus días, es que el próximo mes ya es marzo, ese mes mágico en que llega la primavera, y en el que incluso antes del cambio de estación desvedarán la trucha, abrirán los cotos, y volveremos a pescar en esos escenarios a los que tantas ganas tenemos de volver. Pese a que estamos en pleno corazón del invierno, los días ya se alargan de un modo sensible, y esas horas de más de luz diurna nos auguran nuevas aventuras de pesca, lejos de los pocos, manidos y trillados intensivos en los que nos vemos recluidos desde finales de septiembre.
No ha sido esta una jornada para el recuerdo; eso ya os lo adelanto. Un nuevo día gris y desapacible , no ya solo en la meteorología, sino también en mi ánimo, y un resultado tan pobre en capturas como en diversión. Paciencia, vendrán días mejores.
Día gris y ceniciento en el cielo, y también en mi cabeza. Uno no es de piedra, y por más que utilice la pesca a mosca como principal fuente de evasión la verdad es que a veces ni esa medicina funciona. Una serie de problemas laborales, que no viene al caso contar, me han hecho pasar una mala semana, y me los he acabado trayendo al río. Si, ya sé que uno debiera saber compartimentar más, pero a menudo eso queda en consejo baldío. No voy a entrar en detalles, que no vienen a cuento, pero hoy ni la música, ni la pesca me han servido para mucho: me he llevado mis "comeduras de coco" puestas y bien puestas, y no he podido desprenderme de ellas ni dedicándome a aquello que tanto me gusta. Quizás el milagro del día es que incluso he pescado. Así de injustas suelen ser las cosas: en días de excelente estado de ánimo y total disposición para pescar me he llevado bolos, y ayer, en un día de pesca mecánica, impersonal, sin alma, terminé pescando al menos dos truchas. Menos es nada. La pesca es así (o suele ser así), y no la he inventado yo.
Sin mucho ánimo, como si de un autómata se tratase, me he dirigido a la misma balsa de la parte baja del coto, a la que llevo acudiendo con el mediocre propósito de salvar el bolo, en las últimas tres jornadas. Poca imaginación y, a priori, nula concesión al riesgo. Había muy poca actividad cuando he hecho allí las primeras varadas a eso de las diez de una mañana en la que el sol ha hecho un amago tímido de salir, pero el grueso manto de nubes se lo ha impedido. No obstante, el intensivo y machacón peinado de la zona con el sempiterno quironómido ha dado sus frutos: un par de farios, y una de ellas de algo más de cuarenta centímetros, ambas injusta recompensa al pescador vago y deprimido.
Al menos he podido pescar las primeras truchas de este nuevo mes. ¡Bienvenido a Febrero!, el mes de la primavera insinuada y la nevada traicionera, el mes de los enamorados y en el que a menudo, pero no siempre, transcurre el Carnaval.
Estaba cantado que tarde o temprano llovería, al igual que hace dos semanas en mi última visita al coto, pero pasado el mediodía aún no había hecho ni amago de precipitar, así que reuniendo todas las ganas que pude me fui a probar, sin mucho resultado al principio y sobre cebas muy esporádicas, a una postura tan querenciosa como ultrapescada del tramo número dos.
En esa postura, y mientras bregaba todavía con el quironómido para atraer truchas que no le hacían ni caso, tuve el placer de saludar, y también de pescar un rato en su compañía, con Jaime Martínez "Epeorus", de Terrassa, un veterano pescador que está disfrutando de una merecida jubilación pescando sin cortapisas ni ataduras, y una de las voces más discretas, sensatas y educadas de los foros de la revista digital "Conmosca", de la que ambos somos contertulios desde hace casi diez años
Precisamente, cuando ya se estaba alargando nuestra tertulia, mayormente centrada en lo muy pescado que esta este año el coto, y lo muy castigadas que están las truchas, comenzó la actividad frenética de los peces, justo en el momento en que empezó a llover, y tanto el Sr. Epeorus, como un servidor, nos "pusimos las pilas", como se dice últimamente, para aceptar el desafío de los peces.
Nuestro gozo en un pozo. Estaba claro que la eclosión que había motivado tan tremendo pandemónium de peces cebándose era de rhodanys, pero muy pocas de ellas llegaban a desplegar las alas, pues el frenesí de los peces se centraba en comerlas en plena emergencia: o sea más lomos que bocas en el agua.
Bajo la lluvia, una llovizna de esas que parece inocente pero que es un auténtico calabobos, probamos un buen montón de secas, emergentes, e incluso yo recurrí a mis socorridas ahogadas, todo para que desfilasen río abajo ante la indiferencia total de las truchas. Cuando vi que un pescador de la calidad y experiencia de Epeorus tiraba la toalla y marchaba río arriba para ir a buscar a un amigo suyo, tuve claro que, todo y no ser ni las cuatro menos cuarto, la jornada ya no daba más de si. "Ja s´ha fet fosc" (2). que diría mi amigo Joan Navarro, o "avui, no en volen", (3) que hubiera dicho mi amigo Xavi Prat "Pampu" en circunstancias parecidas..
Más que nada por quemar algo de tiempo, y no encontrarme con que aún no habían abierto la pastelería, seguí insistiendo hasta las cuatro y cuarto de la tarde, momento en que recordé de que estaría jugando el Barça, así que di por finalizada una de las más apáticas jornadas de los últimos tiempos, con la intención de poder ver entera la segunda parte del partido de fútbol mientras merendaba.
Esta visto que este no era mi día. Pese a degustar las excelentes coques de la Sra. Mercè, oportunamente remojadas en café con leche (que no "relaxing cup of coffee with milk", y menos aún "in the Plaza Mayor"), el partido fue un fiasco para los intereses azulgranas, y terminamos perdiendo el partido y, de paso, el liderato de la liga, ante un Valencia que, ordenado y atrevido, supo sacar partido de la extraña apatía que parecía adormecer al laureado y poderoso equipo de la Ciudad Condal.
Pero esto no es un desastre. Queda mucha liga, y tres puntos no son nada. Estamos tan solo en febrero, el mes de las primaveras anunciadas y las nevadas a traición, el mes del "hoy te quiero más que ayer, y menos que mañana", el mes en que falta un mes para marzo... Conduciendo de vuelta a casa, otra vez bajo la lluvia de esa tarde de boleros tristes, en las que la gente corre pero tu no estás, se habían esfumado mis preocupaciones de golpe ¡que poco queda para la apertura de la temporada!.
(1) Ruta que transcurre por una pista que fue la vía de un tren maderero, y en la que se han restaurado los túneles y se le ha añadido una pasarela colgante para salvar un barranco. Comienza en Guardiola de Berguedà, y termina en el eco-museo de Sant Joan de l´Avellanet, en el término municipal de Bagà, ambas poblaciones de la comarca del Berguedà, en la provincia de Barcelona.
(2) Traducción literal del catalán: "Ya ha oscurecido".
(3) Traducción literal del catalán: "Hoy no quieren".
JORNADA DE PESCA Nº 686
Sábado, 1 de febrero de 2014
Temporada 2013 - 2014 - Nº 14
Temporada de cotos intensivos de salmónidos 2013 - 2014 - Nº 14
Coto Intensivo de Anglès - El Pasteral S. M.
Río Ter
Pescador:
Ferran RUBINSTEIN
Capturas:
2 truchas fario a mosca seca.
Caudal: bajo (4 m3/seg. aprox.).Condiciones de vadeo: sin dificultad y sin la ayuda del bastón.
Climatología: mañana y mediodía: nublado y templado; tarde: episodios de precpitación debil ; templado.
Hora de inicio de la jornada: 10,00 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,15 h.
La música de hoy:
Viaje de ida:
Concierto para
Piotr I. Tchaikovsky
"Encuentro" (fantasía para violoncello y piano)
Joachim Raff
Viaje de vuelta:
Sonata para piano nº 1
Sonata para piano nº 2
Anton Rubinstein
"Variaciones Sinfónicas"
Charles H. H, Parry
Obertura Solemne
Alexander Glazunov
Líneas Tensas!
Ferran RUBINSTEIN.
Etiquetas:
Anglès,
Días de pesca para olvidar,
PARTES DE PESCA 2013 - 2014,
reflexiones filosóficas y onanismo mental
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