"Si, al igual que yo, sois de los que creeis que tenéis poco que enseñar, mucho que aprender y aún más que compartir, éste es vuestro blog".

sábado, 27 de agosto de 2011

JP-579. COTO GUARDIOLA DE BERGUEDÀ-1. Sábado 27/08/2011.



































JORNADA DE PESCA Nº 579


Último dia de pesca, por lo que a mi respecta, de esta temporada en Guardiola de Berguedà, y me temo también que de temporada oficial tradicional, pues a partir del miércoles, precisamente el dia de mi cumpleaños, la misma termina en baja montaña, y sólo nos quedará un mes de prórroga estrictamente sin muerte.
Como colofón a esta temporada, tan irregular y en ocasiones tan complicada, sobre todo por las condiciones climatológicas de la pasada primavera, un dia espectacular de pesca en el modesto Bastareny, que me ha regalado la mejor pescata hasta el momento en el Coto de Guardiola de Berguedà-1: 38 truchas, nada más y nada menos.
¡Al loro! Que el Bastareny, o por lo menos la parte de él que queda dentro del coto tradicional de Guardiola de Berguedà, está infestado de truchas arco-iris, algo que contraviene lo que son las directrices de repoblación de la Conselleria de Medi Ambient, pero que están allí, para desesperación de puristas y deleite de pescadores sin más pretensión que pasárselo bien.
El dia, ha sido soleado, pero sin embargo fresco, lo que ha hecho muy soportable la larga jornada de pesca, muy a diferencia de la sofocante jornada del martes pasado, en este mismo coto, pero en el rio Llobregat.
La captura de tres truchas fario palmeras, con la microninfa del tándem –esa naranjita oscura a la que soy tan fiel- ya me ha advertido de que los peces no iban a estar hoy precisamente aletargados.
Para sorpresa mia, al llegar a la primera de las pozas, me ha sorpendido la picada en forma de fuerte tirón de un pez plateado que ha presentado una muy noble batalla pese a no ser nada del otro jueves por lo que respecta al tamaño: era un arco-iris pequeña, de justo la talla legal. Para mayor sorpesa mia, he ido sacando de la misma poza, una tras otra nueve de estos peces seguidos.
Al entrar de nuevo en zona de corrientes, las irisadas se esfumaron, y fui sacando, siempre con la ninfa, unas cuantas truchas fario palmeras más.
Llegado a la siguiente poza, las tornas se invirtieron, y volvieron las picadas y clavadas de pequeñas truchas arco-iris, que curiosamente tenían las aletas mucho mejor fromadas que muchas de las fario que saqué a lo largo del dia, y que evidenciaban su origen “cubano” (de cuba de peces, claro).
Bajo unos arboles, en postura de alto riesgo para el aparejo, capturé mi primera y única arco-iris a seca. Luego la seca tendría más protagonismo durante la tarde, y capturaría las farios más grandes. De momento, esta primera captura a seca fue con el tricóptero “punky” de Marc Vande Vliet.
Entre la una y las dos, estaba muy entretenido sacando pequeñas farios a ninfa, casi a vista, e incluso alguna más a seca, cuando ¡Oh sorpresa! Oigo un fuerte chapoteo, y voces rio arriba, y para mi sorpesa y estupor me encuentro a una familia, compuesta de papá, mamá y niño, ataviados con bañador y descalzos, bajando andando por medio del rio. ¿Será esto una nueva actividad deportiva? ¿O más bien es la versión garrula y económica del descenso de barrancos?.
Por lo que me dijeron, venían desde las barbacoas andando rio abajo, eso es a unos 200 metros más arriba de donde yo estaba, por lo que ya me imagine que me habrían revuelto el gallinero por un buen rato. El señor trataba de ser simpático, y le hacía señas de silencio al niño, diciéndo “shhhhhttttt, que los peces no pican si se hace ruido”. La criatura, ponía cara de estar pasando un frio en los pies (descalzos, al igual que los de sus papás, tal y como pude comprobar) de mil pares de cAjones, y la señora... para más tocada de narices ni siquiera estaba de buen ver.
Espero que no se ponga de moda esta curiosa actividad. A lo mejor se trata de una nueva práctica para el endurecimiento de pies, y que te queden tan duros y resistentes como los de Frodo Bolsón y otros hobbits. Sinceramente, tampoco me enfadé: había rio de sobras, y muchas horas por delante.
Obvié pescar el tramo pisado por la familia Garrulovich, a quien otros familiares esperaban en el camino, riéndoles las gracias de tan curiosa aventura, y me fui directo a las barbacoas, en donde había una buena cantidad de domingueros sabatinos, pero afortunadamente nadie bañándose en el rio, y los niños entretenidos jugando a fútbol en vez de andar apedreando el rio.
A partir de las barbacoas, comenzó lo bueno. Hasta ese momento, y aparte de las peleonas arco-iris, todo se reducía a morralla: un seguicio de farios palmeras y poco más.
De las barbacoas, y rio arriba hasta el final del coto, comencé a capturar ya farios más grandes, y bastantes menos arco-iris, las cuales seguían sin dar nunca la cara fuera de las pozas. Un accidente en forma de enganchada en rama de árbol, me hizo perder el tricóptero punky, que tuvo que ser sustituido por un “marciano”, con patas de goma, y que fue el protagonista de las capturas a seca, al capturar gracias al mismo dos farios de muy buen tañano.
El fin de la jornada, en la recta final de la última hora, fue sencillamente divertidísimo pescano a mosca ortodoxa, y capturando unas cuantas farios más tanto con una eférmera oliva en hackle, como con la tan socorrida efémera “Alfarraseña” de CDC.
Antes de concluír este parte de pesca, en un dia tan divertido, y que terminó como podéis suponer visitando la pastelería de mi amiga Ramona en Gironella, una pequeña reflexión sobre las farios de este coto: tampoco nos vayamos a rasgar las vestiduras por la presencia de truchas arco-iris en el mismo. Al fin y al cabo, de las 26 farios de esta jornada, ni una era nacida en el rio, o sea no tuve ne mis manos ni una de las típicas truchas plateadas y de pocas pintas que eram las autóctonas de la cuenca alta del Llobregat. Realmente, quedé hasta sorprendido de la enorme variedad de libreas y de pintas de tantos tamaños y colores que llegué a ver, y que parecía que más que el fin de la temporada oficial, hubiese llegado al rio el Carnaval.
Por si aún vais a pescar al coto, antes del miércoles, ya sabeis: captura y suelta siempre, por mi parte con todas las truchas, arco-iris incluídas. Y por si veis a alguien más bajando casi en pelotas por el rio, sobre todo no os enfadéis. Pensad que la vida es muy triste y aburrida para aquellos a los que no les gusta pescar a mosca.









TEMPORADA 2.010 - 2.011 - Nº 38





Sábado, 27 de Agosto de 2011

TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 21


Coto Guardiola de Berguedà-1

Rios Llobregat, Bastareny y Saldes
(pesca sólo en el Bastareny en esta jornada)

Capturas: 18 truchas fario a ninfa, 8 truchas fario a mosca seca, 11 truchas arco-iris a ninfa y 1 trucha arco-iris a mosca seca.


Pescador : Ferran RUBINSTEIN

Climatología: soleado y fresco.

Hora de inicio de la jornada: 10,30.

Hora finalización jornada: 17,30 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Concierto para violín y orquesta nº 1
Joachim Raff

Sonata para piano nº 3
Anton Rubinstein

“Variaciones sobre un tema rococó”
P. I. Tchaikovsky

Viaje de vuelta:

“Lo que escuché en la montaña”
“Festklänge”

F. Liszt

Obertura “Hamlet”
P. I. Tchaikovsky

“Marcha del Centenario Americano”
R. Wagner

Lineas Tensas!



Ferran RUBINSTEIN.



jueves, 25 de agosto de 2011

JP-578. COTO DE LA FOLCARÀ. Miércoles 24/08/2011
























JORNADA DE PESCA Nº 578


Guardo de mi primera y última visita a este coto un recuerdo podríamos decir agridulce. Era el primer sábado de mayo de hace dos años atrás, y bajaba un auténtico aluvión de agua debido al deshielo. Pese a ser un dia incluso caluroso de primavera, la baja temperatura del agua tenía desactivadas a las truchas, y al final tuve que conformame con la mísera pescata de una sola pintona, y encima pequeña, a base de fustigar horas y horas los laterales de mi orilla. Para más recochineo tuve la “suerte” de clavar con la ninfa una culebra de agua, y como los reptiles, por inofesivos que digan que sean, siempre imponen mucho respeto, terminé por cortar el hilo.
Sin embargo, ese sábado será siempre recordado por el Barcelonismo por ser la fecha en que el Barça ganó por 2 – 6 en el Santiago Bernabeu, el dia que se puede considerar que la primera de las ligas del Pep Team estaba ya en el saco, y la puerta de entrada a una epopeya futbolística sin precedentes, y una recolección de títulos nacionales y europeos como no se habían visto antes en el fútbol español y europeo: al menos, no tan seguidos. Aún recuerdo que, tras el fiasco del dia de pesca, escuché la primera parte de tan épico partido en la radio del coche, mientras volvía a casa.
Algo más de dos años después, he vuelto a visitar este coto del alto Rio Ter, pero en unas condiciones muy distintas, al menos por lo que hace al caudal del rio, y a la climatología. Respecto al fútbol, el sueño continúa, pues el Barça justo acababa de ganar otra Supercopa de España, en esta ocasión frente al Madrid de Mourinho, y este pasado miércoles estábamos a sólo dos dias de que el Barça se proclamase, nuevamente, Supercampeón de Europa.
El rio presentaba unas características muy distintas a aquel lejano sábado de deshielo primaveral. En esta ocasión, se podría decir que decir que el rio iba ”huesudo”, sería ser muy generosos: verdaderamente, el Ter bajaba en ese tramo, o sea entre la Central Eléctrica de Sant Joan de les Abadesses (Colonia Llaudet) y la de La Folcarà, bajo condiciones miserables de agua. Sobre todo en la parte baja del coto, impresionaba ver el enorme mar de cantos rodados entre los que se desparramaban apenas unos hilos de agua que en mejor de los casos no llegaban más arriba del tobillo.
Uno no deja de preguntarse quién debe decidir cuando hacer pasar sed a un tramo de rio, pero más de una vez, a fuerza de jugar a ser Dios, estoy seguro que se ha producido algún desastre ecológico, al dejarlo completamente seco. Lo más triste es que el agua sigue circunlando... via tubería o via canalización. Si no, sólo hacia falta ver con que alegría bajaba el Ter más abajo de la Colonia Llaudet
Como no me gustan nada las aguas paradas (por lo menos para pescar truchas), y de quedarme atrapado en una ventosa de barro siempre tengo tiempo en Pedret, comencé a pescar un poco más arriba de la desembocadura del Torrent del Coll del Pal, pequeño torrente de montaña que forma parte de los dominios pescables del coto, en el Ter.
En un principio, y más que nada por la orografía del terreno, en el primer tramo del coto, en el que el rio describe un par de pronunciados meandros, aún se conservan algunas pozas, pero ahora con muy poco calado. En una de ellas, tuve la ocasión de capturar una bagra, que se atrevió con el tricóptero de mi aparejo de tándem.
Evitado el bolo, que algo es algo, pude constatar que en esta parte del coto no se detectaba actividad alguna de truchas, todo e ir pescando lo más despacio y concienzudamente posible.
Sin embargo, al salir del segundo de los meandros, y encarar una larga recta del rio, me encontré con ese mar de piedras del que os hablaba antes. Aquí, el valle se ensancha, y en circunstáncias normales de caudal, estaríamos hablando de largas tablas, pero que en este caso se convierten en miserables escorrantías de agua entre piedras. Sin embargo... en esa larga extensión de un par de palmos de agua divisé una, dos, tres, más cebas, así que visto lo visto, tándem fuera y a pescar a seca.
En estos casos, ya os podéis imaginar, toca pescar largo, y calentarse un poco la cabeza con lo que se empata al otro lado de la linea. Sin embargo, ya sabéis que soy un “canardista” declarado, y lo primero que hice fue buscar mi efémera de CDC en mi caja de moscas. Sobre ceba vista, lo más difícil fue hacer un poco de puntería, pues después de tántas jornadas pescando exclusivamente a tándem, tuve que cogerle el tranquillo de nuevo a eso de sacar linea y posar con delicadeza suficiente... ¡esto del tándem y la pesca “de punta” es un arma de doble filo, pues pese a la probada eficacia, te hace olvidar el arte de lanzar con el látigo fuera de la caña, y tarde o temprano, el rio, los peces o ambos a la vez, terminarán por exigirte que vuelvas a eso de las 11 y la 1, y la parada delante y la parada detrás.
Tras varios intentos de hacer derivar correctamente mi CDC, vino la picada y captura de la primera trucha. Me las prometía muy felices ¡ya tengo el secreto!: con poca corriente CDC, y si hay largos hilos de corriente un poco más viva...a tricóptero.
Por lo menos, algunas truchas más reaccionaron al estímulo del CDC, todo y que fallé las clavadas, hasta que paré a tomarme una lata de té con limón. Hacía un calor terrible, todo y estar el cielo encapotado. Entonces, cuando estaba refrescándome y fumando, oí una tremenda algarabía: nada más ni nada menos que tres chavales, equipados con aparejos de pesca a cebo y vistiendo botas de goma, bajaban hacia mi por el mismo cauce del rio.
Todo y a la contrariedad, pues me habían espantado las truchas por un buen rato, comprendí que bajaban por el mismo debido a que por un largo tramo es muy difícil salir a cualquier camino o vereda debido lo agreste y embarrancado que es ese tramo. Eso si, hubiera agradecido, y más cuando ese tramo en concreto en que estaba pescando no era precisamente encajonado, que hubieran transitado por alguna de las orillas, pero ya se sabe: ellos venían de pescar, y si uno ha pescado, m... para el que quede.
Visto lo visto, decidí esperar un rato más, antes de ponerme a pescar de nuevo, y cuando lo hice, remonté esas tablas ahora magras de agua, sin obtener picada alguna, hasta encontrarme con un par de balsas, en la primera de las cuales había unas cuantas truchas dándose un festín pero no sé aún de qué. El caso es que lo estuve probando por un buen rato, a seca y a emergente, con y sin culipato, pero lo máximo que obtuve fue el revolcar un par de truchas, que se me desclavaron al instante.
Tras la segunda de las balsas, en la que no ví actividad alguna, el rio queda encajonado, hasta el final del coto, en un hondo barranco. Al comprimirse el valle, también aumenta la corriente, y el calado del rio, cuya agua ya no se desparrama en una vasta planicie, así pues, con más profundidad, por poca que sea, vuelve la oportunidad de volver a pescar a tándem.
El regreso a la pesca “al hilo” fue exitosa, pues hasta el final de la jornada logré capturar cuatro truchas más, todas ellas con mi microninfa naranja muy usual en verano, todo y que no fue fácil, pues por más que hubiese un poco más de profundidad había la suficiente poca como para que cualquier pisada en falso pusiese aletas en polvorosa a una o varias truchas que iban espantando a todas las demás.
Aparte de las capturas, lo mejor de ese tramo de rio, en donde había estado pescando la vez anterior, es el agreste y encajonado paisaje, y la sensación de estar pescando en un lugar muy aislado. Me llamó mucho la atención los grandes bloques de lo que debieron ser los pilares de un antiguo puente, desparramados en el mismo lecho del rio.
A eso de las cinco y cuarto de la tarde, tenía delante de mi un muro de piedra copletamente seco: el dique de la central eléctrica de La Folcarà. El cielo se había cubierto, y retumbaban truenos lejanos: tormenta a la vista, y con el calor que había hecho, seguramente de las fuertes. Tenía muchos números de mojarme, pues el coche estaba realmente lejos.
Para salir del rio, y poder llegar a algún camino, tuve que deshacer parte de lo andando por la orilla, salvo un par de vadeos ocasionales, y pegado a la orilla izquierda, según se baja, en donde siempre se atisba bosque cerrado y barranco (a la derecha, bosque cerrado y la pared de un canal que sale de la central eléctrica), ir buscando con atención un sendero que se intuyé más que se ve, y que en vertiginosa subida por el boscoso talud (cuidado con las suelas de las botas muy gastadas), lleva justo a una pista de tierra que discurre paralela a unos maizales, y que en cinco minutos, en dirección contraria al puente que va a Santa Magdalena de Perella –puente por debajo del cual había pasado pescando hacía mucho rato, y que me llamó la atención lo alto que estaba- te deja en la carretera, casi un kilómetro más arriba de la rotonda del desvío de la Vall de Bianya y Olot, y a dos de donde tenía el coche.
Volviendo por la carretera, comencé a darme cuenta de que lo de la tormenta iba en serio, y que no iba a quedar en tronada lejana y cuatro gotas mal contadas. Por suerte, y apretando el paso, conseguí llegar al coche justo cuando empezaba a llover en serio, y arranque el mismo aún vestido con el vader y las botas.
Tenía la esperanza de cambiarme en Ripoll, en el aparcamiento de Ordina, si es que allí no llovía, pero a medida que conducía más hacia el sur, más me estaba metiendo dentro de la borrasca, pues en Ripoll seguía lloviendo, y cerca de Sant Quirze de Besora, diluviaba, así que terminé cambiandome de ropa muy abajo, ya en las Masies de Voltregà, y en la explanada que hay junto al rio en Can Peyu, en La Gleva.
Allí, el Ter es ya un rio carpero, y por suerte no había nadie pescando, pues le hubiese extrañado mucho ver a un fulano, vestido con vadeador completo, cambiándose a la vera del rio.


TEMPORADA 2.010 - 2.011 - Nº 37






Miércoles, 24 de Agosto de 2.011

TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 20


Coto de La Folcarà

Rios Ter y Torrent del Coll del Pal
(pesca sólo en el Ter en esta jornada)

Capturas: 4 truchas fario a ninfa, 1 trucha fario a mosca seca y 1 bagra a mosca seca.


Pescador : Ferran RUBINSTEIN

Climatología:
Mañana, soleado y caluroso. Tarde: nubes y claros con bochorno y tormenta al final de la jornada.

Hora de inicio de la jornada: 10,30 h.

Hora finalización jornada: 17,15 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Sinfonía nº 3
Anton Rubinstein

Concierto para violín y orquesta nº 2 “en estilo húngaro”
Joseph Joachim

Viaje de vuelta:

Sinfonía nº 6
Anton Rubinstein

“A la Memoria de un Héroe”
Alexander Glazunov
Lineas Tensas!



Ferran RUBINSTEIN.





JP-577. COTO GUARDIOLA DE BERGUEDÀ-1. Martes 23/08/2011













JORNADA DE PESCA Nº 577


De nuevo, vuelta a la pesca, tras el paréntesis vacacional. Tenía muchas ganas, pero no “mono”, pues para mi siempre es temporada de pesca, sea verano o invierno, y de vez en cuando un paréntesis de desconexión viene bien a cualquier actividad... sobre todo la laboral.
Anduve por esas montañas de Dios, al principio de mis vacaciones, y pudo reunirme con mis compañeros del Centro Excursionista, un año más, para pasar unos dias recordando gestas heróicas de otros tiempos, todo y que en los actuales no andamos precismente hechos unos “Reinhold Messner”, y nos conformamos con dos ascensiones bastante suaves, la una al Salvaguardia, pico que separa el valle de Benasque del de Luchon, y que cumplimentamos con una visita al espectacular Forau d´Aigualluts”, y la otra al Tuc del Port de Vielha, incluyendo también una visita al Estanh Redon.
También mis chicas, o sea mi mujer y mi hija, pudieron tener su ración de sol y playa, en un entorno de privilegio como es la Costa Brava, y en donde pudimos disfrutar, además de otras actividades, de un par de espectaculares cruceros turísticos por las agrestes costas de Cadaqués y de las Islas Medas. De hecho, ellas siguen en la playa, pero este caso en el Delta del Ebro, junto a mis suegros.
A un servidor le quedan muy pocos dias de vacaciones, y he decidido volver a la urbe un poco antes, más que nada para atender unas cuantas gestiones, y sobre todo para poder hacer alguna escapada a pescar.
Fallaron mis planes de volver al Alto Pirineo en compañía de mi amigo Francesc, y la verdad es que no me apetecía nada el volver a preparar el equipaje para pocos dias, todo y la tentación de volver a Bonabé, al Cardós o la Vall Ferrera.
Así que, resignado a objetivos en apariencia más modestos, pero no por ello menos interesantes, el pasado martes retomé la temporada allí por donde la había dejado, y volví a Guardiola de Berguedà, a ver si se repetía la excelente última jornada, y para seguir sacándole partido al tricóptero “punky” de Marc Vande Vliet.
De entrada, se trataba de hacer el mismo paseo, rio Llobregat arriba, que el último dia, pero en esta ocasión, con la posibilidad de prolongar mucho más allá de lo habitual la jornada, al no haber nadie esperàndome en casa.
Sin embargo, mis planes se truncaron debido al terrible calor. A eso de las cuatro y media estaba realmente fatigado. Esto, unido a que las truchas habían entrado en la apatía hacía rato (supongo que la hora de la siesta es sagrada en verano, incluso para las pintonas), me hizo marchar del rio más o menos a la hora habitual, e incluso un poco antes, completamente agotado y deseoso más de sombra y cerveza fresca, que de esperar la hora de un sereno aún lejano, soportando los rigores de un tarde de calor africano.
Tampoco la jornada fue un calco de la anterior, en un sábado soleado, pero más bien fresquito, de ese Julio inusualmente pasado por agua y de moderadas temperaturas que hemos tenido: el resultado final de 16 truchas en mano, tampoco está muy lejos de las 18 captuaras de la vez anterior, pero la verdad es que las capturas se concentraron mucho en las horas del mediodia, y a partir de las dos y media de la tarde la actividad de los peces cesó casi por completo, salvo por alguna picada esporádica.
A diferencia de hace un mes atrás, en esta ocasión no se movieron para nada las truchas grandes, y toda la pescata fue de truchas de talla muy justita, incluyendo alguna que otra “muñona” procedente de las repoblaciones de este año.
Barbos y piscardos parecían haberse esfumado del rio. Hace un mes, los pequeños barbitos y los invasores alóctonos, no dieron tregua a los señuelos, y sin embargo, las esporádicas clavadas de mini-tallas, lo fueron este martes de alevines de trucha.
El tricóptero “punky”, con su original penacho señalizador de color rosa, funcionó bien, mientras duró la actividad, claro está. En plena hora de la siesta, sólo la microninfa color naranja, dando botes sobre las piedras, consiguió arrancar a un par de truchas de su letargo, y llevarlas hasta mi sacadera.
Este tricóptero es ideal sobre todo para pescar en corrientes y espumeríos, pues tiene una alta flotabilidad. Ayer pesqué todo el rato “al agua”, al igual que la otra vez, por lo que me hace falta probarlo sobre cebas concretas, todo y que, para corrientes moderadas, blandos de corriente, e incluso aguas paradas, me cuesta mucho empatar en mi linea otra cosa que no sean eférmera de CDC.
Ya queda menos de una semana para el cierre de los cotos tradicionales de temporada. Aún no sé si volveré a Guardiola de Berguedà, mi coto “local”, tras la conversión de Pedret en intensivo hace un par de años atrás, pero me llevo de esta jornada un buen rato de diversión, y un poco la sensación de que he pescado menos tiempo del que hubiese querido, pero el calor siempre es un agobio para el pescador, y un arma de doble filo para la pesca: una buena temperatura puede activar a las truchas, pero una tarde de verano con el mercurio pasando de los 30 grados, puede ponerlas en los brazos del mismísimo Morfeo.





TEMPORADA 2.010 - 2.011 - Nº 36




Martes, 23 de Agosto de 2011

TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 19


Coto Guardiola de Berguedà-1

Rios Llobregat, Bastareny y Saldes
(pesca sólo en el Llobregat en esta jornada)

Capturas: 10 truchas fario a ninfa y 6 truchas fario a mosca seca.


Pescador : Ferran RUBINSTEIN

Climatología: soleado y caluroso

Hora de inicio de la jornada: 10,00.

Hora finalización jornada: 16,30 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

“La Noche Transfigurada”
Arnold Schömberg

Cuarteto para cuerdas nº 1
Félix Mendelssohn

“Una Fiesta Eslava”
Alexander Glazunov


Viaje de vuelta:

Concierto para piano y orquesta en “LA” menor
Obertura, Op. 9
Ignacy Paderewski

“Capricho Ruso”
Anton Rubinstein

“Los Djinns”
César Franck


Lineas Tensas!



Ferran RUBINSTEIN.


domingo, 24 de julio de 2011

JP-576. COTO GUARDIOLA DE BERGUEDÀ-1. Sábado 23/07/2011























JORNADA DE PESCA Nº 576


Último dia de pesca antes de las vacaciones. Esto implica, aunque a alguno le cueste de creer, y a mi mucho me pese, que voy a estar un mes entero sin coger la caña. El próximo sábado, voy a estar camino de Benasque, para ir a subir, o a intentarlo por lo menos, La Maladeta con mis amigos, los veteranos del club excursionista. Tan pronto vuelva de pasar unos dias en el Pirineo, en los que también espero tengamos ocasión de subir al Coma-lo-forno, me esperan mi mujer y mi hija, con el equipaje ya hecho, y que reclaman a voz en grito su cuota de sol y playa anual, este año en la Costa Brava.
Es de suponer, que este que se me antoja largo paréntesis alejado de la actividad mosquera, me va a producir un terrible “mono”, o síndrome de abstinencia, pero por lo menos me despido de las truchas y del rio con gran satisfacción, pues la jornada de ayer devino en la mejor de lo que llevo de esta azarosa y complicada temporada: un gran dia de pesca, con un rio Llobregat con un caudal muy generoso, para ser que –en teoría- estamos en plena canícula estival, y con unas truchas que entraron en una efervescencia de actividad como no había vista todavía en este coto en lo que va de temporada.
El de ayer, por lo menos en Guardiola de Berguedà, fue un dia soleado, pero para nada caluroso. Es más, hasta casi mediodia no sobró para nada la manga larga, y el calor de la primera hora de la tarde se vió mitigado por una suave brisa. Las nubes, testimoniales, solo se hicieron más compactas a partir de las seis de la tarde, cuando ya me hallaba de camino a Gironella, para merendar.
El óptimo caudal, el fácil vadeo y la bonanza climatológica me hiceron augurar una buena jornada. Sólo faltaba que las truchas entrasen en actividad, cosa que no tardó en suceder, y esta vez se mantuvo, tanto por arriba como por abajo a lo largo de todo mi tiempo de acción de pesca, que fue de diez y cuarto de la mañana, y hasta las cinco y media de la tarde, hora en la cual las truchas seguían igual de activas, pero a la que decidí recoger bártulos, pues ya estaba muy fatigado, todo y las paradas que hice a lo largo del dia para hidratarme, hacer mis necesidades y tomar fotografías.
El generoso, para esta época el año, caudal del rio era totalmente propicio para pescar a tandem de seca y nifa, tal y como hice. Al final, el resultado de 11 truchas a ninfa y 7 truchas a mosca seca capturadas y soltadas, se queda muy corto, pues perdí en la “batalla” con las pintonas unas 9 capturas más, bien fuera por desclavamiento, o por mala gestión en la pelea. Asimismo, os confieso que puede resultar escandaloso, la cantidad enorme de alevines de trucha, piscardos y barbitos que llegué a clavar, tanto a ninfa como a mosca seca, y que evidentemente no me molesté ni en contar. Realmente, ayer el rio bullía de actividad.
El triunfador de la jornada, fue un tricóptero de pelo de ciervo hiper-peludo y con penacho indicador de color rosa, de la factoría de Marc VandeVliet. Al principio me mostraba hasta escéptico de que esa bola de pelos, en tamaño “king size”, moviese alguna trucha, pero esta visto que Marc, hombre que vive y pesca en la montaña, sabe muy bien lo que quieren las truchas, sobre todo las que han nacido en el mismo rio, y más aun cuando ese rio está en la montaña. Hasta el momento de empatar ese tricóptero a mi terminal, la ninfa tenía todo el protagonismo, y la seca, un tricóptero muy convencional, sólo había capturado una de las truchas más pequeñas de la jornada y despertado el ocasional interés de algún alevín. Todo fue lanzar “el monstruo” al agua, y quedar eclipsado el protagonismo de la pesca bajo la superficie.
La reflexión obligada, todo y que un tanto sibilina por mi parte, y que no puedo dejar de compartir con vosotros, es que todo y la presencia de cormoranes y visones (esta última corroborada por mi parte, al menos un par de veces), y el supuesto arrasamiento de este y otros cotos por parte de legiones de furtivos, lo cierto es que basta con un dia de bonanza, y un rio tranquilo (ayer no vi a nadie más pescando, y por supuesto de la guardería fluvial, ni rastro), para que salgan truchas por todas partes, y captures peces hasta en sitios en donde llevaba mucho tiempo sin capturar ninguno.
A tenor de lo anteriormente dicho, ¿no será que estas el efecto de estas innegables “plagas” que azotan nuestros rios, se está magnificando y exagerando ex profeso? No soy el único, y no voy aquí a dar nombres de otros compañeros de afición que piensan lo mismo que yo, que piensa que con la exageración de estos temas, y detrás de este anuncio permanente del Apocalipsis de nuestros rios, se esconden pérfidos intereses de personas y colectivos, para apartar de lo que ellos –de un modo arbitrario y contra toda ley- consideran “sus” rios, y han encontrado en esta táctica de exagerar los desastres, que por descontado en ningún momento niego que existan, otra manera más de coaccionar la voluntad de los demás pescadores, y de paso, arrimar aún más el ascua a su sardina, o en este caso, la trucha a su mosca.
Quede esta reflexión en el aire, para que todo aquel que piense, y con la razón y la ley de su parte, que ningún rio tiene dueño y que el derecho a pescar ha de ser igual para todos, no se deje encantar, cual Ulises camino de Itaca, por según que melodía de Sirenas, ni vaya a creer que Troya ya ardía antes de que alguien entrase un enorme caballo de madera dentro de ella.
Aprovecho la ocasión para desearos unas felices vacaciones, y se puede ser pescando, aún mejor.






TEMPORADA 2.010 - 2.011 - Nº 35Sábado, 23 de Julio de 2011

TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 18


Coto Guardiola de Berguedà-1

Rios Llobregat, Bastareny y Saldes
(pesca sólo en el Llobregat en esta jornada)

Capturas: 11 truchas fario a ninfa y 7 truchas fario a mosca seca.


Pescador : Ferran RUBINSTEIN

Climatología: soleado y templado.

Hora de inicio de la jornada: 10,15 h.

Hora finalización jornada: 17,30 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Sinfonía nº 6
“Una Fiesta Eslava”
“El Bosque”

Alexander Glazunov


Viaje de vuelta:

Concierto para piano y orquesta nº 3
Concierto para piano y orquesta nº 4

Carl Reinecke

“La canción del héroe”

Anton Dvorák


Lineas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.

sábado, 16 de julio de 2011

JP-575. COTO DE ORDINA - RIPOLL. Sábado 16/07/2011




















JORNADA DE PESCA Nº 575

La jornada de pesca de este sábado de la Virgen del Carmen en el Coto de Ordina de Ripoll podría resumirse con el simple adjetivo de paradójica. Ha sido un dia de muy pocas capturas, pero de intensa diversión. ¿Y eso, como se come?, pensará más de algún “sobrao”. ¿Es eso posible?, se preguntará más de algún neófito.
Vayamos por partes: la pesca fue pobre en lo que al balance de peces metidos en la sacadera se refiere. Aunque yo, y supongo muchos otros pescadores amantes de decir la verdad y no engañarse a si mismos, y supongo por ende, otros pescadores acostumbrados a la siempre “plaza dura” de Ordina, consideremos que cuatro truchas y un barbo son un buen botín, siempre los habrá que pensarán que este resultado “estando en pleno verano y para ese rio” es un auténtico fracaso.
En fin, que cada cual ve la botella medio vacía o medio llena, según su nivel de optimismo, pero esto no tiene que ver para nada con la diversión, término este subjetivo, dificilmente cuantificable y de absoluta relatividad. Para mi, este sábado ha sido muy divertido porque ha habido una gran actividad por parte de los peces: he fallado muchas clavadas, he revolcado un buen montón de truchas e incluso he tenido un buen montón de rechazos a mis imitaciones. Por tanto, el hecho de pescar tan mal, de estar tan torpe o de elegir tan mal mis señuelos, no conlleva que no me lo pasase bien: es más, cada captura de las pocas que conseguí ensalabrar antes de soltarla me proporcionó una satisfacción enorme, viendo el gran desafío de este dia de verano y “en un rio como este”.
Aprovecho la ocasión, para matizar que por lo menos para mi, un pez capturado es todo aquel que termina bien en nuestro salabre o en nuestra mano (si pescamos sin salabre), antes de extraerle el anzuelo de la boca. Y fijaros bien, que digo “de la boca”, porque capturé una trucha con ninfa prendida en el lomo, y otra con la mosca seca clavada en las agallas. Evidentemente, eso son peces cogidos “al robo”, y no los contabilicé como capturas, pues es obvio que su intención no era picar. Es más, para ser honestos, la clavada seguramente se habrá producido como consecuencia de una acción de rechazo.
Mientras me cambiaba para el agua, tras recuperar la sana costumbre de desayunar sin prisas leyendo la prensa, he podido disfrutar de esas sensaciones “tan Ripoll”, y que a veces ni percibimos debido a lo enfrascados que estamos con lo que tenemos entre manos: El frescor de primera hora de la mañana , el tintineo de los cencerros de las vacas en un prado cercano al aparcamiento y el traqueteo del tren por la via...
Los primeros compases de la jornada han sido el único, y por suerte breve, periodo aburrido de la misma. Las corrientes de la parte baja del coto, bajaban con una alegria insual para un mes de Julio. Toda una buena noticia, pero de picadas ni una por lo menos en un una hora entera de reloj.
Viendo la poca actividad, he decidido jugar la baza de ir a pescar el tramo que hay entre la salida del canal de la hidroeléctrica y la Font del Roser. Mientras andaba el camino, el agente de Catalana Forestal ha cumplido con su obligación de pedirme el ticket, y he tenido ocasión de charlar un rato con un señor bastante mayor que estaba pescando a cebo, arte este permitido en este coto.
El señor, que manejaba una caña de pulso, ha quedado incluso sorprendido de que un “mosquero” no se mostrase hostil hacia su estilo de pesca, e incluso defendiese que hubiese zonas específicas en donde practicarla, y aún más cuando le he dicho de que la pesca sin muerte es para mi una elección, pero para nada la considero una imposición. Es más, fuera de las reservas genéticas creo que deben seguir existiendo cotos “tradicionales”, o sea extractivos, siempre y cuando se cumpla correctamente la orden de vedas y se respeten los cupos. Ha sido entonces, cuando el buen hombre se ha abierto, y me ha hablado de lo arrogantes que son muchos mosqueros, y de lo mucho e innecesariamente que, siguiendo el mal ejemplo del caballo de Atila, pisan el rio, no importándoles que haya incluso alguien pescando previamente una postura. La verdad es que no he podido dejar de darle la razón, pero siempre matizando que no siempre todo aquel que lleva una caña de sedal pesado y se calza un vadeador es un auténtico mosquero, por más que así de disfrace, y máxime cuando hay tanto “orco” que viendo la productividad de la pesca a mosca, se ha pasado con armas y bagajes a esta modalidad, pero con fines puramente depredadores. Por lo que hace a la soberbia y a la arrogancia, esas son actitudes humanas, propias de las personas que no de los colectivos, y por lo tanto hay tantos soberbios y arrogantes ente los pescadores, como entre los cazadores, los montañeros, los ciclistas, los buscadores de setas o los jugadores de fútbol sala. En definitiva, la profesión o la afición no te hacen mejor persona: eres la persona que eres, y a partir de aquí te gusta lo que te gusta, y lo vives según tu personalidad, para disfrute propio, y a veces para tormento de los demás.
Tras la interesante conversación, ha llegado el momento de enfrentarse al desafío más serio del dia: pescar ese tramo que os refería antes. Tal y como suponía, y debido a la extracción de agua por parte del canal, el rio bajaba con muy poco agua, y eso significa que un mal paso conlleva a una auténtica estampida de truchas, que irán poniendo en fuga a todas con las que se vayan cruzando rio arriba. Por eso: a seca y a pescar largo.
Nada más empezar, se me han desclavado un buen par de truchones a tricóptero. En una larga tabla he pescado sobre cebas vistas con una seca “para Bonabé” de mi amigo Francesc, y le he dado un revolcón respectivo a un par de truchitas, mientras que una grande ha rechazado la mosca tres veces seguidas.
En una de las pocas pozas que quedan con algo de agua en este tramo, he cambiado la seca por el tándem y a las primeras de cambio he tenido una picada brutal a la ninfa de algo que cabeceaba con fuerza y...¡tenía bigotes!. No es la primera vez que capturo barbos en Ordina, pero siempre habían sido pequeños barbitos “palmeros”. Esta vez me ha sorprendido pescar un señor barbo de graells de casi 30 cms. Sinceramente: no sabía que esta variedad de barbos se hiciera tan grande.
Evitado el bolo, he seguido pescando con el tándem centrándome en los pocos sitios en donde la escasa agua se empozase un poco, y justo antes de llegar a la zona de picnic, he capturado la primera trucha del dia, a ninfa.
Viendo la cantidad de gente que había en la zona de picninc, bañistas incluídos, he decidido un segundo cambio radical de escenario, y tras una pequeña pausa para tomar un té con limón y fumar el oportuno “truja”, ya que apretaba el calor, he pasado a probar suerte por encima de la presa, pescando las corrientes que llevan hacia la siguiente, la de las Hilaturas Noguera.
Como era de suponer, por encima del azud, en donde hay una captación de aguas, el caudal del rio ha vuelto a la normalidad: generoso para esta época del año y perfectamente vadeable.
En este tramo, he pescado despacio y relajadamente casi dos horas y media, viendo por encima mio un cielo que intentaba cubrirse sin conseguirlo, y preludiando en falso una tormenta de verano que ha quedado en cuatro truenos en la lejanía, mientras las nubes que estudiaban la asignatura de amenaza, han suspendido la misma y se han disuelto cual azucarillo en agua. Quizás por esto, la sensación de bochorno ha sido intensa, y las truchas se han acitvado aún más.
Al final del tramo, cuando he salido del rio, sudoroso y agotado, haciendo equilibrios sobre la enorme y gruesa tubería y procurando no caer al canal, había pescado dos truchas más a ninfa y por fin una a seca que ha respondido al estímulo del peludo tricóptero de mi tándem. Casi he perdido la cuenta de truchas revolcadas, clavadas falladas y rechazos, pero haciendo un pequeño esfuerzo, tras sentarme a tomar el aire en el banco del parque de un vecindario cercano al rio, he ido recordando, y ¡vaya manera de estar torpe! He revolcado cinco truchas con la ninfa, que he perdido por mala gestión en la pelea, me han subido cuatro truchas más al tricóptero que han rechazado, seguramente porque me han visto al estar pescando “demasiado en corto”, y he clavado cuatro más con el trico que se me han desclavado nada más tensar la linea. Incluyo en este capítulo de infortunios las dos capturas “al robo” de las que os he hablado casi al principio de este relato, y que no he contabilizado en mi haber de capturas . Viendo esto ¿alguien puede decir que las truchas no hayan puesto de su parte para que el dia fuera divertido? Otra cosa, es lo malo, negado y patoso que es el pescador en particular.
Tras un largo rodeo por la carretera, sudando tinta de calamar debido al intenso bochorno, he cruzado la pasarela para encarar el camino de vuelta por la orilla del parking. Al poco de llegar al coche, he tenido que bajarme el vader para hacer pis. Mientras estaba en la micción, habían un par de patos nadando en el rio. No os riáis, pero a uno le he dicho “cua, cua”, y me ha mirado como si me entendiera. La traducción de su graznido de respuesta al mio al castellano sería algo así como “valiente gilipollas”.



TEMPORADA 2.010 - 2.011 - Nº 34
Sábado, 16 de Julio de 2.011

TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 17

Coto de Ordina - Ripoll

Rio Freser

Capturas: 3 truchas fario a ninfa, 1 truchas fario a mosca seca y 1 barbo a ninfa.

Pescador: Ferran RUBINSTEIN


Climatología: soleado y caluroso.


Hora de inicio de la jornada: 10,00 h.


Hora finalización jornada: 16,30 h.


La música de hoy:


Viaje de ida:

Marcha triunfal americana
“Balada”, Op. 78
Obertura nº 1 sobre temas griegos
“A la memoria de un héroe”

Alexander Glazunov

Viaje de vuelta:

Concierto para violín y orquesta
Scherzo para orquesta

Hans Pfintzer

Introducción y allegro

Edward Elgar
Rapsodia Ucraniana para piano y orquesta

Sergei M. Liapunov


Lineas Tensas!



Ferran RUBINSTEIN.

domingo, 10 de julio de 2011

JP-574. COTO DE BONABÉ, S. M. Sábado 09/07/2011



























JORNADA DE PESCA Nº 574


En los años 80 se hizo muy popular el eslógan de una bebida alcohólica (¡que tiempos de libertad!, hasta se anunciaban el alcohol y el tabaco por la televisión), que decía “un poco de Magno, es mucho”. Pues bien, parafraseando esa ocurrencia publicitaria, y respecto al dia de pesca de ayer, bien podría decirse que “un poco de Bonabé, es mucho”, pues el simple hecho de poder pescar en ese maravilloso lugar del alto pirineo, ya es motivo de gran satisfacción, sobre todo estética, independientemente de cómo haya ido la pesca a nivel productivo. La de ayer: muy pobre, pero mi amigo Francesc y yo volvimos, cada uno a su respectiva casa, con la sensación de haber vivido de nuevo una gran aventura y de haber disfrutado de un dia de libertad y evasión en un paisaje digno de catálogo de mis amigos de Salmón 2000 o Fly-Fishing Soul. Ya sabéis: “un poco de Bonabé, es mucho”.
Nuevamente, y tras un viaje a través de la noche y la música, de estética engañosamente alfarraseña e invernal, pues no sabéis lo raro que suena la Sinfonía nº 3 de Anton Rubinstein, por más de noche que aún sea, con el zumbido del aire acondicionado como acompañamiento orquestal, la alborada me sorprendió de camino al Pantano de Terradets, en donde había quedado con mi amigo Francesc.
Mientras tomábamos un café, previo a subir los últimos kilómetros de vertiginosas curvas hasta el coto, en un hostal de La Guingueta, tuve la ocasión de saludar al equipo de la Sociedad de Pesca a Mosca Catalunya, que estaba desayunando en pleno, antes de partir a los puestos de la primera manga del Master de La Guingueta. En esta ocasión no participaba mi amigo Antonio Grados “El Pintor”, pero dí cumplidos recuerdos para él.
El rio aún baja con un excelente caudal, quizás un poco más bajo que en la visita del pasado mes de Mayo, cosa por otra parte completamente lógica, pues el deshielo ya ha terminado, y ahora la cabecera del Noguera Pallaresa se alimenta de la riqueza de los acuíferos, generosamente provistos tras otro invierno de muy buena innivación.
Viendo la alegria con la que baja el rio, en pleno mes de Julio, y a tocar del período canicular, uno siente sana envídia, por la parte que toca a la sed que pasan algunos de mis queridos rios de la cuenca Ter-Llobregat, y que son mis escenarios habituales en la temporada de pesca. Una sed injustificable, pues también en el Pirineo Oriental ha sido año de nieves y lluvias, pero la avaricia y la especulación de los señores del kilovatio, no tiene límites.
La mañana de sol, el rio anchito y cantarín y el vuelo de grandes “tirurirus”, nos hicieron concebir muchas esperanzas de, por lo menos, repetir la pescata del pasado mes de Mayo, y el hecho de que nada más comenzar y en menos de diez minutos ya pescase un servidor dos truchas casi seguidas, una a seca y otra a ninfa, o sea, a ambos señuelos de mis habituales tándems, creo que terminó de confundirnos del todo.
A partir de esa efímera “entrada triunfal”, entró la inactividad, la modorra, el bostezo, y finalmente la vuelta a casa incluso antes de la hora prevista, pues estaba claro que no era nuestro dia, así que emprendimos el viaje de regreso, previa merienda de bocatas y helados por el camino, con un resultado “maquillado” que resulta incluso engañoso.
Antes de detallar un poco la acción de pesca, y partiendo de la premisa de que tanto mi amigo Francesc como yo nos autoevaluamos con pescadores “muy malos”, no es de recibo contaros los muy injusta que es a veces la pesca.
Al final, y para no variar, la especulación, el machaque y la falta de imaginación terminaron premiendo la vagancia, pues al final de la jornada, había ensalabrado cuatro truchas más, todas ellas con la ninfa del tándem, y este total de seis peces pueden incluso “maquillar” un dia de pesca más pobre de lo que pudiera parecer.
Sin embargo, mi amigo Francesc, que ya sabéis sólo pesca a seca, no paró de cambiar de moscas y de rehacer bajos, de escudriñar cada escenario y cada postura palmo a palmo, recurriendo a un interminable desfile de modelos de su caja de moscas, para terminar finalmente capturando una sola trucha, habiendo tenido apenas unos cuantos rechazos durante el transcurso de una jornada, que pese a terminar siendo más breve de lo esperado, se le hizo interminable por lo mucho que tuvo de aburrida.
Para complicar más las cosas, y al igual que en nuestra última visita a este coto, a partir de primera hora de la tarde, entró un fuerte viento de dirección noroeste, que dificultaba enormente el lance. Sin embargo, y a diferencia de la vez anterior, en que seguimos capturando truchas mientras aguantábamos el vendaval, en esta ocasión todo fue empezar a soplar eolo, y terminar la ya escasa actividad de los peces.
De vuelta hacia el coche, y pese al pobre resultado de la jornada, Francesc y yo seguíamos admirando ese rio “de postal”, y en el fondo, agradeciendo haber por lo mínimo tocado las escamas a algunas de sus preciosas pintonas. Puede parecer poca cosa, pero tratándose de donde habíamos estado pescando ya sabéis...”un poco de Bonabé, es mucho”.



TEMPORADA 2.010 - 2.011 - Nº 34
Sábado, 9 de Julio de 2.011

TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 16

Coto de Bonabé, sin muerte

Rio Noguera Pallaresa
(aguas de alta montaña)

Capturas: 5 truchas fario a ninfa y 2 truchas fario a mosca seca.

Pescadores: Francesc Bernal y Ferran RUBINSTEIN

Capturas por pescadores:

Francesc Bernal: 1 trucha fario a mosca seca.
Ferran RUBINSTEIN: 5 truchas fario a ninfa y 1 trucha fario a mosca seca.


Climatología: nubes y claros, con viento.


Hora de inicio de la jornada: 10,15 h.


Hora finalización jornada: 16,00 h.


La música de hoy:


Viaje de ida:
(sólo hasta el Pantano de Terradets)

Sinfonía nº 3
Sonata para piano nº 3

Anton Rubinstein

Concierto para violín y orquesta nº 1

Joachim Raff

Viaje de vuelta:
(desde el Pantano de Terradets)

Sinfonía nº 2

Giuseppe Martucci

Concierto para violín y orquesta
Concierto-Balada para violoncello y orquesta

Alexander Glazunov

“Hungaria”

Franz Liszt


Lineas Tensas!



Ferran RUBINSTEIN.

sábado, 2 de julio de 2011

JP-573. COTO DE MONTAGUT S. M. RIBES DE FRESER. Sábado 02/07/2011





















JORNADA DE PESCA Nº 573

Por fin, y tras tres largos años de complicadas e incómodas obras, terminó el pasado viernes el nuevo tramo de la autovía C-17 entre Vic i Ripoll. El Ripollès, con sus altas montañas, sus exquisitos embutidos y sus truchas de reserva genética, está cada vez más cerca del area metropolitana de Barelona, y a través de la C-25, o Eix Transversal, cuyo desdoblamiento por tramos ya ha comenzado, también de la Catalunya Central e incluso de las comarcas de llanura de Lleida.
Sin embargo, esta magna obra de ingenieria, este seguicio de nuevos largos túneles y vertiginosos viaductos, ha quitado romanticismo a un viaje que, tan sólo dieciocho años atrás era toda una odisea, y que ya comenzó a perder misticismo a principios de los noventa, cuando la contrucción de la entonces nueva carretera a través del túnel de Terradellas, dejó fuera de servicio la antigua, ese peligroso rosario de curvas paralelo al rio, conocido como “el Purgatorio”, y que iniciándose en la peligrosísima doble curva aperaltada de La Farga de Bebié, no terminaba hasta la colonia El Roig, en las afueras de Ripoll.
Aún recuerdo viajes épicos, en los años 80, a bordo de mi simpático pero destartalado Renault-4 TL, escuchando la Octava Sinfonía de Mahler en el cassette. Eran tiempos en que había que madrugar mucho para subir al Ripollés, bien fuera para pescar, hacer montañismo o esquiar, y es que hubo un tiempo –no tan lejano, según como se mire- de semaforos de casco urbano en la niebla de la madrugada, y de paradas y fondas en pueblos de los que que hoy sólo recordamos al leer su nombre en algún cartel de salida de autovía, en los que el viaje en coche ya constituía toda una aventura de por si, y no había devenido en un puro trámite, impersonal y anodino preludio, de la aventura que hayamos decidido vivir al final del mismo.
Ciertamente, esta nueva autovía, ha quitado mucho aliciente estético y contemplativo a mi habitual audición del Concierto para Piano y Orquesta nº 2 de Alexander Glazunov, entre generalmente Santa Cecilia de Voltregà y Ripoll, pero me ha permitido llegar antes a Campdevànol a reservar la “boina” y otro pastel más en “Can Nasiet”, para la merienda de la tarde.
Este sábado ha tocado pescar el Coto de Montagut, en el rio Freser, ya dentro de la Vall de Ribes. Por tanto, un coto sin muerte de reserva genética de truchas. Cuesta creer que no hace apenas tres años atrás, se permitiera matar las maravillosas truchas de esta zona de pesca controlada, pero gracias a los esfuerzos continuados de muchas almas puras y espíritus nobles de la pesca, como mi amigo y ribereño David Pusó, hoy podemos –de momento, toquemos madera- disfrutar tanto de la pesca de la trucha autóctona mediterránea, como del inmenso placer que supone devolver con vida al rio bienes tan escasos de la naturaleza.
Vaya por delante, que el de este primer sábado de julio, ha sido un dia “rarito”, como suelen serlo a menudo muchos dias de pesca en cotos de montaña (y los de la Vall de Ribes lo son, todo y a regirse por un calendario de llanura). Hoy simplemente, las truchas estaban perezosas. Todo y así, el dia ha sido rico en emociones e incluso en ensalabrar truchas de muy buen porte y gran combatividad. Quizás esto último ha estado mucho mejor, en el fondo, de lo que algunos consideran “una gran pescata”, y que, para ellos, no es otra cosa que, en dias en que los truchas no están perezosas y les entra el frenesí del trico al mediodia, hacer una escabechina de más de treinta “capturas” a costa de truchitas que apenas llegan al palmo. Cada cual, es libre de disfrutar con lo que le guste o motive, pero no sé hasta que punto les compensa a algunos el permanente esfuerzo de hacer creer a los demás lo muy buenos pescadores que son. Creo que es tal la inversión de tiempo y energía en esa labor, que realmente les hace olvidar el disfrutar de pescar.
Esta jornada, se ha dividido en dos tiempos muy diferentes, no tan sólo en capturas, sino también en climatología y caudal del rio.
Por la mañana, antes de las diez, hacía fresco y estaba nublado. Accedí al rio campo a través para comenzar a pescar unos cien metros más debajo de la presa de la Colonia Perramó. De aquí hasta la presa que hay antes del Balnearrio de Montagut, he capturado todas las truchas del dia, en total siete, a lo largo de una mañana y mediodía de nubes y claros, en los que la temperatura ha ido subiendo gradualmente, así como la asfixiante sensación de bochorno. El rio bajaba bastante “huesudo”, pero ideal para pescarlo tanto a seca, como a tánden de seca y ninfa (tal y como he hecho yo), y por supuesto para vadearlo.
Sin embargo, y a partir de la presa de Montagut, y supongo gràcias al la succión de agua por parte de algún canal (por lo menos, el que va paralelo al rio iba a tope de agua), el Freser no bajaba ya “huesudo”, sino realmente “sediento”, y esto ha complicado terriblemente la pesca. De hecho, no se veían truchas en muchos tramos del rio en los que apenas bajaban cuatro hilillos de agua entre las piedras. En algún que otro parado de agua, tomaban el sol algunas, pero acercarse a pasarles la ninfa por los morros, era hacerlas poner aletas en polvorosa. Visto lo visto, pasé a pescar a seca lo más largo posible, pero lo máximo que conseguí fue varios rechazos de pequeñas truchitas. Finalmente, agobiado sobre todo por el húmedo calor de una tarde de sol entre nubes, he finalizado el recorrido justo detrás de la gasolinera “El Llac”. Precisamente allí, en una ahora pequeña poza, fué donde clavé a ninfa una buena trucha que hubiera sido la octava del dia, y buen colofón al mismo, pero ¡se me ha escapado!. Tras el lance, una mirada a las escasas corrientes y a ese caos de rocas secándose al sol en que se ha convertido el rio, me hizo desistir de seguir pescando por este sábado. ¡A ver si pronto vuelve a llover!.
“Rebobinemos” ahora, a la parte productiva de la jornada, para analizarla ni que sea un poco: no es de recibo que dos de las tres truchas más grandes de la jornada, de veinticinco y veintisiete centímetros, hayan sido pescadas a seca, con un trico “marciano”, un bicho enorme de pelo de ciervo con patas de goma, y en picadas “de improviso”, pescando en la deriva de la corriente pero sin una intención concreta, lo que se dice “pescando al agua” . Ya se sabe, aunque haya quien –por pescar demasiado en intensivos, muy lejanos a las montañas- que en montaña y en cuestión de secas “burro grande, ande o no ande”. Por lo que hace las capturas con ninfa, sólo contaros que la más grande de las truchas del dia, una de treinta centímetros, fue capturada con una ninfa naranja con bola de tungsteno del 0, y en un típica acción “de poza”. El resto de las truchas capturadas a ninfa, se han movido entre los veintipocos centímetros de la cuarta trucha más mayor, y tres “palmeras” que han completado el reparto de protagonistas de hoy, todas ellas capturadas en blandos laterales de corriente. Todo y así, me quedo con la sensación de que era demasiada ninfa para tan poco rio, y seguramente hubiese pescado más, por abajo, si hubiese reducido el tamaño de la ninfa.
Para finalizar, no puedo despedirme, sin antes saludary mandar un mensaje de admiración a mis jóvenes amigos Max y Sergio, que en esos arrebatos de entusiasmo de la juventud, unido a su pasión por la pesca, suben vez en cuando subir a pescar a Campdevànol en tren ¡con un buen par de c...! ¡eso si que es todo un señor viaje “romántico y místico”! Les comprendo perfectamente, pues a su edad, esos maravillosos años que preceden a la veintena , y antes de “aburguesarme automovilísticamente”, yo también iba a pescar en tren, pero como en aquel tiempo la pesca a mosca era para mi y para tanta otra gente, algo así como un cuento de ciencia ficción, mis viajes eran con los Ferrocarriles Catalanes hasta Monistrol de Montserrat, para pescar carpas y barbos, bien en el pueblo, o bajo el puente del Aéreo. Por suerte, Max y Sergi han podido vivir un tiempo en el que la pesca de la trucha se ha democratizado, y la pesca a mosca se ha hecho asequible a la mayoría de los bolsillos.






TEMPORADA 2.010 - 2.011 - Nº 32
Sábado, 2 de Julio de 2.011

TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 15

Coto de Montagut sin muerte – Ribes de Freser

Rio Freser

Capturas: 5 truchas fario a ninfa y 2 truchas fario a mosca seca

Pescador: Ferran RUBINSTEIN


Climatología: nubes y claros, fresco por la mañana y caluroso con bochorno por la tarde.


Hora de inicio de la jornada: 09,45 h.


Hora finalización jornada: 17,00 h.


La música de hoy:

Viaje de ida:

Concierto para piano y orquesta en “DO” menor

Joachim Raff

Salmo nº 83

Alexander Von Zemlinsky

Concierto para piano y orquesta nº 2

Alexander Glazunov

Viaje de vuelta:

Concierto para piano y orquesta nº 3
Concierto para piano y orquesta nº 4



Carl Reinecke

Scherzo para orquesta

Hans Pfintzer


Lineas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.



domingo, 26 de junio de 2011

JJPP 572A Y 572B - COTOS DE CAMPDEVÀNOL.























JORNADAS DE PESCA NºS 572A Y 572B.


La llegada del verano, me ha sorprendido este año con un tremendo constipado “a traición”, de esos que no te esperabas pillar a tocar de la llegada de la estación climatológicamente más beningna del año, y que seguramente he cogido en algún viaje de madrugada, yendo en moto hacia el trabajo, al prescindir de más abrigo del que era en realidad necesario.
Sin embargo, casi una semana de tos, mocos y faringitis, no me han hecho desistir de mi empeño de ir a pescar a los cotos de Campdevànol, tanto el tradicional, como el sin muerte, en una sola jornada –previo pago de ambos tickets, por supuesto- y de aprovechar la estancia en esta, para mi, tan entrañable localidad del Ripollès, para hacer una visita a ese artista de la pastelería que es Ignasi de “Can Nasiet”, y de paso degustar unas coques de Sant Joan, con ese toque tan exquisito que en este obrador saben darles.
La llegada del verano, aparte de la deliciosa visión de largas y suaves piernas femeninas escotes de vértigo de variadas medidas y proporciones, y tirachinas tangueros, ha traido la parada, a golpe de alegaciones, de ese proyecto de modificación de la actual Ley de Pesca, por la que una Federación de Pesca, que cada dia tiene menos pescadores y más pescateros entre sus afiliados, y algunas entidades que supuestamente promocionan el turismo rural, pretendían –aprovechando lo que ellos pensaban era un momento “políticamente oportuno”- que se permitiese pescar con muerte en las pocas reservas genéticas que nos quedan en este nuestro ¿país?¿autonomía?¿Banana Republik?. Sin comentarios: ya hemos hablado largo y tendido de esto en diferentes foros dedicados a la pesca, y el sentir de la comunidad “Rubinsteinfishing” ha sido unánime: hay que ser muy orco para intentar justificar que se arrasen nuestras reservas genéticas, y se arramble con la poca trucha común mediterránea genéticamente pura que nos queda, todo para que algún garrulo se haga una fritada con ellas, para presumir, delante de una concurencia de aún más ignorantes, de lo mucho que sabe pescar.
Los que seguís Rubinsteinfishing en Facebook, habréis podido disfrutar, al igual que yo, de ese estupenda video-entrevista a nuestro querido y admirado Marc Vande Vliet, que le hace Alfredo Zubiri, gran pescador a mosca y empresario de la pesca recreativa en Argentina, a través de una producción de la “joint-venture” entre Salmón 2000 y Fly-Fishing Soul, a la cual le deseo, de corazón, muchos y prolongados éxitos.
Aparte de disfrutar de los estupendos paisajes del Pirineu de Lleida, en el video Marc nos cuenta una excitante y estimuladora experiencia vital... la pesca a mosca es la aventura de su vida. Pero sobre todo, nos dá un consejo que jamás debemos olvidar: la pesca a mosca ES PARA DISFRUTAR. No lo olvidemos nunca, las cosas que más amamos, deben hacernos disfrutar. De lo contrario, si por pundonor, o soberbia, comenzamos a sentirnos presionados, y ya no nos hacen disfrutar, será mejor que las dejemos, pues o bien dilapidamos nuestro escaso tiempo en un ejercicio ya inútil para nuestra satisfacción, o bien es que la realidad siempre fue, aunque de ello no fuéramos plenamente conscientes. que no nos gustaba con tanta pasión como creíamos al principio.
Y ya que hablamos de Patagonia Fly-fishing, no puedo estarme de saludar a uno de nuestras seguidoras más guapas y excelente persona, María Victoria Orsi, alma mater de Fly-fishing soul, y una pescadora a mosca excepcional. Desafortunadamente, la pesca a mosca no tiene aquí mucha prédica entre las señoras. Es una lástima. Seguramente, Maria Victoria podría dar, tanto en acción de pesca, como en habilidad en el lance, lecciones maestras a muchos señores de por aquí que incluso se creen sus propias mentiras, incluída aquella de “¡cuánto sé de pescar”...
Vuelvo a ayer, primer sábado de verano, y al punto de iniciar, por fin, la crónica de esta doble jornada de pesca.
Como podéis suponer, nada más llegar a Campdevànol, y en vez de ir a ver como bajaba el rio, y todo eso, me fui raudo a saludar a mi amigo Ignasi de Can Nasiet, y a encargarle la “boina” para la tarde. Sin embargo, esta vez Ignasi me convenció para que probase su coca de Sant Joan de frutas rellena de nata. Por supuesto que acepté, y me fui a ver como bajaba el rio (¡vaya mosquero estoy hecho!), ya relamiéndome con anticipación del festín pastelero que se preveía para dentro de unas horas.
Después de un par de jornadas de pescar con tiempo inseguro e incluso desapacible, la llegada del verano también ha traído una pequeña ola de calor, pero que –después de una primavera excepcionalmente lluviosa- se agradece, pues a los rios ahora mismo no les falta agua (ayer el Freser bajaba alegre y cantarín), y la trucha por fin se ha activado con ganas, como podremos leer más adelante.
El problema de los dias en que decido hacer una “doble jornada de pesca”, cosa que no hago muy a menudo (la última que tengo registrada es de Junio del 2006), es que siempre, y por regla general, la primera parte se come gran parte del tiempo de la segunda. Esto suele suceder, y tal como pasó ayer, porque en el momento en que “deberíamos” ir al otro destino, los peces están activos, y no hay quien nos saque del rio en esos momentos.
La jornada “A”, o sea la inicial, la hice por la mañana, y hasta bien pasadas las dos y media de la tarde, en el tramo sin muerte.
Todo y que no lo pesqué en toda su longitud, me recreé mucho pescándolo despacio. La verdad es que es bueno que de vez en cuando nos recuerden las cosas que valen la pena, como el consejo de Marc: “la pesca es para disfrutar”, así que en esta manga de la mañana, me lo tomé con una calma y un relax total. Si hubiese pescado “a piñón, seguramente hubiese hecho una pescata bastante escandalosa, pero las nueve truchas que metí en el salabre, seis a ninfa y tres a seca, me supieron realmente a gloria, pues por fin, y por un bendito dia, dejé aparcadas muchas angustias vitales, y estados de ansiedad crónicos para pasearme despacio por ese rio que tanto amo, y disfrutando de mi tiempo de pesca no tan solo en clavar peces, sino también en tomar un refresco a la sombra en los bancos de piedra de la zona de picnic, o de parar unos diez minutos a tomar el sol y fumar un cigarrillo bajo el astro rey, sentado en una gran piedra en medio del rio con casi medio cuerpo en remojo (seguramente, la gente que circulaba por el puente de la carretera debieron pensar que en Campdevànol han instalado una réplica muy cutre de la famosa “Sirenita” de Copenhague).
La pesca en si, en este tramo de jornada, no tuvo mucho secreto: pesca con tándem de seca ninfa, con muchas, pero que muchas subidas de las pintonas al trico, de las cuales se fallan un mogollón (¡que rápidas son las muy p..!), y muchas menos tomadas de la ninfa, pero que suelen conllevar una clavada más fiable.
El motivo de retrasar tanto el fin de la primera manga, no fue otro que, casi al final del tramo pescable del coto sin muerte, tuve un largo duelo con una de esas truchas que algunos de por el Ripollès llaman “Bull Negre de Ribes”, y que no es otra cosa que unas enormes truchas... de color negro.
No, no son leyenda urbana. Yo mismo las he visto ya varias veces en Montagut, e incluso mi buen amigo Joan Serra “Xaica” pescó una en ese mismo sitio hace un par de temporadas. En esta ocasión, intenté pescar un señor “bull negre” a ninfa vista, pero sin éxito. ¡Vaya pedazo de trucha! Esa por lo menos pasaba largo de los dos kilos...¡para que luego digan que en Campdevànol sólo hay trucha pequeña! Hasta tres veces siguió el engaño, pero esa trucha tan peculiar, a buen seguro debe saber latín, griego y arameo, a fuerza de haber probado hierro y haber entrado en la sacadera de alguno que otro más habilidoso que yo.
Bajo un sol de justicia, atravesé un pueblo adormecido a la hora comer, buscando siempre la sombra, para plantarme en el coto tradicional. Aquí el rio iba un poco más justo de agua que en el coto sin muerte, pues a buen seguro algún canal u otra captación de aguas debía estar con la compuerta generosamente abierta.
Al principio, fue aquello de “Vini, Vide, Vinci” de Julio César contra Farnaces del Ponto, pues nada más pegar las primeras varadas sobre la corriente, ya había clavado, a seca, dos preciosas truchas. Sin embargo, y a excepción de la subida infructuosa de dos truchas muy pequeñas al trico, no hubo solución de continuidad con las capturas.
Al poco, y remontando rio, vi a lo lejos a otro pescador, por lo que supuse que el rio estaría ya bastante batido y las truchas bastante “zurradas”, por lo que decidí salir del mismo, y encaminarme a pescar a la parte superior del coto.
Cual sería mi sorpresa, cuando en la zona del helipuerto, y vestido de mosquero entre una turbamulta de bañistas de rio eslavos (hablaban algo parecido al Ruso), estaba intentando pescar mi buen amigo Josep Maria.
Estuvimos hablando un rato, y me dijo que la jornada había sido excelente, tanto para él como para Manolo, que era el pescador que había divisado antes, y que ahora seguía pescando, pero aguas debajo de nuestra posición. Sin embargo, al llegar a la zona del helipuerto, se había encontrado con que aquello parecía la playa fluvial de Moscú, y lo que era peor, sospechaba que alguno de los bañistas (había varias bañistas de bastante buen ver, por cierto), había escondido artes de pesca furtivos, por lo que había llamado al presidente de la Sociedad de Campdevànol, mosquero como nosotros, para que viniese a echar un vistazo.
Como Josep María seguía esperando al presidente, subí un tramo de rio más. Y aparte de pillar a otro bañista (esta vez autóctono) defecando entre los matorrales, y a otro de nacionalidad indefinida (ni respondió a mis “buenas tardes”) tomando el sol, ya no ví más gente. Eso si, la actividad de las truchas se había detenido por completo, como suele suceder muchas veces, y en muchos rios, a esa hora de la implacable galvana de media tarde, por lo que decidí pasar a despedirme de Josep María, y marchar a buscar mi bien merecida y previamente reservada merienda.
Josep María seguía esperando al presidente, y echando un ojo a las intenciones de los presuntos bañistas eslavos. Evidentemente, las bañistas también merecieron que se les echase un ojo, y dos, todo y que esas pieles tan blanquitas están llamadas a sufrir la potencia de fuego de nuestro abrasador sol latino.
Para hacer tiempo, anduvimos un rato hasta la posición de Manolo, que seguía manejando un tándem de ninfas en la corriente. Josep María aprovechó para contarme cuales habían sido los señuelos triunfadores de una jornada con más de veinte capturas y sueltas. Sobre todo su microninfa “naranjita” y otra microninfa parecida a la popular mosca ahogada llamada “falangista”. La verdad, es que Josep María tiene una gran habilidad para el montaje, sin duda herencia de la larga tradición leonesa, de la región de la que el es oriundo.
De vuelta al coche, sudado como un pollo (esta frase es de mi mujer) , tuve como no, aquella “one from a hearth”, “corazonada” en Román Paladino, de “si vuelvo a pescar donde he comenzado hace un rato igual saco una trucha. Así que invertí unos veinte minutos de una tarde que ya daba por finiquitada en apurar lances, que la semana es muy larga y el próximo sábado está muy lejos, y tanta fe tuvo, dando esta vez razón a la corazonada, la recompensa de una última trucha que, sin ser nada del otro jueves, sirvió para despedirme del rio, previa su devolución al agua, y encaminarme sin prisa, pero sin pausa, hacia una merienda merecida, deseada, y que os aseguro fue realmente deliciosa.
Por cierto, que ayer (sábado), por la noche daban en la tele una de mis pelis favoritas de los últimos tiempos: Pulp Fiction de Quentin Tarantino. El sermón previo a ejecución de Samuel L. Jackson, el baile Uma Thurman y John Travolta y el jeringazo de adrenalina , el reloj en el culo de Christopen Walken, Bruce Willis a punto de ser sodomizado por psicópatas, el “Señor Lobo” Harvey Keitel arreglándolo todo... ¡que hartón de reir! Este Quentin Tarantino está hecho todo un muy simpático y pasado de vueltas gamberro ¡Cuánto le gustan estas “salchichonadas” al Tiet Ferran!, que diría mi sobrino.


TEMPORADA 2.010 - 2.011 - Nº 31



Sábado, 25 de Junio de 2.011

TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 14A

Coto El Freser-2 sin muerte - Campdevànol

Rio Freser

Capturas: 6 truchas fario a ninfa y 3 truchas fario a mosca seca

Pescador: Ferran RUBINSTEIN


Climatología: soleado y caluroso.

Hora de inicio de la jornada: 10,00 h.


Hora finalización jornada: 14,50 h.



TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 14B

Coto El Freser-1 - Campdevànol

Rio Freser

Capturas: 2 truchas fario a mosca seca y 1 trucha fario a ninfa

Pescador: Ferran RUBINSTEIN


Climatología: soleado y caluroso.



Hora de inicio de la jornada: 15,15 h.


Hora finalización jornada: 17,30 h.


La música de hoy:


Viaje de ida:

Sinfonía nº 2

Franz Schmidt

Concierto para piano y orquesta nº 2

Alexander Glazunov


Viaje de vuelta:

Concierto para violín y orquesta nº 2 “en estilo húngaro”

Joseph Joachim

Cuarteto para cuerdas nº 1

Joachim Raff


Lineas Tensas!



Ferran RUBINSTEIN.



jueves, 23 de junio de 2011

GALERIA DE FOTOS. HOMENAJE AL MODESTO RIO BASTARENY.
























Sirva esta entrada en el blog, para rendir homenaje al pequeño y entrañable rio Bastareny, que cada año nos sigue, desde su modestia y suburbanidad, regalando preciosas truchas, y haciéndonos vivir la magia de la pesca a mosca en un entorno lleno del encanto de los paisajes sencillos y amables, en donde la huella del hombre se complementa con la naturaleza exhuberante de cada primavera y cada verano.