"Si, al igual que yo, sois de los que creeis que tenéis poco que enseñar, mucho que aprender y aún más que compartir, éste es vuestro blog".

domingo, 12 de octubre de 2014

JP-718. CONFORTABLE, CERCA DE CASA, HAY TRUCHAS Y ENCIMA TE ENCUENTRAS CON BUENA GENTE. Sábado, 11/10/2014


Día de encuentros con buena gente en Pedret: mi amigo Jonathan Calvet es un dechado de amabilidad y buena educación, dentro y fuera del río. El mundo de la pesca sería aún más agradable si muchos pescadores fueran como él. 

Mi joven amigo Bruno apunta decididamente a competición: en esta jornada demostró su eficacia y polivalencia tanto a ninfa, como a mosca seca, capturando cerca de treinta truchas en un río en donde no se había repoblado. Además, tuve el placer de conocer a su padre y su hermano, otros dos apasionados por la pesca.




JORNADA DE PESCA Nº 718

Confortable, cerca de casa, hay truchas y encima te encuentras con buena gente. Así suele ser Pedret, sobre todo cuando llega el otoño, y el río Llobregat, bajo de caudal y fácil de vadear en esta época del año, gracias a la regulación que del mismo hace el pantano de La Baells, te ofrece la posibilidad de divertirte con truchas activas, especialmente en superficie, todo el día.
Esta ha sido una jornada de puro lujo, en la que he pescado a mosca seca de principio a fin. Supongo que lo hubiera hecho a ninfa en las corrientes, o sido un tanto más especulativo pescando, habría hecho una pescata de escándalo, pero creo que 19 truchas (14 farios y 5 irisadas) son botín suficiente para un día en que me he permitido pescar lo más relajado posible, aplicando la ley del mínimo esfuerzo, algo que de vez en cuando ya va bien, máxime cuando la finalidad última de ir a pescar, por lo menos para mi,  es quitarse el tremendo estrés de la vida cotidiana, y desconectar de los tics paranoicos de una sociedad cada día más desquiciada, a causa de la crisis económica y de la mala gestión de los políticos, al servicio  único y exclusivo del capitalismo neoliberal más agresivo. 
Por una vez, me he tomado en serio eso de relajarme, e incluso he comenzado a pescar a una hora tan tardía, para las posibilidades de la época del año en que estamos, como las diez y media. Eso no quiere decir que no haya madrugado; bien que lo he hecho, pero antes de ir a Pedret me he tomado un tiempo para ir a satisfacer mi curiosidad, dando un paseo por el río por lo que antes fue el coto de truchas tradicional, luego intensivo, y actualmente coto de ciprínidos del Baix Berguedà, en este caso a la altura de las barbacoas de Puig-reig, detrás del aserradero.
Una corta inspección fluvial de la que he salido muy decepcionado. El río está en un gran estado de abandono, y dejando aparte el lógico "chocolateo" del agua debidas las lluvias del día anterior, este tramo del coto, antaño tan frecuentado, parece más un campo de golf que un río, debido a la tupida capa de algas que lo han invadido. Por si fuera poco, el tramo de pista que da acceso a las barbacoas está con unos baches en los que cabe la rueda de un Hummer, y en los alrededores de las barbacoas hay un buen montón de basura por recoger, tanto residuos orgánicos como inorgánicos.
De todas maneras, no es descartable que queden truchas por esa zona de Cal Marçal. Ya se sabe: en donde las hubo, siempre quedan, pero el caso es que no he visto ni un signo de actvidad de peces en el rato en que he paseado por allí, todo y que ya se que de buena mañana quizás no sea la hora propicia, y que la turbidez del agua no me ha permitido divisar ningún pez, ni ciprínido, ni salmónido.
Ya en Pedret, de la salida del Canal de Carburos hacia abajo el agua salía totalmente embarrada, así que pocos "experimentos con gaseosa" en el sur del Pedret (1), y dispuesto a encontrar truchas activas nada más cambiarme de atuendo, primero en la parte baja del coto, y más tarde en la parte media, en donde esperaba encontrarme, tarde o temprano, con mi amigo Bruno C., un joven y prometedor pescador de Campdevànol, que en esta ocasión estaba pescando en Pedret con su padre y su hermano pequeño.
 No costó esfuerzo alguno encontrar truchas comiendo en superficie, ni en una parte del coto, ni en la otra. El río bajo, con un caudal muy justo, y un día soleado y apacible, aunque ya un tanto fresco, ayudaron tanto a esta labor como una buena y continuamente repuesta provisión de comida, en forma de efémeras tanto pequeñas (bétidos), como grandes (rythrogenas).
Más anecdótico todavía: aparte de pescar a seca todo el día, fue que lo hice también con el mismo patrón de mosca, pues me dio buenos resultados desde el principio, y no pensé en cambiarla: una emergente muy generalista, con exhuvia de antron-yarn en un anzuelo de 18. Querían eso, y no le hacían ascos, pues...¡para que complicarse!.
No repoblaron esta semana, ni se cuando piensan hacerlo, si es que todavía quedan truchas del cómputo anual asignado a Pedret por echar al río. Gran misterio, pues la actualización de octubre de las repoblaciones del Departament de Medi Ambient no ha sido publicada en la página web de la Generalitat de Catalunya, y estamos ya a mitad de mes. De hecho, la última actualización de ese documento es del 4 de septiembre pasado. Pero no importa: las farios, unas procedentes de la mega repoblación del tramo sin muerte, aguas arriba, y otras que ya llevan tiempo en el río, suplen con alegría la ausencia de las "cubanas" (2) irisadas. Todo y así, en una semana sin repoblar, todavía tuve ocasión de pescar 5 de las de anteriores cisternazos, que no dudaron en atacar, incluso con más saña, la mosca que les presenté, y encima me regalaron una pelea enérgica y decidida, saltos y cabriolas incluidos, como pocas pintonas lo hicieron  a lo largo de la jornada.
Otra cosa buena de este apacible día, fue que tuve la ocasión de saludar a mucha y muy buena gente. 
Durante el viaje de transición de una parte del coto a otra, pude saludar a los Graells, padre e hijo, que con el tiempo se han convertido, como yo, en incondicionales de Pedret. Jordi hijo, ahora pescador de la élite de competición, lo encuentra un buen lugar donde entrenar. Para Jordi padre es un buen lugar en donde pasar una rato agradable. Como siempre, Jordi Graells padre, muchas gracias por ser tan fiel seguidor de este, nuestro blog.
Casi al final del día, me crucé y pude hablar un rato (de pesca, como no), con Jonathan Calvet, un pescador que rezuma pasión por el mosquerío por los cuatro costados. Este buen chaval es un dechado de amabilidad y buena educación, dentro y fuera del río. Estoy convencido de que el mundo de la pesca, más a menudo de lo que parece afectado por la vanidad y la soberbia, sería aun más agradable si hubieran más pescadores como él.
Todo fue salir del río a saludar a Jonathan, y aparecer Bruno, quien nos hizo un poco el comentario de como le estaba yendo la jornada. Ahora, se está preparando para competición, y está sacando mucho provecho tanto de su intuición y su instinto, como de poder entrenar con mucha frecuencia en los ríos que tiene cerca de su casa. En esta jornada, demostró su eficacia y polivalencia tanto a ninfa, como a mosca seca, capturando cerca de treinta truchas en un río sin repoblar.
Dejé mi postura, en la que seguían cebándose, para uso y disfrute de Jonathan (espero que le fuera productiva), y me llevé a bruno a que probase la emergente que tanto éxito había tenido, en unas balsas un poco más abajo. La mosca, y la buena presentación, hicieron lo suyo, y Bruno aún capturó un par de truchas más
Al final del día, tras subir a Bruno en coche hasta el Puente del Pedret, tuve el gran placer de conocer y saludar su padre y su hermanito, que habían estado pescando, para solaz del pequeño, la profusamente repoblada zona sin muerte. Un padre ejemplar, que comparte sanas aficiones con su familia. A ver si mi hija (de más o menos la edad del hermanito de Bruno, año arriba o abajo) se anima, pero de momento sus intereses no pasan por enfundarse un váder y pringarse las manos con la escama de los peces; ella está más por las Princesas Disney, sus clases de aerobic infantil y ahora, como no, por la Festa dels Súpers (3) de este año, a celebrar a finales de este mes en el Estadi Olímpic de Montjuïc.    

        

(1) Leer el artículo Jornada de Pesca nº 714, en este blog.    
(2) Cubanas, de cuba...de peces, claro está.
(3) Multitudinario festival infantil anual, organizado por el Club Super-3 de TV3, Televisió de Catalunya.                

JORNADA DE PESCA Nº 718

Sábado, 11 de octubre de 2014

Temporada 2013-2014 - Nº 46
Temporada de salmónidos 2014 - Nº 29

Coto Intensivo del Pedret S. M. LL03B
Modalidad de permiso: sin muerte
Río Llobregat

Pescador: Ferran RUBINSTEIN

Capturas: 14 truchas fario a mosca seca y 5 truchas arco-iris a mosca seca

Climatología: soleado y fresco.

Caudal: bajo

Condiciones de vadeo: vadeable sin dificultad, excepto en las grandes pozas, y sin ayuda del bastón de vadeo.

Hora de inicio de la jornada: 10,30 h.
Hora de finalización de la jornada: 17,45 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Concierto para violín y orquesta nº 1
Joachim Raff

Concierto para violoncello y orquesta en "LA" menor
Robert Volkmann

Andante, Op. 69 - Nº 2
Giuseppe Martucci

Viaje de vuelta:

Sonata para piano nº 1
Sonata para piano nº 2
Anton Rubinstein

"Variaciones Sinfónicas"
Charles H. H. Parry

Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN

sábado, 4 de octubre de 2014

JP-717. EL EQUIPO ADAMS, Y RUBINSTEIN, SE ENFRENTAN A LA REBELIÓN DE LAS MODESTAS. Sábado, 04/10/2014


Casi cien de estas truchas fueron capturadas y soltadas por mis amigos Dani y Jonathan, y por un servidor, en una nueva visita a la zona libre sin muerte del Gironès - La Selva, en el Ter. ¿El cuerno de la abundancia? Según como se mire... en esta ocasión faltaron a la cita las grandes, y también los ciprínidos. 

Los chicos del equipo Adams Fly dieron ayer una clase magistral de pesca al hilo, digna de la más pura competición, pero en un escenario en donde no se repuebla  y en un río en donde, en teoría, no hay truchas.    


JORNADA DE PESCA Nº 717

NOTA PRELIMINAR.

La que sigue, es la crónica de una jornada de pesca, de relativo éxito, en la zona libre sin muerte del Ter ZLLSM29. La misma, abarca una longitud considerable, desde la desembocadura del río en el mar, entre Pals y l´Estartit, hasta el puente de Sant Julià de Llor, a tocar de Anglès, y es posiblemente la más grande en extensión de Catalunya.
Es bien sabido, por gran parte del colectivo de pescadores deportivos de esta Comunidad Autónoma, tanto que en esta zona libre sin muerte hay presencia de truchas, como que las mismas no están presentes en todo el dominio pescable de la misma. En esta jornada, que pasaré a relatar a continuación, tuve la ocasión de pescar uno de esos tramos con abundancia de unas preciosas farios, gracias a la gentileza de mi amigo Dani Riverboy, gran conocedor del río Ter, y que, al igual que en otra ocasión, hizo de guía de pesca para mi, de un modo completamente altruista.
Los que me conocen saben bien de mi pasión por la transparencia informativa, y por mi lucha contra los privilegios de ciertas minorías, que se sienten "dueñas del río" y se abrogan privilegios feudales para echar a los demás pescadores de sus escenarios favoritos. Sin embargo, en lo que tampoco estoy de acuerdo es en que hayan pescadores que se acomoden a obtener información a cambio de ningún esfuerzo. Es por eso que en esta ocasión, y al igual que ya hice el mes de mayo pasado, a propósito de mi última visita a esta zona libre sin muerte, también guiada por mi amigo Dani,  no voy a deciros en que parte de la misma  estuvimos pescando. Eso, lo tendréis que averiguar vosotros arriesgando el vader a la voracidad de la zarza, la piel al picor de la ortiga, y la frente al sudor de patear muchas horas de río, triscando por rocas resbaladizas y humedales traicioneros. O eso o...tened un amigo como Dani.

UN DÍA DE RELATIVO ÉXITO, EN LA DIMENSIÓN DE LAS TRUCHAS DIFÍCILES.    


¡Por fin! tras mucho esperar el momento, y posponer varias veces nuestra cita, unas veces por causas meteorológicas, y otras por compromisos familiares o laborales, he podido volver a pescar en la zona libre sin muerte del  Ter con mi amigo Dani Riverboy,  quien  siendo un gran conocedor de la misma ha vuelto a tener la gentileza de hacer nuevamente de guía para mi, de un modo completamente altruista, tras nuestra exitosa incursión juntos en esta zona del mes de Mayo pasado (1).
Antes de quedar para pescar, Dani me rogó encarecidamente que guardase confidencialidad sobre el  sector de la zona libre sin muerte en que íbamos a pescar, y a eso me comprometí. Es por ese motivo, por la palabra dada, que no puedo reflejar en este artículo algunos pormenores del devenir de la jornada, todo y que tampoco pensaba hacerlo, más que nada para,  al igual que en la ocasión anterior, no fomentar la pereza del pescador, y obligarle un poco a esforzarse para explorar esta vasta zona y sacar sus propias conclusiones.
Tal y como también dije en el artículo de nuestra visita anterior, cada vez que se juntan Riverboy y  Rubinstein, el río es una fiesta, y a la de esta jornada de sumó Jonathan Villén, un amigo de Riverboy al que tuve el doble placer de conocer y compartir con él un tiempo de pesca que estoy deseando repetir, pues Jonathan, pese a su juventud (tiene bastante menos de 30 años), es un pescador curtido en competiciones de lance, llegando a figurar en la élite nacional de esta modalidad.  Recientemente, se ha reconvertido en pescador a mosca en el río, con una adaptación asombrosamente rápida, a buen seguro debido a que ya sabía lo que es lanzar con una caña de mosca, pero pescando en el mar.   
A nivel  meteorológico, la jornada empezó y acabó bien para nosotros, pues disfrutamos de un día soleado y apacible,  fresco a primera hora de la mañana, pero caluroso de un modo casi estival a partir del mediodía. Justo a la hora en que volvíamos al coche, después de pescar, se nubló el cielo en un visto y no visto, e incluso cayó algo de precipitación en el viaje de vuelta a casa.
Incluso el río se comportó, para que pudiéramos gozar de nuestra fiesta en la “dimensión de las truchas difíciles”, pues bajaba limpio y cómodamente vadeable, con unos aproximadamente 10 m3/seg.  Eso si, conviene siempre extremar la precaución al vadear, y más en este río al que nunca le debemos faltar al respeto:  en su tramo medio, convertido ya en un río de llanura, su enorme lámina de agua y lo siempre resbaladizo de sus rocas, pueden darnos mas de un susto.
Equipados con sus cañas Adams Fly,  de 10 pies,  línea 4, para la pesca al hilo, tanto Riverboy como Jonathan se mostraron intratables con las truchas, y  comenzaron el  festival de capturas a los primeros lances, un fiestorro que terminó en una pescata de escándalo, increíble para un sitio que no es un intensivo . Estas cañas, de la marca que representa mi amigo Dani Riverboy (Dani Trout, en Facebook), ofrecen unas prestaciones iguales e incluso mejores que sus homólogas de marcas más caras y renombradas. Así lo puede comprobar, el rato en que Dani me dejó  testar la suya: gran sensibilidad,  precisión sobrada en la clavada y una gestión de la pelea sin sorpresas desagradables, y todo a un precio irrisorio comparada, por ejemplo, con mi caña para la pesca al hilo, un modelo especializado en esta variante de la pesca a ninfa, de una marca puntera , con la misma longitud, y para idéntica línea. Por mi parte, lamenté no haberme llevado esta caña, todo y que Dani me lo recomendó, por culpa de mi pereza en subir a buscarla al altillo de mis casa, en donde la subí hace unos meses. 
Visto el fulgurante éxito inicial de mis compañeros, y dado que no soy de los que se empecinan en demostrar que mis métodos de pesca son mejores (en el fondo, yendo con gente que sabe más que tu, lo recomendable es aplicarse aquel refrán que dice "a donde fueres, haz lo que vieres"), le pedí a Dani que me adaptase un bajo de linea para pescar al hilo con mi caña de 9 pies, y el procedió ha hacerme un arreglo muy útil, con el que faené hasta el final del día. No era exactamente lo mismo, y tuve que adaptarme a una acción de pesca un tanto más limitada que la de mis amigos, pero para el caso sirvió para sacarme del apuro.
Uno de los motivos por los que me había empeñado en usar la caña de 9 pies para linea 5, era porque tenía la esperanza de pescar, tarde o temprano, a mosca seca, pero esa circunstancia no se dio en todo el día. Todo y recorrer una considerable extensión de río, alternando escenarios diversos, solo vi una ceba en todas las horas que estuvimos pescando. También hay que decir, que apenas si eclosionó insecto: unos pocas efémeras pasado el mediodía, y la presencia habitual, a todas horas y en todas partes, de pequeños dipterines, seguramente los mismos quironómidos que son habituales en Anglès.
Pese a la falta de actividad por arriba, por abajo las truchas estuvieron activas de un modo sobresaliente, y muy dispuestas a embocar los perdigones, las ninfas de la pesca al hilo con caña larga por autonomasia, a ratos incluso con desmedido frenesí. Sólo hay que tener en cuenta que al final de esta jornada, que no fue de las mas largas de la temporada (seis horas y cuarto), Dani y Jonathan, que pescaban "a piñon" capturaron  82 truchas, y se les escaparon unas cuantas más. El hecho de que el tramo en concreto que pescábamos estaba, como dicen los modernos, "petado" de farios (2), queda patente cuando un pescador mucho más lento como es mi caso, pescando con unos medios ligeramente más limitados para la ocasión, y yendo casi el 90% del tiempo efectivo de pesca "a rebufo" de los otros dos, seguía sacando truchas: unas 16, más las 5 que se me escaparon. Esto tampoco es una cosa tan rara en ríos grandes: con una lámina de agua tan grande, y tantos escenarios divididos en una misma longitud, siempre quedan segmentos sin prospectar.
Hasta aquí, lo bonito. Pero todo y la gran cantidad de capturas la verdad es que Dani, que siempre ha sido un pescador exigente, no estuvo del todo satisfecho, pues las truchas grandes, esas con las que ha peleado, en otras de sus muchas visitas al mismo tramo de río por el que nos guió, no habían dado la cara. Es más, habíamos movido muchas truchas, pero quizás la más grande de todas hizo 35 cms., mientras que abundaron las que se situaron en el baremo de entre los 20 y 25 cms.  
Un día muy entretenido, divertido y en muy buena compañía, auténticos "enfermos de pesca" como yo, pero faltaron algunas emociones para las cuales me había creado, a priori, grandes expectativas, como pescar auténticos "torpedos" con aletas a mosca seca, o entablar singular batalla con poderosos ciprínidos que pondrían mi humilde equipo en serios aprietos. Pero, no vayamos a pecar de exigentes: no deja de ser que estamos en la zona libre del Ter, en la "dimensión de las truchas difíciles", en un río en el que la pesca es siempre exigente, libro fluvial de difícil lectura y frecuente dificultad de comprensión, así que conviene ser humilde, adaptarse a lo que el mismo te va ofreciendo y enseñando, y  sobre todo dejarse aconsejar por personas que lo conocen bien, que si son sinceras, como es el caso de Dani, ya te asegurarán de antemano que la pesca en este libre no tiene reglas fijas; al fin y al cabo, todo lo que hay en el río ha nacido en el mismo, lleve pijama de pintas o de gruesa escama, y el intensivo más cercano queda...¿cerca?¿lejos? río arriba.           
     
(1)  Podéis leer el artículo JP-695 Riverboy y Rubinstein se reencuentran y triunfan en la dimensión de las truchas difíciles, del 3 de mayo de 2014, en este blog.
(2) No capturamos ni una sola trucha arco-iris en toda la jornada. 


JORNADA DE PESCA Nº 717

Sábado, 4 de octubre de 2014

Temporada 2013 - 2014 - Nº 45
Temporada de salmónidos 2014 - Nº 28

Zona libre sin muerte del Ter - ZLLSM29
Río Ter

Pescadores:
Dani Riverboy, Jonathan Villén y Ferran RUBINSTEIN.

Capturas:
Dani Riverboy: 54 truchas a ninfa
Jonathan Villén: 28 truchas a ninfa
Ferran RUBINSTEIN: 16 truchas a ninfa

Climatología: mañana soleada y fresca; mediodía y tarde: soleados y calurosos

Caudal: medio-bajo (unos 10 m3/seg. aproximadamente)

Condiciones de vadeo: vadeo sin muchas complicaciones; recomendable el uso del bastón de vadeo.

Hora de inicio de la jornada: 10,00 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,15 h.

La música de hoy:

No hubieron audiciones de música clásica en esta jornada, debido a que tanto el viaje de ida, como el de vuelta, fue una inacabable tertulia de pesca con mis amigos Dani y Jonathan.

sábado, 27 de septiembre de 2014

JP-716. EN EL PONIENTE DE LAS GRANDES AVENTURAS, ESTÁ LA PATAGONIA CATALANA. Sábado, 27/09/2014

Un día soleado, pero freco, para dar la bienvenida al otoño, en su primera jornada de pesca, todavía dentro de la presente temporada dentro de esta estación. Truchas activas pero más exigentes,  sobre todo a la mosca seca, y ningún combate con grandes ciprínidos, han sido lo más destacado del  día en Oliana.

Manga larga (el pescador, no la trucha), que ya es otoño, hace fresquito y pronto caerán las hojas y pondremos a asar las castañas.

Primera hora de la tarde, con sol y calor, tras una mañana fresca. Todo y así, los rigores del verano parecen haber pasado: ha enmudecido el coro de cigarras, y las golondrinas ya se han ido. El Segre bajaba este sábado limpio y pescable, y con un caudal que permitía un confortable vadeo.


JORNADA DE PESCA Nº 716

Por fin, después de tres semanas consecutivas de activar el eterno "plan B", o sea ir a pescar a Pedret (cerca de casa, agua limpia, repueblan cada vez menos, pero repueblan ), bien sea por causas meteorológicas, o por estar demasiado cansado para ir demasiado lejos, conseguí este sábado, el primero de este otoño, poner bien de madrugada mi coche rumbo a poniente, el punto cardinal de los viajes largos y las grandes aventuras, el poniente de los tiempos gloriosos de Alfarràs, cuando era conocido como la "Fábrica de Sueños", ese oeste por donde se pone el sol, en donde discurre el gran Segre, el río de Oliana, la "Patagonia Catalana", gran río y grandes peces, y de Ponts, otra pequeña "Patagonia",  más modesta pero que a mi siempre me ha dado muchas alegrías.
En esta ocasión, el siempre largo viaje hacia el oeste fue para reencontrarme con la "Patagonia Catalana", y en el mismo no faltaron todos los pequeños rituales de mi viajes a poniente, a lo largo de años y sobre todo en otoño, como escuchar la Sinfonía nº 3 de Anton Rubinstein, o hacer un rápido "pre-desayuno" en La Panadella, a base de gitanillo de nata y café con leche.
Ya el otoño es bien evidente. La temperatura durante la madrugada es fresca, y lejos de las comarcas costeras, fría. Suerte que siempre llevo un viejo chándal, y un par de camisetas, dentro de mi bolsa de equipaje permanente de pesca, pues a las siete de la mañana estábamos solo a 7 º C en el puerto de montaña de La Panadella. Al llegar a Oliana, la temperatura era la propia de bien entrado el otoño, 8º C.
Como viene siendo costumbre en mi, y siempre que no tenga ningún compromiso para pescar con alguien, me planté en el río bien pronto, y a las nueve y media ya tenía los pies en remojo, puestos en un Segre que bajaba relativamente limpio, y con el caudal medio-bajo con el que los señores de la CHE (1) suelen mantenerlo los fines de semana, aguas abajo de la presa de Oliana (2). Vamos, una condiciones ideales no tan solo para pescar, sino también para asegurar un vadeo confortable y poco arriesgado aunque ya se sabe que en el "padre Segre", ni que sea por humildad, siempre conviene llevar a mano el bastón y no confiarse demasiado.
Ya os adelanto que esta jornada no fue tan exitosa en capturas como lo fueron las de las pasadas vacaciones de verano. No obstante, diversión la hubo, y pude tensar ¡por fin! lineas con peces de gran porte y digna combatividad. Las truchas comienzan a estar realmente "zurradas", o eso me lo pareció a mi, sobre todo tentándolas a mosca seca, y en un escenario de bajíos con escasa corriente, como es el paraje del Pla de l´Oliva (parte alta del coto). Por otra parte, los grandes ciprínidos, esos aguerridos bigotudos, en esta ocasión me negaron el placer de pelearse conmigo. De hecho el único pez sin pijama de pintas, ni tampoco bigotes, que capturé ayer fue una bagra (3), a mosca seca, y la pobre llevaba una ostensible herida, en forma de recta raja, en el flanco, provocada por el picotazo de algún pájaro siniestro, seguramente un cormorán. Aparte de esto, y a lo largo de una jornada muy trabajada, tuve la suerte de capturar cinco truchas fario y una arco-iris: un buen día de pesca, pero que dejó muy cortas mis expectativas iniciales, máxime a tenor de las buenas pescatas del verano. Todo y así, me puedo dar por contento. El Segre es así. Según mi buen amigo Daniel Somolinos, gran admirador del mismo, este río, tarde o temprano,  siempre pone a cada cual en su sitio.
Ya por el camino, en los últimos kilómetros entre Bassella y Oliana, me dí cuenta de lo mucho que ha bajado el nivel del embalse de Rialb (4). Ahora el río vuelve a desembocar en el pantano, en vez de ser la cola de este último quien invadiese casi un kilómetro de río, convirtiendo literalmente la parte baja del coto en una extensión del mismo. Ahora, en un principio y sin grandes sorpresas, que siempre las hay, el coto ha recobrado un poco la "normalidad", tras la invasión de luciopercas, alburnos y otros peces pantaneros. O eso parece. Por lo menos, ayer no tuve ninguna picada por parte de los "vampiros del río", durante el rato de la tarde que dediqué a pescar la gran poza del puente de Tragó. Dijéramos que ahora hay en el río lo que "obligan a haber", o sea muchas pintonas y escasas irisadas, muy al revés de lo habitual años atrás, mientras que barbos, bagras y carpas siguen estando donde están, o sea donde siempre, y que muchos años dure.
 Me queda la duda razonable, de si no me hubiera ido mejor la jornada pescando a ninfa en las corrientes más rato. De hecho la primera captura, una fario, se produjo en un escenario así al poco de comenzar a pescar, pero no tardé mucho en llegar a la extensa tabla de poco calado del Pla de l´Oliva, y allí pasé a pescar a mosca seca, durante mucho rato, pues la actividad de los peces era evidente. 
Por la mañana, y hasta el mediodía, hizo bastante aire, y esto dificultó a ratos el lance. Todo y así, a las primeras de cambio, y con un tricóptero (el "punky" de Marc Vande Vliet, un valor siempre seguro), capturé dos farios casi seguidas. Me las prometía muy felices, pero a partir de ese momento las truchas comenzaron a mostrarse más reticentes a tomar mi mosca. En mucho rato solo conseguí varios rechazos y un par de clavadas fallidas. Rectificando el bajo, y con ayuda de un dipterín (un quironómido), me vi sorprendido por la picada de la bagra "herida" que he mencionado más arriba.
Apremiado por un apretón de vejiga, tuve que salir del río para orinar, y me dí cuenta de que era bien pasado el mediodía y andaba solo por la mitad de la extensa tabla: así de lento iba pescando. Como no tenía competencia, ni por delante ni por detrás (ayer vi poca gente pescando en el río, y la poca que vi fue por la tarde), decidí terminarla, probando moscas, antes que cambiar de escenario. Finalmente, terminé de pescar la tabla cuando eran casi las dos y media de la tarde, y en ese tiempo sólo conseguí capturar una fario más, recurriendo a volver al tricóptero, y tras haber fallado varios experimentos, uno de ellos el pescar aguas abajo con moscas ahogadas, que a menudo suele darme buenos resultados, pero que en esta ocasión no tuvo éxito. Cerca de las corrientes que desembocan en la tabla, en un momento en que recurrí a pescar con tándem de seca y ninfa. clavé otra fario, con la ninfa, pero se me escapó tras una breve pelea.
Rehusé seguir avanzando, río arriba, para volver al coche a beber un poco. Tocaba cambio radical de escenario, así que tras un muy corto desplazamiento en coche, me planté en el puente de Tragó, con el fin de revivir las emociones de este pasado verano batallando contra grandes ciprínidos, y alguna que otra lucioperca. Sin embargo, me encontré con una calma total, rota por la ceba esporádica de alguna trucha o alguna bagra. Pescando a ninfa, como lo estaba haciendo en ese momento, ni una picada. Lo máximo que se dio fue la persecución de un gran barbo a la misma, que me hizo tener un subidón de adrenaliana, pero el bigotudo dio media vuelta: o bien no le gustó la ninfa, o bien me vio a mi, caña en ristre.
El tiempo pasa muy rápido, y más cuando estás pescando, o eso a mi me parece. A eso de las cuatro de la tarde estaba realmente molido de tanto estar de pie y metido en remojo, pero aún saqué voluntad y ganas para meterme un rato en las corrientes que desembocan en la poza del puente. Tres cuartos de hora de casi total inactividad, salvo una única picada a la ninfa, y que conseguí materializar en captura: la única trucha arco-iris del día, combativa pero muy  normalita, en el mismo baremo que las farios de horas antes, peces de entre 30 y 35 cms.; una irisada muy lejos de las grandes "barras de pan" que habían hecho famoso este coto, granjeándole, junto con el tamaño de su extensa lámina de agua, el sobrenombre de la Patagonia Catalana.
Mis dos bares favoritos de Oliana estaban cerrados por vacaciones, contratiempo para la hora de la merienda que solventé bajando a Ponts, en donde he descubierto una cafetería en donde hacen unos exquisitos creps, tanto dulces como salados. Opción deleciosa para la merienda, que disfruté viendo la primera parte del partido del Barça. Otoño, liga de futbol, los niños ya en el cole... todo vuelve a la normalidad tras el verano, incluso la Patagonia Catalana.                    


(1) CHE: Confederación Hidroggrráfica del Ebro.
(2) Aproximadamente 12 m3/seg (datos SAIH-Ebro, aforos)
(3) En castellano, cacho.
(4) El porcentaje de volumen embalsado en el pantano de Rialb ha pasado en un mes del 99% al 78%. (datos: SAIH-Ebro, embalses).                



JORNADA DE PESCA Nº 716

Sábado, 27 de septiembre de 2014

Coto Intensivo de Oliana S. M.-SE08

Temporada 2013-2014 -Nº 44
Temporada de salmónidos 2014 - Nº 27

Pescador: Ferran RUBINSTIEN

Capturas: 4 truchas fario a mosca seca, 1 trucha fario a ninfa, 1 trucha arco-iris a ninfa y 1 bagra a mosca seca.

Climatología: mañana soleada y fresca con aire; tarde soleada y calurosa.

Caudal: medio-bajo.

Condiciones de vadeo: vadeable sin grandes dificultades, pero mejor usar bastón de vadeo en las corrientes.

Hora de inicio de la jornada: 09,30 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,45 h.

La música de hoy:

Viaje  de ida:

Sinfonía nº 3
Anton Rubinstein

Concierto para piano y orquesta en "LA" menor
Obertura, Op. 9
Ignacy Paderewski

Viaje de vuelta:

Sinfonía nº 8
Obertura Solemne
Alexander Glazunov

Capricho Ruso
Anton Rubinstein

"Los Djinns"
César Franck

Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.

martes, 23 de septiembre de 2014

JP-715. GIRA LA CUCHARILLA RUSA, SE POSA LA MOSCA IBÉRICA. Lunes, 22/09/2014.


Un día triste y gris en el río, o eso le puede parecer al pescador, hasta que se topa con un buen montón de truchas activas. Ya está aquí el otoño, el Halloween de las truchas.



JORNADA DE PESCA Nº 715

Este pasado verano, durante las vacaciones, no pude ir a pescar todos los días que hubiera querido. No obstante, de vuelta a la rutina, y pendientes de gastar, antes de que finalice al año, aún me quedan días sueltos, a cuenta del cómputo de los que me corresponden por vacaciones en el trabajo... y si no sucede ningún imprevisto, arda Roma mientras Nerón toca la lira, o se le pincha una rueda al metro, pienso emplearlos para ir a pescar.
Todo y disponer todavía de estos, benditos, días para hacer un paréntesis en la aplastante rutina, soy bien consciente de que ya no van a tener el mismo encanto, que de haberlos hecho durante el grueso del periodo vacacional de verano, en mi caso de mitad de julio a mitad de agosto. Estos no van a ser días de estarse en el río hasta las tantas, pues con el horario de padres de familia toca cenar muy pronto, y además vamos de cara hacia el pleno otoño, el de los días cada vez más cortos y el ambiente más frío, y por bonancibles que sean todavía muchos días de esta estación, el estar tantas horas metido en el río va a ser progresivamente menos confortable.
Para este primer día suelto de vacaciones dedicado a la pesca, conté con la compañía de mi buen amigo Dmitriy Girshin, un excelente pescador de lance ligero ruso, que mantiene, en su idioma, un blog de pesca de truchas en España para la gente de su país. Para presentaciones, os remito al artículo de la jornada de pesca nº 694, del 17 de abril de este año, en este blog.
Sin embargo, ¡la primera en la frente!, ambos tuvimos que conformarnos con una jornada de pesca mucho más corta de lo que a priori esperábamos, debido que tanto a uno, como al otro, nos salieron algunos imprevistos y no pudimos quedar todo lo temprano que hubiésemos deseado. Por suerte, tampoco habíamos trazado planes demasiado ambiciosos, que requirieran un desplazamiento muy largo. A pesar de dedicarle al desayuno el breve impasse del rápido café con leche, y la pasta engullida en dos bocados, no entrabamos en el río (¿adivináis donde?... en Pedret .Where else?) , equipados y en "acción de combate", hasta las once de la mañana.
El hecho de activar el eterno "plan B" (o sea, Pedret-cerca-de-casa-y-agua-limpia.aunque-llueva), se debió al alto riesgo de precipitación. Este lunes, último día del verano, fue ya un día de pleno otoño, con el cielo gris y, por lo menos en El Berguedà y a orillas del Llobregat, de baja temperatura. Sin embargo, las lluvias quedaron restringidas al tercio sur del Principado, y a las comarcas del litoral y prelitoral central.
Al igual que dos días antes, o sea el sábado, en mi última y muy reciente visita a Pedret, el río Llobregat bajaba, desde la presa de La Baells, con muy poco caudal, y además con el agua limpia y cristalina.
Una de las ventajas de pescar en laborable (excepto en viernes, que es el día después de la repoblación semanal), es que tienes el río todo para ti. En todo el día apenas si vimos a tres personas pescando. A priori, los más especuladores pueden pensar que un lunes ya no quedan truchas en Pedret, pues se lleva masacrando la última repoblación durante todo el fin de semana e incluso antes, a un ritmo de unos 700 permisos de viernes a domingo. Sin embargo, esta ausencia de inquilinas forzosas es lo que mantiene activa a la mucha fario que hay en el río, esto y sobre todo el caudal tan bajo el río, no nos engañemos. Como dato anecdótico, y para los que creen que en un lunes ya no quedan ni las raspas de la repoblación del jueves anterior, comentaros que de las 26 truchas que pescamos entre los dos, 10 eran irisadas, todo y que alguna de ellas tenían toda la pinta de llevar bastante tiempo en el río.
Con tanto río, libre de competencia, para trotar, Dmitriy se me perdió rápido de vista, pues su acción de pesca es siempre más rápida que la mía. Por mi parte, y salvo unas pasadas iniciales de ninfa sobre una corrientes, centré todos mis esfuerzos en ir localizando truchas activas en superficie, para intentar pescarlas a seca, cosa que se dio bien rápido.
A priori, el río tan bajo puede parecer muy incómodo para pescarlo a cucharilla, salvo en las grandes pozas, pero Dmitriy sabe manejar muy bien sus cucharillas ondulantes, incluidas las ultra ligeras, concebidas para pescar incluso en diminutos arroyos. Para ello, emplea unos señuelos, de un solo anzuelo sin muerte, de una marca ucraniana, con unos efectos de brillo sorprendentes, y navegación insinuante y tentadora para los depredadores. Por eso, y no desdeñando pescar ningún escenario, consiguió capturar y soltar 14 truchas (7 farios y 7 arco-iris), y recibir un montón de picadas más.
Por mi parte, y en acción de pesca, salvo las dos primeras truchas (farios) a ninfa en unas corrientes, y una arco-iris que, más avanzado el día, me desafío con muchas cebas reiteradas y terminé capturando con mosca ahogada aguas abajo, el resto de truchas, 7 farios y 2 arco-iris, fueron pescadas a mosca seca, alternado sobre ceba vista, o directamente "al agua", y usando una mosca emergente muy generalista, todo y que a lo largo del día volaron por el río unas pequeñas efémeras, que a mi me parecieron ignitas, y otras de gran tamaño, de color amarillento, que a muchos les harían pensar en la Mosca de Mayo, pero que bien podría ser rhytrogenas. Como bien podría estar equivocado, se agradecen comentarios, por parte de entomólogos expertos, en la linea de comentarios a este artículo en el blog.     
Finalmente, llovió en el Berguedà, justo al terminar de merendar en Cal Rosal. Fuimos afortunados: habíamos satisfecho nuestras siempre insaciables ganas de pescar, llenado la barriga tras la excursión por el río e incluso habíamos podido cambiarnos de ropa en seco. Durante el viaje de vuelta, estuvimos hablando de muchos temas, mayormente relacionados con Rusia. Sobre todo, me llamó la atención la aseveración de mi amigo acerca de la sobreabundancia de setas, en los bosques de su Siberia natal. Supongo que esta noticia excitaría la pasión boletaire  (1) de mucha gente aquí en Catalunya, en donde la recolección de setas goza de gran prédica. A mi, particularmente, nunca me ha llamado la atención las aficiones recolectoras, incluyendo el buscar setas, aunque... si corriesen, mordiesen o explotasen, quizás incluso les dedicaría algo de mi siempre escaso tiempo libre.  


(1) Boletaire. En catalán, aficionado a la recolección de setas  


JORNADA DE PESCA Nº 715

Lunes, 22 de septiembre de 2014

Coto Intensivodel Pedret S. M. LL03B
Modalidad del permiso: sin muerte
Río Llobregat

Temporada 2013 - 2014 - Nº 43
Temporada de salmónidos 2014 - Nº 26

Pescadores:

Dmitriy Girshin
Ferran RUBINSTEIN

Capturas:

Dmitriy Girshin: 7 truchas fario con cucharilla y 7 truchas arco-iris con cucharilla.
Ferran RUBINSTEIN: 7 truchas fario a mosca seca, 2 truchas fario a ninfa, 2 truchas arco-iris a mosca seca y 1 trucha arco-iris a mosca ahogada.

Climatología: nublado y fresco.

Caudal: bajo.

Condiciones de vadeo: vadeable sin dificultad, excepto en las grandes pozas, y sin ayuda del bastón de vadeo.

Hora de inicio de la jornada: 11,00 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,45 h.

La música de hoy:

No hubieron audiciones de música clásica, debido a que aproveché el viaje de ida y vuelta para hablar con Dmitriy de temas diversos, pero en especial de pesca. Como música de fondo, sonaron obras de Glazunov y d´Albert.

  

domingo, 21 de septiembre de 2014

JP-714. INCURSIÓN A NINFA EN EL PEDRET DEL SUR, Y TARDE DE MOSCA SECA EN EL SUR DEL PEDRET DEL NORTE. Sábado, 19/09/2014


El Sur del Pedret es una región poco frecuentada, curiosamente englobada en un tramo intensivo, que no ha visto una repoblación en años. En el Sur del Pedret, el agua limpia y cristalina del Pedret del Norte, o Pedret ampliamente conocido y sobrepescado, troca su color en un verdoso turbio, y lame el cemento añejo de canales, que son mudos testigos del pasado industrial de la comarca del Berguedà.    

Las farios, ahora omnipresentes en todo el coto del Pedret,  tanto en zonas muy pescadas como en aquellas donde pescan aquellos con mucha fe, pican a ninfa igual de bien incluso con el agua turbia.   

Tras una incursión al Pedret del Sur, siempre se puede optar por pescar, lejos de la multitud, en el sur del Pedret del Norte, una zona que escasamente se repuebla, y en la que en momentos de tranquilidad podemos toparnos con tablas como la de la foto, repletas de truchas activas comiendo en superficie.

A diferencia de las zonas intermedia y alta del coto, la parte baja o sur del Pedret  del Norte, nos ofrece la posibilidad de encontrar truchas de más tamaño y con más capacidad de pelea que las muñonas, de las cuales parece haber gran cantidad en los tramos medio y alto del coto. 

Lejos de picar a cualquier mosca, las farios del sur del Pedret del Norte se mostraron bastante selectivas, a la hora de capturarlas a mosca seca. Nuevamente, las emergentes de pequeño tamaño con exhuvia lograron tener éxito, todo y que no eran exactamente imitaciones de las moscas que estaban derivando por el río, o volando por encima del mismo.



JORNADA DE PESCA Nº 714


El pasado viernes, me dí un auténtico atracón de buena música. Como regalo de cumpleaños (fue el pasado 31 de agosto; Virgo como Richard Gere y Hugh Grant, y por supuesto como mi admirado Anton Dvorák), recibí una entrada de las de "gallinero" para acudir al Liceo a ver El Barbero de Sevilla de Gioachino Antonio Rossini, la ópera bufa por autonomasia, y probablmente una de la más divertidas, y asequibles para el gran público, del todo el repertorio operístico, desde Monteverdi hasta la actualidad.
Como estoy muy desentrenado en esto de trasnochar, y más aún con la excitación de tantas arias, duettos y coros, eran casi las dos de la madrugada y estaba todavía desvelado, estirado en la cama con lo ojos como platos. Todo y estar vencido por el cansancio, encontré los arrestos suficientes para levantarme el sábado, bien de madrugada, para ir a pescar (un día de pesca es sagrado, como todo bien escaso), y pese a llevar a Figaro metido en la cabeza, cantando aquello de que es el factotum de la ciudad, no había ni entrado en la autovía que ya estaba de nuevo enganchado a la música, en este caso la de la sombria e inquietante Sinfonía nº 1 de Rachmaninov.
Mis planes, durante la semana, habían pasado por ir a Oliana, pero la fatiga y las pocas horas de sueño me hicieron desistir de un viaje largo, y pasé, de nuevo, a activar ese socorrido y sempiterno "plan B" que consiste en ir a pescar a Pedret: cerca de casa y, a tenor de los resultados obtenidos allí en las dos últimas semanas, truchas haberlas haylas.
Como si fuera un calco de la jornada del sábado anterior, el río seguía igual que lo había dejado en aquella tarde de niebla: con un caudal muy bajo, perfectamente pescable y sin problema alguno para vadear, incluso sin bastón.
También a nivel meteorológico, el día comenzó con una gran similitud con la última jornada: una mañana nublada y templada, con un ambiente muy otoñal. Sin embargo, en esta ocasión la fantasmagórica neblina sobre el río no hizo acto de presencia, y con el paso de las horas el sol se impuso, rompió la capa de nubes, y la tarde quedó soleada, aunque sin tener que pasar los rigores del calor, gracias a una fresca brisa que comenzó a hacer volar las primeras hojas de los árboles: en las comarcas de montaña, el otoño está ya llamando a la puerta.
Para variar, y que las similitudes con la jornada anterior no fueran demasiado evidentes, no se diese el caso de que tentase innecesariamente al duende del aburrimiento, aparqué mi coche en la parte baja del coto, y me dispuse a hacer una incursión en el sur del Pedret..
Si uno se sitúa junto a la salida del canal industrial, allí donde la tubería forzada devuelve al río el agua sustraída cerca de Guardiola de Berguedà, y extiende la mano hacia el sol naciente, a su espalda quedará un punto cardinal, bien conocido como Sur, hacia donde se dirige el río Llobregat, que es el mismo que nos viene de cara, justo después de un pequeño azud, construído hace menos de un lustro a modo de estación de aforo, todo y que, como veremos más adelante, el río no parece el mismo en cuanto nos gana la espalda, o sea, en cuanto se encamina hacia el sur.
Todo y estar comprendido entre los límites del mismo coto intensivo, el sur de Pedret es una región poco frecuentada, seguramente porque no ha visto una repoblación no en años, sino en décadas. Aquí no hay trucha, aqui no se repuebla, no vale la pena enzarzarse y rasgarse el vader por estos bajadores de tan mal transitar, ¡vámanos!¡vámonos!. Sin embargo, en un antaño que equivale a muchos, muchos años, este sur que también existe, también se repoblaba, y era territorio habitual de los pescadores con caña larga para lombriz. Todavía hoy, si uno se arriesga a bajar por estos andurriales, se pueden encontrar cucharillas, aún con brillo, y flotadores, todavía no descoloridos, enganchados en las ramas de algunos árboles, pruebas de que siempre hay quien sigue yendo a probar suerte por estos pagos, a pesar de que las truchas de la cuba hace mucho que comienzan a ser repobladas semanalmente casi un kilómetro y medio río arriba.          
En el sur del Pedret, el agua troca la cristalina transparencia del Pedret del Norte, por el color verdoso de la turbidez, con la.que el chorro del canal obsequia a ese río tan limpio, tras pasar por el filtro del Pantano de La Baells. A partir de allí, el agua, entre gris y verdosa, comienza a lamer y erosionar el cemento añejo de canales construidos en otro siglo y fábricas abandonas, debido a crisis que hoy son recuerdos de la historia, y a discurrir cerca de cañaverales huertanos. Estamos ahora en el reino de la ova, entreviendo o intuyendo peces entre las cortinas de ramas de alisos y sauces, mientras se nos enfangan los pies, ladra cansino un perro en una lejanía, que se nos antoja, al anochecer o cuando deja de soplar el aire, demasiado cercana,  y croan las ranas de la pantaneta. Que nadie se llame a engaño: estamos todavía en Pedret, pero toda similitud con el Pedret de las corrientes cantarinas y rumorosas, del agua transparente, ese que discurre por el bosque, a lo largo de una extensa vaguada, es solo pura coincidencia . Los límites se han traspasado, el color del agua no miente: estamos ya en el Baix Berguedà de las fábricas, los huertos y las colonias fabriles, funcionen aún o no, y a partir de aquí el Alt Berguedà, el de las montañas nevadas y los bosques ricos en rovellons (1) irá quedando atrás, aunque el río sea, en el fondo, el mismo, y sigan habiendo peces, si, si, gentes de poca fe, repueblen o no.
Pero no siempre se puede acceder a pescar en este Pedret alternativo, y seguramente tan oculto porque está, de un modo paradójico, a la vista de todos, pero pocos quieren verlo, pues a menudo el canal industrial regurgita el agua espesa y marrón, fruto de las tormentas habidaa en la subcomarca de montaña en donde capta su caudal, y entonces ¡cagada pastorets! (2), el chapapote llega incluso hasta Gironella, e incluso más abajo, y como dicen los modernos ¡se jodió el invento!.
No se dio mal el sur del Pedret en esta ocasión. Opté por pescar a ninfa, con un combo ligero de pheasant tail y perdigón, y me llevé cinco capturas de farios, como no, y una más de una trucha irisada, como recompensa. Nuevamente, y ante truchas que llevan tiempo en el río, la pheasant tail volvió a ser un valor seguro. Esto no quiere decir que los perdigones sean ineficaces, ni mucho menos, pero da que pensar el que sean elección casi obligada en competiciones, sobre todo en esas en que se repuebla profusamente, para que los competidores tengan carnaza en abundancia para el ensalabrado no stop, y puedan darle con gusto a la maquinita que los porteros de discoteca llevan para contar el aforo, reconvertida en este caso en contador de peces.
Vi alguna ceba esporádica, pero nada como para justificar ponerse a pescar a seca. Todavía no. Estaba seguro de que la ocasión de pescar en superficie llegaría a lo largo de la jornada, y así fue, pero en el sur de Pedret del Norte.
Pasado largo el mediodía, di por terminada la incursión en ese sur del Pedret, tan cercano y tan lejano a la vez, y me dispuse a buscar truchas activas, en las aguas cristalinas del Pedret de (casi) todos conocido y pescado. Sin embargo, tenía muy pocas ganas de andar (el trasnoche operístico me había fatigado, estaba claro) y aun menos de ver gente (hay días que, reconozco, estoy poco sociable), así que evité andar demasiado hacia norte de las repoblaciones y el gentío, y me quedé en esa "subcomarca pedretera" del sur del Pedret del Norte, o zona en donde habitualmente no se repuebla, entre la salida del canal industrial y el primero de los túneles, en sentido ascendente, del antiguo trazado del ferrocarril, hoy reconvertido en pista apta para la circulación rodada.
Tardé bien poco en localizar una escenario ideal, unas corrientes ahora reconvertidas en tabla de aguas someras gracias al bajo caudal del río, en donde había una frenética actividad de truchas cebándose. 
Desde luego que no fue una bicoca. El hallazgo era interesante: truchas activas en una tarde soleada y en un tramo de río sin nadie mas pescando, pero... desde luego que las truchas no lo pusieron fácil, pues se cebaban a la emergencia de una pequeña efémera, que me dió la impresión de ser una ignita. Como en otras ocasiones recientes, también volaba algún que otro tricóptero, pero no le hacían ni caso. Así pues, tuve que afinar un poco, y sobre alargar un pelín el bajo y presentar medianamente bien. Con todo esto, y con la misma imitación de emergente con exhuvia de las dos últimas semanas (3), fui capturando truchas, nueve en mano, todas ellas farios, y alguna que otra me regaló una pelea digna, e incluso acrobáticas cabriolas, saltando fuera del agua.
A cambio de pesca un poco menos que en la jornada anterior, en donde en la parte intermedia del coto predé sobre farios de repoblación bastante muñonas, en esta ocasión, y a cambio de pescar más al sur, aunque fuera el sur del norte, tuve la recompensa de pescar truchas de mayor porte, y mayor combatividad, todas ellas entre 25 y 35 cms. y con unas aletas perfectas, prueba de que, en esta parte del coto sin repoblaciones, hay truchas fario que llevan un tiempo considerable viviendo en el mismo.
Otro día de pesca divertido, y sobre todo cerca de casa. Espero no engancharme a este eterno "Plan B" que tan buenos resultados me está dando, y que va camino de convertirse en permanente "Plan A". No quisiera que esto fuese así. Tarde o temprano, he de reaccionar y poner el coche rumbo a otros destinos. Queda poco para terminar esta temporada de salmónidos, en la que por primera vez se nos permitirá, a los pescadores sin muerte, pescar hasta la segunda semana de octubre los cotos de temporada. Todavía hay partido, y fuertes emociones me esperan más allá de mi siempre bien querido Pedret, sea en su norte, repoblado, o en su misterioso sur. Solo es cuestión de reunir fuerzas, sobre todo de voluntad, e irse con la música (Figaroo, Figaroooo, Fiiii-gaaa-roooo) a otro río.     


(1) Rovelló: seta conocida en castellano como Nízcalo.
(2) ¡Cagada pastorets!: expresión típicamente catalana, que se podría traducir subjetivamente como "¡Ya la hemos fastidiado" o "¡La hemos jodido bien!.
(3) Ver Jornadas de Pesca nºs. 712 y 713 en este blog.  


JORNADA DE PESCA Nº 714

Sábado, 19 de septiembre de 2014

Coto Intensivo del Pedret S: M. LL03B
Modalidad del permiso: sin muerte

Temporada 2013 - 2014 - Nº 42
Temporada de salmónidos 2014 - Nº 25

Pescador: Ferran RUBINSTEIN

Capturas: 9 truchas fario a mosca seca, 5 truchas fario a ninfa y 1 trucha arco-iris a ninfa

Climatología: mañana, nubes y claros con temperatura suave; tarde: soleada y fresca.

Caudal: bajo

Condiciones de vadeo: sin dificultad y sin ser precisa la ayuda del bastón de vadeo, salvo en las grandes pozas.

Hora de inicio de la jornada: 09,15 h.
Hora de finalización de la jornada: 17,30 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Sinfonía nº 1
Sergei Rachmaninov

Obertura "The School for Scandal"
Samuel Barber

Viaje de vuelta:

"Te Deum"
Marc-Antoine Charpentier

Sinfonía nº 6
Ralph Vaughan-Williams

Pieza de Concierto, Op. 113
Anton Rubinstein

Líneas Tensas!


Feran RUBINSTEIN.