"Si, al igual que yo, sois de los que creeis que tenéis poco que enseñar, mucho que aprender y aún más que compartir, éste es vuestro blog".

sábado, 18 de enero de 2014

JP-685. COTO DE ANGLÈS - EL PASTERAL INTENSIVO S. M. TE15B. Sábado, 18/01/2014.

Este sábado ha tocado pescar lloviendo, pero menos rato del que esperaba: por la mañana no ha llovido, a partir del mediodía ha ido lloviznando a ratos, y las trombas de aguas me han pillado esta vez conduciendo de camino a casa. 

Hoy le ha tocado salir en el reportaje a la más pequeña de las truchas de la jornada.

Sobre las tres de la tarde, el río se ha ensució de repente con un color  verdoso y el caudal subió ligeramente. Poco después, y en vista de que "estaba tod  el pescado vendido",  me retiré antes de lo habitual, en una tarde de paraguas, sobremesas largas y boleros tristes.

JORNADA DE PESCA Nº 685

La semana de San Antonio o San Antón, enclavada en el corazón del invierno y en medio de la "cuesta de enero", marca, en lo que a nivel pesca se refiere, una especie de ecuador dentro de la baja temporada. Muy lejanos parecen ahora los agradables días del último y cálido otoño, con su buen estar en el río y su abundancia en capturas, y todavía más lejano queda aún el día de la desveda, o sea el de inicio de la nueva temporada de salmónidos, en la que volveremos a visitar los cotos que llevan cerrados desde agosto o septiembre, según los casos.
Este sábado de la semana de San Antonio, o setmana dels barbuts (1), en la que en Anglès organizan cada año una feria comercial en sus calles, ha tocado pescar bajo la lluvia. Ya suele suceder a veces, sobre todo en primavera. Todo y así, ni llovió mucho, ni llovió todo el día. De hecho, el mayor de los aguaceros, con granizo incluido, me pilló muy lejos del río y de Anglès, concretamente en El Figaró, entre Vic y Granollers, donde había parado para tomar un café, de vuelta a casa, y ya transcurridas unas cuantas horas después de haber pescado e incluso merendado, teniendo en cuenta, eso si, que la jornada de pesca fue un tanto más corta de lo habitual, no ya por la lluvia, sino porque a eso de las tres de la tarde el río se ensució, y viendo como la actividad de los peces cesaba de golpe, decidí aprovechar una pequeña pausa en la precipitación para poder cambiarme de ropa en seco.
Camino del río, y dirigiéndome hacia el puente de Sant Julià de Llor, me encontré con Montse, la tan simpática como eficaz agente de Catalana Forestal que hace ya tiempo patrulla por Anglès. Aparte de hacer un corto rato de tertulia, y  de aprovechar para recomendarle se haga seguidora de este nuestro blog, Montse me comentó que conmigo habían 13 pescadores más en el listado, por lo que me ratifiqué en mi opción inicial de pescar la habitualmente menos frecuentada parte baja del coto, ya que los siempre querenciosos tramos delos polígonos, en la zona media, y de las choperas, en la zona alta, estarían bastante explotados por la competencia. También he de decir que, por lo menos en las horas en que estuve faenando, no vi a nadie más, ni pescando ni paseando por el río, por lo que supongo que las malas previsiones meteorológicas igual echaron para atrás a más de alguno.
Bajo un cielo gris y triste, y arropado por la misma arboleda pelada, el río Ter sigue igual que hace dos semanas, y que tres, y que hace meses, a su paso por Anglès. O por lo menos esa es la impresión que tengo cada vez que voy, y voy mucho. O sea, el mismo caudal bajo, perfectamente vadeable y sobre todo hecho que ni a posta para pescar a seca, no ya tan solo a ceba vista, sino también "al agua".
Al igual que en las dos últimas ocasiones, comencé a pescar la balsa que hay unos cincuenta metros por encima del puente, a ver si mis amigas seguían pirrándose por el quironómido, pero esta vez con toda la intención de sacarle todo el jugo a la postura, y como mucho a las corrientes que hay un poco por encima, siempre sin alejarme mucho del puente para que, en caso de que se terciase, dicha estructura me sirviera de cobijo en caso de lluvia intensa.
Hasta pasado el mediodía horario no llovió, e incluso por un momento albergué la esperanza de que se abriesen claros. Las truchas no tardaron en dar muerstras de su presencia, con tímidas cebas. Haberlas, las había, y sólo fué cuestión de insistir e insistir machaconamente, siempre sin perder la fe en el pequeño dipterín, para hacer entrar en la sacadera un par de farios de preciosa librea pero tamaño contenido, en "parámetros Anglès" (entre 25 y 30 cms.), y una muy peleona pero no "torpedera" arco-iris (sobre unos 35 cms.), todo y que esta última no picó a la imitación de quironómido, sino a una pequeña efémera generalista.
Nuevamente, constaté de que las truchas se debían estar cebando a algo realmente minúsculo, y que evidentemente no era una efémera, pues este jornada fue una de las más pobres en eclosiones que recuerde en mucho tiempo. Tan sólo hacia el final de la jornada, y en otra postura dsitinta, aguas arriba, pude ver una tan breve como escasa eclosión, tal y como o contaré más adelante.
El primer episodio de lluvia llegó pasadas las doce y media, y me puse a resguardo del mismo bajo el puente. Fué un paréntesis breve de precipitación, y en el tiempo que invertí en rehacer un poco el bajo de línea y fumar un par de cigarrillos, ya había pasado el chaparrón, quedando tan solo una ténue y soportable llovizna.
Pescada y repescada la exigua balsa, y viendo que la lluvia podía volver a apretar, no me arriesgué a hacer ninguna excursión hasta otras latitudes del coto, y me conformé con ir tan solo unos doscientos metros más adelante, un poco por encima de la desembocadura de la Riera de Osor en el Ter, para poder pescar otra balsa, un parado de aguas en que raro es que alguna trucha no moscardée incluso en los días menos apacibles.
Touché!, visto y no visto, todo fue llegar, atisbar un par de cebas y capturar de buenas a primeras una preciosa y simpática fario, con la ayuda inestimable del quironómido, todo y que en esa ocasión y por primera vez en el día, conseguí ver emerger alguna que otra efémera, que no conseguí identificar. Todo y merecer una foto, esta trucha fue la más pequeña del día, cercana a 25 cms. eso si, pero en Anglès eso es poco menos que una "sardinilla".
Como no. seguí insistiendo en la postura, bajo la débil llovizna que ahora paraba, ahora arrancaba, pero la magia del momento había parecido esfumarse con esa captura por sorpresa. Por si fuera poco, de golpe y porrazo, en un momento y en lo que se tarda en rezar un Ave María, el río se ensució con un extraño color verdoso, e incluso subió ligeramente de nivel. Ignoro si eso sucedió en otras partes del coto, si se debió al aporte de algún torrente tras una tormente arriba en la montaña, o si bien abrieron un poco la compuerta desde la presa de El Pasteral. El caso es que eran casi las tres de la tarde, y una pausa en la llovizna me pareció un muy buen momento para retirarme, y sobre todo para cambiarme de ropa en seco, dado que no estaba excesivamente lejos del aparcamiento en donde suelo dejar el coche.
El segundo episodio de lluvia llegó cuando, una vez cambiado de ropa, me dirigía a merendar, todo y que a esa hora todavía habría gente o bien comiendo, o bien haciendo la sobremesa. Tarde de lluvia, tarde de paraguas, de sobremesas largas y de boleros tristes, en los que la gente corre y entre ellos no estabas tu. En esta ocasión, merienda de churrería, aprovechando que habían instalado una en la feria comercial, y que además era tan pronto que la pastelería todavía estaba cerrada, y vuelta a casa en un atardecer gris y desangelado, escuchando el maravilloso Concierto para Piano y Orquesta nº 2 de Tchaikovsky, cuyo trío con piano, inserto perno no acreditado, en el movimiento lento, remueve todas las nostalgias de tardes como estas, e incluso en las que brilla el sol. ¡Cuánto falta, todavía, para que empiece la nueva temporada!.  


(1) Según la tradición catalana, la setmana dels barbuts (semana de los barbudos) es a menudo la más fría del año (este año, no). Esta semana debe su nombre a tres Santos, San Pablo Ermitaño, San Mauro  y San Antonio, a quien la imaginería popular siempre les ha atribuido llevar largas barbas. Las festividades van encandenadas en el calendario, los días 15, 16 y 17 de enero.    


JORNADA DE PESCA Nº 685

Sábado, 18 de enero de 2014

Temporada 2013 - 2014 - Nº 13
Temporada de cotos intensivos de salmónidos 2013 - 2014 - Nº 13

Coto Intensivo de Anglès - El Pasteral S. M.
Río Ter

Pescador:

Ferran RUBINSTEIN

Capturas:
3 truchas fario a mosca seca y 1 trucha arco-iris a mosca seca

Caudal: bajo (4 m3/seg. aprox.).
Condiciones  de vadeo: sin dificultad y sin la ayuda del bastón.

Climatología: mañana: nublado y templado; mediodía y  tarde: episodios de precpitación entre debil y moderada; templado.



Hora de inicio de la jornada: 10,00 h.
Hora de finalización de la jornada: 15,00 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:


"Marcha Triunfal"

"Balada", Op. 78
Obertura nº 1 sobre temas griegos
Obertura nº 2 sobre temas griegos
Alexander Glazunov

Viaje de vuelta:


Concierto para piano y orquesta nº 2

Piotr I. Tchaikovsky

Concierto para violoncello y orquesta nº 1
"Encuentro", fantasía para violoncello y piano
Joachim Raff

"La Canción del Trovador"
Alexander Glazunov 


Líneas Tensas!

Ferran RUBINSTEIN.

miércoles, 15 de enero de 2014

GALERÍA DE FOTOS. LAS CINCO MEJORES CAPTURAS DE 2013.



Hola Kamaradas:

Un año más, aprovecho un pequeño paréntesis en la actividad pesquera (el pasado fin de semana estuve de senderismo, con los compañeros del club excursionista), en este mes de enero, para publicar una pequeña galería de fotos con las cinco capturas que más satisfacción me produjeron el año pasado.
Ya sabéis que no soy precisamente muy amigo de exposiciones fotográficas y videográficas, y por ese mismo motivo he limitado a cinco las imágenes de esta galería.
Asimismo, ya os adelanto que no es el tamaño de la captura el criterio que he seguido para elegir las fotos, sino la, a mi parecer, belleza de los peces, las buenas sensaciones que tuve con sus capturas, o ambas cosas a la vez.
Espero que os guste, y disculpéis que, como excepción, la imagen sea protagonista sobre el relato.
Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.      


Fario de Anglès. Agosto de 2013.  Río Ter.

Otra fario de Anglès, también de Agosto de 2013. Río Ter.
Fario del Pedret. Septiembre de 2013. Río Llobregat.

Fario de Ripoll. Mayo de 2013. Río Freser.
Arco-Iris de Anglès. Febrero de 2013. Río Ter.

sábado, 4 de enero de 2014

JP-684. COTO DE ANGLÈS - EL PASTERAL INTENSIVO S. M. TE15B. Sábado, 04/01/2014


Esta fario de buena talla, pero con cara de haberse fumado un canuto de dos papeles, ha sido la primera trucha del año 2014. Como no, en Anglès, y a mosca seca por más añadidura.

Esta trucha arco-iris ha sido la primera mikiis de este año, y la número dos de la primera jornada de pesca del recién estrenado año 2014. 

Una meteorología de gran variabilidad, con sol, lluvia y viento, ha sido la tónica dominante de la primera jornada de pesca de este año.  

Una tarde desapacible, con llovizna y ráfagas de viento. Como siempre que la actividad de los peces se ralentiza a estas horas, conviene recordar que la pastelería del pueblo abre a las cinco.   



JORNADA DE PESCA Nº 684

Hace justo una semana, en el anterior parte de pesca de este blog, despedía el año 2013 en Anglès. Justo siete días después he vuelto al río y he tenido la gran suerte de capturar las primeras truchas del recién estrenado 2014. Al igual que la semana anterior, en el caso de la despedida del año, la fecha ha sido sólo un puro convencionalismo del calendario, sin más importancia. Para mi, se ha tratado de una nueva jornada de pesca más de esta "baja temporada" de otoño invierno en mi "exilio" de Anglés, en donde -y al igual que en otros años- estoy pasando un off season de auténtico lujo, pescando mayormente a mosca seca truchas muy activas de tamaños considerables.
No sé si hay muchos pescadores a mosca del Principado que sean conscientes del gran privilegio que tenemos aquí de contar con un escenario deportivo, para la pesca intensiva sin muerte, de las características de Anglès, en el que podemos seguir practicando nuestra afición favorita, con los alicientes añadidos de hacerlo sobre truchas muy presionadas, cosa la cual nos hace agudizar el ingenio y esforzarnos para mejorar nuestras habilidades, y además en un río con un caudal ex-profeso para la pesca lo más ligera posible.
Mis comentarios, y los enlaces de mis artículos, en diferentes redes sociales y magazines on-line de pesca a mosca, referentes al coto de Anglès y a la posibilidad de pescar en el mismo fuera de temporada, han generado sana envidia en pescadores de otras latitudes de la Península, sobre todo de aquellos de Comunidades Autónomas con calendarios de pesca muy estrictos y restrictivos. Es más, cada día hay más franceses que cruzan el Pririneo en dirección sur para venir a pescar a este coto intensivo sin muerte, y todos con los que he he hablado, loan tanto la calidad del coto, como la gran suerte que tenemos de poder pescar a mosca en unos meses en los que para ellos, y a excepción de algún reservoir de aguas paradas con truchas repobladas, es un pura quimera.
La meteorología condicionó la pesca, y mucho en esta ocasión, como casi siempre que un frente frío cruza nuestro territorio de oeste a este. Estuvo muy nublado por la mañana, y lloviznaba de camino al río y también mientras daba las primeras varadas. No tardó mucho en parar de llover, y poco a poco se abrieron claro y la temperatura, que no había sido para nada fría, aún subió más. A partir de la primera hora de la tarde, hizo su aparición el viento, el peor meteoro para la pesca a mosca, y tocó vérselas y deseárselas, a ratos, para poder poner la mosca en su sitio. Ya entrada la tarde, siguió haciendo viento y encima llegaron los nubarrones. Volvió a lloviznar al final de la jornada. Por suerte, no comenzó a llover con algo de ganas cuando terminaba de merendar, y siguió haciéndolo durante el camino de vuelta a casa.
Todo y la rotura de la monotonía de las anticiclónicas jornadas de pesca anteriores, poco más cambió. El río sigue igual de caudal, perfectamente vadeable, hecho que ni a posta para practicar las pescas más ligeras posibles. En cuanto a planteamientos, tampoco nada nuevo: ponerse a pasear y a observar, y pescar a moca seca sobre truchas cebándose el mayor tiempo posible, que en esta ocasión y al igual que la semana anterior, fue el total de la jornada.
Muy poca variación hubo con respecto a la jornada anterior en casi todo, con la diferencia de que esta vez las truchas estaban un poco menos francas tomando la mosca, y el fuerte viento condicionó mucho la acción de pesca, sobre todo a partir de primera hora de la tarde. Obvié el paseo inicial por la zona libre sin muerte de la semana pasada, y fui directamente, con el quironómido empatado al final del bajo de linea a buscar truchas activas en el mismo bajío de la semana pasada, unos metros más arriba del puente de Sant Julià de Llor, en esta ocasión bajo la llovizna. Estaban, y tanto que estaban, pero no comenzaron a moverse hasta que cesó la débil precipitación. Entonces, comenzaron a verse cebas, y rato después de haberle dado un revolcón a una fario no muy grande, que se desclavó, conseguí entablar exitosa pelea con otra marrón, que terminó en la sacadera convirtiéndose en mi primera trucha de este año; un buen ejemplar de cerca de treinta y cinco centímetros. Todo un lujo, habida cuenta que para conseguir su primera trucha muchos pescadores tendrán que esperar como muy pronto al mes de marzo.
 Visto el buen funcionamiento del pequeño díptero, y la actividad de las truchas, seguí insistiendo, y no tardé ni aproximadamente un cuarto de hora en recibir la picada, con la posterior transformación en captura tras una buena pelea, de la primera trucha arco-iris del año. Las mikiis no querían perderse la fiesta. A partir de allí, unos cuantos rechazos y otro rápido revolcón a un pez que no llegué ni a ver, fueron todo el balance del resto del tiempo de pesca en esta primera postura.
Como pescador conservador, poco imaginativo, y bien poco dado a los experimentos que soy, decidí probar suerte, y buscar la gloria  de paso, en la productiva postura de la semana pasada en la zona de los polígonos (mi tendencia a hacer clónicas algunas jornadas de pesca puede llegar a ser exasperante). Sin embargo, el trecho desde la parte del coto aguas abajo de la desembocadura de la Riera de Osor en el Ter hasta los polígonos es largo, y decidí hacerlo lo más cerca del río posible, mirando a ver si había actividad, pero como bien poca vi, y la postura que más interés tenía en pescar ya estaba ocupada por otro pescador, terminé acelerando el paso para llegar, sudando bajo un sol que parecía de primavera, más pronto a mi destino.
Cosas que pasan, y leyes de Murphy. Todo fue casi llegar a sitio, creo que no me quedarían ni doscientos metros, y comenzó a soplar el viento, haciendo temblar la arboleda y precipitando un buen montón de hojas y ramas al río. Todo y así, la actividad de las truchas en superficie era parecida a la de la semana pasada, o sea mucha y repartida tanto aguas arriba como aguas abajo. En un principio, las cosas pintaban bien, así que me puse manos a la obra, pero bien pronto me dí cuenta de que las truchas no le hacían ni caso al quironómido, y que el vendaval convertía el posar la mosca con una mínima precisión en una auténtica "labor de Sísifo" (1).
Viendo que, sobre todo de cara arriba y en dirección favorable al viento, no conseguía resultados, fui alternando los lances de cara con otros río abajo, con el viento de cola, y procurando posar con el hilo lo más laxo que podía, para para retardar el dragado de la mosca lo máximo posible. Tras un buen rato de insistir, incluyendo un pequeño receso para la incontinencia urinaria y la hidratación con te al limón, por fín y aguas abajo conseguí la picada de una pequeña fario, pero reaccioné tarde y mal, y esta posible tercera trucha de la jornada se me desclavó.
Lejos de parar, el viento arreció, llegaron los nubarrones y la temperatura comenzó a descender. Todo y así, la actividad de las truchas no cesó, y tuve claro que si quería tocar escama de nuevo tendría que pescar haciendo derivas agua abajo. Muchos, muchos lances después, y creo que más por aburrimiento de los peces que por otra cosa, de tanto ver al mismo dípterín dando por donde amarga el pepino entre tanta efémera, al final una trucha irisada perdió la paciencia y le dio un buen bocado. ¡Menuda pelea! Toda la que da un buen "torpedo con aletas" que pasa largo de los cuarenta centímetros. Todo y un tira y afloja, gestionado esta vez con éxito más por el buen freno progresivo de mi carrete que por mi habilidad, que incluyó varios saltos y cabriolas fuera del agua antes de hacer entrar la "barra de pan" en el salabre. ¡Que estupendo pez! ¡Que color rosa tan marcado en los flancos y la cabeza!. Merecía una buena foto pero... mientras la trasteaba para hacerla posar, se me escurrió de entre las manos, como me ha pasado en muchas ocasiones, y ganó su bien merecida libertad sin dejar testimonio gráfico de su captura.  
Cada vez arreciaba más el viento, y llegaron los nubarrones. Estuve un rato hablando con dos pescadores franceses, que habían tenido un buen día, el uno pescando a ninfa, y el otro pescando a mosca seca. Ambos son asiduos de Anglès, privilegio que tienen al vivir no muy lejos de la frontera.
Últimas varadas bajo la llovizna. La temperatura no era excesivamente fría, y el ambiente húmedo daba a la tarde un aspecto más de otoño que de invierno. Como siempre que la actividad de los peces se ralentiza a estas horas, conviene recordar que la pastelería abre a las cinco de la tarde. Tras la merienda, y conduciendo de vuelta a casa, me fui mentalizando de que me esperaban dos días de tremendo ajetreo en casa; el domingo con la Cabalgata de Reyes, y el lunes con la comida del Día de Reyes, que cada año reúne en mi casa a toda la familia. Este año mi hija Elisenda se ha portado muy bien, y estoy seguro de que SS.MM. la van a sorprender con su gran deseo para este día, la bicicleta de las Princesas Disney.   



(1) Personaje de la mitología griega. Sísifo es condenado por los dioses a empujar eternamente una piedra ladera arriba de una montaña, para tener que volver a buscarla, tras colocarla en la cima, al volver a rodar la piedra ladera abajo.
    
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JORNADA DE PESCA Nº 684

Sábado, 4 de enero de 2014

Temporada 2013 - 2014 - Nº 12
Temporada de cotos intensivos de salmónidos 2013 - 2014 - Nº 12

Coto Intensivo de Anglès - El Pasteral S. M.
Río Ter

Pescador:

Ferran RUBINSTEIN

Capturas:
2 truchas arco-iris a mosca seca y 1 trucha fario a mosca seca

Caudal: bajo (4 m3/seg. aprox.).
Condiciones  de vadeo: sin dificultad y sin la ayuda del bastón.

Climatología: mañana: nublado con llovizna y templado; mediodía y primera hora de la tarde: soleado y templado con viento; tarde: nublado, con llovizna y viento, temperatura templada.


Hora de inicio de la jornada: 10,00 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,15 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Concierto para piano y orquesta en "DO" menor

Obertura-Concierto en "FA" mayor
Joachim Raff

Concierto para piano y orquesta nº 2
Alexander GlazunovViaje de vuelta:

Concierto para piano y orquesta en "SOL" menor

Anton Dvorák


Obertura Solemne
Alexander Glazunov 


Rapsodia para violín y orquesta nº 2
Bela Bartók

Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.

jueves, 2 de enero de 2014

RUBINSTEINFISHING CUMPLE CUATRO AÑOS.







Barcelona, 3 de enero de 2014


Kamaradas Rubinsteinfishinianos:

Estamos de enhorabuena, pues nuestro blog cumple cuatro años, y lo hace consolidándose como una alternativa firme y real al monocorde y reiterativo aluvión de blogs de pesca a mosca que inundan el ciberespacio.
Con una estética, y sobre todo con un concepto y un lenguaje muy diferentes, Rubinsteinfishing ha apostado y sigue apostando por contar historias de pesca, vividas por un pescador que nada tiene de mediático, en las que muchos pueden ver reflejadas sus experiencias, a veces heroicas y a veces más bien poco gloriosas, en el río.
Si amigos, si, en Rubinsteinfishing si que se enredan las moscas en las ramas de los árboles, si que abundan los remojones, si que nos bajamos el vader para orinar y/o defecar, y si que se escapan las truchas cuando el que pesca está torpe en la pelea. Incluso, a veces, los peces entran en el salabre, y lo celebramos con meriendas pasteleras y música para oídos finos.
Y como cada año, sigo reiterando que lo más importante de este blog son sus seguidores, gente inteligente que invierte su valioso tiempo en leer, y que a buen seguro agradecen que en estas páginas virtuales nadie les intente aleccionar. Seguramente, por eso prefieren un blog de historias de pesca, que algunas de las muchas plataformas para el ensalzamiento personal ,camufladas como blogs en las que es cansina la exhibición permanente de trofeos que, aparte de satisfacer al ego infinito de su propietario, de poco sirven porque realmente de nada informan, y a la larga aburren más que entretienen.
Comienza un nuevo año, y sigo ilusionado con este mi proyecto personal. Los sesenta y seis seguidores que, por el momento, tiene es blog, son para mi recompensa suficiente y aliciente de sobras para ponerme al teclado cada vez que vuelvo de pescar, e incluso alguna vez más de propina.
Gracias por seguir este blog. Espero que este año que ha comenzado hace bien poco nos traiga éxitos, prosperidad y sobre todo tiempo para poder seguir practicando el muy noble arte de la pesca a mosca.
¡Un abrazo y Líneas Tensas! 
  

Ferran Oliva Poch "Rubinstein" 

sábado, 28 de diciembre de 2013

JP-683. COTO DE ANGLÈS - EL PASTERAL INTENSIVO S. M. TE15B. Sábado, 28/12/2013

El año 2013 se despide, en lo que a mis jornadas de pesca se refiere, con un día de truchas activas y diversión pescando a mosca seca en Anglès, un lugar muy habitual para las despedidas de año de este tipo.  

No suelo hacer muchas fotos de truchas arco-iris, pero con esta gladiadora fluvial si que voy a hacer una excepción, pues es mi última irisada de este año. 

Mi última fario del año. De tan preciosa librea como de escasa combatividad. Espero llevarme muchas más al salabre el año que viene.

En una tarde presuntamente de invierno, pero con un cierto ambiente de primavera, me he despedido del Ter, en nombre de todos lo ríos que he pescado este año, con el deseo de volver pronto a pescar, pues es ese uno de mis mejores propósitos para el año venidero, que vengo repitiendo a lo largo de ya mucho tiempo.


JORNADA DE PESCA Nº 683.

Esta, que ha coincidido con el día de los Santos Inocentes, ha sido la última jornada de pesca del año en curso que está muy pronto a terminar. No os preocupéis, queridos lectores, que no voy a atosigaros con los, por otra parte tan habituales en estas fechas, balances y resúmenes del año. De verdad que no, pues no es lugar este para números y rankings, sino para contar historias de nuestros días de pesca, y hacerlo del modo más divertido posible, o por lo menos intentarlo.
Sin pena ni nostalgia me despido, a nivel pesca, de este año 2013. Poco significa para mi el concepto "año" en esto de la pesca, cuando incluso el para todavía sacrosanto concepto de "temporada" lo tengo absolutamente superado, al disponer tanto la suerte como la voluntad de ir a pescar a lo largo del año y de todas sus estaciones. Si todo va bien, en breve volveré a pisar el río con la caña en la mano. Será ya 2014, pero eso sólo es una cifra, una anualidad de un calendario que alguien inventó. Lo más importante es que seguiré pescando, esa es mi intención, y disfrutando de un entorno como es el río y también y con todo el respeto que se les debe de sus habitantes, en el que, y al igual que en toda la naturaleza en general,  poco cuentan nuestros números y nuestros calendarios. Moriremos un día y el agua seguirá fluyendo por donde la ley de la gravedad le dicte; desaparecerá nuestra civilización y los peces, que ya eran viejos cuando nuestros antepasados se colgaban del rabo en las ramas de los árboles, seguirán cebándose a insectos, aún más longevos que ellos, en cualquier río. Relajémonos, pasemos un poco o un mucho de los tiempos pretéritos y venideros y disfrutemos del presente. Por suerte, y como dedujo Nietzsche, la naturaleza no tiene opinión de nosotros, y afortunadamente no somos tan importantes; Ya lo Mark Twain "¿Se cree usted importante? Dese una vuelta por el cementerio. Allí verá a gente más importante que usted, y la vida continúa".
Pese a haber entrado hace recién una semana en la estación invernal, y pese al paso de un pequeño frente poco activo, esta última jornada del año se ha movido dentro de unos baremos de temperatura muy agradables para la época del año, primaverales diría yo: cuatro grados a eso de las nueve de la mañana, mientras me enfundaba el váder, y sobre unos quince a primera hora de la tarde. Un día en que pese a la nubosidad variable del mediodía y a un cierto episodio de viento reseco de poniente, ya entrada la tarde, las truchas han estado muy activas en superficie e incluso han empezado a dar señales de actividad un poco antes de lo que es habitual en estas fechas.
La triunfadora indiscutible de la jornada ha sido la imitación de quironómido, ese dipterín cojonero de las aguas paradas, a poder ser un tanto guarras, por el que sienten auténtica pasión las truchas delicadas y sibaritas que viven, a menudo sin ser su hábitat natural, en ríos de llanura. Lo de esta jornada ha sido realmente excepcional, pues este ínfimo bichín me ha servido para capturar siete truchas (cinco arco-iris y dos farios), mejorando bastante mis pobres resultados de estas últimas semanas en "Magic-Anglès", sin utilizar otra mosca más en toda la acción de pesca del día, que ha sido a mosca seca de principio a fin.
Ahora viene cuando, si no fuera Ferran Rubinstein quien estuviera redactando esta crónica, otro os contaría que las capturas fueron gracias a un mágico montaje de quironómido elaborado tras largos y sesudos estudios de materiales que, por supuesto, no puede revelar pues son secreto de sumario. Don´t worry my friends! No hay secretos entre nosotros: por no ser, el modelo de quironómido que tanto éxito ha tenido en esta jornada no es ni de mi invención, ni mucho menos lo he montado yo. Forma parte de ese stock de moscas que tengo en alguna de mis cajas que o bien he comprado, o bien me han regalado alguno de mis amigos montadores. En concreto, y si queréis uno (o varios) igual, sólo tenéis que ir al catálogo de moscas de Jon Huerga Landa, y allí está: gris y pequeñín. Order there.
Tampoco vayáis a pensar ahora que este dipterín es la piedra filosofal y la clave para pescar truchas presionadas. El que haya funcionado relativamente bien en esta ocasión, tanto en aguas casi paradas como en corrientes, quiere decir bien poco, y tratándose de Anglès, posiblemente nada. Hoy les ha dado por ahí a las truchas, pero en otras ocasiones he apostado mucho al quironómido como caballo ganador, y me he acabado comiendo lo que se comió Clavijo. Las truchas son así de impredecibles, y las de Anglès tienen el don de poder desquiciar a más de alguno, empezando por mi, sobre todo de entre los que creen que hay axiomas en esto de la pesca a mosca, e incluso en la pesca en general.     
Sin duda alguna, lo mejor del día fue el pescar a seca de principio a fin. Esta vez ni he montado un tándem ligero para tantear las aguas en las horas de poco o nulo movimiento, que suelen ser las de la mañana. Antes que eso, he preferido andar y observar el río. La jornada se dividió en dos partes, una de mañana y mediodía, mas dedicada a andar que a pescar, y otra con mucho rato de acción de pesca efectiva a partir de primera hora de la tarde, separadas por un breve interludio fuera del río, pues acabada la primera manga con el bolo evitado (2 truchas arco-iris capturadas) antes de las doce y media, tuve que darme una pequeña caminata hasta el coche, aparcado en el casco urbano de Anglès, pues había olvidado la documentación de pesca en el vehículo.
Para empezar el día, en vez de ir a directamente a zurrar el río decidí darme un paseo por la zona libre sin muerte que hay más abajo del puente de Sant Julià de Llor, y en  la que, de vez en cuando, he tenido alguna alegría, y en otras veces me he llevado un buen bolo. En esta ocasión, ni llegué a hacer un solo lance, pues no ví ni un indicio de actividad de peces en superficie. Todo lo más, unos cuantos barbos -muy gordos, eso si- hociqueando en las inmediaciones del puente.
Tras el paseo caña en mano y con la mosca en seco, y ya que estaba en el puente, decidí continuar el mismo en el primer tramo del coto y ¡sorpresa! truchas cebándose en un bajío de tan escasa profundidad como corriente. Tras un par de correcciones de bajo de línea (demasiado largo para mi gusto), tuve una picada por sorpresa de una trucha irisada cuando no veía ni la mosca (debió ahogarse), y partí con mucha desventaja de inicio en la pelea; me ganó la corriente que cobra vitalidad tras el bajío y se me desclavó. Sin embargo, esto probó de que no le hacían ascos al quironómido, y así, a base de insistir sobre un terriotrio de cebas esporádicas conseguí pescar, esta vez metiendo los peces en el salabre, un par de esas vigorosas truchas arco-iris tan típicas de Anglès, que si bien no son torpedos con aletas, si que pueden presumir de una talla que sería considerable en otros pagos, y que se mueve entre los treinta y treinta y cinco centímetros.
Después del forzado retorno anticipado al coche, decidí probar suerte en la zona de los polígonos de La Cellera de Ter, dándome otra caminata, cosa muy buena, por otra parte, para quemar los excesos en la mesa de estas recién terminadas primeras fiestas navideñas. Cuando me encontré con dos pescadores ocupando la postura que pretendía pescar no llegué a saber el favor que me hicieron, pues un poco más adelante y libre, solo para mi, me encontré un pequeño tramo de río que literalmente hervía de cebas.
Desde luego que no lo tuve fácil para lanzar desde el primer momento, y no tan solo por lo emboscado de mi orilla, sino también porque de haberme metido en medio del cauce hubiese ahuyentado a un buen montón de peces que allí se estaban dando el festín. Tuve que recurrir a lances laterales y a algún rodado que otro, pero el quironómido hizo su labor, incluso en una corriente más viva, y en esta manga, interrumpida solo por un intermedio para hacer pis y beberme uno de mis habituales tes con limón, terminé capturando cinco truchas más: cuatro grandes y peleonas arco-iris, auténticas gladiadoras fluviales, y un par de preciosas fario de tamaño bastante contenido en patrones Anglès (una quedó por debajo de los treinta centímetros, y la otra no llegó a los veinticinco), que pese a su aristocrática y señorial librea se entregaron con facilidad, entrando muy mansas en la sacadera.
Machaqué mucho la postura; le exprimí bien el jugo, y pasadas las tres y media de una tarde que parecía de primavera más que de invierno, las truchas ralentizaron la actividad, y tomé la decisión de irme con la caña a otra parte. Sin embargo, a medida que bajaba por el camino río abajo, o bien encontraba posturas ya ocupadas por otros pescadores, o no veía actividad. Al final, terminé esta jornada más que aceptable dando varazos al agua, por si sonaba la flauta por casualidad, en la desembocadura de la Riera de Osor en el Ter, un lugar que antaño había sido muy productivo, pero que últimamente me viene decepcionando un tanto, todo y que a nivel paisaje y estética es, para mi gusto, uno de los lugares más bonitos del coto.
No conviene mucho alargar la jornada, pescando por pescar, cuando el sol se oculta tras las montañas de Les Guilleries, y más cuando a las cinco de la tarde abren la pastelería. No sea que, cuando el reino de las sombras extiende su diario dominio sobre el río y la arboleda que lo rodea, comencemos a sentir como si algo o alguien nos observara, y como si aquello que hay en las ramas de los árboles pelados de hojas fuera demasiado grande para ser un pájaro, demasiado grande y demasiado oscuro.
Por cierto, mientras volvía a casa, disfrutando de mi habitual y siempre grata sesión de música clásica, caí en la cuenta de que era el día de los Santos Inocentes, día de bromas y chanzas. Me da la impresión de que esto de las inocentadas se celebra, a nivel popular, bien poco de unos años a esta parte. Seguramente, en nuestro país estamos perdiendo el sentido del humor a pasos agigantados, cosa muy comprensible dados los muchos sufrimientos del pueblo para pagar la gestión depredadora de políticos infames al servicio de la Europa de los capitalistas, los mercaderes y los especuladores, modernos Herodes a los que sus sicarios, tras haber secuestrado la democracia, sirven para seguir disfrutando de sus privilegios a costa de los inocentes, que no son otros que el pueblo que los ha elegido, a menudo bajo engaños, y al que tendrían que proteger y servir .      


JORNADA DE PESCA Nº 683

Sábado, 28 de diciembre de 2013

Temporada 2013 - 2014 - Nº 11
Temporada de cotos intensivos de salmónidos 2013 - 2014 - Nº 11

Coto Intensivo de Anglès - El Pasteral S. M.
Río Ter

Pescador:


Ferran RUBINSTEIN

Capturas: 

5 truchas arco-iris a mosca seca y 2 truchas fario a mosca seca

Caudal: bajo (4 m3/seg. aprox.).
Condiciones de vadeo: sin dificultad y sin la ayuda del bastón.

Climatología: mañana: nubes altas y templado; mediodía y tarde: soleado y templado con ráfagas de aire.

Hora de inicio de la jornada: 10,15 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,00 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

"Hungaria"

"Festklänge"
Franz Liszt
Scherzo para orquesta

Hans Pfintzer

Viaje de vuelta:


Concierto para violín y orquesta

Hans Pfintzer

"Polonia"

Marcha del centenario americano
Richard Wagner
"Una fiesta eslava"
Alexander Glazunov 




Lineas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.

sábado, 21 de diciembre de 2013

JP-682. COTO DE ANGLÈS - EL PASTERAL INTENSIVO S. M. TE15B. Sábado, 21/12/2013

Siempre es un motivo de gran alegría el poder compartir una jornada de pesca con mi gran amigo Francesc Bernal, todo y que hemos estado, por motivos laborales y familiares, casi un año sin tener la ocasión de ir a remojar moscas juntos.   

La única fario del día ha resultado ser la trucha de más tamaño de las capturadas en esta jornada. Paradojas de la pesca, ha sido la de picada más franca a la mosca y la que menos batalla ha dado antes de entrar en la sacadera. La pesca nunca dejará de sorprendernos.  

Mi amigo Francesc ha sido el gran triunfador de la jornada, con siete truchas arco-iris en su haber, incluyendo el buen ejemplar con el que sale en esta foto. Todo un gran mérito, habida cuenta lo muy selectivas e impredecibles que están  las truchas en Anglès de un tiempo a esta parte.     

JORNADA DE PESCA Nº 682

Siempre es motivo de gran alegría el poder compartir una jornada de pesca con mi buen amigo Francesc Bernal, de Reus, de quién ya he hablado en muchos otros artículos de este blog, todo y que hemos estado, por motivos familiares y profesionales, casi un año sin poder ir a remojar moscas juntos.
En este dia pesca previo a las fiestas de Navidad, mi amigo Francesc -que se ha tomado la molestia de venir desde Reus hasta Anglès- ha sido el gran triunfador de la jornada, con siete truchas arco-iris de muy buen porte pescadas a seca. Todo un mérito, habida cuenta lo muy selectivas e impredecibles que están las truchas en Anglès de un tiempo a esta parte.
Antes de comenzar la perorata habitual sobre ríos, peces y moscas, quisiera hacer servir estás páginas virtuales para alabar las muchas virtudes de mi amigo Francesc. Persona afable, generosa y tolerante donde las haya, me conoció cuando yo todavía estaba en mi infancia como pescador a mosca, y todo y que él ya llevaba muchos años practicando este arte, jamás me tutorizó, ni se puso a darle lecciones a un novato; antes al contrario, no dudó en compartir conmigo todo el material didáctico de los cursos sobre pesca a mosca que él había hecho, me llevó a descubrir sitios en los que mi habitual pereza y conformismo no he hubieran permitido ni imaginar ir a pescar, y sobre todo dejó que me desenvolviera en el río por mi mismo, sacando mis propias conclusiones, en vez de intentar modelarme en un estilo de pesca determinado. Es por eso que, a buen seguro, de no haber conocido a Francesc  mi vida como pescador hubiera sido bien otra, probablemente muy pobre y aburrida.
Tras el preceptivo desayuno, esta vez más largo de lo habitual  para ponernos al día de como nos ha maltratado la vida en este último año, aparecimos por el río, en el sector de los polígonos de La Cellera de Ter, bien pasadas las diez de la mañana,  y lo primero que hicimos fue presentar nuestras credenciales a Montse T., la tan amable como eficaz agente de Catalana Forestal que patrulla por Anglès de un tiempo a esta parte. Como no había ninguna actividad por parte de los peces, aprovechamos para hacer un rato de tertulia. Comenzamos hablando de lo mala que había sido la temporada de bolets (Francesc es un experto boletaire (1)), y terminamos hablando de Cabalgatas de Reyes, pues Montse también tiene niños pequeños  a los que llevar a esos eventos, como es mi caso.  
A grandes rasgos, esta jornada difirió bien poco de las últimas en que he pescado en Anglès: escasa actividad de los peces por la mañana, por no decir nula en largos tramos de río, y a partir de mediodía, y de allí en adelante, mucha animación en superficie de truchas a las que es muy difícil engañar. Salvo la presencia de nubes altas hasta el mediodía, el tiempo anticiclónico también fue el mismo que en estas últimas tres semanas; bueno quizás en este caso la primera hora de la tarde fue casi calurosa, como si más bien se tratase de la tarde de un día de ya entrada la primavera, que no realmente de la fecha del solsticio de invierno (2). Incluso el caudal del río y las condiciones de vadeo fueron las mismas, todo y que a primera hora me dio la impresión de que bajaba un poco más de agua, un metro cúbico por segundo como mucho por encima de los cuatro que vienen bajando últimamente, todo y que Montse nos comentó que entre semana, y durante un par de días, habían abierto un poco las compuertas del pantano de El Pasteral.
Hasta bien pasado el mediodía anduvimos más que pescamos, echando una varada aquí y otra allí, aprovechando que, por lo menos en aquel sector, no habíamos visto todavía a nadie de la competencia. Como en semanas anteriores, bastó con que se levantase un poco el sol para que los peces se animaran. A esa hora, procuré llevar a Francesc a una de esas posturas en que "siempre suben", para que pudiera tanto quitarse "el mono" de un año sin pescar, como dar rienda suelta a su pasión por la pesca a mosca seca, la única modalidad que voluntariamente practica.
En el reparto de la postura, a priori le tocó a Francesc la parte más compleja (agua casi parada, con apenas una veta de corriente), mientras que a mi correspondió la, en teoría, mejor, con mucha más corriente para enmascarar errores y no requerir presentaciones demasiado exigentes. Al principio, las cebas eran esporádicas, pero en un abrir y cerrar de ojos el pequeño tramo de río comenzó a bullir de actividad, tanto de unas truchas comiendo francas la eclosión de efemeras que había en aquel momento, como de otras lomeando y supuestamente comiendo la fase emergente de las mismas. En poco tiempo ¡plis, plas! Francesc comenzó a capturar truchas, arco-iris todas ellas y de muy buena talla, una detrás de otra hasta un total de cuatro, mientras que yo me las veía y deseaba con unos peces que se cebaban descaradamente a un palmo escaso de mis narices, y miraban con auténtica insolencia el desfile de pasarela de imitaciones que les estaba presentando. Nada nuevo en Anglès, en definitiva. Todo y así, en el enésimo lance de la, creo, sexta mosca que empataba a mi bajo de línea, una efémera de hackle de gallo que tampoco se parecía mucho a lo bajaba por el río, tuve la rotunda picada de la que sería tanto la única fario, como la trucha más grande de las que capturaríamos, y además, paradojas de la pesca, la que menos batalla iba dar antes de entrar en la sacadera.
El tiempo pasa muy deprisa cuando te lo estás pasando bien y en buena compañía, y cuando nos dimos cuenta e hicimos una pequeña pausa para fumar y cambiar impresiones ya eran casi las dos de la tarde. Francesc aceptó el desafío de vérselas con las truchas que tan difícil me lo estaban poniendo, quedándose en la postura, mientras que yo decidí probar suerte río arriba, en un par de esas "zonas querenciosas" por si allí las truchas estaban un poco menos putas. Sin embargo, mi gozo en un pozo, todo fue llegar a las choperas de la parte alta del coto y encontrarme toda la gente que no nos habíamos encontrado hasta ese momento, y todos pescando precisamente las posturas que hubiera querido pescar. En fin , como dicen por ahí "si hubieras venido antes, hubieras visto bailar a los elefantes; como no has venido, han bailado y se han ido".  
Volví a reunirme con Francesc, que estaba lidiando con las truchas difíciles y que le estaban casi sacando tanto de quicio como a mi. Pese a una captura, de otra trucha arco-iris más, de buenas a primeras, tras dejar "descansar el gallinero", y quizás debida al "factor sorpresa", ahora mi amigo llevaba ya un buen rato, el que yo había empleado en el paseo por fuera del río, cambiando moscas y rectificando el bajo de línea. Acordé con él en vernos de nuevo en la zona de polígonos lo más tardar a las cuatro de la tarde, ya que tomé la decisión de ir a ver  si por allí había tanto actividad de los peces como escasa presencia de pescadores.
El camino de vuelta fue lento, pues de tanto en tanto me iba acercando al río a ver si veía alguna ceba que otra. Paré varias veces, tenté a varias truchas cada vez con menos convicción, y cuando menos convencido estaba de pescar algo más que la fario mansa que había sido mi única recompensa del día hasta ese momento, tuve la picada, en un blando de corriente lateral, de una trucha arco-iris que, todo y que creo fue la más pequeña del día, dio una pelea mucho más digna que la glamourosa marrón.
Precisamente, en el camino de vuelta a la zona de los polígonos, tuve el placer de trabar conversación y amistad con Luis, un simpático pescador que es tanto seguidor de este blog, como también aficionado a la Música Clásica. Comenzamos hablando, como no, de lo muy difíciles que estaban las truchas (el sólo había conseguido capturar tres, con penas y esfuerzos, en todo el día) y terminamos hablando de música, del Concierto para violín y orquesta de Tchaikovsky en particular, y de la película francesa "Concierto", que todavía no he tenido ocasión de visionar, y que Luis me recomendó ver, ya en descarga de Internet o en DVD, en cuanto pudiera.
El día de pesca estaba a punto de expirar, cuando ya cerca de las cuatro de la tarde Francesc me encontró pescando, o por lo menos remojando moscas, en una postura de la zona de los polígonos. A él las truchas que a mi habían desquiciado le habían supuesto un gran desafío, pero con mucha paciencia y las dosis de perseverancia que le caracterizan, todavía había podido meter un par más de las mismas (arco-iris, como no) en la sacadera antes de salir del río para reunirse conmigo. 
Esta visto que, y no me canso de repetirlo, los partidos no terminan hasta que el arbitro pita el final, y que se han de jugar con los minutos de tiempo añadido y la prórroga si es necesario. A punto de plegar la caña, y con el sol a escasos minutos de ocultarse detrás de la montaña, mientras probaba suerte en una corriente muy viva con un tándem de ahogadas, tuve la picada, a la ahogada conocida como "butano", de un auténtico torpedo que me forzó a una gran batalla que tuve que afrontar a última hora, de improviso y con mis energías un tanto agotadas. Tras la pelea, de casi diez minutos, con un bicho que no daba la aleta a torcer y que por un par de veces intentó refugiarse bajo las ramas caídas de los árboles, pude meter en la sacadera a una trucha arco-iris que apenas era un poco más pequeña que la única fario del día. Volvió al agua, la gladiadora fluvial, nadando orgullosa con sus grandes aletas y regaládonos unos destellos rosados y anaranjados. Me hago cruces de como todavía haya desagradecidos que desprecien y hagan de menos a estos bravos animales solo por no vestir la librea que ellos consideran "noble", pero que las más de las veces poco o nada tienen que ver, como sus primas las irisadas, con lo autóctono del río, por lo que al desagradecimiento hay que sumarle, a menudo, la ignorancia.
Fuera del río, y ya con la caña plegada, todavía quedaban emociones en esta jornada de pesca. Primero, llevar a Francesc a la pastelería para proveernos de algunas cocas para merendar, luego meternos las mismas entre pecho y espalda y aprovechar para seguir hablando de pesca y de peces aunque sea un poco más, y finalmente volver a casa escuchando música clásica, esta vez con la doble satisfacción de haber pasado un día de pesca muy divertido en compañía de un buen amigo, y que este, a su vez, se lo haya pasado muy bien. Ahora, tengo la esperanza de que  no pase tanto tiempo como casi un año para poder volver a compartir una jornada de pesca juntos.
            
      


(1) en Català, boletaire es un buscador de setas (bolets), bien sea aficionado o profesional.
(2) El invierno astrónómico ha comenzado este año el día 21 de diciembre a las 18,45 h.

JORNADA DE PESCA Nº 682

Sábado, 21 de diciembre de 2013


Temporada 2013 - 2014 - Nº 10

Temporada de cotos intensivos de salmónidos 2013 - 2014 - Nº 10

Coto Intensivo de Anglès - El Pasteral S. M.

Río Ter

Pescadores:


Francesc Bernal
Ferran RUBINSTEIN

Capturas: 


Francesc Bernal: 7 truchas arco-iris a mosca seca

Ferran Rubinstein: 1 trucha arco-iris a mosca seca, 1 trucha arco iris con mosca ahogada y 1 trucha fario a mosca seca

Caudal: bajo (4 m3/seg. aprox.).

Condiciones de vadeo: sin dificultad y sin la ayuda del bastón.

Climatología: mañana: nubes altas y templado; mediodía y tarde: soleado y templado.  


Hora de inicio de la jornada: 10,45 h.

Hora de finalización de la jornada: 16,15 h.

La música de hoy:


Viaje de ida:


Concierto para piano y orquesta nº 2

Xaver Scharwenka

Obertura de "Rienzi"
Richard Wagner

Viaje de vuelta:


"Rule Britannia"

Marcha Imperial
Richard Wagner


"La batalla de los hunos"
Franz Liszt

"Una fiesta eslava"
Alexander Glazunov 

"Scherzo Capriccioso"
Anton Dvorák



Lineas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.

lunes, 16 de diciembre de 2013

RUBINSTEINFISHING OS DESEA FELIZ NAVIDAD.

Rubinsteinfishing, el blog de pesca de los que  tienen poco que enseñar, mucho que aprender y aun más que compartir, desea a sus lectores



FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO

BON NADAL I FELIÇ ANY NOU

MERRY CHRISTMAS AND HAPPY NEW YEAR

Веселого Рождества и счастливого Нового года