lunes, 4 de noviembre de 2013
JP-677. COTO INTENSIVO DEL PEDRET S. M. LL03B. Sábado, 02/11/2013.
JORNADA DE PESCA Nº 677.
El relativo buen resultado de la presente jornada (16 truchas, todas capturadas pescando lo más ligero posible), enmascara lo aciago del día, que no pudo empezar de peor manera. Tras haber roto, la semana pasada (1), el tramo central de la caña titular, Vision GT-Four 3905, no me esperaba seguir teniendo problemas con mi caña suplente, una Grauvell Titanium de 9 pies para línea 5 de cuatro tramos, pero aún no había puesto el pie en el río que me ví de nuevo en dificultades por culpa de una caña: en este caso, a esta caña de repuesto se le despegó la pieza del portacarretes; supongo que la cola de impacto que usan para sujetar la parte final del blank por debajo del corcho con el portacarretes en si se ha ido desgastando con el tiempo, y el día en que tenía que despegarse ¡siempre la dichosa Ley de Murphy! tenía que ser, precisamente, el que la caña suplente salía de titular desde el minuto uno del partido.
Por suerte, y dado el (¿buen, mal, habito?) que tengo de hacer servir el (exiguo) maletero de mi Chevrolet Aveo como almacén de materiales de pesca, pude salir del apuro y ponerme a pescar usando la Guideline Fario, una caña de 10 pies para línea 4. Todo y que esta caña es una muy buena herramienta para pescar con ninfas "a la polaca", no es desde luego la herramienta ideal, y menos equipada con una línea 5, para lanzar sacando línea, pero como a la fuerza ahorcan, no me quedó más remedio que improvisar, y ajustándome a las limitaciones de la caña para un uso para el que no está intrinsecamente concebida, suerte tuve de poder lanzar secas y ahogadas a distancia de un modo más o menos decente, pues fue esta acción de pesca larga la que acabo siendo decisiva a la hora de convertir una jornada mediocre en resultados en un día relativamente aceptable en lo que a capturas en mano se refiere. Y fijáos bien que digo en mano, pues al tener que re-acostumbrarme a una caña a la que he ido perdiendo el tacto, y más pescando con la misma de un modo que no era habitual cuando si lo hacía, perdí un buen montón de peces en la pelea, cosa que hace que el balance final de este día sea aun más engañoso.
De nuevo, tanto la climatología como el caudal del río colaboraron con los pescadores. Todo y estar ya en noviembre, el día fué de una gran placidez ambiental y de muy suaves temperaturas. Por otro lado, el río sigue con un caudal muy bajito, perfectamente pescable y vadeable, y con el agua aceptablemente limpia.
Sin embargo, y si algo cambió este sábado con respecto al de la semana anterior fue la afluencia de pescadores al coto, mucho mayor que en cualquiera de las últimas salidas de pesca en Pedret reportadas en este blog, desde que a primeros de octubre pasó a ser sin muerte hasta marzo del año que viene. Se notó que estabamos en medio de un puente, el de Todos los Santos, y que el viernes, día festivo este año, ya había pescado también bastante gente. Esta mayor afluencia dos días seguidos hizo que las truchas estuvieran mucho más pinchadas y resabiadas. En concreto, el incremento de pescadoresdel sábado me impidió pescar todas las posturas que hubiese querido hacerlo, pues estaban ya ocupadas, y las más de las veces por pescadores que "defendían el fuerte", o sea habían encontrado un puesto querencioso con muchas truchas activas y no salían del mismo ni para orinar... nada que criticar, pues yo a menudo también hago lo mismo.
Ya en acción de pesca, comentar como dato muy destacado que los "rinconcitos fario" fallaron estrepitosamente en esta jornada. En los dos primeros que visité no tuve ni una picada, ni de farios ni de arco-iris. En el tercero y último comenzaron las capturas, pero en esta ocasión las irisadas habían invadido el territorio de las pintonas, y me fuí del mismo habiendo capturado ocho truchas con el combo de mosca seca (tricóptero de pelo de ciervo "punky" de Marc Van de Vliet y perdigón de la casa). Sólo una de ellas, la octava, era una fario de unos 30 cms, que picó a la ninfa. De las irisadas, cinco se interesaron por el perdigón y un par más subieron a buscar el tricóptero. Compensó un tanto la ausencia de farios el hecho de que la mayoría de estas capturas (cinco de siete) eran truchas arco-iris de entre 30 y 35 cms., que ofrecieron peleas bastante bravas. Un dato significativo, a tenor de lo expuesto más arriba, es que perdí cinco truchas arco-iris más por desclavamiento, habiendo picado todas ellas al tricóptero, por lo que la mosca que hubiera podido ser la triunfadora de esta manga es el "punky", que no el perdigón que, truchas en mano, acabó siendo el señuelo más resolutivo, todo y perder con el mismo un par de truchas irisadas más durante este episodio.
Decidí cambiar radicalmente de aires, y para variar con respecto a las últimas salidas a Pedret desde después de las vacaciones de verano, subí a la parte alta del coto, en las cercanías el puente románico.
Allí me encontré con mucha competencia, ocupando posturas que hubiera sido mi intención pescar. En la pasarela de cemento del vado tuve la ocasión de volver a saludar, después de casi dos temporadas sin verlos, a José y a Miguel, dos veteranos pescadores de lance que llevan muchos años abonados a Pedret. Miguel me cedió amablemente su puesto unos momentos, para ver si conseguía sacar una trucha que moscardeaba en la corriente y no quería las ahogadas de su aparejo de buldó y... terminé pescando otra (arco-iris, por supuesto) con la ninfa.
En una balsa cercana, aguas abajo, se estaban cebando y no había nadie pescandola, así que aproveché la coyuntura y me fuí a probarla. En esta ocasión, no me podía meter del todo en el agua, pues la badina es muy honda, y sólo podía ocupar la corriente de salida de la misma. Esto me obligaba a pescar largo, y aquí me las tuve que ingeniar para lanzar con una caña más hecha para pescar a golpe de muñeca que no a sacar línea del carrete, y además con una línea demasiado pesada para dicha caña. Todo y que las posadas parecían pedradas en el agua, la mosca al menos navegaba bien en la muy escasa, casi impercetible corriente, y de buenas a primeras ya clavé tres truchas con una efémera de hackle en anzuelo pequeño (del 18) que se me desclavaron enseguida. Vista la poca sujección del anzuelo pequeño, pasé a pescar con una gran emergente mixta de CDC y hackle de gallo montada en un anzuelo del 12 con "pico de loro". Al principio pensé que quizás las truchas no querrían algo tan gordo y tupido, pero me llevé la gran alegría de acabar capturando (o sea, ensalabrando, teniendo en mano y soltando) tres truchas más antes de que la emergente acabase sus días a mi servicio colgada en la rama de un arbol, de que me entrasen ganas de orinar, y de que aprovechase ambas circunstancias para irme a probar suerte a otra parte.
Por cierto, había un "defensor del fuerte" justo enfrente mío, en las corrientes que hay a continuación de los tubos de la pasarela, que se puso las botas pescando una trucha tras otra, creo que a streamer. A ese señor, por lo menos le vi salir un momento, creo que a comer algo, pero siempre ojo avizor a que no apareciesen los "indios" por el camino de la pasarela, je, je, je...
Tras el cambio de horario, las tardes son muy cortas, y cuando ya pasan largas de las dos y media de la tarde, y según como vaya la jornada, uno tiene que a menudo jugársela para encontar algún rincón el río que al menos de garantice un final con diversión. En esta ocasión, y aprovechando la visita al coche para beber algo, decidí volver a pescar el "rinconcito fario" que había sido productivo antes del mediodía.
Un tanto cegado por el juego de luces y sombras del agua, pero viendo actividad esporádica en superficie, me la jugué a pescar lo mas largo posible (este escenario es una tabla un tanto larga, uno de las pocas que hay en Pedret) con un tándem de mosca ahogada (colibrí) y una microninfa de peso y tamaño ínfimos (imitación generalista de larva con bolita del 00, en un anzuelo del 19). La jugada no me salió nada mal, pues todo y no advertir ni las picadas y encontrarme con la trucha ya clavada a medida que recogía la línea acabé capturando cuatro truchas arco-iris más, dos con la mosca ahogada y dos con la microninfa.
A las cinco de la tarde, oculto ya el sol tras la montaña, mis lumbares y mi estómago clamaron por salir del río e ir a merendar. No pude negarles esa exigencia, pues estaba más que satisfecho de esta jornada que había empezado tan accidentadamente. Una vez más, he sabido improvisar y aprovechar los recursos que tenía a mi alcance, y eso me satisface enormemente. Ahora, solo queda ir a por el Araldit para pegar de nuevo el portacarretes, y tener paciencia pues ya me ha dicho el proveedor que no tienen en existencia el tramo central de la caña Vision, que habrán de pedirla y que puedo tardar todavía un par de semanas en poder usar mi caña habitual.
(1) Ver el artículo JP - 676, del 26/10/2013 en este blog
JORNADA DE PESCA Nº 677.
Sábado, 2 de noviembre de 2013
Temporada 2013 - 2014 - Nº 5
Temporada de cotos intensivos de salmónidos 2013 - 2014 - Nº 5
Coto Intensivo del Pedret - LL03B
Río Llobregat
Pescador: Ferran RUBINSTEIN
Capturas: 8 truchas arco-iris a ninfa, 5 truchas arco-iris a mosca seca, 2 truchas arco-iris con mosca ahogada y 1 trucha fario a ninfa.
Caudal: bajo
Condiciones de vadeo: vadeo sin dificultad, excepto en las grandes pozas, sin la ayuda de bastón.
Climatología: sol y nubes altas, con temperatura templada.
Hora de inicio de la jornada: 09,15 h.
Horade finalización de la jornada: 17,00 h.
La música de hoy:
Viaje de ida:
Sinfonía nº 3
Leevi Madetoja
Obertura "Dimitri Donskoy"
Anton Rubinstein
Obertura "Los Husitas"
Anton Dvorák
Viaje de vuelta:
Sonata para piano nº 1
Sonata para piano nº 2
Anton Rubinstein
Variaciones Sinfónicas
César Franck
Líneas Tensas!
Ferran RUBINSTEIN.
sábado, 26 de octubre de 2013
JP-676. COTO INTENSIVO DEL PEDRET S. M. LL03B. Sábado, 26/10/2013.
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| Día de verano en pleno otoño, y de explotar a fondo los "rinconcitos fario" de Pedret, alguno de los cuales ha dado excepcionales resultados. |
JORNADA DE PESCA Nº 676.
EL REPUNTE FINAL DE UN VERANO DESUBICADO.
En este fin de semana del cambio el horario de verano al de invierno ha llegado a su cénit, en lo que a altas temperaturas se refiere, el inusual y desubicado estío que ha invadido, con muy pequeños paréntesis de breves bajadas de temperatura, lo que debería haber sido el otoño a lo largo del todavía presente mes de octubre. Quizás por eso, las truchas del Pedret han vuelto a estar muy activas de principio a fin de la jornada de pesca de este último sábado de mes, y una vez más ha valido la pena madrugar para poder empezar a pescar cuando todavía no eran ni las nueve de la mañana.
No obstante, coinciden los modernos augures de la meteorología, con la ayuda de sus increíbles adelantos tecnológicos, que a este verano a destiempo e invasor tiene los días contados. A partir del martes de la próxima semana la llegada de aire frío procedente del noroeste va ha hacer bajar las temperaturas a los niveles habituales para la época del año. Con toda seguridad esta bajada del mercurio se va a notar en la actividad de la truchas y posiblemente las lastre un poco. Sin embargo, soy de los que no va a poner demasiado lejos de mi alcance la caja con las secas, ahogadas y microninfas, pues incluso en los días más gelidos y desapacibles pueden darse las circunstancias, ni que sea por un corto espacio de tiempo, para apelar con éxito al uso del "jogo bonito" en acción de pesca.
También el río ha ayudado lo suyo este sábado, con su caudal bajito, perfectamente vadeable y pescable a "jogo bonito" y dando oportunidad al pescador que así lo haya querido, de pescar en superficie durante casi todo el día.
Todo y pescar el mismo coto de la semana pasada, en el que los pocos que nos acercamos a remojar moscas y señuelos nos encontramos con una auténtica marea de truchas de repoblación, lo más curioso de este día de pesca ha sido el que no os sabría decir si este aluvión de truchas persiste, o bien ha menguado, pues lo dediqué integramente a pescar en tres escenarios muy concretos, tres "rinconcitos fario" en los que focalicé atención y esfuerzos en pos de tocarles las escamas a esas bellísimas truchas marrones que aparecen y desaparecen, según los días y las circunstancias, teóricamente por todas partes del río, todo y que hay lugares del coto por los que parecen sentir especial predilección.
Por una vez, y sin que sirva de precedente, no voy a ser tan explícito dando información acerca de la ubicación de estos tres escenarios en el contexto del coto. Ya sabéis que no existen secretos entre mis lectores y seguidores y yo; sin embargo me consta, y es un hecho fehaciente, de que la inmensa mayoría de los mismos son infinitamente mejores pescadores que el que suscribe, y estoy seguro de que si visitan el coto, utilizando su intuición y su experiencia, sabrán encontrar estos "rinconcitos fario" por si mismos. Convendréis conmigo que una cosa es facilitar la información, y otra alentar la pereza intelectual del pescador, conducta errónea y repobable esta que no es mi deseo alentar, y que pido disculpas si involuntariamente he incurrido en la misma.
Antes de pormenorizar la acción de pesca en los próximos párrafos, tengo que informaros de la anécdota negativa de la jornada: la rotura de mi caña "titular", Vision GT-Four VG3905 (9´- línea 5), por su tramo medio, al pegar un fuerte tirón intentando desenredar las moscas de la rama de un árbol. Un error de auténtico subnormal, este de pegar fuertes tirones a la línea. Hay modos mucho más eficientes de recuperar los señuelos trabados de las ramas de los árboles, pero mi precipitación y obnubilación al estar en plena batalla en una "zona caliente" me llevó a cometer un error de auténtico principante que me va a obligar a rascarme el bosillo para reponer el tramo de caña partido. Afortunadamente, pude continuar pescando gracias a mi caña de repuesto, la Grauvell Titaniun ´de 9´para línea 5, todo y que tuve que salir del río en uno de los mejores momentos de la jornada, darme una buena caminata bajo el sol y volver a rehacer todo el aparejo. Si a esto le unimos la pérdida de las moscas, que se quedaron allí "decorando el árbol", esta claro que es un mal negocio esto de perder la paciencia y dejarse dominar por el ansia de seguir pescando a toda costa, en vez de respirar hondo, apelar a la paciencia y proceder a hacer las cosas de un modo más reflexivo y racional.
ESCENARIO 1: FARIOS MADRUGADORAS A NINFA.
Todo farios, y de muy buen porte, ¡todo un éxito la elección de este primer escenario!, el cual por comenzar a pescarlo muy a primera hora de la mañana tuve que echar mano a una chaqueta de chandal vieja para no tener que soportar los muy frescos 12 º C de temperatura en mangas de camisa.
Este escenario, una pequeña y rectilinea poza surcada por una veta de corriente permanente pero de escasa velocidad me reportó nada más ni nada menos que diez peces, la mayoría de ellos (seis en concreto) de algo más de 30 cms. También capturé tres farios rondando los 25 cms, y una "sardinilla" anecdótica de un poco más de un palmo.
Para pescarlo, recurrí a un tandem de ninfa pequeña, tipo perdigón, y una ahogada de fabricación propia, una de esas hechas con bolita de collarín de plastico, en un patrón que hace años popularizó mi amigo, gran pescador y montador Francesc Xavier Mauri, pero sustituyendo el hackle de colgadera comprimido contra la bolita por un mazo de pluma de gallo de léon con el habitual "tejadillo".
El escenario fué batido en tres mangas, dejándolo descansar entre las mismas y ocupando esos menesteres en tareas tan mundanas como orinar o fumarse un cigarrillo. Lo más sorprendente fueron las dos capturas a mosca ahogada, la primera cuando recogía el aparejo y tenía la mosca a escasa distancia de mi, en mi propia orilla, y la segunda provocando la picada al pescar sobre una de las escasas cebas que se produjeron durante la mañana en ese sitio.
ESCENARIO 2: INVASIÓN DE TRUCHAS ARCO-IRIS Y ROTURA DE CAÑA.
Mediodía y mucho calor. Tras parar un rato para comerme el bocadillo, beber uno de mis habituales tes con limón y charlar un rato con el guardia, en esta ocasión Josep que no Eudald, tuve que quitarme la chaqueta del chandal para no sudar la gota gorda. En ese momento del día alcanzamos los 25 º C, un registro escandalósamente alto, tratándose de un último fin de semana de octubre y en una comarca como El Berguedà.
El segundo escenario bullía de actividad, pero en esta ocasión la invasión de truchas irisadas de repoblación fue evidente desde el primer lance, en el que una de estas truchas tomó la mosca ahogada nada más tocar el agua, aunque por desgracia se desclavó.
Seguí pescando con el combo de perdigón y ahogada, y la cosa pintó muy bien en cuanto a capturas, pues pese a la ausencia evidente de farios, pude echar al salbre varias arco-iris muy poderosas, con muestras de llevar ya tiempo en el río.
Poco antes de colgar el tándem en una rama de un árbol (esta postura era de corriente lenta, pero con la orilla más qurenciosa un tanto emboscada) y de partir la caña intentanto descolgarlas de un modo chapucero, había capturado siete truchas a ninfa y dos mas con la mosca ahogada. Lamentablemente, este incidente me obligó a volver al coche a por mi caña de repuesto. Fue en ese momento cuando me crucé con los dos únicos pescadores que vi en esta jornada; dos jóvenes que me tomaron el relevo pescando ambos con cucharilla de un solo anzuelo sin muerte, y con los cuales, apresurado como iba para volver al coche, solo tuve tiempo de saludarles con un buenos días de rigor.
ESCENARIO 3: PESCANDO LARGO A SECA CON LA CAÑA DE REPUESTO.
Inasequible al desaliento, y sabedor de que aun quedaba "mucho partido", aproveché el forzado retorno al coche para volver a hidratarme antes de armar la Grauvell Titanium y preparar un nuevo bajo de línea, que dejé ya listo para pescar a mosca seca, dado que el tercer escenario en el que iba a probar de encontrar farios es bastante propicio para la seca ortodoxa, y más en un día con unas condiciones tan favorables en climatología, caudal y eclosiones.
Todo y pescar durante muchos años con la Titanium, se me hizo un poco raro volver a empuñarla, y mas aun con lo bien acostumbrado que estoy a la ligereza y facilidad de proyección de la Vision. Pese a ser recomendada para línea 5, esta Titanium en concreto trabaja mucho mejor con una linea 6, incluso pescando a mosca seca, pero como ya tenía la línea 5 montada en el carrete Sage, con su excelente freno regulable, decidí no complicar más las cosas. Como mucho, y antes de comenzar a pescar en el tercer escenario, estuve vareando a modo "de calentamiento" con el fin de volverme a acostumbrar un tanto al tacto y a las reacciones de la caña suplente.
Aquí, en una tabla larga pero de muy poco calado, en el que las truchas te ven de lejos y con una corriente casi imperceptible, el ritmo de las capturas bajó en intensidad pero ganó en diversión.
Tras probar de modo infructuoso la pesca "al agua" con una ahogada, me sorprendieron dos picadas consecutivas de truchas arco-iris a la efémera de hackle que tenía montada en ese momento, sobre todo la primera que fue tomada aguas abajo de mi posición, a un pelo de los finos de comenzar a dragar.
A media tabla, pescando muy despacio y avanzando más despacio aun, comenzaron a verse cebas esporádicas, y esta vez si que eran farios. Seguí fiel a la olivita de hackle en anzuelo pequeño (un 18), y pescando sobre ceba vista terminé capturando tres de esas preciosidades, una de ellas de más de 30 cms.
ÚLTIMA CAPTURA, MERIENDA Y PARTIDO DE FÚTBOL.
De vuelta al coche, en una tarde muy extraña de intenso calor pero con un sol colgado muy bajo en el horizonte, todavía dediqué un rato a pescar con una sola ninfa el que había sido segundo escenario de la jornada. La actividad había decaído de un modo sustancial, y pese a escudriñar palmo a palmo de la corriente sólo sonseguí capturar una fario pequeña, de poco más de 20 cms.
La tarde invitaba a quedarse más rato en el río, pero el hambre, el dolor de lumbares y sobre todo las ganas de poder ver un rato del "Clásico" Barça-Real Madrid pudieron más esta vez que mis sempiternas ganas de pescar.
Tuve mucha suerte de encontrar sitio y encima asiento en mi bar habitual de Gironella, que estaba abarrotado de gente, para ver la segunda parte del partido Aparte de la victoria de mis colores azulgranas valió la pena merendar (pastel de mi amiga Ramona, de la pastelería "El Globus" incluído) tan apretujado tan solo por ver el increíble y sorprendente gol de Alexis Sánchez, a veces "jugadorazo" y a veces "jugadorcito", un futbolista que me recuerda a cierto pescador, que seguramente vosotros conoceis también, que alterna momentos de gloria con auténticos errores de principiante que no logra corregir ni con el inexorable paso de los años.
JORNADA DE PESCA Nº 676.
Sábado, 26 de octubre de 2013
Temporada 2013 - 2014 - Nº 4
Temporada de cotos intensivos de salmónidos 2013 - 2014 - Nº 4
Coto Intensivo del Pedret S. M. - LL03B
Río Llobregat.
Pescador:
Ferran RUBINSTEIN
Capturas: 9 truchas fario a ninfa, 3 truchas fario a mosca seca, 2 truchas fario con mosca ahogada, 7 truchas arco-iris a ninfa, 2 truchas arco-iris con mosca ahogada y 2 truchas arco-iris con mosca seca.
Caudal: bajo.
Condiciones de vadeo: vadeo sin dificultad, excepto en las grandes pozas, sin ayuda de bastón.
Climatología: mañana soleada y fresca; mediodía y tarde soleados y calurosos.
Hora de inicio de la jornada: 08,45 h.
Hora de finalización de la jornada: 17,45 h.
La música de hoy:
Viaje de ida:
Sinfonía nº 3
Leevi Madetoja
Obertura "Dimitri Donskoy"
"Don Quijote" (poéma sinfónico)
Anton Rubinstein
Viaje de vuelta:
Sinfonía nº 1
Max Bruch
Obertura "Los Husitas"
Anton Dvorák
"Los Djinns" (poéma sinfónico para piano y orquesta)
César Franck
Líneas Tensas!
Ferran RUBINSTEIN.
sábado, 19 de octubre de 2013
JP-675. COTO INTENSIVO DEL PEDRET S. M. LL03B. Sábado, 19/10/2013.
JORNADA DE PESCA Nº 675
Última de las repoblaciones programadas para el año en curso en un Pedret que es ya completamente sin muerte desde hace tres semanas, y así seguirá hasta marzo del año que viene. Repoblación sobre repoblación, y ya van tres. Para bien o para mal, esta ha sido la última y ahora tocará cruzar los dedos para, encomendándonos a todos los santos y a una buena vigilancia, las truchas nos duren hasta marzo.
Pero no adelantemos acontecimientos. Este tercer sábado de octubre un tiempo la mar de bonancible, un río perfecto para pescar, la presencia de pocos pescadores en el mismo, y una superabundacia de truchas, ha conllevado una pescata brutal de cincuenta y un peces, y eso pescando "a medio gas". Seguramente, los que han pescado de modo más especulativo o se hayan dejado de hacer experimentos como yo, hayan rozado el centenar de capturas. Nada divertido ni estimulante, bajo mi humilde punto de vista, pues tanta facilidad desvirtúa un tanto la pesca y, sobre todo para los neófitos, puede dar una sensación bastante falsa de lo que es en realidad la pesca de la trucha, pero que, sin embago, no está mal si se toma como un día de entreno, o se aprovecha para probar cosas nuevas: es en estos días en los que, sin la presión por por el bolo o por dar con la clave para hacer picar unos peces tremendamente selectivos en todas las capas de agua, podemos centrarnos en mejorar muchas de las carencias que como pescadores a mosca podamos tener, y así practicar en acción de pesca real, y encima con recompensa permanente, aspectos como el lance, la estretegia, la detección de picadas y subsiguiente clavado en larga distancia, el combate con el pez, y un largo etcétera de asignaturas que son de formación y repaso permanente para el pescador de sedal pesado; sin embargo, flaco favor nos hacemos si en un día así nos dedicamos a pescar a golpe de muñeca con la primera ninfa de fantasía que tengamos a mano, y vamos dejando pasar las horas ensalabrando un pez tras otro con la mente sólo ocupada en contarlos: entonces habremos desperdiciado el día, y esa pescata escandalosa no será, a la larga, más que una anécdota que poco aportará a nuestro bagaje como pescadores a mosca en un futuro.
La meteorología también ha ayudado lo suyo. Ha sido este sábado un día de otoño de esos que tanto les gustan a las truchas: nubes y claros pero con predominio del cielo gris, calorcito sin llegar al sofocón de los meses de estío, y sobre todo una acusada sensación de bochorno por el elevado grado de humedad ambiental. No sé si este veranillo ha activado también a los insectos del medio acuático, pero río abajo ha desfilado un auténtico banquete en forma de efémeras (mayormente bétidos), tricópteros (uno de pequeño y marrón claro ha volado a todas horas) e incluso algún plecóptero que otro. En definitiva, que las truchas, desde las más viejas hasta las recién llegadas se han puesto hoy las botas... y todo esto en un día en que, curiosamente he hecho volar mucha linea en el aire para terminar no pescando a mosca seca, como podréis leer más adelante.
Con un tiempo ideal, y con pocas limitaciones en el vadeo, pues hoy el río bajaba con un caudal medio-bajo perfecto para la pesca, la preencia de pescadores tampoco ha sido ningún problema. Es más, hemos sido demasiado pocos para mi gusto, pues aparte de la vigilancia fluvial, lo que más disuade al furtivo es la presencia de pescadores legales en el río. De hecho, sólo me he cruzado con cuatro personas que pescasen en todo el día, todo y que supongo que en otros sectores del coto posiblemente haya pescado alguien más. No ha faltado a la cita con el Pedret, mi amigo y gran forofo de este blog Jordi Graells, padre, que este sábado ha venido con Jordi hijo, que es un auténtico crack de la competición. Ambos se han ido a hora realtivamente temprana (a eso de las cuatrode la tarde), pero con el brazo realmete dolorido de pescar, je, je, je. Espero que para Jordi hijo haya sido un provechoso día de entreno, de cara a futuros compromisos deportivos. A eso del mediodía, ha venido un chavalín a pescar con cucharilla de un solo anzuelo en compañía de sus padres que no pescaban. Supongo que debe de pescar desde hace bien poco porque a la primera trucha que ha conseguido echar mano sus padres han tenido que ir corriendo al coche a buscar la cámara de fotos para inmortalizar el momento de la suelta del pez, ¡cuanta ilusión!, me encanta ver a los niños pescando y la cara que ponen ante el gran misterio de la aguas: tanto de bueno esa bendita inocencia y esa fascinación por los habitantes del río le dure hasta los cincuenta años, como a mi. Finalmente, y más tarde, me he encontrado con un señor de Vic que pescaba solo a seca se lo estaba pasando de vicio en su primera visita a Pedret. He aprovechado para hacer un buen monólogo más que tertulia con el (espero que mi encendida y entusiasta defensa de Pedret como destino de pesca no le haya provocado demasiado dolor de cabeza), y de paso le he pedido me saque una foto testimonial de este día para ilustrar este artículo y que seguramente ya os habrá horrorizado bastante al mirar la cabecera del mismo (un pequeño adelanto de Halloween)..
En fin, vamos ya con la acción de pesca, aunque en esta ocasión y dadas las circunstancias deberíamos llamarla más sesión de entrenamiento o de prácticas. Una vez hecho un poco de "calentamiento" pescando a ninfa en una poza a costa de las primeras dieciseis truchas, practicando detencción de picadas al tacto, en profundidad y sin señalizador de picada, he pasado al ejercicio que ha centrado buena parte del día (de las diez de la mañana hasta la una y media de la tarde, y de la truchas diecisiete a la cuarenta y dos): pescar largo y siempre de cara con una sola mosca ahogada. Si, si, ya sé que esto de pescar con ahogada de cara causa mucho repelús a las, generalmente autoproclamadas, élites de la parroquia mosquera, y que como mucho algunos que no lo confiesan, recurren a las siempre denostadas ahogadas para evitar algun bolo que otro pescando con las mismas al más puro estilo buldó, o sea preferentemente aguas abajo, pero ese es el ejercicio que me autoimpuse visto lo muy bien que picaban de este modo la semana pasada, y las muchas picadas que desperdicié no pudiendo materializarlas en capturas.
Ahora, dejo a la inmensa cantidad de pescadores que saben infinitamente más que yo que puedan enmendarme la plana a travésde los comentarios de este artículo. Pescando largo y de cara con una sola mosca ahogada (en el caso de ayer una de color gris con la brinca negra y la pluma pardo sarnoso) se pueden tentar a las truchas tanto sobre ceba vista, como al agua, como si pescásemos a mosca seca. Más o menos, existen tres tipos de picada, según la imitación vaya profundizado. La primera, es la típica tomada nada más caer al agua, o justo después de iniciar la deriva, que poco difiere de la franca picada en superficie de la mosca seca. La segunda, ya más puñetera a la hora de detectarla, es la típica burbuja que se produce cuando la trucha la toma justo unos centímetros por debajo de la película superficial del agua, y tampoco es nada que sea muy distinto a la típica picada a una mosca emergente. Pero...¿que sucede cuando esa mosca ahogada va bajando rio abajo, en nuestra dirección, y ganando paulatinamente profundidad? Pues que si en ese momento la toma una trucha y no hemos ido recogiendo linea de un modo acompasado con la corriente, igual que con la mosca seca, puede que no nos demos cuenta de la picada y aunque la intuyéramos con tanta línea y bajo de línea campando a sus anchas no tendríamos tiempo de clavar salvo en el caso de que el pez se hubiera embocado la mosca a fondo. Es en esta "tercera fase" de profundidad de la mosca en donde, si hemos ido recogiendo linea, cualquier pequeño movimiento en contra corriente de la punta de la cola de rata nos puede estar indicando una picada y deberemos clavar enseguida.
Sigo abierto, como siempre, a que me enmienden y por supuesto a que me corrijan si me equivoco. ¿Traccionar o no traccionar?. Bien, la tracción inadecuada en la linea es anatema pescando a mosca seca pero...¿por debajo del agua, tambiern? Buena discusión. Seguramente a alguno le habrá pasado que intentanto pescar esa trucha que tantos quebraderos de cabeza nos está dando y después de haber hecho desfilar más de la mitad de las moscas de nuestra caja, va la mosca, se ahoga y al recoger para secarla ¡zas! va la muy "tiquis-miquis" y le pega un bocado. Bien, pues creo que pescando con mosca ahogada de cara se debe recoger lo más acompasadamente posible, para llegado el momento facilitar la clavada, pero no debemos obsesionarnos en la deriva perfecta de la mosca ahogada bajo el agua, como hacemos con toda razón con la mosca seca y más tratándose de imitaciones de efémeras, pues bajo el agua también hay muchos insectos en fase larvaria que emergen. Así pues, soy de la opinión de que pescando con ahogadas de cara debemos alternar tanto recogidas con la mínima tracción del bajo de línea sobre el artificial, como recogidas con alguna tracción que otra, para imitar tanto insectos subacuáticos estáticos como otros que se impulsan hacia la superficie para continuar con su metamorfosis e iniciar una nueva vida como adultos.
Y para pescar de esta guisa...¿bajo corto o bajo largo? Bien, pues dado que no es una pesca tan de "precisión" como la mosca seca, que no somos tan rehenes de los dragados y que al estar por debajo del agua nos ahorramos todo el tema de mendings y correcciones de linea e hilo flotando, yo soy de la opinión de bajo corto, que además facilita un montón el lance a aquellos que, como yo, tenemos tanto de Mel Krieger como de físico cuántico. Para la ocasión, monté un bajo de línea de un metro de Máxima del 0,22, medio metro, también de Máxima, de 0,18 y un metro y medio de Rio Power Flex del 0,15... todo ello a partir de mi bajo trenzado cónico y flotante Castor de un metro y ochenta centímetros. ¿Demasiado corto?¿Demasiado largo? La verdad es que a la hora de lanzarlo, tanto en overhead, como en roll cast no me ocasionó ningún problema, y más considerando que estaba utilizando una mosca ahogada hecha ex-profeso para su uso en buldó, o sea que no deja de ser una mosca relativamente grande (anzuelo del 12). Si, si, ya sé que existen modelos de ahogada hechos para la pesca con cola de rata, pero dejando aparte gustos por diseños distintos y ganas de montar, eso de que están hechos "ex-profeso" para la cola de rata me parece, sinceramente, una falacia, pues pescando con sedal pesado, y con las limitaciones que puedan imponer el calilbre de la linea y el diseño del bajo, deberíamos poder lanzar sin grandes problemas una de estas moscas al menos con una linea 5 y un bajo de linea de menos de dos metros y medio. Después de todo lo dicho acerca de la pesca con moscas ahogadas, agradecería a los seguidores dejasen en los comentarios a este artículo su opinión y si ellos creen que se pescaría mejor con una sola mosca ahogada de cara con otro tipo de bajo de línea.
Terminado el ejercicio de pesca, y muy satisfecho por las prácticas, entré en una fase de la jornada de casi dos horas ¡sin pescar una trucha!, cosa que en un día así a algunos les parecerá una rareza. Primero fuí al coche a beber uno de mis habituales tes con limón sin azucar y de paso observar al chaval de la cucharilla, cuya cara de alegría se había contagiado a sus padres. Más tarde fuí a dar un paseo por el río pues incluso en los días de superabundancia de truchas y de continua acción de pesca productiva debemos levantar un rato la vista del agua para fijarnos en la belleza que nos rodea. Durante este paseo tuve la ocasión de conocer a un simpático mosquero de Vic, forofo de la mosca seca, con el que estuve de tertulia un buen rato. Todavía no es seguidor de este, nuestro blog, pero no creo que tarde en apuntarse a la lista de acólitos. Coincidimos en muchas opiniones, sobre todo en la defensa de la caña corta y la linea en el aire por encima de la caña larga y la cola de rata durmiendo la siesta detras de bajos de linea de hilo kilométricos. De paso, me hizo una foto para demostrar que Ferran Rubinstein sigue siendo la antítesis del mosquero poco glamuroso y nada mediático: vamos, una foto de las que no aparecen en las revistas de pesca.
Tras la tertulia, fuí a visitar el "rinconcito de farios" de la semana pasada, pero esta vez estaban muy duras, y solo obtuve una picada a la mosca ahogada que termino en desclavamiento. De hecho todavía no se si era una de las farios, o bien podría ser una de las nuevas inquilinas irisadas. También lo probé un rato con seca, pero me dijeron que me la comiese con patatas... seguramente el amigo mosquero de Vic me las dejó bien pinchadas.
Tras varias visitas a "rinconcitos fario" bastante infructuosas, volví al coche a tomar otro te con limón y a rehacer el bajo de línea para dedicar la recta final de la jornada a pescar a ninfa en corrientes. Fue entonces cuando me encontré con los Graells de nuevo, y me comentaron que un señor de Gironella, conocido suyo, había llegado a las cien truchas en mano en la parte alta del coto en donde ellos habían estado pescado, también con un resultado de escándalo. Marchaban pronto para poder ver el partido del Barça por la tele. A mi me encanta el futbol, pero soy bastante de buen conformar, y preferí quedarme un poco más disfrutando del río, que ya tendría ocasión de ver un rato de la segunda parte en algún bar durante el viaje de vuelta.
El día terminó en una de esas apacibles tardes de otoño, pescando solo en el río, picando de aquí y de allí, ensalabrando unas cuantas truchas más, incluída la única fario de la jornada y perdiendo unas cuantas, como es habitual, pues uno cuando es torpe no lo es a una hora determinada, lo es de buena mañana hast el ocaso. A las seis de la tarde, cuando llevaba cincuenta y un truchas, y acababa de perder dos seguidas por falta de concentración, decidí dar por terminado el día, y eso si, ir a merendar y a ver la segunda parte del partido de fútbol Osasuna - Barça, no sin antes cambiarme con toda calma y parsimonia del mundo, disfrutando de la maravillosa sensación de libertad que uno siente en un entorno tan estimulante como es el Pedret, lugar en que el río parece tener varias dimensiones superpuestas. Bastará con esperar a que las truchas arco-iris recién llegadas vayas aclimatandose al río y resabiandose para entrar en una de nueva, y si no... venid a pescar a Pedret dentro de unas semanas y ya me contaréis que tal.
JORNADA DE PESCA Nº 675
Sábado, 19 de octubre de 2013
Temporada 2013 - 2014 - Nº 3
Temporada de cotos intensvos de salmónidos 2013 - 2014 - nº 3
Coto Intensivo del Pedret S. M. - LL03B
Río Llobregat
Pescador:
Ferran RUBINSTEIN
Capturas:
26 truchas arco-iris con mosca ahogada, 24 truchas arco-iris con ninfa y 1 trucha fario con ninfa.
Caudal: medio-bajo.
Condiciones de vadeo: vadeo sin dificultad, excepto en las grandes pozas, todo y que el bastón de vadeo pudo ser útil para cruzar algunas corrientes.
Climatología: nubes y claros con temperatura templada y sensación de bochorno.
Hora de inicio de la jornada: 09,15 h.
Hora de finalización de la jornada: 18,00 h.
La música de hoy:
Viaje de ida:
Sinfonía nº 5
Obertura "Dmitri Donskoy"
Anton Rubinstein
Viaje de vuelta:
Quinteto con piano en "RE" mayor
Carl Reinecke
"Fausto" (poéma sinfónico)
"Don Quijote" (poéma sinfónico)
Anton Rubinstein
Líneas Tensas!
Ferran RUBINSTEIN.
sábado, 12 de octubre de 2013
JP-674. COTO INTENSIVO DEL PEDRET S. M. LL03B. Sábado, 12/10/2013.
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| Pasado el ecuador de la tarde, y con el sol ya bajo en el horizonte, por fin ha amainado el viento y se ha podido gozar de la placidez de una tarde de otoño en Pedret. |
JORNADA DE PESCA Nº 674
Antes de proceder a la perorata habitual, quisiera utilizar las primeras líneas de este parte de pesca para manifestar toda mi conformidad, y de paso mi agradecimiento, a los comentarios de mi amigo y asesor de este blog Carles Vivé anexos al artículo de la semana pasada, según los cuales recomendaba invertir algo de dinero en comprar el incombustible clásico de la literatura científica sobre pesca a mosca "Moscas para la pesca" de Rafael del Pozo, y los videos de lanzado del inefable gran maestro del fly-casting Mel Krieger. Viendo lo muy cortos que se quedan mis escasos conocimientos de entomología, y lo útil que estos son para identificar insectos que son la base de la dieta de las truchas, creo que voy a comenzar a ahorrar un dinerillo para poder empaparme de toda la sabiduría que hay en ese libro. Respecto a los videos del gran maestro norteamericano, tengo la suerte de disponer de ellos en DVD, y la verdad es que gracias a los mismos he tomado conciencia de muchos defectos instintivos que he ido acumulando a base de años de docencias mal asimiladas y praxis muy pobre en esto que nuestros amigos del otro lado del océano llaman casteo, y que gracias a los mismos estoy en vías de corregir.
La primera visita a Pedret, tras terminar la temporada oficial de salmónidos, se ha saldado con una pescata la mar de aceptable, todo y que nada es lo que parece en esta jornada, pues las veintitres truchas capturadas y soltadas pueden parecer mucho o poco según se mire, y más si se mira con detenimiento.
A diferencia de las últimas semanas del pasado mes, a nuestro querido Llobregat le han hecho aumentar un tanto el caudal desde la presa de La Baells. Nada que pueda considerarse un aluvión de agua, pero si unos metros cúbicos adicionales que han ido la mar de bien para mantener el río perfectamente limpio y pescable, pero que evidentemente hacen tomar algunas precauciones al vadearlo y además ha lastrado un tanto a las truchas, todo y que estas han dado la cara por arriba mucho más que en otras ocasiones similares de aumento de caudal. Supongo que este factor, unido al molesto viento que sopló desde mediodía hasta bien entrada la tarde sirvió de contrapeso de la balanza al hecho de la abundancia de truchas, sobre todo irisadas de repoblación, que quedan en el río, y que por otra parte, supongo, ha sido el motivo de que las farios no hayan dado la cara como en las últimas visitas a este coto, todo y que con perseverancia y a base de visitar "rinconcitos de las pintonas" conseguí meter en el salabre a un par de ellas.
Competencia, lo que se dice competencia, bien poca tuve. Ya me comentó el guardia fluvial (en este caso Josep, en ausencia del habitual Eudald) que desde que ya no se podía pescar con muerte no ha visto a nadie pescando entre semana, y que yo era la primera persona que veía enfundarse el vadeador desde el fin de semana pasado. En esta ocasión, tan solo me crucé con otros tres pescadores a lo largo del día, y mirad por donde, los tres son seguidores de este nuestro blog. Cuando estaba montando aparejos y, de paso, de tertulia con el guarda, apareció el fiel, veterano y entusiasta seguidor Jordi Graells, padre, bastante enfadado porque no podía sacarse el ticket por intenet y había madrugado para encontrar algún sitio en donde gestionar un pase presencial. Por suerte, pudimos remitirle a un bar de Berga en donde por fin obtuvo el deseado permiso. A lo largo del día, tuve el privilegio de conocer a Albert y a Ramón, dos seguidores a quienes no conocía personalmente, y tuve el placer de saludar y agradecer su inversión de tiempo en leer mis artículos.
El episodio de lluvia del viernes afectó mayormente a la costa y al prelitoral, y casi no se notó en El Berguedà. Todo y así, la caída de la temperatura ha sido generalizada, y pese a lo soleado y radiante del día, el mercurio se mantuvo en unos valores muy propios de la estación otoñal, con la sensación de frío incrementada a partir del mediodía debido al viento. De este modo, la temperatura a la hora de llegar al río, sobre las ocho y cuarto de la mañana, era de unos 6 º C, y el pico de máxima que se llegó fue a 14 º C a primera hora de la tarde.
En acción de pesca, tuve al menos la satisfacción de no recurrir a la "tungstenización" para poder afrontar la jornada con éxito. Hubo "jogo bonito" y como siempre que lo hay, hubo también linea volando fuera de la caña, incluso pescando con ninfas, todo y que tuve que pagar el peaje de acortar un mucho los bajos, más que nada por el aire, y eché un tanto de menos el no haber traído mi Scott A4 para líneas 6/7, pues con una de estas colas de rata de mayor calibre hubiera podido manejarme bastante mejor pescando largo con ninfas.
Si hubo una mosca que se convirtió en la estrella de la jornada, esa no fue otra que la incombustible, e injustificablemente denostada, mosca ahogada española, en su modelo para uso con boya, y a la que recurrí con éxito después del primero de dos episodios de pesca a seca sobre ceba vista, y en el que con una emergente de bétido coseché siete picadas de las cuales cinco fueron desclavamientos inmediatos y solo dos se materializaron en capturas efectivas. Todo fue recurrir a pescar con una sola ahogada aguas arriba, en el caso que nos ocupa una de color gris con la brinca negra, y comenzar un festival de ocho truchas seguidas en el salabre, tras haber engullido la artificial con tal saña que tuve que echar mano, en varios casos, del forceps para desembucharla y agradecer el hábito de capar los anzuelos de las moscas que compro en vez de montar. No son muchos los modelos, pero las ahogadas españolas están entre las que prefiero rascarme el bolsillo para tenerlas siempre en mi caja de moscas. Por si esto fuera poco, el segundo de los episodios del día pescando sobre cebas vistas sólo se resolvió, eso si con la captura de dos excelentes truchas fario, utilizando una mosca ahogada (en este caso, una "colibrí) para pescar aguas arriba, tras haber rechazado "Sus Majestades", como dice siempre mi amigo Joan Serra, varios modelos de secas y emergentes e incluso una microninfa casi sin peso lanzada con la mínima deriva posible enmedio de la "zona cero".
Todo y el éxito de las moscas ahogadas, las ninfas fueron las que más truchas terminaron capturando (trece de veintitres), mas que nada porque hubo una recta final de la jornada muy bien aprovechada pescando bajo el agua. Como siempre que las truchas de repoblación se han hecho dueñas y señoras del río, con su nervioso ir y venir estrsante y alocado, no hay que roperse mucho la cabeza para pescar a ninfa; baste con decir que la triunfadora de la jornada fue una de mis sempiternas pheasant tail, hecha con dubbing verde en anzuelo del 15, y en este caso con la bola de tungsteno de un rabioso naranja fluorescente. Como ya ha pasado en otras muchas ocasiones similares, ni os cuento la cantidad de picadas que recibió el señalizador en forma de bolita de un color vagamente parecido al de la bola de la ninfa.
A pesar del relativo exito de la jornada, el "fin de fiesta" no tuvo la sensación de euforia del último día de la temporada de salmónidos en Pedret. Será porque las farios no dieron tanto la cara. O será porque no había futbol que ver mientras merendaba. Y es que un fin de semana sin futbol de liga es un poco más pobre, todo y que sin pesca aún seria mucho peor.
JORNADA DE PESCA Nº 674
Sábado, 12 de octubre de 2013
Temporada 2012 - 2013 - Nº 2
Temporada de cotos intensivos de salmónidos 2013 - 2014 - Nº 2
Coto Intensivo del Pedret S. M. - LL03B
Río Llobregat
Pescador:
Ferran RUBINSTEIN
Capturas:
13 truchas arco-iris a ninfa, 6 truchas arco-iris con mosca ahogada, 2 truchas arco-iris a mosca seca y 2 truchas fario con mosca ahogada.
Caudal: medio.
Condiciones de vadeo: vadeable con precaución, excepto en las grandes pozas, siendo recomendable el uso de bastón de vadeo.
Climatología: mañana soleada y fría; mediodía y tarde soleado y fresco con ráfagas de viento de fuerza moderada.
Hora de inicio de la jornada: 09,15 h.
Hora de finalización de la jornada: 18,00 h.
La música de hoy:
Viaje de ida:
Concierto para piano y orquesta nº 2
César Franck
Fantasía sobre temas polacos paa piano y orquesta
Ignacy Paderewski
Viaje de vuelta:
Sinfonía nº 8
Franz Lachner
"Don Quijote" (poéma sinfónico)
Anton Rubinstein
Líneas Tensas!
Ferran RUBINSTEIN.
sábado, 5 de octubre de 2013
JP-673. COTO INTENSIVO DE PONTS S. M. SE012B. Sábado, 05/10/2013
JORNADA DE PESCA Nº 673.
Un año más, tras el cierre de la temporada de salmónidos, el mes de octubre trae consigo, y para aquellos que quieran seguir pescando, la posibilidad de seguir haciéndolo en los cotos intensivos, con la novedad este año de que todos ellos son ya estrictamente sin muerte, pues incluso en aquellos en que se admitía un cupo de capturas NO SE REPOBLARÁ, ni se permitirá la pesca con muerte hasta el proximo mes de marzo.
Para mi, y a nivel particular, el primer día de pesca de octubre conlleva cada año un cambio en el calendario, pues yo los ejercicios de pesca los inicio siempre este mes, comenzando en este caso y para mis registros y contabilidades a todos los efectos la temporada de pesca 2013 - 2014, en la cual se englobará, de marzo a septiembre del año que viene, la temporada de salmónidos 2014.
En este flamante "day one" de la recién estrenada temporada, he vuelto al coto de Ponts, en el río Segre, lugar del cual hace un año salí con un tremendo disgusto y con la convicción de que tardaría mucho tiempo en volver por allí. (ver artículo JP-629, del 13/10/2012, en este blog). Afortunadamente, y apenas un año después de aquel día, he vuelto a Ponts y he podido comprobar in situ que, gracias a los meses de fuertes avenidas del río, dada la gran pluviosidad de esta útima primavera, el cauce se ha limpiado y ¡por fin! se ha recuperado para la pesca una gran extensión del coto que, debido a la eutrofización de las aguas ocasionadas por unas obras en el mismo, se había convertido en algo así como una pradera inundada por la invasión de las algas. Al igual que en Pedret, pero en este otro caso limpiando el lodo acumulado de años, el "golpe de río" se ha mostrado como el efecto corrector más eficaz que la naturaleza tiene ante los desmanes del hombre contra las aguas continentales.
Esta jornada de retorno a Ponts, con el plus añadido de poder pescar en uno de mis tramos favoritos del coto (que creía perdido para mucho tiempo, y que no es otro que el inmediato superior a la desembocadura del Llogregós en el Segre, ha transcurrido en un ambiente ya casi otoñal, en un río en muy buenas condiciones de limpieza y de caudal y con la truchas muy activas de principio a fin. Al final el resultado en capturas ha ido a la par que el nivel de satisfacción de poder volver al Ponts de mis mejores recuerdos: veintidos truchas, todas ellas arco-iris, pescadas del modo más vistoso posible, o sea o bien a seca sobre trucha vista, o al agua con el uso de tándems muy ligeros y siempre dándose uno el placer de sacar cola de rata del carrete, pues nos es otra la esencia del fly-fishing que precisamente eso, hacer volar la línea, y con ella la mosca.
Como decía antes, el ambiente de este jornada ha sido ya plenamente otoñal. El paso de un frente frío la tarde-noche del viernes barrió el Principado con fuertes aguaceros, e hizo bajar un tanto la temperatura. La mañana fué gris y nublada, pero sin riesgo de precipiración, y con una temperatura no fría, pero si decididamente fresca. Tras un mediodía de nubes y claros, el sol se impuso finalmente a primera hora de la tarde, y esta transcurrió bajo un agradable sol, pero sin casi oscilación en el termómetro.
Por lo que hace al río, en esta ocasión, y a diferencia de otros meses de octubre, me encontré al Segre a su paso por Ponts con bastante más agua de lo que era habitual cuando se acababa la temporada de regadíos. Sin embargo, ni estos bastantes metros cúbicos por segundo de más, ni la tonalidad un tanto turbia del agua, que se fué aclarando con las horas, fueron impedimento para que las truchas estuvieran activas, todo y que el caudal de más hizo el vadeo un tanto más incómodo.
Fiel a mi pasión por plantarme en el río a primera hora, hábito que solo interrumpiré cuando el frío apriete, en esta jornada vi hacerse de día mientras me enfundaba el váder y me calzaba las botas. No eran ni las siete y cuarto de la mañana que las truchas ¡ya estaban moscardeando!. Esto auguraba una muy buen día de pesca, como así fué, pero tuve que calmar mis ansias, y esperar a que hubiera luz suficiente para entrar en el río con plena seguridad, y más dado que el caudal del río no garantizaba un vadeo de esos de andar por el pasillo de casa.
En acción de pesca, esta jornada empezó por donde muchas otras han acabado, o sea pescando a mosca seca sobre trucha vista. Uno siempre se pone a hacer volar la mosca a partir del mediodía, o bien entrada la tarde, pero ayer la actividad de las truchas era tal que me permití comenzar el día pescando a seca, sobre ceba vista, y encima sin partirme mucho la cabeza con la elección de la mosca: para capturar y soltar nueve truchas en la primera hora y media me bastó con pillar de mi caja una imitación de bétido, que era lo que más comían, todo y que pululaban por el río tanto dipterines muy pequeñitos, hasta unas moscas muy grandes de tono parduzco que me dieron la impresión de ser moscas de la pieda, o sea pérlidos . Más tarde, pescaría con tándems muy ligeros, siendo el más utilizado esta jornada el compuesto por una ahogada de las tradicionales del buldó (usé tanto una butano, como una colibrí, ambas en anzuelo del 12, debidamente capado, y una mini pheasant-tail, con bola de color azul, en anzuelo del 17 sin muerte). He de decir que a lo largo del día, y aunque cambié de escenario más de una vez, más debido a la concurrencia de gente que a que hubieran dejado las truchas de dar señales de vida, fuera donde fuere encontraba peces activos comiendo por arriba; o sea un dia de pesca de lo más divertido. Si hubiera tenido "pasión por tensar líneas continuamente", y me hubiera colocado de buena mañana en las corrientes a pescar "a la polaca", hubiera obtenido un resultado escandaloso en capturas, como fué el caso de la gente que vi, casi a tocar unos de otros, en las corrientes más querenciosas del coto (inmediatamente por encima de la piscifactoría), pero desde luego, para mi gusto, no me hubiera divertido tanto como ayer, practicando mi siempre deseado "jogo bonito" y viendo picadas en superficie o a ras de la misma.
Una vez más, y no me canso de hacerlo, hago apología de la tremenda eficacia de las moscas ahogadas, en este caso en su patrón "leonés", comodín donde los haya, eficaces incluso pescando de cara y sobre todo resolutivas en donde, por efectos bien de la corriente o de la posición en que tiene que abordar la misma el pescador, no hay manera de presentar una seca sin que drague a las primeras de cambio; siempre es un factor a tener en cuenta el uso de ahogadas tanto para evitar calenarse la cabeza haciendo ecuaciones para elaborar un nuevo bajo de líneas, como para pescar en el estadio de mosca emergente cuando no se dispone de este tipo de imitaciones en la caja de moscas. Todo y así, sigo sin comprender tanto el poco uso, como la poca o nula prédica que tienen entre el mosquerío, las moscas ahogadas sea cual sea su patrón, pues de las que siguen el inglés, con sus plumas blandas, también he podido comprobar, a lo largo de los años, su eficacia.
En las postrimerías de esta jornada, tuve el placer de conocer a Raúl, un simpático y educado chaval de Sabadell, al que agradecí su gentileza de ser fiel seguidor de este blog. Todo y llevar años pescando, se ha iniciado hace poco en esto de la pesca con mosca, y lo ha hecho "por la puerta grande", con un curso personalizado impartido por Marc Van de Vliet. Aproveché la ocasión para hablarle de las virtudes del tándem, y espero que el montaje de uno de esos aparejos que le hice en su bajo de linea le sirviera para capturar más truchas.
Una semana más, y ya van muchas, vuelta a casa con la satisfacción de haber vivido un día de pesca muy divertido. Y llegarán tiempos de "vacas flacas", pero por ahora vamos a seguir disfrutando los de "vacas gordas" todo lo que podamos. Como el viaje a Ponts es de los que son un tanto más largos que mis destinos habituales de temporada, o esa impresión me da atravesando las esteparias soledades de la comarca de La Segarra, esto me da ocasión de alargar el placer de escuchar buena música más tiempo mientras conduzco. Bajo el mismo sol otoñal que hacía rielar las aguas el río, emprendí el camino de la merienda en La Pandella escuchando el Concierto para Piano y Oquesta nº 2 de César Franck, disfrutando en una agradable tarde de otoño de placeres de una jornada de pesca que no están tan solo en el río, y que poco o nada tienen que ver con los peces.
JORNADA DE PESCA Nº 673.
Sábado, 5 de octubre de 2013
Temporada 2013 - 2014 - Nº 1
Temporada de cotos intensivos de salmónidos 2013 - 201 - Nº 1
Coto de Ponts Intensivo S. M. - SE12B
Río Segre
Pescador:
Ferran RUBINSTEIN
Capturas:
9 truchas arco-iris a mosca seca, 7 truchas arco.iris a ninfa y 6 truchas arco-iris con mosca ahogada.
Climatología; mañana y mediodía: nublado y fresco; tarde, soleada y fresca.
Caudal: medio.
Condiciones de vadeo: vadeo muy complicado, siendo aconsejable el uso de bastón.
Hora de inicio de la jornada: 08,45 h.
Hora de finalizacióh de la jornada: 17,15 h.
La música de hoy:
Viaje de ida:
Sinfonía nº 3
Anton Rubinstein
Fantasía sobre temas polacos para piano y orquesta
Ignacy Paderewski
"Danzas de Marosszék"
Zoltán Kodály
Viaje de vuelta:
Concierto para piano y orquesta nº 2
César Franck
Sonata para piano nº 2
"Don Quijote" (poéma sinfónico)
Anton Rubinstein
Líneas Tensas!
Ferran RUBINSTEIN.
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