"Si, al igual que yo, sois de los que creeis que tenéis poco que enseñar, mucho que aprender y aún más que compartir, éste es vuestro blog".

domingo, 17 de febrero de 2013

JP-642. COTO DE ALÓS DE BALAGUER INTENSIVO S. M.Sábado, 16/02/2013


JORNADA DE PESCA Nº 642.

Hace cerca de diez años, en el verano del año 2003, visité por primera y única vez el coto de Alós de Balaguer, en el río Segre, con mi amigo Francesc. Aquel día nos hinchamos de pescar, sobre todo a mosca seca. Según los datos de mis diarios de pesca, hice 54 capturas, y Francesc aún más. En aquella jornada calurosa y en un río bajo mínimos de agua nos pusimos las botas de pescar bagras, pero de truchas ni vimos ni capturamos.
Se ha hablado y se habla poco de este coto intensivo de poniente, eclipsado siempre, en tierras del Segre, por la poderosa sombra de Oliana y Alfarràs, pero recientemente ha vuelto a suscitar el interés de la parroquia mosquera a raíz de una serie de vídeos que una productora de reportajes sobre pesca ha realizado sobre el mismo y sus "truchas trofeo". 
Finalmente, picado por la curiosidad, y espoleado por las buenas referencias sobre este escenario aportadas por mi amigo Carles Vivé, que suele visitarlo con frecuencia y pesca con asiduidad este tramo del Segre desde hace más de veinte años, decidí darle una nueva oportunidad este sábado.
Febrero, suele ser para mi mes de bolos. De hecho, el último en mi haber fue tal mes pero del año pasado, todo y que aquel me lo gané a pulso, yendo a pescar a un Pedret sin repoblación alguna a 4 grados bajo cero. Mirando estadísticas de años anteriores y viajando hacia atrás en el tiempo, este corto mes suele ser, por lo menos para mi, uno de los peores para pescar de siempre. 
Tarde o temprano tenía que llegar, tras haber rozado el desastre en Alfarràs a finales de Diciembre, y haber salvado un par de jornadas tristes en Anglès al  encontrar libre el "rincón de siempre suben". Este sábado he ido a hacer el bolo en mi retorno a Alós de Balaguer, por lo que diez años después sigo sin haber podido tocarles las escamas a alguna de sus enormes y preciosas truchas, a fe de lo que se ve en los vídeos.
No soy nunca partidario de buscar excusas de mal pagador, pero si existe algún consuelo al bolo de ayer, todo y que lo lamento, es que no fue en solitario. Mi amigo Carles también lo padeció en sus propias carnes. Y ya os digo que un día de pesca ha de ser muy malo, las condiciones han de ser muy adversas y las truchas estar muy apáticas para que Carles, uno de los mejores y más experimentados pescadores de truchas a mosca que conozco, se quede sin ensalabrar una pieza.
Todo y la persistente niebla matinal, que no se disipó hasta bien pasadas las diez de la mañana, y aparte del paso de alguna nube alta ocasional antes del mediodía horario, las jornada fue soleada aunque decididamente fría. A las una y media de la tarde, o sea pasada media hora del mediodía solar, Carles hizo una lectura de temperaturas: la del ambiente 9º C, la del agua 3º C.
Nada más llegar al río, pertrechado para el ejercicio de la pesca, a eso de las diez y cuarto de la mañana, tuve bien claro que iba a ser un día de pesa muy difícil y que nada iba a ir según lo que me esperaba: en vez de encontrarme con un amable río de bajo caudal, todo y tratarse del siempre poderoso Segre, bajaba un buen aluvión de agua, y bastante fría, por cierto. A lo largo del día, el caudal del río sufrió un par de oscilaciones más: a media mañana bajó sensiblemente, pero hacia las dos de la tarde volvió a subir cerca de los niveles de la mañana, para volver a descender a eso de las cuatro. O sea, que "la mano que maneja la compuerta" volvió a hacer de las suyas como viene siendo habitual de un tiempo a esta parte Oliana. 
Mi amigo Carles se unió a la acción de pesca pasadas las doce del mediodía, dado que había aprovechado el viaje para ir a desayunar con unos amigos suyos de Agramunt. Nada más ver el río, ya tuvo la misma impresión que yo: que iba a ser muy difícil tocar escama. Hacía una semana, habia estado pescando el coto, el río bajaba perfecto para pescar a seca e hizo una muy buena pescata. Sin embargo, a mitad de la semana pasada volvió y se encontró con el mismo panorama de este sábado. Por el motivo que sea, pero seguramente debido al trasvase continuo de agua entre pantanos para ir haciendo previsiones de acopio del agua que bajará con el deshielo, los señores de las presas de Oliana y Rialb no dejan de tocar los mandos de la compuertas.
En el rato que estuve pescando antes de que llegase Carles, sólo había tenido una picada a la ninfa , aguas abajo y en mi propia orilla, de "algo" que se desclavó enseguida: apenas pude ver un relámpago plateado bajo el agua. Nada más empezar a pescar, a las primeras de cambio, Carles revolcó una trucha que se le escapó en menos de dos coletazos. Como no hay dos sin tres, a eso del mediodía solar, cuando se suponía que aquello debería de ser un festín de truchas cebándose, fui yo quien volví a revolcar un pez, pero me duró la alegría tan poco como a Carles: lo poco que picaba lo hacía con mucha desgana. Y a partir de aquí, se acabó la escasa historia del día.
Huelga decir que, viendo el panorama, empezamos y acabamos el día pescando a ninfa. No hubo ni el más mínimo indicio de que subiesen a la seca, ni vimos trucha alguna cebándose en horas.
Como suele suceder en estos días negados. Anduvimos mucho e intentamos muchas cosas. A primera hora de la tarde, aprovechando que parecía que el nivel del río bajaba, apostamos por la siempre socorrida estrategia de un cambio radical de escenario. Cogimos los coches y nos fuimos a la otra punta del coto, pero esto no cambió para nada la situación,
Todo y que Carles se matuvo fiel pescar largo con una sola ninfa, yo también lo probé en corto, y tungstenizado bastante las ninfas, por aquello de que las truchas podían estar pegadas a las piedras con loctite. Por supuesto nada cambió; bueno si, que perdí un par de imitaciones. Reconozco a toro pasado, que no recurrí a pescar con pompones y otras atractoras, aunque creo que poco o nada hubiera podido influir en el resultado de la jornada.
Como no picaban, y como suele suceder cuando esto pasa, Carles y un servidor fuimos matando el tiempo, aparte de en andar y zurrar el río, en explicar historias y anécdotas de pesca, y esto hizo que la jornada no fuera terriblemente aburrida. Como siempre que pescamos juntos nos lo pasamos muy bien explicando historias de pesca y elocubrando teorías sobre la misma. Esta continua tertulia hizo que las horas pasasen tan rápidas como cuando los peces son presa de una frenética actividad, y así de este modo llegaron las cinco de la tarde, la hora en que decidí salir del río definitivamente para cambiarme y recoger bártulos, con el tan pobre balance de tres picadas para dos pescadores y ni una sola trucha en el haber de ninguno.
Carles aún se quedó a pescar un rato más, con la esperanza de que al anochecer hubiese alguna actividad por arriba en alguno de los rincones de "tarde o temprano suben" que el conoce bien en este coto. Yo, por mi parte me fui directo a Ponts a merendar crêpes calientes en una crêperie que han abierto recientemente.
Poco antes de ponerme a redactar este parte de pesca, Carles me ha llamado para informarme de como le fue. Pasadas las seis de la tarde, y en uno de esos "puntos calientes", terminaron subiendo cuatro truchas mal contadas ante las que hizo desfilar una auténtica pasarela de moscas, obteniendo a cambio la más absoluta indiferencia por parte de los peces: ni tan sólo un mísero rechace. Lo dicho, y ahora aún más corroborado: un día absolutamente muy difícil para pescar.     
Todo y el mal día de pesca, el de Alós de Balaguer es un coto precioso situado en un enclave natural maravilloso. Pese a las hazañas gloriosas de los numantinos, fueron los romanos los que ganaron la guerra, dada su perseverancia y su fe inquebrantable en la victoria, algo que ya padecieron antes muchos pueblos, incluidos los poderosos cartagineses acaudillados por el temible y astuto Aníbal. ¡Ave César! Pronto volveré a enfrentarme con el desafío de este bello rincón del gran río Segre.

    
      

Un caudal inesperadamente alto, con varias oscilaciones a lo largo del día pudo ser el causante  del bolo de este sábado en Alós de Balaguer

Todo y el mal día de pesca, el de Alós de Balaguer es un coto precioso, situado en un enclave natural maravilloso. Pese a las hazañas gloriosas de los Numantinos, los Romanos terminaron ganando. Pronto volveré a enfrentarme con el desafío de este bello rincón del gran río Segre.    




JORNADA DE PESCA Nº 642.

Temporada 2012-2013 - Nº 15
Temporada de Cotos Intensivos de Salmónidos 2012-2013 - Nº 15

Coto Intensivo de Alós de Balaguer S: M.

Pescadores:
Carles Vivé
Ferran RUBINSTEIN

Capturas:
Carles Vivé: 0 
Ferran RUBINSTEIN: 0

Climatología:
Soleado y frío.

Hora de inicio de la jornada: 
Ferran RUBINSTEIN: 10,15 h.
Carles Vivé: 12,15 h.

Hora de finalización de la jornada: 
Ferran RUBINSTEIN: 17,00 h. 
Carles Vivé: 18,45 h. 

La música de hoy:

Viaje  de ida:

Sinfonía nº 3
Anton Rubinstein

Fantasía sobre temas polacos
Ignacy Paderewski

"Danzas de Galánta"
"Danzas de Marosszék"
Zoltan Kodály

Rapsodia para Violín y Orquesta nº 1
Bela Bartók

Viaje de vuelta:

Concierto para piano y orquesta nº 3
Concierto para piano y orquesta nº 4
Carl Reinecke

Obertura de "El Buque Fantasma"
Preludio del Acto I de "Lohengrin"
Obertura de "Los Maestros Cantores de Nüremberg"
Richard Wagner

Introducción y Allegro
Edward Elgar

Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.


domingo, 10 de febrero de 2013

JP-641. COTO DE ANGLÈS - EL PASTERAL INTENSIVO S. M. Sábado, 09/02/2013



JORNADA DE PESCA Nº 641.

La primera  de las jornadas de pesca de este mes de Febrero, ha coincidido con el Carnaval, evento que este año, y por imperativos del calendario, ha caído en uno de los fines de semana más fríos de lo que llevamos de invierno.  Acostumbrados como estamos los mosqueros a disfrazarnos en público para ejercer nuestro arte, este de Carnaval ha si do para mí un fin de semana más de ir disfrazado de los muchos en que troco mi gris indumentaria urbanita por la de feliz deportista al aire libre.
El mes de Febrero suele marcar, para los cada día más numerosos pescadores que vamos al río todo el año, un punto de inflexión en lo que a actividad de los peces se refiere. Quizás, y aparte de ser estadísticamente el mes más frío del año, Febrero es uno de los menos productivos en capturas, sino el más pobre. Curiosamente, el aumento de horas de luz solar nos hace caer en la falsa ilusión de una primavera anticipada, percepción que rápidamente se desmiente a pie de río, soportando bajas temperaturas tanto del agua como del ambiente, para acabar ensalabrando pocos peces, o llevándonos un buen bolo.
Este invierno, todo y no ser especialmente riguroso en la totalidad del territorio catalán, ni de haberse batido records negativos de temperaturas, ha sido pródigo en nieves, sobre todo en la cordillera pirenaica, batiéndose en el Pirineo de Lleida records en lo que a grosores de nieve y persistencia de la misma se refiere. Por tanto,  la temporada que está a poco más de un mes vista de comenzar, será de ríos crecidos y caudalosos hasta bien entrado el verano. Toda una bendición si comparamos con la tremenda sequía del año anterior, pero que va a obligar a adaptarse a las circunstancias de pescar con caudales muy altos de agua muy fría durante un deshielo que se prevé largo,  cuyo epicentro se situará desde mitad de Abril hasta mitad de Mayo en el mejor de los casos (o sea, salvo que no nieve más en Marzo y Abril),  y que condicionará mucho tanto la actividad de los peces  como nuestra estrategia a la hora de pescarlos y nuestra comodidad en el vadeo.
Este sábado, en lo que a climatología se refiere,  hubo una tregua en el episodio de nevadas y fuerte viento que veníamos soportando desde el fin de semana anterior, y el ambiente en general soleado hizo creer a más de algún ingenuo como un servidor que la primavera había llegado ya.  Craso error, pues bastaba que alguna de las nubes altas que iban cruzando el cielo tapase el sol para darse cuenta de que ¡hacía un frío del carajo!. Para más inri, este sábado ha sido uno de los que más frío he pasado metido en el río en mucho tiempo, todo y no ser un día de record de temperaturas negativas, dado que me equipé con unos calcetines de trekking muy viejecitos y desgastados;  esto me provocó un frío en los pies tremendo  y a eso del mediodía tuve que salir un rato del agua, pues me di cuenta de que ¡estaba tiritando incontrolablemente!.  
Como buen animal de costumbres (y de bellota, si me apuran, a veces también) y aprendiz de mosquero ultraconservador y poco atrevido que soy, planteé la jornada de este sábado como un clon de la de hace dos semanas, o sea pescando y a poder ser sacando el máximo partido de las dos posturas que resultaron tan productivas. Con la primera de ellas, la jugada me salió bien, pero con la otra ya no tanto, y eso condicionó mucho el resultado final del día.
Tras una buena caminata desde el pueblo y una “parada de emergencia” (es sintomático, primer cigarrillo después del desayuno y ya están las tripas dando guerra), llegué a la tan deseada y codiciada postura (ver más información en el parte de pesca anterior) sin que hubiese nadie pescando, y además se veía alguna señal esporádica de actividad, aunque de más lomos que bocas. ¡Qué buena suerte!. Así que, me apalanqué allí, hice una primera prospección con la micro ninfa del tándem que resultó infructuosa, y me dispuse a “defender el fuerte” hasta que comenzase el sarao.
Al poco de estar “de guardia”, me vinieron a visitar Moreti y unos compañeros suyos de la Imperial Tarraco. Como siempre, fue un placer charlar un rato e intercambiar unas risas. Todo y lo temprano, Moreti había evitado ya el bolo, con una trucha pescada a ninfa. Tanto el como sus compañeros habían optado por la opción itinerante, o sea, ir prospectando el río sin parar, mientras que yo había apostado por esperar a que tarde o temprano las truchas subieran para pescarla a mosca seca. De momento, Moreti me mostró un dipterín diminuto que seguramente era lo que se estaban zampando las pocas truchas activas cuando aún no eran ni las once de la mañana, pero yo –reconvertido por un sábado y sin que sirva de precedente en un mosquero de seca con fe, a la imagen y semejanza de mi amigo Francesc, del que tanto os he hablado en otros partes de pesca- seguía aferrado a la esperanza de que tarde o temprano habría eclosión, las truchas subirían. Por lo tanto… a continuar “defendiendo el fuerte”.
Al poco de irse Moreti &Cia., llegó el agente de Catalana Forestal a interesarse por lo que hacía yo metido en el río, y verificó mi legalidad sin necesidad de acercarse a la orilla ni de que yo saliese del agua para enseñarle la documentación. Basto con que le vociferase desde dentro del río mi número de DNI para verificar si había pagado el ticket del día. Un sistema muy cómodo este, sobre todo visto con criterios economicistas, pero que creo terriblemente ineficaz, pues un agente de la autoridad, o un agente colaborador de la misma, en todo momento debería de preocuparse no tan sólo por si el pescador ha pagado el permiso, sino también por si está pescando con artes ilegales o no, inspección la cual no tuvo lugar. Desafortunadamente, este cómodo sistema lo único que va a hacer es dar carta blanca a todos aquellos que se pasen por el forro las limitaciones de señuelos de esta zona de pesca controlada, y puedan faenar con moscas montadas en anzuelos con muerte o con streamers.            


Tanta vigilia tuvo su recompensa, y a eso del mediodía horario la postura se animó. Estuve pescándola palmo a palmo largo rato, en una pesca lenta, insistente y reiterativa,  hasta que el tremendo frío que tenía en los pies me obligó poco antes de las dos de la tarde a abandonarla.
El esfuerzo valió la pena, pues conseguí capturar a seca dos truchas arco-iris que todo y no ser nada del otro jueves pasarían un poco de los 30 cms., me dieron una batalla más que decente, y una fario de tamaño generoso pero no excepcional en la que pude observar las cicatrices dejadas por la pelea con un cormorán de la cual era evidente salió con vida pero un tanto maltrecha.  La fario sucumbió a los encantos de un quironómido de muy pequeño tamaño, mientras que las irisadas se clavaron de mi sempiterna CDC, en este caso con cuerpo amarillento y plumero gris ceniza, lo más parecido a la (poca) efémera que estaba eclosionando.  Cabe decir, que ninguna de las capturas fue a ceba vista: la fario picó cuando menos me los esperaba y donde menos me lo esperaba: justo cuando estaba a punto de levantar la línea del agua para inciar un nuevo lanzamiento. Las dos irisadas picaron en el tramo final de la postura, justo donde se hace más viva la corriente y hay menos profundidad (apenas dos palmos de agua), cuando pescaba “al agua” y seguramente cuando la mosca se ahogó, pues fue realmente el  darme cuenta de que no veía a la mosca por ninguna parte, y notar un brusco tirón en la línea.

Para recomponerme un poco de la hipotermia que me estaba entrando, me puse rumbo a la segunda postura que deseaba pescar, y allí se terminó toda posibilidad de que la jornada fuese según lo planeado, y de paso de defender a ultranza otro fuerte, pues la misma estaba ya ocupada por, nada más ni nada menos, que mi amigo el presidente de la Sociedad de Pescadores de Campdevànol, quien por lo menos me dio la gran alegría de hacerme saber que mi carné de socio estaba recién impreso y listo para ser enviado a casa.

Como no tenía muchas ganas de dejar de pescar a seca, más que nada por la pereza de rehacer el bajo de línea, descarté el ir a pescar corrientes ni que fuera con seca “al agua” y marché a echar un vistazo a las siempre querenciosas tablas de la chopera, pero tal y como es habitual y me temía, estaban ya ocupadas por otros pescadores. Finalmente, fui dando un paseo a ver si se movía algo en superficie hasta bastante más arriba, una zona que habíamos frecuentado mucho con mi amigo Carles Vivé este pasado verano, pero que en esta ocasión estaba tan falta de agua como de actividad de los peces, por lo menos en superficie.

Lo bueno de todo, es que con tanto ejercicio aeróbico se me había pasado el frío, así que vencidas ya las tres de la tarde, emprendí camino de vuelta, para ponerme a pescar en la zona de los polígonos y estar cerca de Anglès, que no de La Cellera de Ter, en donde había dejado el coche.

El partido no había terminado, como nunca suele hacerlo hasta que desmontas la caña, así que todo y pescar al “tun tun” en la primera zona que pillé (unas corrientes de poquísima profundidad), recibí  dos rechazos seguidos a la seca. Lo malo de ese escenario, es que se me quedó corto enseguida, y todo y lo breve de la prospección eran ya pasadas las cuatro de la tarde. 

Finalmente, y como ya ha sucedido en otras ocasiones, tuve una de esas corazonadas o premoniciones que suelen venir a la cabeza casi siempre en esas jornadas anodinas y de poca historia, en las que uno se resiste a acabar el partido no sin antes intentar sacar una buena pieza que haga un poco menos gris e insulso el día. Esta vez mi visión fue clara: corriente de la parte baja del coto, un par de latigazos y si cae algo bienvenido sea, y si no siempre estaré más cerca aún del coche y de la pastelería.

Desviándome de la carretera, atravesé la zona de planteles de palmitos y me dirigí directo a las corrientes de la premonición, con la caña en ristre y una ninfa ligera al final del bajo de linea. Et voilà! dicho y hecho: a la tercera varada ¡zas! tirón brutal de la linea y comienzo de una pelea que ya os adelanto terminó mal. La enorme fario no pudo resistir a que le levantase la cabeza fuera del agua, evitando así que se fuera a romperme el bajo de linea bajo las ramas de un árbol  al que se dirigía como un cohete. Poco a poco fui recogiendo linea gracias al excelente freno de mi carrete, hasta llegar a un punto muerto en que ni la trucha podía escapar, pero yo tampoco podía seguir recuperando sedal, y de repente... la ninfa simplemente salió de su boca, y el pez recobró su libertad y yo me quedé con el premio de consolación de una buena pelea, pero con un buen palmo de narices en mis propósitos de meterlo en el salabre.

Punto y final. Las cinco de la tarde. Esta última trucha hubiera podido maquillar el resultado del día. Son tres truchas, si; bolo evitado y todo eso, pero la sensación de haber vivido un día de pesca con muy poca historia es lo que queda finalmente.

Hizo mucho frío mientras me cambiaba de ropa. El cielo se había cubierto de nubes y hacía un desagradable aire frío. Por suerte, siempre nos queda la pastelería para merendar y una confortable vuelta a casa en coche, escuchando música excelente al amor de la calefacción funcionando a todo trapo. Los días sin historia suelen traer también reflexiones de lo más banal, como la de que soy afortunado de ser tan previsor de meter siempre un buen puñado de papel higiénico en algún bolsillo del chaleco, no para secar moscas, que para eso va fantástico el papel de cocina, sino por si acaso se presenta el "apretón" tan habitual mientras fumas el primer cigarrillo después de desayunar.               
         



Febrero suele ser un mes de "calma chicha" en el río. Días de mucho frío y contada actividad de los peces, todo y que al alargarse la duración de la luz solar tenemos un poco la percepción de que la primavera está más cerca de lo que parece. 

Preciosa fario de la zona central del coto, con señales evidentes de haber entablado combate singular contra un cormorán, del cual salió airosa. 

Estampa típica de una tarde de invierno en el coto: arboleda pelada, río bajo mínimos de agua y truchas que a ratos parecen desaparecer, de las posturas habituales para mostrarse activas en los rincones más insospechados.    



JORNADA DE PESCA Nº 641.

Temporada 2012 - 2013 - Nº 14
Temporada de Cotos Intensivos de Salmónidos 2012 - 2013 - Nº 14

Coto Intensivo de Anglès - El Pasteral
Río Ter

Pescador:
Ferran RUBINSTEIN

Capturas:
2 truchas arco-iris a mosca seca y 1 trucha fario a mosca seca

Climatología: soleado y frío, con intervalos de nubes altas.

Hora de inicio de la jornada: 10,30 h.
Hora de finalización de la jornada: 17,00 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

"Te Deum"
Marc A. Charpentier

Concierto para violín y orquesta en "RE" mayor
Johannes Brahms

Obertura de "El Buque Fantasma"
Richard Wagner

Viaje de vuelta:

Sinfonía nº 2 "Himno de Alabanza"
Félix Mendelssohn

Salmo nº 83
Alexander Von Zemlinsky

Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.

domingo, 27 de enero de 2013

JP-640. COTO DE ANGLÈS - EL PASTERAL INTENSIVO S. M. Sábado, 26/01/2013

La mañana nublada y ligeramente fría transcurrió sin ninguna picada ni atisbo de actividad de los peces en la parte baja del coto 

El mediodía y la tarde, por el contrario, fueron soleados y templados y las truchas estuvieron muy activas por arriba en puntos muy concretos del coto, todo y que en esta ocasión sólo capturé truchas arco-iris. 




JORNADA DE PESCA Nº 640

Cosa rara en mi, este sábado me costo horrores el levantarme de la cama, cuando de costumbre salto de la misma con la celeridad de un cohete...si se trata de ir a pescar. Seguramente, será que estemos en pleno invierno y estoy tanto con las defensas como con los ánimos bajo mínimos. ¡Cuán lejana se me antoja todavía la primavera y la apertura de la nueva temporada!.
El viaje hacia Anglès fue, al menos, entretenido en lo que a meteorología y a música se refiere, y compensó con creces el esfuerzo del madrugón. Por un lado, salí de Barcelona lloviendo y no paró de hacerlo hasta pasado Aiguafreda; cerca de Vic caía aguanieve y al pasar por el Coll de Rebell, en el Eix Transversal, estaba el paisaje cubierto de nieve; y ya de allí hasta Anglès estuvo nublado pero no hubo precipitación alguna. Por otro lado, al igual que la semana pasada, y con motivo de homenajear a Wagner en el bicentenario de su nacimiento (1813 - 2013), aproveché para escuchar algunas de sus piezas orquestales, y de este modo llegué a Anglès justo terminando de escuchar su archifamoso fragmento "la cabalgata de las Walkyrias".
Seguramente, el paso de una fugaz cola de frente fue la causante de que el tiempo se inestabilizase durante la madrugada. En Anglès por lo menos, la mañana fue nublada y fría, pero un poco antes del mediodía comenzaron a abrirse claros, y a partir de allí lució un sol radiante que templó la temperatura.
Sobre el mediodía, la jornada de pesca podía parecer algo así como la crónica de un bolo inesperado, pues había dilapidado toda la mañana en la parte baja del coto sin tener una picada ni ver tan solo un signo de actividad de los peces. Todo ello es muy raro, y más teniendo en cuenta que en las últimas salidas a este coto (15 y 22 de diciembre y 19 de enero) no me había movido de los dos primeros tramos del mismo al encontrar en ellos diversión suficiente para todo el dia. Esta semana todo estaba increíblemente parado, cuando en las ocasiones anteriores se veían cebas por doquier ya desde buena mañana, y sin parar en todo el día. Mucho me preocupan estas señales de ausencia de peces, y además de un modo tan brusco y repentino, no sea el caso de que los furtivos hayan aprovechado la ausencia de la autoridad (ayer no volví a ver a nadie pidiendo tickets y documentaciones) para esquilmar impune e impíamente un tramo tan querencioso. Prefiero no ser mal pensado, y atribuir lo sucedido a que, como dicen, la suerte va por barrios, y por el que ayer empecé a pescar ayer no estaban sus habitantes, por lo que fuera, por la labor.
Como siempre que sucede algo similar, uno recurre a rehacer su estrategia, y sobre todo a ser optimista: "queda mucho partido" o "el partido aún no ha terminado", son frases que suelen venirme a la cabeza siempre que un día de pesca empieza mal y con el paso de las horas sigue sino peor, igual. Así pues, a mediodía y bajo un sol casi primaveral, crucé toda la zona de los polígonos de la Cellera de Ter sin pescarla, y me planté en la parte media del coto, con el fin de pescar una postura del tramo 4 que casi siempre que la he visitado ha sido productiva para mi.
A partir del cambio radical de ubicación, la jornada cambió a positivo súbitamente. Aquí si que se veían cebas, sobre una correntita muy lenta y somera, y al poco de empezar, pescando largo con un tándem ultraligero (seca "canardiana" del 17 y micro ninfa "híbrido-ahogada" del 19 con bolita del 00), clavé un truchón indefinido (aparte de enorme no sé aún si era fario o iris) que salió disparado como un misil norcoreano aguas arriba enredándose en un obstáculo (una piedra y varias ramas) y recobró su libertad a base de dejarme sin aparejo.
Rehecho el bajo de línea, con las mismas imitaciones, pero esta vez en un más conservador tippet del 15 en vez del arriesgado 12, volví a probar suerte y comenzaron las capturas (y sueltas, of course)   de hasta cinco truchas arco-iris seguidas. Aparte de la primera, que se interesó por la mini ninfa, las otras subieron sin ningún remilgo a la seca "cua, cua" del tándem, una vez casi a tocar de mis pies, otra en una de las pocas derivas que hice aguas abajo "por si acaso" y dos en picadas que ni siquiera vi, y que seguramente corresponden a momentos en que la trucha debió de tomar la mosca estando la misma completamente empapada y ahogada.
Precisamente, pescando esta postura tuvo lugar la anécdota divertida del día. Una de la truchas que picaron sin que ni viera la picada, me sorprendió por un fuerte tirón de la línea y un salto inesperado fuera del agua. No era una trucha grande, de hecho fue la más pequeña del día, y no llegaba por poco a los 30 cms., pero me pilló tan de sorpresa que en un decir "JesusMariayJosé"  el animal se enredó en las ramas de un árbol. Sin embargo, esta contingencia que tantas veces me ha supuesto perder un pieza, devino de modo excepcional en la perdición del pez, pues por un milagro no se partió el hilo y el bicho quedó hecho un ovillo entre vueltas de mi linea y ramas, y al final tuve que ir a rescatarla, desenredándola previo liberarla.
Tras apurar la postura al máximo, y tras una pause muy corta para "bebida, fumeque y micción", me fui a prospectar algunas posturas del tramo 5, en las que si que había actividad e incluso vi algunas grandes truchas lomeando, pero de la que no saqué provecho alguno.
Las tres de la tarde, al final del otoño y en invierno, marcan siempre esa hora crítica en la que has de apurar bien apurados los últimos cartuchos de tu arsenal, pues el día de pesca está entrando decididamente en su recta final. Cuando llevas todo el día "bolo", esa hora significa que has de hacer una elección muy acertada para terminar el día tocando escama, o bien arriesgarte "a lo que salga" y confiando en la suerte seguir probando de aquí y de allí, o finalmente optar por lo que suele ser más una elección más sabia: irse al bar.
Sin embargo, para mi ayer, no tan solo evitado el bolo, sino con una buena dosis de diversión encima, las tres de la tarde fue el momento para ir a ver si  podía terminar el día pescando "a seca pelada", apurando las posibilidades de tocar algo más de escama. Para ello, elegí una postura del inicio el tramo 6 en donde de habitual suelen estar puestas en la labor todo el día, o por lo menos lo han estado las veces que la he visitado.
Crucé los dedos, para no encontrarme a nadie ocupando la postura, y esta vez tuve suerte (suele ser muy solicitada, ya os digo), y encima tuve suerte de encontrar a las truchas cebándose. Desmonté el tándem y empaté la mosca de CDC, comodín donde los haya, y tras unos cuantos lances clavé una iris de esas que "dan mucha guerra", y que no llegué a ensalabrar  al perderla en lo que sería mi segunda pelea perdida del dia. Don´t worry!... al poco, otra trucha irisada de buen tamaño pero no para tirar cohetes, tomó con rotundidad la mosca y esta vez si, devino en la sexta captura del día.
Viendo que muchas truchas se cebaban aguas abajo de mi posición, y visto que intentando pescarlas aguas abajo no había manera, opté en vez de perder el tiempo en rehacer el bajo de linea para hacerlo kilométrico, en dar un rodeo por fuera el río, y situarme abajo de la posición de las truchas, y encima para mayor comodidad para mi, instalado en una piedra a modo de isla. Así, como si fuera la "Sirenita de Copenhague" me encontraron zurrando el río unos pescadores que bajaban por el camino, y que me saludaron, uno de ellos por mi nombre: era el Conmosquero Xebby (Xavi, de Puigcerdà), al que hacía años que no veía en persona, y dos compañeros suyos, Antonio y Joan, ambosde Sant Cugat del Vallès, que resultaron ser fieles seguidores de este blog. Más tarde tendría ocasión de hablar con ellos detenidamente, al encontrármelos de nuevo en el camino de vuelta. Al poco de marchar los compañeros, llegó la séptima trucha del día, otra irisada grande pero no excepcional.
Ya me disponía a recoger bártulos, cuando faltaba muy poco para las cinco menos cuarto, cuando tuvo lugar la anécdota menos divertida del día: una trucha, y bien grande por cierto, se puso de golpe y porrazo a cebarse una, dos, tres veces, a tocar casi de orilla. Como la vi tan cerca, le envié mi mosca con un simple golpe de muñeca, "por si acaso", y el bicho pilló la mosca. Al levantar la caña me dí cuenta de que la linea no corría porque tenía una vuelta de hilo en la punta de la caña (había bajado la guardia de las precauciones, pues pensaba ya recoger e irme), y allí estaba yo, con un buen truchón al otro lado de un hilo, que no de una linea, al que no podía dar cancha alguna. Al final di un violento tirón, y se fue con la mosca como piercing, siendo esto lo mejor que podía pasar, pues a malas, hubiera podido partirme la caña, y la verdad es que sería para mi un gran disgusto, ya que cuanto más pesco con la Vision GT Four, más gusto le encuentro a lanzar y más cómodo me siento haciéndolo.
De vuelta hacia Anglès, me encontré a los compañeros mencionados más arriba, que se estaban terminando de cambiar, y me ofrecieron amablemente llevarme en coche, ahorrándome así una caminata de casi tres kilómetros dado que siempre dejo, por motivos de seguridad, mi vehículo en el parking del centro comercial.            
Mientras guardaban bártulos, estuvimos haciendo un poco de análisis de la jornada. Todo y ha haber pescado, no había sido un día muy divertido para ellos. Yo les hice la observación de la poca actividad de la parte baja, y les comenté que todas las truchas que había pescado era irisadas de procedencia de repoblación. Casi todas, menos una que era menor, truchas de entre 30 y 40 cms., que con su librea muy plateada, aletas blanquecinas, escasez de pintas, lomo verdoso y sobretodo propensión a comer moscas muy aparatosas, denota que seguramente son parte del stock con que se repobló del verano a esta parte, que ha comenzado ya a asilvestrarse, pero no tanto como para comer tan fino, ni generar tantos quebraderos de cabeza al pescador, especialmente en esta época del año y con el río con tan poco caudal, como las muchas que ya se han asalvajado completamente, y en especial las increíblemente bellas farios que la semana pasada y bajo la lluvia, me hicieron recurrir a un quironómido ínfimo finamente presentado para poderlas echar al salabre.
Gracias a los compañeros, que me ahorraron una buena caminata al llevarme en coche, pude cambiarme sin prisas, observando como las tardes son cada vez más largas... The Trout Season is coming! Curiosa reflexión la mía ayer mientras disfrutaba de una tarde casi primaveral mientras me cambiaba de ropa: debo ser muy simple cuando en vez de grandes dudas existenciales, para mi la felicidad o algo que se le parece es tan sencilla como ir a pescar y atracarse de carbohidratos y azúcares nada más plegar la caña.          
       

        
   
JORNADA DE PESCA Nº 640.

Sábado, 26 de enero de 2013.

Temporada 2012-2013 Nº 13
Temporada de Cotos Intensivos de Salmónidos 2012-2013 Nº 13.

Coto Intensivo de Anglès-El Pasteral
Río Ter

Pescador:
Ferran RUBINSTEIN

Capturas:
6 truchas arco-iris a mosca seca y 1 trucha arco-iris a ninfa

Climatología: mañana nublada y fría y mediodía y tarde soleados y templados.

Hora de inicio de la jornada: 10,15 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,45 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Concierto para violín y orquesta nº  1
Joachim Raff.

Concierto para violoncello y orquesta en "LA" menor
Robert Volkmann

Idilio de Sigfrido
Preludio del acto tercero de "Lohengrin"
Cabalgata de las Walkyrias
Richard Wagner


Viaje de vuelta:

Sinfonía nº 3 "Renana"
Robert Schumann

Concierto para violín y orquesta en "LA" menor
Alexander Glazunov

Preludio y Muerte de Amor de "Tristán e Isolda"
Preludio de "Parsifal"
Richard Wagner

Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.


domingo, 20 de enero de 2013

JP-639. COTO DE ANGLÈS - EL PASTERAL INTENSIVO S. M. Sábado, 19/01/2013.




JORNADA DE PESCA Nº 639.

Tras dos semanas en dique seco, la primera por los compromisos sociales derivados de la festividad de Reyes, y la otra por una salida de senderismo con el centro excursionista, llegó por fin la hora de hacer la primera jornada de pesca del año en curso. Para la misma, y dado el fiasco de la última del pasado año en Alfarràs, elegí pescar en Anglès, de donde en las últimas ocasiones había salido con  muy buenas sensaciones, tocando escama y divirtiéndome bastante.
Uno de los mayores alicientes de esta jornada, todo y que poco tiene que ver con la pesca, era el viajar por primera vez por el flamante nuevo Eix Transversal desde Vic hasta Santa Coloma de Farners, una nueva autovía sin peaje (bueno si, con peaje "a la sombra", pero no con barreras) construida sobre la antigua carretera para dinamizar el tráfico de personas y mercancías y descongestionar el sobrecargado corredor litoral. La verdad es que, para mis intereses,  la obra faraónica ha valido la pena, pues supone plantarse en tiempo record en Anglès (todo y recorrer  30 kilometros más), uno de mis destinos de pesca más habituales a lo largo de todo el año, ya que desde mi casa hasta el desvío de Santa Coloma de Farners todo es a fecha de hoy vía rápida con dos e incluso tres carriles por sentido, a excepción de esos cuatro últimos kilómetros finales de carretera convencional.  Esto va a suponer también, un cambio de hábitos y paisajes de viaje; adiós pues a la cara autopista de peaje. que ya no utilizaba desde la última y abusiva subida de tarifas, y hasta más ver la congestionada carretera de Granollers a Girona y la sinuosa de Hostalric a Riudarenes.
Para no variar, la famosa Ley de Murphy no conoce de años nuevos y vidas nuevas, así que baste que llevaba ya un gran síndrome de abstinencia de pescar que todo y lo poco que ha llovido desde Navidad a esta parte, como no podía ser de otro modo, este primer sábado de pesca del año ha coincidido con el paso de una borrasca de nieve y lluvia que, a tenor de lo vaticinado por los gurús de la meteorología mediática iba a ser algo así como una ciclogénesis, lo que viene a significar en castellano del pueblo un pedazo de tormenta de la leche.
Por suerte, no soy de los que viven en un miedo permanente a la naturaleza, así que en este sábado en que no pocos se han quedado viendo llover tras el cristal, me he vuelto a poner rumbo al río, pese a lo incómodo  que resulta pescar bajo la lluvia, y más a sabiendas de que de más de un día de pesca pasado por agua, he salido cortando las dos orejas y el rabo al capturar peces espectaculares, como el gran barbo de la pasada última semana de septiembre, que estuvo pasada  por agua de principio a fin.
Finalmente, el esfuerzo valió la pena, pues pese a la lluvia, la humedad y lo desapacible del día, este sábado he vuelto a vivir grandes emociones, y a pescar truchas realmente notables, no ya por su tamaño, sino también por su increíble bravura y por su deslumbrante belleza.
No se equivocaron los meteorólogos, esta vez no, pero su previsión se materializó con cierto retraso, esta vez por bien de mis intereses. La mañana, durante la cual y en teoría tenía que haber llovido a cántaros, fue muy nublada y sobre todo húmeda, pero apenas si hubo alguna llovizna puntual de corta duración. Sobre el mediodía horario se abrieron algunos claros e incluso salió brevemente el sol. A primera hora de la tarde llovió de un modo más continuo, pero para nada intenso, y sobre las cuatro de la tarde volvió a parar de llover. Eso si, todo fue terminar de merendar y escapar del lío de tráfico de un pueblo con la calle principal cortada por una feria comercial, que cayó una auténtica cortina de agua, bajo la cual tuve que practicar una lenta y prudente conducción, hasta las mismas cercanías de Barcelona. 
También en esta ocasión, la acción de pesca de todo el día estuvo centrada en el escaso medio kilómetro que va desde la desembocadura de la Riera de Osor, el el tramo 1 del coto, hasta un poco antes del inicio del tramo 3. Equipado y enfundado en mi impermeable, a las diez de la mañana ya estaba a pie de río, y ya había truchas activas cebándose por todas partes, supongo que también aprovechando que pese a la tremenda humedad la temperatura no era para nada fría. Como bien saben los habituales de este coto, esta actividad en superficie no conlleva el frotarse las manos de alegría: en esta época del año, con el río tan bajo y las truchas tan resabiadas, tanto alboroto puede terminar en un autentico desfile de moscas de la caja al bajo e linea antes de poder clavar un pez.
Como estrategia preconcebida, que al final adopté y con buenos resultados, pesqué los parados y aguas lentas con una mini mosca, una imitación de quironómido en anzuelo del 20, y las corrientes más vivas con un híbrido entre ninfa y mosca ahogada, también en anzuelo del 20 y con bola del 00.
El resultado final de la jornada puede parecer a algunos muy pobre, pero tratándose de Anglès en invierno, y sobre todo habida cuenta  los estupendos peces con los que trabé batalla ayer, a mi me parece excelente: tres farios, todas ellas de algo más de 40 cms. y una arcoiris de algo más de medio metro. Dos de las farios sucumbieron a la imitación de quironómido y otra a la mini ninfa híbrida. La irisada terminó en el salabre también gracias a la ninfita.
Quizás lo peor del día fue que al poco de comenzar, y debido a un resbalón por la mucha alga que tapiza las piedras del fondo del río, me caí todo y llevar bastón e vadeo, propinándome un fuerte golpe en el muslo y mojándose, por tercera vez en poco menos de un año, la cámara "utilitaria" que llevo para tomar instantáneas con las que ilustrar un poco estos reportajes. Y en este día, lamenté como en pocos el no disponer de la cámara pues la última de las truchas, una fario pescada a seca, era una de las más bellas que he capturado en años en este coto. No os miento si os digo que a mi me pareció un pez de auténticos "dibujos animados", un espécimen que destacaba no por su tamaño (pasaba un poco de los 40 cms., o sea bastante normal en "parámetros Anglès") sino por su librea marrón claro, sus muchas pintas rojas y sobre todo por el llamativo color amarillo oro tanto de su vientre  como de su boca. La verdad, es que no valoramos lo que tenemos: truchas de una belleza sin igual, como con las que se fotografían muchos "millonetis" que cruzan océanos y continentes para conseguirlas, las tenemos, yo al menos, cruzando menos de tres comarcas de mi pequeño país en donde, y parafraseando a Lluis Llach, desde el campanario del pueblo se ve el del pueblo vecino.
Y en esta jornada húmeda y fría, si algo fue noticia, aparte de truchas de diseño o concurso de belleza, fueron las tres que se me escaparon, tres enormes irisadas, que me dejaron con la boca abierta de asombro al ver ¡cuan enormes y combativos peces hay en Anglès!. Especialmente, la última de las perdidas, me hizo pensar si no había topado con una steelhead, pues se llevó toda la linea y todo el backing rio abajo, tras haberme llevado un buen rato "de cráneo" con unos tirones y cabezazos de inusitada violencia, antes de romper.
Pero si hubo un momento cómico en esta jornada, lo protagonizó otra enorme irisada a la que clavé en unas corrientes con tanta brusquedad que fui yo quien partí por mi mala pericia. Al sentirse pinchada, la trucha dio hasta tres saltos seguidos fuera del agua, huyendo aletas en polvorosa corriente arriba, y dejándome asombrado de ver el enorme tamaño de ese pez, que había estado muy cerca de mi poco antes, en una corriente que no me llegaba ni a un palmo por debajo de mis rodillas.
En resumen, todo y lo desapacible del día, el año nuevo termina un poco como terminó el viejo, por lo menos en Anglès. Dada la crisis y la mala gestión política de este país, no me hago muchas ilusiones con el nuevo año. Si acaso, tener mucha paciencia para contener la indignación ante tanta injusticia, tanta desigualdad y tanta corrupción, y cruzar los dedos para tener la suerte de, pese a todo, poder seguir pescando.
                       

JORNADA DE PESCA Nº 639.

Sábado, 19 de enero de 2013.

Temporada 2012-2013 - Nº 12
Temporada de Cotos Intensivos de Salmónidos 2012-2013 - Nº 12

Coto Intensivo de Anglès - El Pasteral
Río Ter

Pescador:
Ferran RUBINSTEIN.

Capturas:
2 truchas fario a mosca seca, 1 trucha fario a ninfa y 1 trucha arco-iris a ninfa.

Climatología: nublado, húmedo, lluvioso y templado.

Hora de inicio de la jornada: 10,00 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,15 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Concierto para piano y orquesta en "DO" menor
Obertura-Concierto en "FA" mayor
Joachim Raff

Obertura de "Los Maestros Cantores de Nüremberg"
Preludio del Acto Primero de "Lohengrin"
Richard Wagner

Viaje de vuelta:

Concierto para piano y orquesta nº 3
Camille Saint-Saëns

Obertura y Música de la Corte de Venus de "Tannhauser"
Obertura de "El Buque Fantasma"
Richard Wagner

 "Una Fiesta Eslava"
Alexander Glazunov

Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.

domingo, 13 de enero de 2013

GALERÍA DE FOTOS. LAS CINCO MEJORES CAPTURAS DE LA TEMPORADA 2012.



Hola Kamaradas:

Al igual que el año pasado, y aprovechando un fin de semana en que no he ido a a pescar, sino a hacer senderismo, voy a publicar una pequeña galería de fotos para exhibir las que considero mis cinco mejores capturas de la pasada temporada.
Ya sabéis que no soy precisamente muy amigo de exposiciones fotográficas y videográficas, y por ese mismo motivo he limitado a cinco las imágenes de esta galería.
Asimismo, ya os adelanto que no es el tamaño de la captura el criterio que he seguido para elegir las fotos, sino la, a mi parecer, belleza de los peces, las buenas sensaciones que tuve con sus capturas, o ambas cosas a la vez.
Espero que os guste, y disculpéis que, como excepción, la imagen sea protagonista sobre el relato.
Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.    


Barbo del río Segre, en Oliana. Se supone que el pez es el que no lleva la capucha puesta.

Bella fario de Oliana, de tamaño muy modesto en comparación con los "torpedos" que pululan por ese coto.

Fario del río Bastareny, en Bagà. Pescada a principios de temporada, con el caudal alto por el deshielo. 

Fario del río Freser pescada en Ripoll , dentro de lo que antes era el Coto de Ordina. El nuevo coto de Ripoll-Campdevànol es una fuente inagotable de bellas truchas, muchas de ellas de tanta pureza genética como sus vecinas de aguas arriba, en la Vall de Ribes.  

Me ha costado un gran esfuerzo elegir la foto de la trucha más bonita pescada en Anglès, el gran sin muerte de referencia de la cuenca media del Ter, esta temporada, pero al final me he decidido por esta. 


miércoles, 2 de enero de 2013

RUBINSTEINFISHING CUMPLE TRES AÑOS.



Barcelona, 2 de enero de 2013

Apreciados seguidores y lectores de Rubinsteinfishing:

Con motivo del tercer aniversario de mi/nuestro/vuestro blog, quisiera agradecer un año más la fidelidad tanto de los 52 seguidores y seguidoras del mismo a fecha de hoy, como la de otros muchos lectores/as y colaboradores/as  que siguen la página de Facebook “Rubinsteinfishing y amigos”.
A lo largo de este último año, he seguido apostando por mantener la misma filosofía de comunicación, basada sobre todo en la profundidad del relato por encima de la inmediatez y la superficialidad de la imagen.
Espero haber conseguido merecer la atención de aquellos que han invertido parte de su valioso tiempo en leer mis relatos,  y sobre todo haberles hecho pasar por lo menos un buen rato con su lectura, encendiendo la mecha de la pasión por la pesca, que de eso se trata; todo y que en este caso no se trate de una pasión al uso, sino más bien un permanente llamamiento a disfrutar no tan sólo de la pesca como simple acción de capturar peces, sino también de las muchas cosas positivas y divertidas que van parejas al ejercicio de esta actividad que para algunos es un simple pasatiempo, para otros un deporte, y para muchos más de los que parece, y en donde estoy seguro se ubican muchos seguidores del blog, un arte o por lo menos una parte de ese arte global que es el de vivir.
Ya os puedo garantizar que para este año que recién estrenamos habrá “más de lo mismo”: sentido del humor, alto sentido de autocrítica y altísimo compromiso con la pesca sin muerte y el respeto a la ley y al medio ambiente.
Lo que no esperéis encontrar en Rubinsteinfishing, otro año más, es una profusión de fotos o videos de capturas de peces o de lances espectaculares, amplias galerías de montaje o artículos en donde se pontifique sobre la praxis de la pesca a mosca desde la tribuna de la verdad absoluta.  Nada de esto ha habido, ni habrá en Rubinsteinfishing, pues ya ha quedado claro año tras año que este blog aspira a divertir antes que a enseñar y a compartir antes que usar la información para usufructo de minorías de privilegiados.  Y sobre todo,  tengo bien claro que este blog va destinado a un público al que le gusta leer, le gustan las historias y disfruta tanto o más con la magia de las palabras que con el impacto visual de las imágenes .
Además, sé a ciencia cierta que grandes montadores/as, maestros/as de lanzado y pescadores/as de élite de competición, tanto de España como de allende de fronteras terrestres y marítimas,  son seguidores de Rubinsteinfishing, y al igual que los que como yo somos “pescadores de charca”, o como otros muchos que van al río a quitarse el stress de la vida cotidiana, tienen la puerta abierta tanto del blog como de la página de Facebook para hacerme llegar sus colaboraciones, que siempre serán agradecidas.
Nuevamente, y antes de despedirme, agradeceros a tod@s vuestra fidelidad como seguidores un año más.
Un fuerte abrazo y Líneas Tensas!

Fernando Oliva Poch (RUBINSTEIN).