"Si, al igual que yo, sois de los que creeis que tenéis poco que enseñar, mucho que aprender y aún más que compartir, éste es vuestro blog".

jueves, 19 de julio de 2012

RECUERDOS DEL ANTIGUO COTO DE FONT VIVA SIN MUERTE DE RIPOLL. DOS PARTES DE PESCA DE SEPTIEMBRE DE 2.006.





RIPOLL, BRESSOL DE CATALUNYA. EPISODIO 12. ONANISMO O FUTBOLÍN.

Hola amigos:

La semana pasada aún estaba en Londres, disfrutando de un clima realmente otoñal y fresco, y de regreso a casa ve que el verano latino y meridional sigue su curso, pese a que los dias son cada vez más cortos.
Tras el paréntesis de las vacaciones de verano (durante las cuales lo que menos he hecho es pescar a mosca,), la Temporada de Salmónidos 2.006 sigue su curso, aunque ya dentro del mes de prórroga sin muerte.
Ayer reemprendí las actividades mosqueras volviendo al que ha sido mi escenario favorito de esta Temporada, o sea, el sin muerte de Ripoll.
El dia fue excelente para la pesca: rio limpio (se ve que no hubo ninguna tormenta la noche anterior), cielo nublado sin amenzar lluvia y temperatura muy beningna aunque sin llegar a cotas de calor africano.
Como no, y dadas las circunstancias ya expuestas, las truchas respondieron la mar de bien, aunque para nada me plantee una jornada de ir “a saco”. El propósito era aprovechar al máximo la pesca a mosca seca.
Tanteé primero algunas posturas habituales con la ninfa y las ahogadas realizando algunas capturas (concretamente tres a ninfa y una a mosca ahogada) pero a la media hora ya me di cuenta de que las pintonas estaban por la labor en superficie, así que cambié el aparejo y me dispuse a pescar con calma y relax a seca.
Y fueron entrando, pese a que a ratos estaban un tanto selectivas, especialmente en aguas paradas. Mayormente pesqué con patrones de CDC, y ocasionalmente con tricos muy pequeños. Durante un rato, probé con una hormiga de ala, viendo la gran profusión de las mismas por la ribera, pero,cosas de los peces, no le hicieron nigún caso.
Perdí también al menos tres de las “barras de pan” por pescar con un terminal demasiado fino. Al final fueron seis las capturas a seca
Tenía planeado darme un gran festín de pesca por lo menos hasta las siete de la tarde, pero a eso de las cinco y media de de una jornada “no stop”, tuve que salir del rio debido al fuerte dolor de muñeca, brazo y espalda. Se trata de una tendinitis múltiple que arrastro desde hace un tiempo y que creo me va a obligar finalmente a consultar con el médico.
Por lo que hace a la de muñeca, ya sé bien que estareis pensando en las causas: o mucho onanismo, o mucho futbolín.
      

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TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.006

Jornada nº  23
Sábado, 3 de septiembre de 2006

Coto Font Viva sin muerte (Ripoll).
Rios Ter y Freser.

Climatología :nubes altas y templado. .

Pescador:  Ferran RUBINSTEIN.

Capturas: 10 truchas fario (6 a mosca seca, 3 a ninfa y 1 a mosca ahogada) .


En fin, que estamos ya en la recta final de la Temporada Oficial, pero como ya sabeis, Ferran Rubinstein es pescador de mosca todo el año, y ahora mismo ya estoy haciendo planes para el otoño, una excelente época del año para pescar salmónidos, allá donde esté permitido, por supuesto.
Y recordad, en los cotos sin muerte, siempre anzuelos sin muerte.
Buena Pesca y Lineas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.

 Mosquero por elección, pero ante todo pescador por devoción.

RIPOLL, BRESSOL DE CATALUNYA. EPISODIO 13. EL EFÍMERO ARCO IRIS Y EL RAPALA VIVIENTE..

Hola amigos:

La trucha abandonó su postura de caza para salir disparada como un proyectil en pos de mi tricóptero, el cual tomó con saña. Clavé al instante, pero la trucha, de muy buen porte y tamaño, dió un salto en el agua y al caer de nuevo, provocó una explosión de partículas de agua, y por un momento, efímero, un pequeño arco iris flotó sobre la superficie del rio allí donde la fario se había sumergido y de paso recobrado su libertad.
Fue un instante de increíble belleza, de esos que por si solos justifican las muchas horas de penurias y cansancio que a veces pasamos metidos en el rio. Poco importó que la pintona se zafase del engaño: es un precio incluso demasiado barato por un instante de tal belleza.
Esto que os cuento sucedió ayer en el Coto Font Viva sin muerte de Ripoll, el que ha sido mi escenario de pesca más visitado de la recién terminada Temporada de Salmónidos, toda vez que el más productivo y divertido.
Con la salida de ayer a dicho Coto, se cerró la Temporada Oficial de Salmónidos 2.006. Muy lejanos, en la Alta Montaña aún quedan escenarios abiertos hasta la mitad de Octubre, pero por lo que a mi respecta, una vez terminada la prórroga sin muerte de Septiembre, la Temporada ha terminado. Aunque conociéndome como me conoceis ya os podeis imaginar que Ferran Rubinstein estará la semana que viene con su caña y sus moscas en otro rio, aunque esta vez será pescando algún Intensivo.
Nada mejor, para cerrar la Temporada Oficial que hacerlo en ese Coto que tantas alegrias me ha deparado: el sin muerte de Ripoll.
Ayer, como en tantas ocasiones durante la temporada, volví a ser el único pescador en ese coto. Con todas las ventajas que ese supone, sobre todo la de encontrar a las truchas super relajadas sin tener que soportar toda una legión de pescadores pisando el rio.
Hombre de tradiciones y hábitos consuetudinarios como soy, me despedí con un hasta el año que viene tanto del señor que vende los tickets en el Bar Parada, como de la chica que habitualmente me atiende en la Cafeteria Alesia, en donde desayuno, y también del dueño del Bar Sayol, en donde a eso de las tres de la tarde suelo tomar el café con el vadeador puesto, y, por supuesto, de la señora que regenta la Pastisseria Junyent, en donde tan buenos pasteles he merendado después de tantas divertidas jornadas de pesca.      
Mi objetivo principal en el dia de ayer, era el de visitar todos aquellos rinconcitos de los dos rios que forman el coto, o sea el Ter y el Freser, en donde me lo he pasado bien durante la, ya pasada, temporada.
De paso, mi intencion era la de pescar a mosca seca el máximo de tiempo posible.
Por supuesto que cumplí con ambos objetivos, y las capturas no se hicieron de rogar.
Tras una breve introducción pescando con un tándem mixto de ninfa-mosca ahogada que me reportó 5 truchas, cambié el aparejo y me puse a pescar a seca “al agua”.
En algunos rinconcitos, especialmente en la “Tolla de Banzuzu” y en aquel en donde a Rafael Bosch y a mi las truchas nos bailaron la “Batuka” en Mayo pasado, los peces moscardeaban con claridad, aunque por el tipo de ceba, parececía que estaban por las emegentes. En otros lugares, el rio parecía mudo, pero insistiendo varias veces sobre la misma postura, alguna trucha se arrancaba a tomar la mosca.
En total fueron 14 las que solté y capture... sin dejar de usar la misma mosca, que en esta ocasión fue un diminuto tricóptero, como los que habitualmente usa mi amigo Piterd, de Zaragoza.
La elección no fue aleatoria: ayer no ví efémeras en el rio. No me pregunteis porque, pero la única mosca que emergía, y no con abundancia por cierto, era un tricóptero no muy grande y de color marrón-avellana.
Y si la historia del breve arco iris en el agua os ha gustado, he de deciros que no fué la única anécdota sorprendente de ayer. A ver que os parece esta:
Pescando en  la “Tolla de Banzuzu”, la de los truchones resabiados, una trucha pequeñita, de esas “palmeras”, tomó la mosca, y la perdí de vista por un momento cuando emprendío veloz carrera hacia el fondo de la poza. De repente noté un tirón butal, y cual no fué mi sorepesa al recoger, cuando ví que la pequeña trucha estaba presa en la boca de otra trucha enorme de esas “kileras y en la mano”. Por mas que recogía, la trucha grande no soltaba la chica, y sólo cuando saqué el salabre para encestrar a las dos a la vez, el truchón asesino dejó a la inocente truchita.
La desanzuelé rápido, y observé que sangraba por los lados. Todo y así, se reanimó, y huyó despacio. Por suerte, escapó de esta. Esta vez, el pescador, sin muerte, fue el que salvó la vida del pez.
Por lo visto, al traer la truha capturada hacia mi, la convertí en un goloso Rapala viviente.
Sirva esta historia de ejemplo para tanto papanatas que, sin haber pisado nunca un rio ni haber ido al monte más que para lucir todo tereno, se atreven a criticar la pesca y la caza. La vida en el rio, aunque sea el Freser, es tan salvaje como lo pueda ser el Amazonas, y está muy lejos de ser una película de Walt Disney.  Puede que, incluso La Sirenita, se  dedique a la relajación oral previo pago de marineros mercantes calenturientos, y que el pececito Nemo haya sido, hace ya tiempo, parte del vermut de algún tiburón hambriento.              

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TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.006

Jornada nº  24
Sábado, 29 de septiembre de 2006

Coto Font Viva sin muerte (Ripoll).
Rios Ter y Freser.

Climatología :nubes altas y templado. .

Pescador:  Ferran RUBINSTEIN.

Capturas: 19 truchas fario (14 a mosca seca, 3 a ninfa y 2 a mosca ahogada) .


Bueno, aún queda mucho para la próxima primavera, pero por lo que se refiere a esta Temporada me voy de Ripoll con muy buen sabor de boca, y por supuesto, con las manos apestando a Brummel recién rociado.
Y recordad, en los cotos sin muerte, siempre anzuelos sin muerte.
¡Nos vemos en el Intensivo!
Buena Pesca y Lineas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.

 Mosquero por elección, pero ante todo pescador por devoción.



domingo, 15 de julio de 2012

JJPP-616A Y 616B. ZONA LIBRE SIN MUERTE DE SANT JULIÀ DE LLOR Y BONMATÍ - ZLLSM-TE29 Y COTO DE ANGLÈS-PASTERAL INTNESIVO S. M. - TE-15 (ANTES TE-041). Sábado, 14/07/2012.



 JORNADAS DE PESCA 616A Y 616B.

PESCANDO EN COMPAÑÍA DE UNO DE LOS GRANDES.

Este sábado he tenido el honor y el privilegio de compartir jornada de pesca con una leyenda viva de la pesca con mosca de nuestra Comunidad Autónoma. Ha sido un día excitante y sorprendente, en el que se me han abierto los ojos a muchas cosas en esto del arte de la pesca con mosca. Un día que debería marcar un antes y un después en mi trayectoria como pescador, o por lo menos debería sacar muchas conclusiones sobre lo poco que estoy haciendo bien, y lo mucho que estoy haciendo mal en los cerca de trece años que van ya desde el momento en que compré mi primer equipo para pescar a mosca.
Carles Vivé, sobre todo para los más veteranos en esto de la pesca con sedal pesado, es además de un excelente pescador que ha trotado por muchos ríos nacionales y extranjeros, y de un reputado articulista de revistas especializadas, uno de los pescadores que más años de patear río con la caña de látigo en ristre lleva en nuestra Comunidad Autónoma. De hecho, con tanta longevidad en la práctica de nuestra querida afición sólo he conocido en persona al berguedano Piguillem, de Cal Rosal, y al igualadino Ramón Mena, ambos al igual que Carles auténtico genios.
Si ya para mi consistía en un honor tener a Carles entre los seguidores de este nuestro blog, y mis publicaciones habían recibido palabras de ánimo por su parte, ya os podéis imaginar lo feliz que me hizo el que dedicase algo de su tiempo en compartir una jornada de pesca conmigo.
No me causó tampoco mucha sorpresa su sugerencia de que fraccionásemos la jornada en dos partes, y que dedicásemos la primera a ir a pesca a una zona libre sin muerte de ciprínidos del río Ter, pues es "vox pópuli" desde hace muchos años, en corrillos y mentideros mosqueros varios que aguas abajo de Anglès existe una buena población de truchas fario. Ya en su día, en el año 2006 publiqué un artículo en Con Mosca titulado "la puerta a un universo paralelo (hay otros mundos, pero están en este)", que reproduzco al pie del presente relato, a modo de nota adicional. Eso si, lo primero que me vino a la cabeza, es que la primera parte de la jornada, a tenor de mis escasas experiencias anteriores en estas zonas libres, iba a ser cuando menos bastante complicada, por lo menos para mi. Ya que andábamos por la zona, decidimos visitar por la tarde el coto intensivo de Anglès-Pasteral, que si bien no es una novedad para mi, si lo es en gran medida el hecho de ser la primera vez que lo pescaba en pleno verano, estación en la que siempre estoy pescando más arriba de un ecuador imaginario que pasa muy por encima de la latitud de Anglès.
Antes de iniciar la acción de pesca, estuvimos desayunando y manteniendo una larga tertulia en un restaurante típico de la comarca, en donde tuvimos la ocasión de saludar a Francesc X. Mauri, otro de esos pescadores realmente excepcionales, a los que tanto hemos de agradecer tanto pescadores de élite como de charca sus siempre incansables esfuerzos por la promoción de la pesca con mosca (sobre todo las impagables Jornadas de Pesca en Armería Bosch), sus increíbles montajes, y sobre todo su inagotable capacidad didáctica para enganchar, tanto al torno como al río, a todo aficionado que quiera desde iniciarse hasta mejorar sus conocimientos y habilidades.

LA DIMENSIÓN DE LAS TRUCHAS (MUY) DIFÍCILES.

De que la primera parte de la jornada iba a ser muy complicada, no me cupo duda desde el primer momento, pues ya el acceder al río, un Ter con un caudal majestuoso, hizo necesario bajar por unos enmarañados vericuetos, cuyo camino apenas practicable Carles conoce muy bien. Tras eso, vino un vadeo "de alto riesgo", para el que tuve que tirar tanto de valor como de bastón. Realmente, pareciera que hubiésemos entrado en una realidad paralela... y eso era solo el principio.
Decidido a aprender cosas nuevas, y Carles a enseñármelas, mi maestro por este día me impuso la ardua tarea de manejar un bajo de linea larguísimo, de casi 5 metros, para acabar posando una pequeña ninfa.
Y aquí empecé a sudar literalmente tinta de calamar, pues se me hizo realmente un mundo extender ese tippet kilométrico. A tenor de que ante esta prueba de fuego queda claro que lanzo fatal, y que ello se debe a un nocivo empacho de pescas polacas, pescas con tandem "en punta" y de ríos "de confesionario" ( o sea, de esos en que prima "pescar de rodillas") en donde, por obvias limitaciones del entorno enmarañado, la cola de rata no llega a salir del carrete a lo largo de jornadas enteras.
Cuando haciendo acopio de toda mi fuerza de voluntad, y a base de poner todo  el empeño en recordar cosas tan básicas como la necesidad de tracción para cerrar bucles, comenzó la acción de pesca en un entorno al que tanto me he desacostumbrado: río grande, en el que la zona querenciosa a pescar está al quinto pino de donde estás tu, y en donde toda aproximación no es posible debido a la profundidad del señor río en donde estás metido.
Y las sorpresas no habían hecho más que empezar: en menos de una hora y media de pesca, y en una distancia de apenas doscientos metros, con el mismo tipo de ninfa y el mismo diseño de bajo de línea, Carles sacó nada más y nada menos que diecinueve truchas fario de impresionante porte y bravura, mientras que yo no fui capaz de conseguir ni una mísera picada.
Evidentemente, le pregunté cual era el secreto. Y la respuesta no dejó lugar a dudas de lo perjudicial que está siendo para mi no tan solo el abuso de pescas en cortos y de ríos pequeños: estaba dejando que la cola de rata flotase sobre la lámina de agua, con lo cual esta arrastraba el bajo e imprimía a la imitación un movimiento antinatural bajo el agua, o sea, el equivalente en ninfa a lo que en mosca seca sería el dragado. Y claro está, tratándose de truchas salvajes y nacidas en el mismo río (aunque haya quien no se lo crea, y que siga pensando que allí solo hay carpas, barbos y bagras), esto es un error garrafal, que se traduce en la ausencia de picadas. Pescar a ninfa y hacerlo bien no es fácil. Bueno si lo es hacerlo en intensivos de captura y fríe, depredando sobre truchas repobladas, pero nunca lo es con truchas nativas, y aún menos en un río de grandes dimensiones, en donde como problema añadido tendrás el control permanente de la deriva en larguísimas trayectorias corriente abajo. Quizás por la falta de hábito de controlar estas derivas, fue el porque no conseguí tampoco ninguna picada más, todo y poner el máximo empeño en que el hilo y no el látigo tocase el agua.
Habíamos entrado en el río en una soleada mañana de verano, acompañados por un muy estival coro de cigarras y ranas, pero a eso de la una de la tarde el tiempo cambió, se levantó un molesto aire, y retumbaban los truenos en la lejanía. El cielo se estaba poniendo muy negro en dirección a Les Guilleries, y posiblemente la segunda parte de la jornada iba a estar pasada por agua.
De camino al coche, Carles me hizo muchas observaciones constructivas sobre errores tanto de lance como de táctica. Viendo la cara de pasta de moniato que se me había puesto, y de que no salía de mi asombro, me prometió que en la segunda parte de la jornada, y si el tiempo atmosférico no lo impedía, no tan solo tocaría escama, sino que también disfrutaría.

LA DIMENSIÓN DE LAS TRUCHAS (UN POCO) MENOS DIFÍCILES.

Lloviznó ligeramente durante nuestro corto trayecto en coche hasta La Cellera del Ter, pero sin llegar a arrancar a llover una auténtica tromba de agua. Pese a que el cielo estaba negro y amenazador, no hubo tormenta, y al final todo quedó en cuatro truenos y poco más. No terminó de despejarse el cielo del todo, pero a través de las nubes, un caluroso sol de julio volvió a obligar a las cigarras a tocar el violín.
Tuve un susto terrible cuando, a poco de aparcar en la chopera de la parte alta del coto, y mientras transitaba por un camino en mal estado, creí haber roto el carter del coche con una piedra, pero afortunadamente todo quedo en mucho ruído y las obvias rascadas al protector de bajos del vehículo.
Carles, además de una enciclopedia viviente de la pesca con mosca, es un hombre de palabra. Así que aprovechando que estábamos en la parte alta del coto, me llevó a un rinconcito del río en donde confieso no haber pescado nunca, y me dijo "todo para ti: pesca con calma a seca, que aquí subirán". Mientras, el se fué a pescar otras posturas río arriba.
Y vaya si empezaron a moscardear ¡una auténtica miriada de cebas en un brazo lateral de río de apenas 50 metros de largo.
Al principio, hice un poco de trampa, y acorté un tanto el bajo de linea. No tardé en capturar dos pequeñas fario de repoblación casi seguidas y en perder otra más. Sin embargo, a medida que avanzaba en el brazo del río, no tan sólo deje de recibir picadas, sino que que tuve varios rechazos. Era evidente: el bajo demasiado corto hacía dragar la mosca con demasiada facilidad. Probé varias moscas, hasta convencerme de que el tipo de imitación no era el problema, sino su antinatural navegación por la lámina superior del agua. Así pues, volví a rehacer el bajo y, sacrificando comodidad por eficiencia, volví al bajo largo, y todo fue hacerlo volví a tener picadas, pero esta vez de señoras truchas fario con toda la pinta de ser nativas del río, a tenor de sus poderosas aletas y su bravura en la lucha para evitar entrar en el salabre. Hice cinco truchas más, y perdí cinco que habían picado francas, en esa pelea con el pez en las que no siempre tiene uno todas las de ganar.
Cuando faltando poco para las cinco Carles se reunió conmigo, me encontró feliz como un niño con zapatos nuevos y flotando en el Nirvana mosquero: de allí no me hubiera movido sino fuera porque Carles quería ir a merendar.
Como Carles se avanzó por el camino, yo sucumbí a la tentación de pegar un par de varazos más, a tontas y a locas, víctima total de un enajenamiento pesqueril, junto a un árbol semisumergido en donde habían varias truchas cebándose, y aún conseguí como recompensa a esta última corazonada de ¡aquí hay una de las buenas! capturar y soltar una octava trucha que, como las demás y a excepto de las dos primeras, tenía toda la pinta de haber nacido en este Ter al que algunos agoreros imaginan un río arrasado por catástrofes ecológicas varias, por la acción de legiones de furtivos y de escuadrillas de cormoranes y otras aves de mal agüero y famélica voracidad.
Este maravilloso día de pesca, terminó con una buena merienda en La Cellera de Ter. Aproveché la misma para escuchar muchas recomendaciones de Carles, siendo la más importante la que volviera a aprender a lanzar desde cero, y que esta vez lo hiciera de una manera eficaz, aprovechando para aprender otros tipos de lance que también son muy necesarios según dicte la acción de pesca en cada momento. Por todo lo demás, pescar con la mayor simplicidad posible y no encasillarse en los mismos tipos de escenarios, serían sus otros consejos, dados desde la más buena de las intenciones, para dejar de ser un simple usuario de un aparejo llamado caña de sedal pesado, y convertirme de una vez, y después de tantos años, en un auténtico pescador a mosca.
Se me hizo el día muy corto, y me despedí de Carles con pesar de no poder disponer de más tiempo para conversar. ¡Cuantas preguntas me habían quedado por hacer!. De vuelta a casa, no dejé de darle vueltas a la cabeza de que había vivido una jornada de pesca excepcional, y de que se me abría de nuevo la puerta de nuevos mundos y de nuevas oportunidades de aprender cosas, y de que sólo de mi voluntad dependía el poder traspasar ese umbral para aprovecharlas.  
                  

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JORNADAS DE PESCA 616A Y 616B.

Sábado, 14 de Julio de 2012

Temporada de Pesca 2011 - 2012 - Nºs. 35A y 35B

Temporada de Salmónidos 2012 - Nºs. 17A y 17 B
 
616A

Zona Libre sin Muerte de Sant Julià de Llor y Bonmatí - ZLLSM-TE29

Río Ter

Pescadores:

Carles Vivé
Ferran RUBINSTEIN.

Capturas:

Carles Vivé: 19 truchas fario a ninfa.
Ferran RUBINSTEIN: 0

Climatología:

Soleado y caluroso, con aire, presagio de lluvia.

Hora de inicio de la jornada:  10,45 h.
Hora de finalización de la jornada: 13,15 h.

616B

Coto de Anglès-Pasteral Intensivo S. M. - TE15 (antes TE-041).

Río Ter

Pescadores:

Carles Vivé
Ferran RUBINSTEIN.

Capturas:

Carles Vivé: muchas (no las conté, pues pescamos posturas muy separadas, y Carles tiene el hábito de no contar las truchas que captura).
Ferran RUBINSTEIN: 8 truchas fario a mosca seca.

Climatología:

Nubes y claros con llovinz ocasional y bochorno. Amenaza de una tormenta que no llegó a precipitar.

Hora de inicio de la jornada: 14,30 h.
Hora de finalización de la jornada: 17,00 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Sinfonía nº 5
Sinfonía nº 6
Malcolm Arnold

Viaje de vuelta:

Concierto para piano y orquesta en "SOL" menor
Anton Dvorák

Concierto para violoncello y orquesta nº 2
Joachim Raff

Obertura Solemne
Alexander Glazunov

Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN. 

Nota adicional:


LA PUERTA AL UNIVERSO PARALELO.
(HAY OTROS MUNDOS, PERO ESTÁN EN ESTE).

No amigos, no os habeis equivocado. No estais leyendo la revista “Enigmas” fundada por el querido y añorado Dr. Jiménez del Oso, ni tampoco una novela de su discípulo preferido, el ahora televisivo Iker Jiménez. Esto sigue siendo el artículo de pesca de salmónidos de Ferran Rubinstein.
Sin embargo, y al menos esta vez, voy a comenzar hablandos de para-ciencia. Según los entendidos en parapsicolgía, existen en nuestro mundo real unas puertas que llevan a lo que se llaman Universos Paralelos, o sea, otras dimensiones o más bien otras realidades que  existen paralelamente a la nuestra.
Y estos Universos Paralelos también existen en el mundo de la pesca. Hay maestros iniciados que ya lo sabían desde hace tiempo, como nuestro común amigo Amoscatotlany, y otros, que nos hemos atrevido a seguir sus enseñanzas, lo hemos descubierto más recientemente.
Hasta ahora, la inmensa mayoría hemos asociado la pesca a mosca con pesca de salmónidos a mosca en cotos en donde hay una gestión de repoblación, bien intensiva o de temporada.
Sin embargo, muy poca gente que yo conozca, a tenor por lo que oigo y leo en revistas como esta, se atreve a plantarse con su equipo de mosca en un “Universo Paralelo”, esto es en un tramo de rio libre, en el que no hay gestión alguna, y en el que problablemente no hay más salmónidos que los que por algún “golpe de corriente” puedan bajar rio abajo.
Quedan excluídos pues, de estas “otras dimensiones” los pequeños rios de montaña que no están acotados. Por no acotados ni gestionados que estén son rios “de trucha” y habitat natural de la pintona. Sin embargo, cuando uno cruza el umbral de la “otra dimensión pesquera”, realmente va a pescar a mosca aquello que pille, y lo que tiene más números de pescar son barbos, bagras o carpas. Que te toque alguna trucha en el “sorteo” ya es cuestión de azar.
Yo, como pescador conservador y poco imaginativo que soy, comprendereis que soy muy poco dado a estos experimentos, y que siempre prefiero ir a lo seguro, o sea, a un coto de pago, y saber que (si hay buenas intenciones y gestión honesta) puedo pescar truchas a mosca, y que si no las pesco es porque no he sido lo suficientemente hábil.
Pero la paciencia del colectivo de pescadores, y la mia en particular ha sido puesta a prueba una vez más, y en esta ocasión mi irritación me ha hecho abrir una de estas puertas y sobrepasar el umbral, aún a tenor de que pueda encotrarme allí un soggoth, un primordial, los tentáculos de Ctulhu o cualquier otra horrible criatura de la imaginación lovecraftiana.
Os explico: tuve el placer de desayunar en el Restaurante Quer de El Pasteral con dos pescadores de Manresa que estaban indignados ante el hecho de haber hecho el viaje en balde hasta Anglès, pues se encontraron con lo que yo ya sabía de antemano, que no hay tickets de pesca “hasta nueva orden”.
Coincidí plenamente con ellos en que el colectivo de pescadores, y sobre todo los pescadores a mosca (los más conservacionistas y respetuosos de todos) estamos recibiendo un trato infame.
Es una vergüenza que a dia 2 de Enero (el dia 1 lo comprendo, es festivo) el usuario que sea Federado no tenga la Federativa a su disposición. ¿Tanto cuesta poner en marcha la renovación de Licencias Federativas en Septiembre para que a finales de Diciembre se puedan recibir?. Aquí se ve que todo vale a la hora de recaudar (como por ejemplo, hacerte pagar un ticket para pescar ciprínidos, en rios en los cuales no hay ni una gestión y en donde se debería hasta pagar al pescador por tener el valor de ir a practicar su afición a tal estercolero), pero desde luego a la hora de dar una gestión eficaz al usuario todo son problemas y más problemas.
Es otra vergüenza que la Administración no tenga disponibles tickets para intensivos a primeros de año, cuando estos escenarios funcionan todo el año y no sólo durante la temporada de salmónidos. ¿O es que no les cabe en su cabeza que hay gente que desea pescar todo el año? O quizás es que, en su mentalidad Stalinista y uniformizante la pesca es una actividad “marginal”, demasiado propia de hombres libres y nada comprometidos con el “sistema” que pretenden imponernos, y que les importa un bledo, el mismo bledo que parece ser les importan los rios (se ve que en este pais sólo importa la Alta Montaña, sobre todo si es para construir estaciones de esquí y chalets), pues si de verdad fuesen tan “ecologistas” como dicen ser, se ocuparían de mantenerlos limpios (es una ofensa ver hasta que punto hay todo tipo de basura en los cauces y riberas sin que nadie se ocupe de limpiarlos).      
Pero tal y como les dije a los compañeros de Manresa, que manifestaron su pesar en que muchos honestos pescadores se estaban desmoralizando y quedandose en casa, Ferran Rubinstein ha pescado desde su adolescencia, le gusta pescar y piensa seguir haciéndole, y para quitarle la caña de las manos tendrán que darle una paliza y arrancársela por la fuerza.
Dejé a los compañeros de Manresa sorprendidos cuando les dije, tras compartir el carajillo con ellos “Y ahora me voy a pescar”. “¿Dónde?”, me dijeron  si el Coto está cerrado. “Voy a cruzar a un universo paralelo”, les respondí “Desde el puente de Sant Julià del Llor hasta Girona el rio es libre sin muerte. No sé lo que voy a pescar allí, pero yo voy a pescar o a intentarlo”.
Os preguntareis como se cruza de nuestra realidad a un Universo Paralelo. Pues bien, a veces hacen falta conjuros y estados de trance inducidos por potentes drogas psicotrópicas, acompañados de los rituales adecuados, como frenéticas danzas de nativos de remotas islas y sacrificios de aves e incluso de doncellas vírgenes. Otras, sin embargo es bien sencillo, sólo hace falta seguir nuestra intuición y rechazar el camino de lo habitual y lo fácil. Vereis, en mi caso y este Sábado fue tan fácil como llegar a un puente. En el pilar del mismo hay una placa que indica que desde ese puente lo que hay aguas arriba es un Coto Intensivo sin muerte. Pues bien, nad más que vayais por el camino del rio que va aguas abajo, y la vuestra sea intención de pescar, ya habreis entrado en una realidad distinta, en un Universo Paralelo, en la Dimensión desconocida.
Y la verdad es que no me fue nada mal en esa “otra dimensión”. Por lo menos me divertí, y eso es lo más importante.
A la hora y poco de empezar a pescar, y en la corriente de la salida de un remolino tuve una picada brutal a la ninfa aguas abajo, y tras una intensa pelea ¡cuidado, con anzuelo sin muerte! Pude echarle mano a tod un truchón fario de 35 cms.        
Luego estuve más explorando el rio que pescando hasta que en unas corrientes moderadas y a eso de la una creí percibir una ceba....no dos, tres ¡pero si se están cebando! No tarde en poner la seca. Al principio no tenían mucho interés, pero la cosa cambió cuando recibí un par de picadas tan rápidas que no me dio tiempo ni a clavar.
Es más, había cebas hasta bien cerca de la orilla, y dirigí mi atención a las mismas, y port fin conseguí clavar otra hermosa trucha fario que fue amorosamente devuelta al agua.
Los picos de intensidad de la cebas variaban enormente. Desaparecían por completo durante mucho rato, para volver a aparecer esporádicamente. En una de esas recuperaciones de actividad esporádicas clavé a seca y aguas abajo otras trucha fario, pero se me desclavó casi a tocar de mano.
Cuando me di cuenta eran casi las cuatro de la tarde. El rio se había vuelto oscuro, pues el sol que había lucido durante toda la jornada se había ocultado tras otras nubes, y aunque la temperatura más propia de la primavera que del invierno se manternía, las cebas desaparecieron por completo, y ya no volvieron. Como dice mi amigo Joan Navarro “Ja s´ha fet fosc”.
Aún estuve probando un rato más con la ninfa, esta vez sin resultados positivos, antes de dar por concluída la jornada, volver a cruzar el umbral a nuestra realidad y encaminar mis pasos a la pastelería de Anglès para dar buena cuenta de la merienda.
 
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PESCA EN ZONAS LIBRES

ZONA LIBRE SIN MUERTE DE ANGLÈS.
Rio Ter.

Sábado,  21 de enero de 2006

Climatología: soleado y templado.
Pescadr:   Ferran RUBINSTEIN.
Capturas:  2 truchas fario. ( 1 a ninfa y 1 a mosca seca).

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Hay otros mundos, pero están es este.
Hay otros pescadores, pero están en ti.

Ferran RUBINSTEIN.

 Mosquero por elección, pero ante todo pescador por devoción.
  





viernes, 13 de julio de 2012

FLY FISHING STORE CAT - UNA NUEVA TIENDA VIRTUAL DE PESCA.



Apreciados Rubinsteinfishinianos:

En tiempos tan aciagos para los emprendedores, siempre hay valientes que se atreven a coger el toro por los cuernos y lanzarse al ruedo. Este es el caso de los amigos de Fly fishing Store  Cat, una nueva tienda virtual de pesca que atiende a través de la red social Facebook, y que inicia su singladura comercial con no pocas y tentadoras ofertas.
Os dejo a continuación un link, para que podáis comprobarlo.

http://www.facebook.com/fernando.olivapoch?ref=tn_tnmn#!/FlyFishingStore

Estoy seguro de que os va a sorprender.

Un abrazo y Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.

domingo, 8 de julio de 2012

JP-615. ZONA LIBRE SIN MUERTE DE SANT PAU DE SEGURIES - ZLLSM-TE-08- Sábado, 07/07/2012




JORNADA DE PESCA Nº 615

Continúa el "verano de las vacas flacas" en lo que a resultados de refiere, todo y que en esta ocasión, primer sábado de julio y además San Fermín, tengo por lo menos la excusa de haber probado, en rigurosa primicia, una zona libre sin muerte en donde no había pescado nunca hasta la fecha: la de Sant Pau de Seguries, el Ripollès, en el río Ter.
Al igual que hace tres semanas, coincidiendo con el inicio real del tórrido verano que estamos viviendo, vino de viaje mi amigo Pep, quien tras el desayuno en Sant Joan de les Abadesses marchó ha hacer senderismo hasta Camprodón por el GR. A la hora de la la merienda, nuevamente en Sant Joan, fué el primero en enterarse de una nueva jornada de pesca pobre: dos miserables truchas (muy bonitas, muy del país, muy peleonas, eso si) en casi siete horas de pesca. El hombre venía con la cesta llena, pero en este caso de exquisitos embutidos de matanza propia y típicas galletas de una afamada marca, todo ello exento de captura y suelta, adquirido a modo de souvenir gastronómico de la comarca.
En Sant Pau de Seguries había esta semana una concentración de cabezas tractoras de camión, y mientras montaba aparejos los conductores me obsequiaron con un auténtico concierto de bocinas todo decibelio. Concierto que devino en itinerante en tanto en cuanto la concentración de camioneros se convirtió en un desfile a marcha lenta, carretera arriba y abajo, a lo largo de toda la mañana y hasta la hora de comer.
Nuevamente, no voy a recurrir a excusas baratas para justificar una jornada de pobres resultados, y menos la de asegurar que "no hay truchas en este libre sin muerte", porque la verdad es que las hay, y lo digo porque las vi. Quizás ese fuera el problema, que las vi con lo que ello conlleva, y que no es otra cosa que si tu has visto a las truchas, ellas seguramente ya te han visto a ti mucho antes. A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Eso si, excepto en una ocasión, todas las veces que vi truchas fue en pozas a la sombra. La excepción fué la de un buen ejemplar tomando el sol en apenas dos palmos de agua, y que pasó olímpicamente de mis artificiales, al igual que las que tenté a trucha vista y a la sombra, que pasaban estoicamente tanto de mis secas como de mis ninfas, sin arrancarse a dar ni una mísera carrera. Si no fuera porque incluso algunas se apartaron de la ninfa, diríase que estaban anestesiadas.
Otras excusa en la que no puedo caer, pues sería mentirme a mi, y mentiros a vosotros, es la de que el río bajaba casi seco, y además hacía un calor digno de Tombuctú. Curiosamente, y en contra del aspecto que presentaban algunos tramos de río aguas abajo, y supongo que por algún capricho de la mano que maneja la compuerta de los canales, el caudal era más que aceptable para practicar tanto una pesca como un vadeo cómodos, y además el calor que si que hizo, se vio mitigado a lo largo de todo el día por una fresca brisa que sopló de un modo intermitente, pero sin llegar a cesar a lo largo de las horas.
La excursión por el río, y la exploración de la zona fueron muy gratas, máxime cuando el paisaje fluvial en estos parajes es precioso, y además pude contemplar restos de construcciones de una época lejana en la que, seguramente por necesidades agrícolas e industriales hoy en desuso, la gente de antaño llevaba a cabo sus actividades con frecuencia a la vera del río, tales como pilares de viejos puentes y pasarelas, e incluso los restos de un antiguo molino,
Dejando aparte el factor curiosidad, la verdad las horas se me hicieron muy largas sin tener ninguna picada. La primera que tuve, fue pasadas las tres largas de la tarde, en un blando lateral de la corriente a la sombra, Una trucha de un poco más de 25 cms. se hizo con el tricóptero del tándem. Fué entonces cuando comprendí que quizás lo que querían las pintonas era sólo seca, y donde querían estar era lejos de la luz del sol. Pescando a seca pelada, y insistiendo en escenarios clónicos a los de la primera y única picada, conseguí una segunda, también con final feliz, cerca de las cuatro y media. Poco después, y presa de un gran cansancio, aproveché la circunstáncia negativa y fastidiosa de haber perdido la mosca, al engancharla en la rama de un árbol,  para recoger bártulos y salir del río rumbo al coche.
La caminata bajo el sol, de casi dos kilómetros hasta mi vehículo, dio de si lo suficiente como para reflexionar sobre algunas cosas que creo hice mal en esta jornada, y que expongo a continuación, resumidas en cuatro puntos. Como siempre, queridos lectores, estáis invitados a participar en el debate.

1) Una serie de temas relacionados con el mundo laboral, no pararon de venirme a la cabeza ya de buena mañana. Esta vez, no pude evitar llevarme conmigo el stress del trabajo, y durante las primeras horas de pesca, tenía más la cabeza en la oficina que en el río. Tuve que poner mucho de mi, y más cuando no picaban los peces, para concentrarme, y cuando lo hice ya había pasado el mediodía.

2) Mi empecinamiento en pescar con tándem, un arma tan letal en verano y en tantos otros escenarios, tantas y tantas horas seguidas, puede que se convirtiera en una de las claves para una jornada tan mediocre. La combinación de seca y ninfa es frecuentemente muy provechosa, pero hay que admitir que hay días, sobre todo en verano, en que las truchas quieren seca, quieren grandes pérlidos de desayuno, tricos bailones de almuerzo, e ignitas de merienda y cena. Eso es lo que quieren, y lo quieren natural y sin artificios, y más las truchas nativas, que de tontas no tienen ni una escama. Y de poco sirve que ese menú se lo des en un codal lastrado por una ninfa que, y más cuanta menos corriente haya, lo único que hará es provocar una deriva antinatural de la mosca flotante.

3) La falta total de imaginación en el momento, por desgracia en las postrimerías de la jornada en las que habiendo decidido pescar por arriba seguí confiando en un mismo patrón de tricóptero, cuando pude haber probado otro tipo de moscas secas, emergentes e incluso pescar con ahogadas en largas derivas, buscando picadas en ese querencioso espacio adicional de prospección que ofrecen las derivas bajas.
También la corrección del bajo de línea para dejar de pescar corto, "al hilo" con tándem, para pasar ha hacerlo largo con la mosca seca fue muy deficitario y excesivamente improvisatorio, otra de esas chapuzas que se hacen de prisa y corriendo, y a menudo calculando mal y "a ojímetro" unos largos de hilo que deberían ser ponderados con más calma y mesura.

4) Sinceramente, hay horas en las que no debería pescar, pero si lo hago se debe al terrible "mono" de río que endémicamente sufre un urbanita como yo. En pleno verano, y bajo un sol de justicia, pocas picadas se producen de tres a cinco de la tarde (o sea, de una a tres en horario solar), pues a esas horas creo que hasta las pintonas están haciendo la siesta. Otrosí sería una tarde nublada y fresca, o una de esas tardes grises y plomizas en las que la pesadez de la atmósfera es seguro vaticinio de una tormenta inminente. En preludios de tormenta he hecho pescatas realmente escandalosas, mientras que en tardes de playa y mojito en la tumbona no he tocado escama, o he tocado muy poca. Esto es algo que no debería olvidar, pero que sistematicamente olvido, pues soy de aquellos pescadores que tienen la "memoria de los peces". 
Además, este deambular por el río en las horas de más calor, produce un tremendo cansancio y conlleva una pérdida total de concentración. Esta vez, todo y no pagarla demasiado cara, tuve un par de caídas por resbalón. En la primera, tuve que recuperar una bobina de hilo que se me iba río abajo. En la segunda, se me mojó la cámara, y todo y que tras secarse sigue funcionado perfectamente, el incidente me impidió tomar las fotos de la tarde, siendo las dos que están publicadas en este artículo una de la mañana, y otra tomada pasado el mediodía.                                        

En fin Kamaradas Rubinsteinfishinianos, vuestra opinión será muy de agradecer. Por todo lo demás, el devanarme los sesos con el tema pesca duró lo que duró la caminata bajo el sol y el posterior viaje de vuelta, con el aire acondicionado a todo trapo, a Sant Joan de les Abadesses, pues nada más reunirme con Pep, nos fuimos raudos a la pastelería y de allí a la terraza de un bar, a gozar de nuestras conversaciones futbolísticas de "culés de la vieja escuela" y de las bondades de una tarde de verano, tales como el siempre fascinante desfilar de mujeres guapas por la calle, y que justifican con creces aquello de que el femenino es el sexo bello.


JORNADA DE PESCA Nº 615

Sábado, 7 de Julio de 2012

Temporada 2011 - 2012 - Nº 34

Temporada de Salmónidos 2012 - Nº 16

Zona libre sin muerte de Sant Pau de Seguries - ZLLSM-TE08
Río Ter

Tramo pescado: desde la central eléctrica "Estabanell Energía" en Sant Pau de Seguries, hasta la entrada de la pedanía de La Ral.

Capturas : 2 truchas fario a mosca seca

Climatología: soleado y caluroso con aire.

Hora de inicio de la jornada: 10,00 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,45 h.

La música de hoy:

No hubo audiciones de música clásica, ni en el viaje de ida, ni en el de vuelta, debido a que estuve hablando con mi amigo Pep de temas de actualidad, mayormente política y futbolística. Como música de fondo, en el viaje de ida escuchamos un CD con obras de Raff y Glazunov, y en el de vuelta un par de CDs recopilatorios de Jethro Tull.  

Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.

domingo, 24 de junio de 2012

JJPP 613A y 613B - COTO DE MONTAGUT S. M. - TE08 Y COTO DE RIPÒLL - CAMPDEVÀNOL S. M. - TE09B. Sábado, 23/06/2012




JORNADAS DE PESCA  613 A Y 613 B.


TIEMPO PARA LA PESCA, ANTES DE LOS PETARDOS, LA COCA Y EL CAVA.

Este año, el calendario ha querido que la noche de San Juan cayerá en Sábado, mi día de pesca por autonomasia.
Como hasta la noche no tenía que cenar con la familia, he salido como es habitual a pescar, todo y que he terminado de hacerlo a una hora muy prudente, para ser puntual a una cena familiar, con postre de coca y brindis con cava, que hacía unos cuantos años no celebrábamos; tantos como Elisenda, mi hija, ha sido demasiado pequeña como para perder una noche de sueño. Ahora, con cinco años y pico, ha vivido su primera Verbena de Sant Joan en serio, más allá del simple tirar unos cuantos petardos en el balcón al anochecer. Hay que ver lo bien que se lo ha pasado, compartiendo mesa y mantel con los mayores, abuelos y tíos incluídos. El tiempo pasa tan rápido que el día menos pensado ya no querrá celebrar la verbena con los "plastas y carrozas" de sus padres, pues tendrá mejores planes para esta noche de bienvenida oficial al verano, como pueden ser discoteca intensiva, o fiesta en la playa con resacón en la arena incluído. Pero no tengamos prisa, todo llegará, y ahora es momento de disfrutar al máximo de su infancia.
En otro orden de cosas, ya relacionadas con la pesca, la llegada del verano y los calores ha comportado que las precipitaciones se hayan reducido drásticamente, y con ello se haya resentido el caudal de los ríos (amén de la avaricia de las hidroeléctricas de turno, por supuesto). Para este sábado, tenía previsto pescar en el coto de Montagut, de Ribes de Freser, pero sabedor de lo justo de agua que baja a la que llega la época estival, y más si ello va ligado a dos semanas sin llover en serio, tramité también un ticket de pesca alternativo para pescar en Campdevànol, por si las cosas se ponían muy feas, como así fué al final, y tenía que ir a mendigar un poco más de agua para pescar con un mínimo de comodidad.
En esta doble jornada, forzada más por el estado del caudal del río Freser que por voluntad de probar dos cotos en un día, los resultados fueron tan malos como la semana anterior en Guardiola de Berguedà, con el mismo pobre número de capturas y el mismo calor sofocante. Quizás, en la segunda parte de la jornada, se vieron más truchas que la semana pasada, pero sólo eso, fueron vistas, pero no terminaron en mi sacadera.     

ADAPTACIÓN AL MEDIO EN MONTAGUT.

Nos pasamos la vida adaptándonos: al medio, a las necesidades macroeconómicas, a nuestro puesto de trabajo, a las circunstancias. Ya puestos, estoy bien seguro que casi todos los lectores se habrán tenido que adaptar a como baja el río, siempre y cuando de pescar se trate. De lo demás,que cada cual actúe en consecuencia, y uno mismo con su mecanismo.
Tal y como me temía, el río Freser a su paso por Montagut bajaba patético de agua. Un río en los huesos, o más bien un esqueleto de río desecándose al sol del verano. Todo y así, sirva de triste consuelo, lo he llegado a ver peor, cosa que no dice mucho en favor de aquellos que, sabedores de la sequía crónica de cada verano, siguen dándole a la tubería y a la turbina.
Todo y así, decidí probar hasta el mediodía el tramo que va desde el puente del Balneario de Montagut, o de Aigues de Ribes, hasta la gasolinera y restaurante de carretera "El Llac", por lo menos hasta mediodía,  a ver que tal pintaba la cosa.
Invertí unas tres horas y poco en pescar con toda la calma que pude este tramo de río que tan productivo me ha sido otras veces (con un poco más de agua, eso si), pescando primero con un tandem de ahogada-ninfa, para pasar a ratos a pescar con seca y ninfa en un combo más tradicional, e incluso a seca pelada en los tramos de aguas tan ralas que hacían imposible la pesca con algo que llevase el mínimo de lastre.
A cambio de esta inversión de tiempo y despliegue de medios, sólo conseguí capturar un par de truchas, de tamaño bastante contenido (ninguna de las dos llegó a los 25 cms.) con la ninfa del tándem, y en el mismo tipo de escenario: lo que queda de las pocas pozas de este tramo, reducidas en este ocasión apenas a la mínima expresión.
Ví muy pocas truchas, la verdad sea dicha, y las pocas que ví estaban en el relativo confort de lo queda de las badinas, muy resabiadas y recelosas. Bastaba un mínimo movimiento del brazo, o una mala aproximación para que huyeran aleta en polvorosa, buscando refugio en las oquedades de las rocas.
En cuanto a las corrientes, ausencia total de picadas en las mismas, y ni siquiera una tomada de tricóptero, de efémera o de la siempre apetitosa y socorrida ahogada en lo que en otras ocasiones es el alegre bullir del agua entre las piedras, reducido ahora a algo parecido a un borboteo similar al de una cafetera puesta a fuego lento. 
A las doce y cuarto, por lo menos con el bolo evitado y con el balance de dos truchas metidas en el salabre, llegué a la altura de la gasolinera en donde tenía aparcado el coche. Apretaba el calor de lo lindo, y viendo el estado del río, y las magras perspectivas que me esperaban, tomé la decisión -no muy acertada, a tenor de lo que vino después- de cambiar de aires y bajar a probar suerte en Campdevànol,  

POCAS TRUCHAS, PERO SELECTIVAS, Y APRENDICES DE FURTIVO EN CAMPDEVÀNOL.

Un corto transbordo en coche, tras una breve "soft drink break" de té con limón, más helado que frío, me llevó a las aguas del que fue el antiguo coto sin muerte de Campdevànol. Suburbanita en su primer tramo, y plenamente urbano en el último, dentro de su escasa longitud que apenas llegaba al kilómetro.
Por lo menos, desde la presa del polideportivo el río bajaba con un poco más de alegría. Aguas arriba, fué de nuevo harina de otro costal.
Feliz de por lo menos poder pescar con un poco más de caudal, aposté fuerte por un tándem de seca y ninfa, con un nuevo diseño de tricóptero, muy flotón y con el atractivo adicional de cuatro pequeñas patitas de goma. Creo que esto, unido a mi exceso de fe en que las picadas se producirían a una microninfa naranjita, que tan buenos resultados me ha dado a lo largo de los años en este coto, fueron mi perdición.
En los primeros compases de esta segunda parte, las truchas subieron.al trico hasta cuatro veces en lo que va desde la casa que hay en el parque junto al río hasta la presa... pero para rechazarlo. Tonto de mi, ni fui capaz de cambiar de seca, ni de apostar por pescar a seca al agua con algún que otro tricóptero de diferente patrón. En su lugar, seguí insistiendo con fe ortodoxa en el combo que llevaba, y así seguí hasta llegar a la presa sita en medio del casco urbano del pueblo. Desde el puente de la carretera de Gombrén hasta la anteriormente mencionada presa, con el río otra vez pasando sed (la voracidad de los canales es inagotable), sólo le vi la cara a otra trucha, esta vez de muy buen tamaño, que en una de las escasas pozas que quedan subió a por el trico... para rechazarlo de nuevo.
A las tres de la tarde, y con una cara de tonto que sería la envidia de un tal Forrest Gump de Greenbow, Alabama, decidí jugarme el último cartucho en el tramo que va del segundo puente de la factoría Conforsa hasta la presa del parque del Mirador, o sea el mismo en el que estuve vareando la última vez que visité lo que antaño fué el Coto El Freser-1.
Noté que acusaba el cansancio, provocado sobre todo por el intenso calor de esas tres y algo de la tarde, y que perdía con facilidad la concentración, cuando en mi ya decididamente torpe deambular por el río espanté varias truchas, que salieron como cohetes de debajo de piedras que estaban a un paso mio, y encima tuve un par de caídas tontas, en una de las cuales me dí un fuerte golpe un poco más abajo de la rodilla que me hizo ver literalmente las estrellas.
Todo y así, aún tuve la fe suficiente como para cambiar el tricóptero causante de tanto rechazos, por uno más convencional. y de diseño más conservador. Sin embargo, la única picada que tuve, y que con más apuros que holguras acabo materializándose en trucha en mano, fué a la micronnfa, y en un pequeño blando de corriente de la orilla contraria.
Al llegar a la presa del Parque del Mirador, había un tropel de chiquillos bañándose tanto arriba del azud, como en la poza en donde cae el agua. Incluso había un chiquillo, ataviado solo con bañador y zapatillas de deporte, que estaba pescando a cucharilla en las corrientes que hay justo después del salto de agua. No entrando en materia de si la cucharilla era con los anzuelos con o sin muerte, hasta aquí todo medianamente bien. Lo que ya constituyó una desagradable sorpresa para mi, fue ver como el chavalín levantaba una piedra, y se llevaba tan campante una trucha a la que previamente había retorcido el pescuezo.
Que yo sepa, la zona con muerte de este coto está en la actualidad muchos kilómetros más abajo de Campdevànol. Sin embargo, lejos de mi intención decirle ni mu al niño. Ni soy un guardia fluvial, ni me pagan por vigilar el río, y aún menos me veo a mi mismo abroncando una criatura que seguramente ni sabe que está obrando mal. No obstante, muy mal por los padres o tutores del crío, y más sabiendo de que si le gusta pescar, lo primero que deberían de hacer es explicarle en donde se puede pescar con muerte, y en donde no. O sea, explicarle que hay una ley, y que hay que cumplirla.
Y así nos va. Cormoranes grandes y pequeños, cormoranes con pluma y sin pluma, cormoranes con alas y sin alas, y entre tanto pajarraco y verraco, la guardería fluvial desaparecida en combate. Ya sé que es difícil dar abasto, y lo mucho que desmotiva al trabajador de la función publica el recorte de su pecunio,  pero a mi también me han congelado el sueldo y retrasado la jubilación, además de ser tan víctima de recortes sociales como cualquier hijo de vecino que no sea banquero, político, futbolista de élite o miembro de la Casa Real, y sigo yendo cada mañana a trabajar y a cumplir con mis obligaciones... y pobre de mi que no lo haga.
Por esta vez, y sin que sirva de precedente, no hubo merienda pastelera. ¡Vaya herejía!. Había que guardar hambre para la cena de la noche, en la preparación de la cual mi mujer  llevaba todo el día esmerándose con mucha ilusión, y para ese montón de cocas de Sant Joan de diversas variedades, de las que esperaba atiborrarme a pocas horas vista. Como aliciente añadido, un España-Francia de semifinales de Eurocopa. Un cúmulo de buenos motivos como para plegar la caña sin más dilación, y ponerse al volante, sin pausa pero sin prisa, para volver a casa un poco antes de lo habitual.      


JORNADAS DE PESCA 613 A Y 613 B.


Sábado, 23 de Junio de 2012

613 A

Coto de Montagut S. M. -  Ribes de Freser

Rio Freser

Tramo pescado: del puente del balneario de Montagut, hasta la gasolinera y restaurant de carretera "El Llac".

Capturas:
 2 truchas fario a ninfa.

Climatología:
soleado y caluroso

Hora de inicio de la jornada: 09,00 h.
Hora de finalización de la jornada: 12,15 h.

613 B

Coto de Ripoll - Campdevànol S. M.

Tramos pescados:
Tramo 1: en Campdevànol, desde los jardines de la zona polideportiva hasta la presa en medio de la Villa.
Tramo 2: en Campdevànol, desde el segundo puente de la factoría "Comforsa" hasta la presa del Parque del Mirador.

Capturas:
1 trucha fario a ninfa.

Cliamtología:
soleado y caluroso.

Hora de inicio de la jornada: 13,00 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,30 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Sinfonía nº 5

Charles H. H. Parry

Obertura "Triunfal"
Anton Rubinstein

Concierto para piano y orquesta nº 2
Alexander Glazunov

Viaje de vuelta:

Concierto para piano y orquesta nº 1
Piotr I. Tchaikovsky

Concierto para violín y orquesta nº 1 "en un solo movimiento"
Joseph Joachim

Serenata Rusa nº 1
Anton Rubinstein

Lineas Tensas!



Ferran RUBINSTEIN.

domingo, 17 de junio de 2012

JP-612. COTO DE GUARDIOLA DE BERGUEDÀ - LA POBLA DE LILLET S. M. - LL01B - Sábado, 16/06/2012.





JORNADA DE PESCA Nº 612

Muy mal día de pesca, totalmente a contrapronóstico, el de este Sábado 16 de Junio, bajo un tórrido sol Africano, y aguantando una asfixiante temperatura: el mercurio alcanzó los 31 grados a las seis de la tarde, cuando pasé a recoger a mi amigo Pep, que en esta ocasión me había acompañado, por el aparcamiento de la entrada de La Pobla de Lillet.
Tres tristes truchas, pueden parecer una magra recompensa a muchas horas de sacar la lengua y deshidratarse pateando el río, en un dia en que ni a la sombra de la arboleda llegaba uno a aliviarse el calor: sólo un remojón de cabeza de vez en cuando, surtía algun efecto refrescante. Sin embargo, es lo que hay. Parecía que este sábado las truchas se hubieran ido de vacaciones. Es posible, como sucede a veces en las largas tardes de sol y conciertos para cigarra y orquesta, que el intenso calor y la gran luminosidad del día desactivasen las truchas. En todo caso, fué un auténtico desperdicio, mayormente para los peces, pues hubo muchísmas eclosiones, tanto de efémeras como de tricópteros y plecópteros, a lo largo del día, sin que apenas se viesen cebas (de hecho, ví sólo dos en todo el día, y una de ellas fué para delatar la trucha que terminé capturando a seca), por lo que perdieron una gran ocasión de ponerse morados con tanta comida bajando por el río...¡peor para ellos!.
Cerca de las dos de la tarde, estaba realmente molido de tanto patear y tanto lanzar, y me estaba cogiendo ese sindrome de impotencia y sobre todo de inseguridad que le pilla a cualquier hijo de vecino cuando tras largas horas de insistir lo único que obtenía era la callada por respuesta. Miento, si hubo una respuesta, en este caso en forma de captura de una trucha con la ninfa del tándem, pero me pareció muy poca recompensa para tratarse de un día de pleno verano, y en un escenario en que no hacía tanto había tenido pescatas la mar de aceptables.
Llegó entonces el momento de plantearse aquello que tantos -seguramente mal aconsejados por la soberbia- jamás se plantean, y que es si realmente uno está pescando bien. Y la respuesta, fué que realmente no.
Para empezar, la jornada había comenzado mucho más tarde de lo que viene siendo usual en estos últimos tiempos, o sea, a las once menos cuarto de la mañana, cuando ya hace tiempo que a esa hora, y más en plena temporada, lo normal es que lleve ya entre dos horas o hora tres cuartos pescando. Esta vez me pudo la tentación de compartir un buen desayuno con mi amigo Pep. mientras seguíamos enfrascados en un debate sobre la burbuja inmobiliaria, y cuando me dí cuenta, la "hora de la fresca" había pasado ya, y en el momento en que me encaminaba hacia el río, en este caso el Llobregat entre el primer bajador después del Camping l´Espelt y el viaducto del kilometro 6 de la carretera de La Pobla de Lillet, para comenzar a pescar hacía ya un calor infernal.
Luego, estuve realmente muy patoso lanzando, y pagué con un buen stock de material enredado en ramas de arboles y troncos sobre todo mi falta de atención y concentración. Por suerte, el caudal del río este verano era plenamente estival, y pude evitar un desastre mucho mayor, a base de recuperar mayormente ninfas trabadas en troncos sumergidos y rocas.
Además, el tramo elegido incluía un amplio subtramo en el que no saco ni una trucha desde por lo menos hace cuatro temporadas. Es de esos sitios que parecen realmente "gafados", por lo menos para mi, y creo que en esta ocasión lo afronté con muy poca fe, y prescindí de prospectar muchas posturas.
Para más recochineo, dejando aparte la única trucha que pude meter en el salabre, la otra única trucha que ví en lo que llevaba de día fué una que salió de debajo de mis propios pies en el "subtramo maldito" , debido a una mala entrada en el río, digna del caballo de Atila... y creo que repetí varias de estas "entradas triunfales" en varias ocasiones.
A eso de las dos de la tarde, llegué a los aledaños del viaducto, y allí en la playa fluvial había una señora tomando el sol, y confrmó mis sospechas: no estaba sola, y sus compañeros eran dos pescadores que hacía rato habían marchado río arriba, por lo que con lo sensible que estaba el mismo al pisoteo, ya no tenía sentido seguir la estala de los pescadores que me precedían, así que tomé la decisión, tras hacer un enorme acopio de fuerza de volutad, de abandonar el río Llobregat por este sábado, para -corto viaje en coche de por medio- irme al Bastareny a probar suerte.
Todo y que tenía el coche a menos de cinco minutos del viaducto, llegué al mismo completamente deshidratado, y agradecí como nunca el haberme llevado una nevera portátil extra con cargadores de hielo para tener bien frías mis provisiones de té con limón. Al arrancar el coche, para ir a probar suerte al Bastareny a su paso por Bagà, el termómetro del coche marcaba 34 grados ¡que pasada!.
La singladura de la tarde fué tan azarosa en acontecimientos como pobre en capturas, al igual que había sido la de la mañana. La cosa pareció animarse, cuando al poco de empezar, en esa poza tan querenciosa que hay apenas cincuenta metros aguas abajo de la pasarela colgante de madera, una trucha se cebó delatando su posición en la entrada de la corriente en la badina, hecho el cual aproveché para machacar largo rato esa postura hasta que, creo que por puro agotamiento, la trucha terminó dándole un buen bocado al tricóptero de pelo de ciervo, y dando con sus escamas en mi sacadera.
Alentado por tan buen comienzo, decidí bajar un poco más por el camino, y probar unas cuantas posturas de las de "dan trucha seguro" aguas abajo. No había dado ni cuatro varazos, cuando aparecieron ladrando, gruñendo y enseñando amenazadoramente los dientes dos enormes perros negros, que me obsequiaron con una cacofonía de ladridos y gruñidos desde la orilla contraria durante un largo rato. A fuerza de mostrarme indiferente y de chasquear la lengua de vez en cuando, terminaron por irse con sus ladridos y gruñidos a otra parte. Todo y que ambos llevaban collar, su aspecto era de todo menos tranquilizador. Sirva esto de aviso para los pescadores que faenen por los aledaños de la pasarela colgante de madera sobre el Bastareny, y que quizás pudieran tropezarse con tan poco amigables canes.
La tarde prosiguió, pese a las buenas vibraciones iniciales, en la misma tónica de apatía de la mañana, y con la misma sensación de no haber peces en el río. No pude aprovechar mucho las corrientes de la zona de las barbacoas, pues el area de picnic estaba llena de bañistas, algunos de ellos remojando cuero en el río. Allí tuve la suerte de saludar a Joan, un amable pescador que se confesñó asiduo de mi blog. Por la mañana había estado pescando en el Llobregat, aguas arriba del viaducto en donde yo había terminado mi primer tramo del día, y sólo habia conseguido pescar un par de truchas.
Ya eran pasadas las cuatro y media, y decidí jugarme la suerte de la última media hora de pesca de la jornada yendo directamente a las corrientes que hay antes del Pont de la Vila, en aguas territoriales de lo que fué el antiguo coto sin muerte de Bagà. Incluso, rehice mi bajo de línea, por enésima vez, jugándomela a poner una microninfa de punta, con una mosca ahogada bailando 40 cms. más arriba. Por primera vez en el día, y a media hora del pitido de fin de partido, tuve la suerte que no había tenido a lo largo de la jornada, y nada más llegar ¡trucha que se clava en la ninfa! y nada más soltarla, ¡zas!otra  trucha que sube a buscar la ahogada a ras de superficie, y uno que es tan toooooopeeeeee, que falla la clavada.
Mis esperanzas de hacer la pescata del día en menos de un cuarto de hora, se vinieron abajo, cuando me dí de bruces con un señor que también estaba pescando a mosca. Ni quise molestarle, ni tenía ya fuerzas para dar un rodeo e irme aguas arriba a seguir vareando, así que aproveché la coyuntura de que, muy amablemente, me diera conversación e incluso me invitase a un cigarrillo, para dar por concluída una jornada de pesca tan aciaga, como magra en capturas.    
De vuelta al coche, mientras me cambiaba de ropa e incluso mientras volvía a subir por la carretera rumbo a La Pobla de Lillet, para recoger a mi amigo Pep, aproveché para reflexionar sobre el porque de tan pobre dia de pesca, y más a contrapronóstico, al tratarse de un día de pleno verano, y en un coto que en estas mismas fechas, pero de otras temporadas, siempre se había mostrado tan generoso conmigo.
Ya sé que los argumentos más socorridos para justificar tan pobres resultados son siempre la plaga del cormorán, amén de la de los visones, y la de los furtivos. De tal manera que, cuando mayor es el ego del pescador, más apocalipticas resultan ser las plagas, de tal manera que al final resulta que no hay peces en el río porque han sido exterminados en su práctica totalidad por bandadas hitchcockianas de cormoranes enfurecidos y famélicos que incluso llegaron a acorralar al pescador en una cabina telefónica cercana al río, o por cuadrillas enteras de furtivos venidos de exóticas selvas allende de los mares, o de estepas en la otra punta del continente, que con artes prohibidas y armados con garrotes y navajas de siete muelles han esquilamdo el río amenazando incluso a pescadores y autoridades de vigilancia fluvial por igual. 
Desde luego, que no cuenten conmigo para unirme a estos lamentos de mal perdedor. Ante todo, la responsabilidad de esta mala jornada de pesca, en lo que a resultados se refiere, es solo mía. Y el único motivo es mi escasa habilidad como pescador y lo mal que he planteado la estrategia de pesca en este día. Somos humanos, y un mal día lo puede tener cualquiera, y dos, y tres, y muchos....
Mi amigo Pep me esperaba tomando la sombra en un banco cercano al aparcamiento de la entrada de La Pobla de Lillet. A el también le había afectado el calor en sobremanera, y se había conformado con acercarse un rato a los Jardines Artigas, para luego ir mendigando sombras en donde guarecerse. Aproveché la breve parada, antes de irnos a merendar a Gironella, para asomarme un momento al río y constatar el lamentable estado del que fué el muy glorioso e intensivamente sobrepescado coto sin muerte de La Pobla de Lillet. Donde antaño se podían ver grandes truchas cebandose sin parar (los famosos "pepinos de La Pobla de lillet") y más en tardes de calor y bochorno como la de este Sábado, ahora no se veía más que agua.
Tras ver un rato la final de la Liga ACB -otro Barça - Madrid, pero en este caso de tipo baloncestístico-  en un bar de Gironella, aprovechando la hora de la merienda, mi amigo Pep y yo volvímos a casa escuchando un recopilatorio de grandes éxitos de Jethro Tull, ese peculiar grupo de rock en el que la flauta tiene tanto protagonismo, y que nos llevó por un rato a principios de los años 70, un tiempo ya muy lejano en el que la pesca a mosca era toda una rareza, por lo menos en España, y en el que todavía mucha gente pensaba que la llegada de la Democracia traería el fin de la corrupción y significaría el principio de un tiempo de prosperidad sin fin. 
              


JORNADA DE PESCA Nº 612

Sábado, 16 de Junio de 2012

Coto de Guardiola de Berguedà - La Pobla de Lillet  S. M.

Rios Llobregat, Bastareny y Riera de Saldes.
(pesca en el Llobregat y en el Bastareny en esta jornada)

Tramos pescados:

Tramo 1. Mañana, mediodía y primera hora de la tarde:
Río Llobregat, desde el primer bajador pasado el Camping L´Espelt, hasta el viaducto del Kilometro 6 de la  carretera de La Pobla de Lillet.

Tramo 2. Tarde:
Rio Bastareny, desde cien metros aguas abajo de la pasarela colgante de madera, hastael Pont de la Vila.

Capturas:

Tramo 1: 1 trucha fario a ninfa.
Tramo 2: 1 trucha fario a mosca seca y 1 trucha fario a ninfa. 

Climatología:
soleado y caluroso.

Hora de inicio de la jornada:  10,45 h.
Hora de finalización de la jornada: 17,00 h.

La música de hoy:

Esta semana no hubo audiciones de Música Clásica durtante los desplazamientos en coche, debido a que con mi amigo Pep estuvimos hablando de temas varios, pero sobre todo de política y futbol, y escuchando de mientras, a modo de música de fondo, un par de CDs recopilatorios de los grandes exitos de Jethro Tull.

Líneas Tensas!



Ferran RUBINSTEIN.

sábado, 9 de junio de 2012

JP-611. COTO DE RIPOLL - CAMPDEVANOL S. M. - TE-09B. Sábado, 09/06/2012.







JORNADA DE PESCA Nº 611.


PARECIDOS RAZONABLES, PERO ENGAÑOSOS.

A priori, podría parecer que la jornada de pesca de este sábado en Ripoll, pescando los antiguos cotos de Ordina y Font Viva, fué un calco de la del pasado sábado en Campdevanol, haciéndolo en los Freser 1 y 2  -la misma mañana soleada, el mismo cielo gris sin llegar a llover ni una gota a partir del mediodía, el mismo caudal alegre del a menudo sediento Freser, incluso el mismo número de truchas capturadas y soltadas,  un largo lapso de horas- y sin embargo hay ciertas diferencias marcan un diferente nivel de satisfacción a la hora de recoger trastos y dar por finalizada la jornada, para ir a merendar, en este caso a otra pastelería.
La mañana "de postal", no fué ni por asomo, tan calurosa como la de la semana pasada; es más, la tuve que empezar con manga larga. Tampoco la tarde bajo un cielo plomizo fué tan bochornosa como la de la semana pasada; incluso se levantó algo de aire a partir de las dos. Y por lo que hace a las truchas, que seguramente eso es lo que estáis esperando que os cuente, la misma cantidad cantidad que la semana pasada puede ser un dato muy engañoso, pues las de esta semana si dieron la talla, no tan solo en el combate, sino también en el tamaño: de las seis, cinco pasaron de los 35 cms., y sólo una quedó un poco por encima de lo que podríamos llamar "trucha palmera".
La jornada se estructuró en dos tramos dentro de los dominios pescables que el coto tiene sobre el Freser, uno dentro de los que serían los limites del antiguo coto de Ordina, y el otro, sensiblemente más corto, dentro de los de Font Viva, o sea, el hoy extinto sin muerte de Ripoll.    


ARRANCADA DE CABALLO Y PARADA DE BURRO EN ORDINA.

El haber capturado una señora trucha en la salida del canal de la hidroeléctrica, nada más comenzar a pescar, haber fallado la clavada de otra que subió al tricóptero del tandem, y volver a capturar otra trucha apenas unos metros aguas arriba, me hizo pensar que la jornada podría ser gloriosa.
Sin embargo, y como suele decir el refrán "arrancada de caballo, parada de burro". O lo que es lo mismo, a partir de ese episodio de actividad, no volví a clavar otra trucha hasta casi dos horas después, y tan lejos de alli como en las corrientes que hay por encima del area de picnic de la Font de la Rosa. Y con estas tres capturas, iba a terminar mi recorrido por Ordina, antes de marchar ha hacer una segunda manga plenamente urbanita dentro del casco urbano de Ripoll.
La verdad sea dicha, es que tuve que lidiar con varios contratiempos que alteraron mis planes. O supongo que esa es la excusa para justificar haber pescado poco en este tramo.
En el paso angosto del muro de la factoría Conforsa había ya dos pescadores faenando, por lo que se esfumó la posibilidad de pescar "en primicia" un trecho muy querencioso del coto, en donde a menudo obtengo muy buenos resultados. Para no molestarles, tuve que dar un largo rodeo, y cuando volví al río la actividad fulgurante del principio de la jornada se había esfumado.
Al llegar a la explanada de la Font del Roser, unos operarios estaban aspirando una cantidad ingente de pelusilla de chopo. Era tal la nube de dicha algodonosa semilla que levantaban, que me fué imposible  pescar los aledaños de la esplanada, y perdí la oportunidad de aprovechar el tiempo en otro buen tramo más de río.
Como dije más arriba, la tercera captura de esta primera manga llegó en las corrientes que hay antes de la presa. Al llegar a la tabla que hay antes de que comience el límite del refugio de pesca por paso de presa, una mala entrada en el río hizo que saliesen de casi debajo de mis pies unas cuantas truchas  que estaban "de panching" en la comodidad de poco más de un palmo de agua calentada por el sol.
Quizás si el caudal del río hubiera sido un poco menor, me hubiera arriesgado a dar un rodeo para acceder a la parte superior de la presa, y seguir pescando hasta por lo menos la entrada a Campdevanol, pero tanto el mal estado de mis suelas (¡sigo sin encontrar tiempo entre semana para cambiarlas!), como la posibilidad de un vadeo de riesgo me hicieron desistir de tal proyecto, para finalmente volver a mis intenciones iniciales, y probar suerte en el tramo urbano de Ripoll, o sea el antiguo coto sin muerte de Font Viva. 

TIEMPOS PASADOS, QUIZÁS SI QUE FUERON MEJORES EN FONT VIVA  

El cambio de escenario lo llevé a cabo mediante una caminata bajo el sol de primera hora de la tarde, todo y que no tardaría el cielo en cubrirse, y en quedar gris pero sin llegar a llover en ningún momento, como fué el caso de la semana pasada. Quizás en el caso de este sábado, el grado de humedad fué bastante menor, debido posiblmente a que se levantó un tanto de aire entre las dos y media y las cuatro de la tarde.
Aproveché la circunstancia de pasar por delante de mi coche de nuevo, para beber una lata de te con limón frio de la nevera portátil, y de paso rehacer aparejos. Seguí confiando en el tandem de seca y ninfa, pero la verdad es que convenía rehacer terminal y nudos.
Este tramo de la tarde fué más corto en longitud que el de la mañana, pero quizás más intenso en emociones, todo y que el balance final fué nuevamente de tres truchas, dos de ellas de muy buen porte, siendo la tercera la de menor longitud de entre las capturadas en este día.
A la mitad del exiguo recorrido, siempre sobre el Río Freser, y cuando llevaba dos truchas capturadas, fuí a dar un paseo para chafardear por el Ter, que ahora es zona libre sin muerte, y más que nada para ver si había algo de actividad por arriba y podía pescar un rato a seca, ni que fueran bagras.
Tras un rato de deambular mirando pero no pescando, vi señales de cebas esporádicas en unas aguas paradas que hay un poco más arriba del puente metálico. Estuve tentando lo que fuera que se cebase, fueran truchas o bagras, durante largo rato, y de paso practicando posadas y lances, y a cambio sólo tuve una subida a la mosca de algo que apenas llegué a revolcar, pero que se soltó enseguida.
Perdida la batalla de la mosca seca por este día, volví trama urbana a través a pescar el último mini-tramo que me quedaba pendiente, desde el puente del ferrocarril hasta el puente peatonal del Raval de Barcelona.
Fué entonces cuando me dí cuenta de lo realmente cambiado que está este sector del Coto, más aún que en mi primera visita de la presente temporada, el día de la inauguración. La poza  que queda por encima del puente de la calle del paso a nivel ha desaparecido casi por completo, colmatada por sedimentos, y no se veía ni pizca de actividad en superficie, cuando hace años y en tardes de bien avanzada la primavera como la de ayer, era un hervidero de peces cebándose con frenesí. ¡Cuan buenas epscatas había hecho en ese reducido espacio!. ¡Cuantas emociones, y cuan grandes y luchadoras truchas habían sucumbido aquí ante mis imiotaciones flotantes!. Espero que esto sea algo pasajero, y que quizás cuando el nivel de agua baje un poco volverá la actividad a esta coordenada del coto, todo y que ahora su aspecto sea tan distinto. De lo contrario, comenzaré a pensar -muy en contra de mi optimismo habitual- que los tiempos pasados si que fueron mejores en Font Viva, y de que quizás si sea cierto que la plaga del cormorán ha hecho estragos en este río.
La anécdota divertida del día, llego a tocar del punto final. Un señor desde lo alto del puente peatonal me "chivó" que una trucha de buen tamaño estaba pegada al fondo, justo al lado del pilar. Fuí lanzando el aparejo siguiendo las instrucciones del improvisado colaborador, y al final comseguí que la pintona tomase mi ninfa, y que ttras una breve pero intensa batalla, me sirviese de modelo fotográfico antes de ser devuelta al agua. Por supuesto, le dí efusivamente las gracias a ese buen hombre, que quizás fuera un pescador que ese día, por las circunstancias no había podido acudir a su cita con el río y con los peces.
Como colofón a la jornada, y aprovechando que estaba en Ripoll, fui a merendar a la siempre excelente pastelería Can Junyent, a ver si con un par de pasteles se me iba el mal sabor de boca virtual que me había dejado el ver el mal estado del que fué uno de mis rinconcitos de pesca favoritos en el microcosmos fluvial del entorno urbanita de la ciudad de los dos ríos, Venecia pirenaica y cuna de la Nació Catalana.           


JORNADA DE PESCA Nº 611.

Sábado, 9 de Junio de 2012.

Coto de Ripoll - Campdevanol S. M.

Ríos Ter y Freser.
(pesca solo en el Ter en esta jornada).

Tramos pescados:

Mañana y mediodía:

En Ripoll, desde la pasarela metálica de la hidroeléctrica hasta la presa del Pla d´Ordina..

Tarde:

En Ripoll, desde la confluencia con el Ter hasta el puente peatonal del Raval de Barcelona.

Capturas:

6 Truchas fario a ninfa (3 en el tramo 1, y 3 en el tramo 2).

Climatología:  mañana: soleado y templado; tarde: nubes altas y templado.

Hora de inicio de la jornada: 09,00 h.

Hora de finalización de la jornada: 16,45 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Concierto para piano y orquesta en "DO" menor
Obertura-Concierto en "FA" mayor
Joachim Raff

Concierto para piano y orquesta nº 2
Alexander Glazunov

Viaje de vuelta:

Sinfonía nº 4 "La víspera de Pascua"
Josef B. Foerster

"Canción sobre las Grandes Llanuras"
George F. MacKay

Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.


miércoles, 6 de junio de 2012

MODIFICACIONES EN LA ORDEN DE VEDAS DEL AÑO 2012




Hola Kamaradas:

Adjunto os paso un enlace con importantes modificaciones en la Orden de Vedas de este año,segun consta en el DOGC de fecha 1 de Junio de 2012.


http://www20.gencat.cat/portal/site/portaldogc/menuitem.175f6f96e658ffc3e4492d92b0c0e1a0/?vgnextoid=641a7e48f7b6e210VgnVCM1000000b0c1e0aRCRD&appInstanceName=default&anexos=1&selectedYear=2012&selectedMonth=5&numDOGC=6140

Recordad que esta Orden de Vedas es de obligatorio cumplimiento.
Un abrazo y Líneas Tensas,



Ferran RUBINSTEIN.

sábado, 2 de junio de 2012

JP-610. COTO DE RIPOLL - CAMPDEVANOL S. M. - TE-09B. Sábado, 02/06/2012






JORNADA DE PESCA Nº 610


Cada día me cuesta menos madrugar para ir al río. Consciente de que cada día de pesca es un bien escaso,
y en vista a que nuestros infames políticos se han empeñado en hacernos llegar a la jubilación con los pañales geriátricos puestos, este primer sábado de Junio ya estaba montando mis aparejos a pie de río Freser, no muy lejos del helipuerto de Campdevànol, antes de las nueve de la mañana, previo saludo al maestro pastelero Ignasi, de Can Nasiet, y reservale una "boina" de nata y yema quemada para la merienda "after fishing".
Las intensas tormentas habidas durante toda la semana en el area pirenáica, han hecho incluso desbordarse muchos embalses. Este sábado, el a menudo sediento Freser bajaba con sus mejores e imperiales galas, todo y que el deshielo ya terminó, alimentado por manantiales, torrentes y escorrantías atiborrados de agua.
Ocupó gran parte de mi tiempo de pesca, casi tres cuartas partes del mismo, uno de mis recorridos "clásicos" de este Coto, desde los tiempos en que era simplmente "El Freser-1", esto es desde el segundo puente de la factoría "Conforsa" hasta el paso estrecho del muro de la Colonia Molinou. Por la tarde, desistí por pura pereza de ir a probar otros escenarios dentro del mismo coto, como pudiera haber sido bajar al antiguo sin muerte de Campdevànol, o echar mano al volante para pescar en Ordina-Ripoll, y volví a recorrer gran parte del tramo de la mañana, pero solo hasta la presa del parque del mirador, con el añadido del tramo que va desde el primer puente de la factoría metalúrgica.
A las muy buenas condiciones de caudal del río, se les unió un dia soleado y caluroso, por lo que, presumía una jornada muy rica en capturas. Sin embargo, quizás porque bajaba más agua de la que esperaba, y esto dificultó e incluso imposibilitó el vadeo en ocasiones (mis suelas de fieltro están realmente lijadas, necesitan un cambio urgente; ¿podéis creer que voy tan de culo durante la semana que no he tenido ni tiempo de acercarme al zapatero?); o quizás porque estaban las truchas muy zurradas y escarmentadas tras la celebración en este coto del Selectivo de Alta Competición la semana pasada, el caso es que terminé el día con seis capturas de truchas de porte muy justito, un resultado que  mirándolo con objetividad no está mal atendiendo a que gran parte de la acción de pesca la tuve que limitar, por imperativo de mis gastadas suelas de bota, a mi propia orilla, y a los blandos de corriente que quedaran en el centro del cauce.
Toda y la poca actividad de las truchas, la soleada y calurosa mañana me pasó en un suspiro, de tal manera que a eso de la una me dí cuenta que parecía que no hubiesen pasado ni cinco minutos desde que había comenzado a pescar a eso de las nueve y media. Es lo que tiene estar concentrado pescando: podría estallar la Tercera Guerra Mundial a tocar del río que no te enterarías. Otra cosa sería que apareciese Milla Jovovich enfundada en un traje de submarinista de 2 tallas menos, invitándome a matar zombies fluviales en un nuevo episodia de "Resident River Evil", una proposición que no podría rechazar...
La casi totalidad de capturas del dia se produjo en esta primera manga, cinco truchas fario en total. Las circunstancias del río, o por lo menos la interpretación de las mismas que hice, me llevaron a pescar un poco más "pesado y tungstenizado" que de costumbre, con un par de ninfas con bola de tungsteno de más entidad que la habitual (un número 2 abajo, y un número 1 arriba), todo y que tres de las cinco capturas fueron en la muy poca profundidad del blando de corriente de mi propia orilla.
Cerca de la presa del Parque del Mirador, tuve la ocasión de conocer a Toni C., un simpático y educado pescador de Mollet, con el que tuve una interesantísima conversación sobre bajos de linea: un tema que por si solo haría correr ríos, pero de tinta. Aprovechando que estábamos juntos, nos encaminamos a pescar un rato por encima de la presa, y allí nos encontramos un grupo de pescadores bastante entrados en edad, que pescaban a cucharilla, Al darnos un rato de conversación, uno de ellos se quejaba amargamente de la enorme discriminación que sufre la pesca con cebo natural: y no le falta razón. Otro, tocó un tema polémico: no es oro todo lo que reluce en el tema de los sin muertes: a menudo se pesca más en un coto en que se permiten extraer cupos, que en sin muertes estrictos, más que nada por la pervivencia de terribles predadores en forma de truchas muy grandes que se dan en sitios en donde no se permite extraerlas del río. A este señor, tampoco le faltaba razón, por poco agradable que le pueda sonar a más de alguno este razonamiento.
Por la tarde, y tras despedirme de Toni C., el tiempo cambió un poco: llegaron nubes altas, dejó de brillar el sol, y se incrementó la sensación de bochorno, todo y que no llegó a llover. Para el tramo de la tarde, decidí aligerar el aparejo, y pasé a pescar con mi "jogo bonito" habitual, el de tándem de gran tricóptero de pelo de ciervo y ninfa de un tamaño y peso contenidos (una "Pheasant Tail" en anzuelo del 15, con cabeza de tungsteno del 1). Si bien en este tramo final de la jornada solo lleve a mi sacadera una trucha más, también pescada a ninfa, y de nuevo y por cuarta vez pescada en un blando de corriente de mi propia orilla que no estaría ni a un metro y medio de mis pies, lo cierto es que las emociones aumentaron por la parte que toca a la seca, pues tras dos rechazos al tricóptero en blandos de corriente, tuve una picada fulgurante y brutal de una gran trucha enmedio de la turbulencia de la corriente. Era la trucha más grande del día, y la perdí tras varios tiras y aflojas, en una mala gestión de la pelea, cuando el pez me ganó la corriente y tensé demasiado la linea.
Tras esta jornada de pesca, que no podría calificar de mala todo y que hubiera esperado meter más truchas en la sacadera, llegó el momento de la siempre ansiada y merecida merienda pastelera en Can Nasiet. Esta vez, tuve incluso dificultades para aparcar el coche cerca del establecimiento, puesto que había una gran animación en Campdevànol, con cortes de tráfico en algunas calles incluídos: se estaba celebrando una carrera de atletismo, conocida como la "Cursa del Comte Arnau". El jolgorio en la terraza de Can Nasiet (también tienen servicio de cafetería) era considerable, dado que estaba junto a los podiums en donde se entregaban los premios de la carrera, por lo que opté por merendar en el salón interior, esta vez -todo sea dicho- muy poco ocupado en pensar en las vicisitudes de mi recién terminada jornada de pesca, debido a la lectura de un par de capítulos de "Festín de Cuervos", la novela de la serie "Canción de Hielo y Fuego" (conocida por muchos como "Juego de Tronos"), que había llevado conmigo en previsión de tener algo con que entretenerme en el caso de que alguna tormenta me obligase a recluírme en mi coche por largo rato.

  
JORNADA DE PESCA Nº 610


Sábado, 2 de Junio de 2012

Coto de Ripoll - Campdevanol S. M.

 Ríos Ter y Freser
(pesca solo en el Freser en esta jornada)

Tramos pescados:

Mañana y mediodia:

En Camdpevanol, del segundo puente de la fábrica Comforsa hasta el paso estrecho junto al muro de la Colonia Molinou.

Tarde:

En Camdpevanol, del primer puente de la fábrica Comforsa hasta la presa del parque del mirador del río.

Capturas:

6 truchas fario a ninfa (5 en el tramo 1, y 1 en el tramo 2).

Climatología: mañana: soleado y caluroso, tarde: nubes altas y bochorno.

Hora de inicio de la jornada: 09,30 h.

Hora de finalización de la jornada: 17,00 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Concierto para piano y orquesta en "DO" menor
Obertura-Concierto en "FA" mayor
Joachim Raff

Concierto para piano y orquesta nº 2
Alexander Glazunov

Viaje de vuelta:

Concierto para piano y orquesta en "SOL" menor
Anton Dvorák

Concierto para violoncello y orquesta nº 1
Joachim Raff

"Obertura Solemne"
Alexander Glazunov

Líneas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.