domingo, 24 de junio de 2012
JJPP 613A y 613B - COTO DE MONTAGUT S. M. - TE08 Y COTO DE RIPÒLL - CAMPDEVÀNOL S. M. - TE09B. Sábado, 23/06/2012
JORNADAS DE PESCA 613 A Y 613 B.
TIEMPO PARA LA PESCA, ANTES DE LOS PETARDOS, LA COCA Y EL CAVA.
Este año, el calendario ha querido que la noche de San Juan cayerá en Sábado, mi día de pesca por autonomasia.
Como hasta la noche no tenía que cenar con la familia, he salido como es habitual a pescar, todo y que he terminado de hacerlo a una hora muy prudente, para ser puntual a una cena familiar, con postre de coca y brindis con cava, que hacía unos cuantos años no celebrábamos; tantos como Elisenda, mi hija, ha sido demasiado pequeña como para perder una noche de sueño. Ahora, con cinco años y pico, ha vivido su primera Verbena de Sant Joan en serio, más allá del simple tirar unos cuantos petardos en el balcón al anochecer. Hay que ver lo bien que se lo ha pasado, compartiendo mesa y mantel con los mayores, abuelos y tíos incluídos. El tiempo pasa tan rápido que el día menos pensado ya no querrá celebrar la verbena con los "plastas y carrozas" de sus padres, pues tendrá mejores planes para esta noche de bienvenida oficial al verano, como pueden ser discoteca intensiva, o fiesta en la playa con resacón en la arena incluído. Pero no tengamos prisa, todo llegará, y ahora es momento de disfrutar al máximo de su infancia.
En otro orden de cosas, ya relacionadas con la pesca, la llegada del verano y los calores ha comportado que las precipitaciones se hayan reducido drásticamente, y con ello se haya resentido el caudal de los ríos (amén de la avaricia de las hidroeléctricas de turno, por supuesto). Para este sábado, tenía previsto pescar en el coto de Montagut, de Ribes de Freser, pero sabedor de lo justo de agua que baja a la que llega la época estival, y más si ello va ligado a dos semanas sin llover en serio, tramité también un ticket de pesca alternativo para pescar en Campdevànol, por si las cosas se ponían muy feas, como así fué al final, y tenía que ir a mendigar un poco más de agua para pescar con un mínimo de comodidad.
En esta doble jornada, forzada más por el estado del caudal del río Freser que por voluntad de probar dos cotos en un día, los resultados fueron tan malos como la semana anterior en Guardiola de Berguedà, con el mismo pobre número de capturas y el mismo calor sofocante. Quizás, en la segunda parte de la jornada, se vieron más truchas que la semana pasada, pero sólo eso, fueron vistas, pero no terminaron en mi sacadera.
ADAPTACIÓN AL MEDIO EN MONTAGUT.
Nos pasamos la vida adaptándonos: al medio, a las necesidades macroeconómicas, a nuestro puesto de trabajo, a las circunstancias. Ya puestos, estoy bien seguro que casi todos los lectores se habrán tenido que adaptar a como baja el río, siempre y cuando de pescar se trate. De lo demás,que cada cual actúe en consecuencia, y uno mismo con su mecanismo.
Tal y como me temía, el río Freser a su paso por Montagut bajaba patético de agua. Un río en los huesos, o más bien un esqueleto de río desecándose al sol del verano. Todo y así, sirva de triste consuelo, lo he llegado a ver peor, cosa que no dice mucho en favor de aquellos que, sabedores de la sequía crónica de cada verano, siguen dándole a la tubería y a la turbina.
Todo y así, decidí probar hasta el mediodía el tramo que va desde el puente del Balneario de Montagut, o de Aigues de Ribes, hasta la gasolinera y restaurante de carretera "El Llac", por lo menos hasta mediodía, a ver que tal pintaba la cosa.
Invertí unas tres horas y poco en pescar con toda la calma que pude este tramo de río que tan productivo me ha sido otras veces (con un poco más de agua, eso si), pescando primero con un tandem de ahogada-ninfa, para pasar a ratos a pescar con seca y ninfa en un combo más tradicional, e incluso a seca pelada en los tramos de aguas tan ralas que hacían imposible la pesca con algo que llevase el mínimo de lastre.
A cambio de esta inversión de tiempo y despliegue de medios, sólo conseguí capturar un par de truchas, de tamaño bastante contenido (ninguna de las dos llegó a los 25 cms.) con la ninfa del tándem, y en el mismo tipo de escenario: lo que queda de las pocas pozas de este tramo, reducidas en este ocasión apenas a la mínima expresión.
Ví muy pocas truchas, la verdad sea dicha, y las pocas que ví estaban en el relativo confort de lo queda de las badinas, muy resabiadas y recelosas. Bastaba un mínimo movimiento del brazo, o una mala aproximación para que huyeran aleta en polvorosa, buscando refugio en las oquedades de las rocas.
En cuanto a las corrientes, ausencia total de picadas en las mismas, y ni siquiera una tomada de tricóptero, de efémera o de la siempre apetitosa y socorrida ahogada en lo que en otras ocasiones es el alegre bullir del agua entre las piedras, reducido ahora a algo parecido a un borboteo similar al de una cafetera puesta a fuego lento.
A las doce y cuarto, por lo menos con el bolo evitado y con el balance de dos truchas metidas en el salabre, llegué a la altura de la gasolinera en donde tenía aparcado el coche. Apretaba el calor de lo lindo, y viendo el estado del río, y las magras perspectivas que me esperaban, tomé la decisión -no muy acertada, a tenor de lo que vino después- de cambiar de aires y bajar a probar suerte en Campdevànol,
POCAS TRUCHAS, PERO SELECTIVAS, Y APRENDICES DE FURTIVO EN CAMPDEVÀNOL.
Un corto transbordo en coche, tras una breve "soft drink break" de té con limón, más helado que frío, me llevó a las aguas del que fue el antiguo coto sin muerte de Campdevànol. Suburbanita en su primer tramo, y plenamente urbano en el último, dentro de su escasa longitud que apenas llegaba al kilómetro.
Por lo menos, desde la presa del polideportivo el río bajaba con un poco más de alegría. Aguas arriba, fué de nuevo harina de otro costal.
Feliz de por lo menos poder pescar con un poco más de caudal, aposté fuerte por un tándem de seca y ninfa, con un nuevo diseño de tricóptero, muy flotón y con el atractivo adicional de cuatro pequeñas patitas de goma. Creo que esto, unido a mi exceso de fe en que las picadas se producirían a una microninfa naranjita, que tan buenos resultados me ha dado a lo largo de los años en este coto, fueron mi perdición.
En los primeros compases de esta segunda parte, las truchas subieron.al trico hasta cuatro veces en lo que va desde la casa que hay en el parque junto al río hasta la presa... pero para rechazarlo. Tonto de mi, ni fui capaz de cambiar de seca, ni de apostar por pescar a seca al agua con algún que otro tricóptero de diferente patrón. En su lugar, seguí insistiendo con fe ortodoxa en el combo que llevaba, y así seguí hasta llegar a la presa sita en medio del casco urbano del pueblo. Desde el puente de la carretera de Gombrén hasta la anteriormente mencionada presa, con el río otra vez pasando sed (la voracidad de los canales es inagotable), sólo le vi la cara a otra trucha, esta vez de muy buen tamaño, que en una de las escasas pozas que quedan subió a por el trico... para rechazarlo de nuevo.
A las tres de la tarde, y con una cara de tonto que sería la envidia de un tal Forrest Gump de Greenbow, Alabama, decidí jugarme el último cartucho en el tramo que va del segundo puente de la factoría Conforsa hasta la presa del parque del Mirador, o sea el mismo en el que estuve vareando la última vez que visité lo que antaño fué el Coto El Freser-1.
Noté que acusaba el cansancio, provocado sobre todo por el intenso calor de esas tres y algo de la tarde, y que perdía con facilidad la concentración, cuando en mi ya decididamente torpe deambular por el río espanté varias truchas, que salieron como cohetes de debajo de piedras que estaban a un paso mio, y encima tuve un par de caídas tontas, en una de las cuales me dí un fuerte golpe un poco más abajo de la rodilla que me hizo ver literalmente las estrellas.
Todo y así, aún tuve la fe suficiente como para cambiar el tricóptero causante de tanto rechazos, por uno más convencional. y de diseño más conservador. Sin embargo, la única picada que tuve, y que con más apuros que holguras acabo materializándose en trucha en mano, fué a la micronnfa, y en un pequeño blando de corriente de la orilla contraria.
Al llegar a la presa del Parque del Mirador, había un tropel de chiquillos bañándose tanto arriba del azud, como en la poza en donde cae el agua. Incluso había un chiquillo, ataviado solo con bañador y zapatillas de deporte, que estaba pescando a cucharilla en las corrientes que hay justo después del salto de agua. No entrando en materia de si la cucharilla era con los anzuelos con o sin muerte, hasta aquí todo medianamente bien. Lo que ya constituyó una desagradable sorpresa para mi, fue ver como el chavalín levantaba una piedra, y se llevaba tan campante una trucha a la que previamente había retorcido el pescuezo.
Que yo sepa, la zona con muerte de este coto está en la actualidad muchos kilómetros más abajo de Campdevànol. Sin embargo, lejos de mi intención decirle ni mu al niño. Ni soy un guardia fluvial, ni me pagan por vigilar el río, y aún menos me veo a mi mismo abroncando una criatura que seguramente ni sabe que está obrando mal. No obstante, muy mal por los padres o tutores del crío, y más sabiendo de que si le gusta pescar, lo primero que deberían de hacer es explicarle en donde se puede pescar con muerte, y en donde no. O sea, explicarle que hay una ley, y que hay que cumplirla.
Y así nos va. Cormoranes grandes y pequeños, cormoranes con pluma y sin pluma, cormoranes con alas y sin alas, y entre tanto pajarraco y verraco, la guardería fluvial desaparecida en combate. Ya sé que es difícil dar abasto, y lo mucho que desmotiva al trabajador de la función publica el recorte de su pecunio, pero a mi también me han congelado el sueldo y retrasado la jubilación, además de ser tan víctima de recortes sociales como cualquier hijo de vecino que no sea banquero, político, futbolista de élite o miembro de la Casa Real, y sigo yendo cada mañana a trabajar y a cumplir con mis obligaciones... y pobre de mi que no lo haga.
Por esta vez, y sin que sirva de precedente, no hubo merienda pastelera. ¡Vaya herejía!. Había que guardar hambre para la cena de la noche, en la preparación de la cual mi mujer llevaba todo el día esmerándose con mucha ilusión, y para ese montón de cocas de Sant Joan de diversas variedades, de las que esperaba atiborrarme a pocas horas vista. Como aliciente añadido, un España-Francia de semifinales de Eurocopa. Un cúmulo de buenos motivos como para plegar la caña sin más dilación, y ponerse al volante, sin pausa pero sin prisa, para volver a casa un poco antes de lo habitual.
JORNADAS DE PESCA 613 A Y 613 B.
Sábado, 23 de Junio de 2012
613 A
Coto de Montagut S. M. - Ribes de Freser
Rio Freser
Tramo pescado: del puente del balneario de Montagut, hasta la gasolinera y restaurant de carretera "El Llac".
Capturas:
2 truchas fario a ninfa.
Climatología:
soleado y caluroso
Hora de inicio de la jornada: 09,00 h.
Hora de finalización de la jornada: 12,15 h.
613 B
Coto de Ripoll - Campdevànol S. M.
Tramos pescados:
Tramo 1: en Campdevànol, desde los jardines de la zona polideportiva hasta la presa en medio de la Villa.
Tramo 2: en Campdevànol, desde el segundo puente de la factoría "Comforsa" hasta la presa del Parque del Mirador.
Capturas:
1 trucha fario a ninfa.
Cliamtología:
soleado y caluroso.
Hora de inicio de la jornada: 13,00 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,30 h.
La música de hoy:
Viaje de ida:
Sinfonía nº 5
Charles H. H. Parry
Obertura "Triunfal"
Anton Rubinstein
Concierto para piano y orquesta nº 2
Alexander Glazunov
Viaje de vuelta:
Concierto para piano y orquesta nº 1
Piotr I. Tchaikovsky
Concierto para violín y orquesta nº 1 "en un solo movimiento"
Joseph Joachim
Serenata Rusa nº 1
Anton Rubinstein
Lineas Tensas!
Ferran RUBINSTEIN.
domingo, 17 de junio de 2012
JP-612. COTO DE GUARDIOLA DE BERGUEDÀ - LA POBLA DE LILLET S. M. - LL01B - Sábado, 16/06/2012.
JORNADA DE PESCA Nº 612
Muy mal día de pesca, totalmente a contrapronóstico, el de este Sábado 16 de Junio, bajo un tórrido sol Africano, y aguantando una asfixiante temperatura: el mercurio alcanzó los 31 grados a las seis de la tarde, cuando pasé a recoger a mi amigo Pep, que en esta ocasión me había acompañado, por el aparcamiento de la entrada de La Pobla de Lillet.
Tres tristes truchas, pueden parecer una magra recompensa a muchas horas de sacar la lengua y deshidratarse pateando el río, en un dia en que ni a la sombra de la arboleda llegaba uno a aliviarse el calor: sólo un remojón de cabeza de vez en cuando, surtía algun efecto refrescante. Sin embargo, es lo que hay. Parecía que este sábado las truchas se hubieran ido de vacaciones. Es posible, como sucede a veces en las largas tardes de sol y conciertos para cigarra y orquesta, que el intenso calor y la gran luminosidad del día desactivasen las truchas. En todo caso, fué un auténtico desperdicio, mayormente para los peces, pues hubo muchísmas eclosiones, tanto de efémeras como de tricópteros y plecópteros, a lo largo del día, sin que apenas se viesen cebas (de hecho, ví sólo dos en todo el día, y una de ellas fué para delatar la trucha que terminé capturando a seca), por lo que perdieron una gran ocasión de ponerse morados con tanta comida bajando por el río...¡peor para ellos!.
Cerca de las dos de la tarde, estaba realmente molido de tanto patear y tanto lanzar, y me estaba cogiendo ese sindrome de impotencia y sobre todo de inseguridad que le pilla a cualquier hijo de vecino cuando tras largas horas de insistir lo único que obtenía era la callada por respuesta. Miento, si hubo una respuesta, en este caso en forma de captura de una trucha con la ninfa del tándem, pero me pareció muy poca recompensa para tratarse de un día de pleno verano, y en un escenario en que no hacía tanto había tenido pescatas la mar de aceptables.
Llegó entonces el momento de plantearse aquello que tantos -seguramente mal aconsejados por la soberbia- jamás se plantean, y que es si realmente uno está pescando bien. Y la respuesta, fué que realmente no.
Para empezar, la jornada había comenzado mucho más tarde de lo que viene siendo usual en estos últimos tiempos, o sea, a las once menos cuarto de la mañana, cuando ya hace tiempo que a esa hora, y más en plena temporada, lo normal es que lleve ya entre dos horas o hora tres cuartos pescando. Esta vez me pudo la tentación de compartir un buen desayuno con mi amigo Pep. mientras seguíamos enfrascados en un debate sobre la burbuja inmobiliaria, y cuando me dí cuenta, la "hora de la fresca" había pasado ya, y en el momento en que me encaminaba hacia el río, en este caso el Llobregat entre el primer bajador después del Camping l´Espelt y el viaducto del kilometro 6 de la carretera de La Pobla de Lillet, para comenzar a pescar hacía ya un calor infernal.
Luego, estuve realmente muy patoso lanzando, y pagué con un buen stock de material enredado en ramas de arboles y troncos sobre todo mi falta de atención y concentración. Por suerte, el caudal del río este verano era plenamente estival, y pude evitar un desastre mucho mayor, a base de recuperar mayormente ninfas trabadas en troncos sumergidos y rocas.
Además, el tramo elegido incluía un amplio subtramo en el que no saco ni una trucha desde por lo menos hace cuatro temporadas. Es de esos sitios que parecen realmente "gafados", por lo menos para mi, y creo que en esta ocasión lo afronté con muy poca fe, y prescindí de prospectar muchas posturas.
Para más recochineo, dejando aparte la única trucha que pude meter en el salabre, la otra única trucha que ví en lo que llevaba de día fué una que salió de debajo de mis propios pies en el "subtramo maldito" , debido a una mala entrada en el río, digna del caballo de Atila... y creo que repetí varias de estas "entradas triunfales" en varias ocasiones.
A eso de las dos de la tarde, llegué a los aledaños del viaducto, y allí en la playa fluvial había una señora tomando el sol, y confrmó mis sospechas: no estaba sola, y sus compañeros eran dos pescadores que hacía rato habían marchado río arriba, por lo que con lo sensible que estaba el mismo al pisoteo, ya no tenía sentido seguir la estala de los pescadores que me precedían, así que tomé la decisión, tras hacer un enorme acopio de fuerza de volutad, de abandonar el río Llobregat por este sábado, para -corto viaje en coche de por medio- irme al Bastareny a probar suerte.
Todo y que tenía el coche a menos de cinco minutos del viaducto, llegué al mismo completamente deshidratado, y agradecí como nunca el haberme llevado una nevera portátil extra con cargadores de hielo para tener bien frías mis provisiones de té con limón. Al arrancar el coche, para ir a probar suerte al Bastareny a su paso por Bagà, el termómetro del coche marcaba 34 grados ¡que pasada!.
La singladura de la tarde fué tan azarosa en acontecimientos como pobre en capturas, al igual que había sido la de la mañana. La cosa pareció animarse, cuando al poco de empezar, en esa poza tan querenciosa que hay apenas cincuenta metros aguas abajo de la pasarela colgante de madera, una trucha se cebó delatando su posición en la entrada de la corriente en la badina, hecho el cual aproveché para machacar largo rato esa postura hasta que, creo que por puro agotamiento, la trucha terminó dándole un buen bocado al tricóptero de pelo de ciervo, y dando con sus escamas en mi sacadera.
Alentado por tan buen comienzo, decidí bajar un poco más por el camino, y probar unas cuantas posturas de las de "dan trucha seguro" aguas abajo. No había dado ni cuatro varazos, cuando aparecieron ladrando, gruñendo y enseñando amenazadoramente los dientes dos enormes perros negros, que me obsequiaron con una cacofonía de ladridos y gruñidos desde la orilla contraria durante un largo rato. A fuerza de mostrarme indiferente y de chasquear la lengua de vez en cuando, terminaron por irse con sus ladridos y gruñidos a otra parte. Todo y que ambos llevaban collar, su aspecto era de todo menos tranquilizador. Sirva esto de aviso para los pescadores que faenen por los aledaños de la pasarela colgante de madera sobre el Bastareny, y que quizás pudieran tropezarse con tan poco amigables canes.
La tarde prosiguió, pese a las buenas vibraciones iniciales, en la misma tónica de apatía de la mañana, y con la misma sensación de no haber peces en el río. No pude aprovechar mucho las corrientes de la zona de las barbacoas, pues el area de picnic estaba llena de bañistas, algunos de ellos remojando cuero en el río. Allí tuve la suerte de saludar a Joan, un amable pescador que se confesñó asiduo de mi blog. Por la mañana había estado pescando en el Llobregat, aguas arriba del viaducto en donde yo había terminado mi primer tramo del día, y sólo habia conseguido pescar un par de truchas.
Ya eran pasadas las cuatro y media, y decidí jugarme la suerte de la última media hora de pesca de la jornada yendo directamente a las corrientes que hay antes del Pont de la Vila, en aguas territoriales de lo que fué el antiguo coto sin muerte de Bagà. Incluso, rehice mi bajo de línea, por enésima vez, jugándomela a poner una microninfa de punta, con una mosca ahogada bailando 40 cms. más arriba. Por primera vez en el día, y a media hora del pitido de fin de partido, tuve la suerte que no había tenido a lo largo de la jornada, y nada más llegar ¡trucha que se clava en la ninfa! y nada más soltarla, ¡zas!otra trucha que sube a buscar la ahogada a ras de superficie, y uno que es tan toooooopeeeeee, que falla la clavada.
Mis esperanzas de hacer la pescata del día en menos de un cuarto de hora, se vinieron abajo, cuando me dí de bruces con un señor que también estaba pescando a mosca. Ni quise molestarle, ni tenía ya fuerzas para dar un rodeo e irme aguas arriba a seguir vareando, así que aproveché la coyuntura de que, muy amablemente, me diera conversación e incluso me invitase a un cigarrillo, para dar por concluída una jornada de pesca tan aciaga, como magra en capturas.
De vuelta al coche, mientras me cambiaba de ropa e incluso mientras volvía a subir por la carretera rumbo a La Pobla de Lillet, para recoger a mi amigo Pep, aproveché para reflexionar sobre el porque de tan pobre dia de pesca, y más a contrapronóstico, al tratarse de un día de pleno verano, y en un coto que en estas mismas fechas, pero de otras temporadas, siempre se había mostrado tan generoso conmigo.
Ya sé que los argumentos más socorridos para justificar tan pobres resultados son siempre la plaga del cormorán, amén de la de los visones, y la de los furtivos. De tal manera que, cuando mayor es el ego del pescador, más apocalipticas resultan ser las plagas, de tal manera que al final resulta que no hay peces en el río porque han sido exterminados en su práctica totalidad por bandadas hitchcockianas de cormoranes enfurecidos y famélicos que incluso llegaron a acorralar al pescador en una cabina telefónica cercana al río, o por cuadrillas enteras de furtivos venidos de exóticas selvas allende de los mares, o de estepas en la otra punta del continente, que con artes prohibidas y armados con garrotes y navajas de siete muelles han esquilamdo el río amenazando incluso a pescadores y autoridades de vigilancia fluvial por igual.
Desde luego, que no cuenten conmigo para unirme a estos lamentos de mal perdedor. Ante todo, la responsabilidad de esta mala jornada de pesca, en lo que a resultados se refiere, es solo mía. Y el único motivo es mi escasa habilidad como pescador y lo mal que he planteado la estrategia de pesca en este día. Somos humanos, y un mal día lo puede tener cualquiera, y dos, y tres, y muchos....
Mi amigo Pep me esperaba tomando la sombra en un banco cercano al aparcamiento de la entrada de La Pobla de Lillet. A el también le había afectado el calor en sobremanera, y se había conformado con acercarse un rato a los Jardines Artigas, para luego ir mendigando sombras en donde guarecerse. Aproveché la breve parada, antes de irnos a merendar a Gironella, para asomarme un momento al río y constatar el lamentable estado del que fué el muy glorioso e intensivamente sobrepescado coto sin muerte de La Pobla de Lillet. Donde antaño se podían ver grandes truchas cebandose sin parar (los famosos "pepinos de La Pobla de lillet") y más en tardes de calor y bochorno como la de este Sábado, ahora no se veía más que agua.
Tras ver un rato la final de la Liga ACB -otro Barça - Madrid, pero en este caso de tipo baloncestístico- en un bar de Gironella, aprovechando la hora de la merienda, mi amigo Pep y yo volvímos a casa escuchando un recopilatorio de grandes éxitos de Jethro Tull, ese peculiar grupo de rock en el que la flauta tiene tanto protagonismo, y que nos llevó por un rato a principios de los años 70, un tiempo ya muy lejano en el que la pesca a mosca era toda una rareza, por lo menos en España, y en el que todavía mucha gente pensaba que la llegada de la Democracia traería el fin de la corrupción y significaría el principio de un tiempo de prosperidad sin fin.
JORNADA DE PESCA Nº 612
Sábado, 16 de Junio de 2012
Coto de Guardiola de Berguedà - La Pobla de Lillet S. M.
Rios Llobregat, Bastareny y Riera de Saldes.
(pesca en el Llobregat y en el Bastareny en esta jornada)
Tramos pescados:
Tramo 1. Mañana, mediodía y primera hora de la tarde:
Río Llobregat, desde el primer bajador pasado el Camping L´Espelt, hasta el viaducto del Kilometro 6 de la carretera de La Pobla de Lillet.
Tramo 2. Tarde:
Rio Bastareny, desde cien metros aguas abajo de la pasarela colgante de madera, hastael Pont de la Vila.
Capturas:
Tramo 1: 1 trucha fario a ninfa.
Tramo 2: 1 trucha fario a mosca seca y 1 trucha fario a ninfa.
Climatología:
soleado y caluroso.
Hora de inicio de la jornada: 10,45 h.
Hora de finalización de la jornada: 17,00 h.
La música de hoy:
Esta semana no hubo audiciones de Música Clásica durtante los desplazamientos en coche, debido a que con mi amigo Pep estuvimos hablando de temas varios, pero sobre todo de política y futbol, y escuchando de mientras, a modo de música de fondo, un par de CDs recopilatorios de los grandes exitos de Jethro Tull.
Líneas Tensas!
Ferran RUBINSTEIN.
sábado, 9 de junio de 2012
JP-611. COTO DE RIPOLL - CAMPDEVANOL S. M. - TE-09B. Sábado, 09/06/2012.
JORNADA DE PESCA Nº 611.
PARECIDOS RAZONABLES, PERO ENGAÑOSOS.
A priori, podría parecer que la jornada de pesca de este sábado en Ripoll, pescando los antiguos cotos de Ordina y Font Viva, fué un calco de la del pasado sábado en Campdevanol, haciéndolo en los Freser 1 y 2 -la misma mañana soleada, el mismo cielo gris sin llegar a llover ni una gota a partir del mediodía, el mismo caudal alegre del a menudo sediento Freser, incluso el mismo número de truchas capturadas y soltadas, un largo lapso de horas- y sin embargo hay ciertas diferencias marcan un diferente nivel de satisfacción a la hora de recoger trastos y dar por finalizada la jornada, para ir a merendar, en este caso a otra pastelería.
La mañana "de postal", no fué ni por asomo, tan calurosa como la de la semana pasada; es más, la tuve que empezar con manga larga. Tampoco la tarde bajo un cielo plomizo fué tan bochornosa como la de la semana pasada; incluso se levantó algo de aire a partir de las dos. Y por lo que hace a las truchas, que seguramente eso es lo que estáis esperando que os cuente, la misma cantidad cantidad que la semana pasada puede ser un dato muy engañoso, pues las de esta semana si dieron la talla, no tan solo en el combate, sino también en el tamaño: de las seis, cinco pasaron de los 35 cms., y sólo una quedó un poco por encima de lo que podríamos llamar "trucha palmera".
La jornada se estructuró en dos tramos dentro de los dominios pescables que el coto tiene sobre el Freser, uno dentro de los que serían los limites del antiguo coto de Ordina, y el otro, sensiblemente más corto, dentro de los de Font Viva, o sea, el hoy extinto sin muerte de Ripoll.
ARRANCADA DE CABALLO Y PARADA DE BURRO EN ORDINA.
El haber capturado una señora trucha en la salida del canal de la hidroeléctrica, nada más comenzar a pescar, haber fallado la clavada de otra que subió al tricóptero del tandem, y volver a capturar otra trucha apenas unos metros aguas arriba, me hizo pensar que la jornada podría ser gloriosa.
Sin embargo, y como suele decir el refrán "arrancada de caballo, parada de burro". O lo que es lo mismo, a partir de ese episodio de actividad, no volví a clavar otra trucha hasta casi dos horas después, y tan lejos de alli como en las corrientes que hay por encima del area de picnic de la Font de la Rosa. Y con estas tres capturas, iba a terminar mi recorrido por Ordina, antes de marchar ha hacer una segunda manga plenamente urbanita dentro del casco urbano de Ripoll.
La verdad sea dicha, es que tuve que lidiar con varios contratiempos que alteraron mis planes. O supongo que esa es la excusa para justificar haber pescado poco en este tramo.
En el paso angosto del muro de la factoría Conforsa había ya dos pescadores faenando, por lo que se esfumó la posibilidad de pescar "en primicia" un trecho muy querencioso del coto, en donde a menudo obtengo muy buenos resultados. Para no molestarles, tuve que dar un largo rodeo, y cuando volví al río la actividad fulgurante del principio de la jornada se había esfumado.
Al llegar a la explanada de la Font del Roser, unos operarios estaban aspirando una cantidad ingente de pelusilla de chopo. Era tal la nube de dicha algodonosa semilla que levantaban, que me fué imposible pescar los aledaños de la esplanada, y perdí la oportunidad de aprovechar el tiempo en otro buen tramo más de río.
Como dije más arriba, la tercera captura de esta primera manga llegó en las corrientes que hay antes de la presa. Al llegar a la tabla que hay antes de que comience el límite del refugio de pesca por paso de presa, una mala entrada en el río hizo que saliesen de casi debajo de mis pies unas cuantas truchas que estaban "de panching" en la comodidad de poco más de un palmo de agua calentada por el sol.
Quizás si el caudal del río hubiera sido un poco menor, me hubiera arriesgado a dar un rodeo para acceder a la parte superior de la presa, y seguir pescando hasta por lo menos la entrada a Campdevanol, pero tanto el mal estado de mis suelas (¡sigo sin encontrar tiempo entre semana para cambiarlas!), como la posibilidad de un vadeo de riesgo me hicieron desistir de tal proyecto, para finalmente volver a mis intenciones iniciales, y probar suerte en el tramo urbano de Ripoll, o sea el antiguo coto sin muerte de Font Viva.
TIEMPOS PASADOS, QUIZÁS SI QUE FUERON MEJORES EN FONT VIVA
El cambio de escenario lo llevé a cabo mediante una caminata bajo el sol de primera hora de la tarde, todo y que no tardaría el cielo en cubrirse, y en quedar gris pero sin llegar a llover en ningún momento, como fué el caso de la semana pasada. Quizás en el caso de este sábado, el grado de humedad fué bastante menor, debido posiblmente a que se levantó un tanto de aire entre las dos y media y las cuatro de la tarde.
Aproveché la circunstancia de pasar por delante de mi coche de nuevo, para beber una lata de te con limón frio de la nevera portátil, y de paso rehacer aparejos. Seguí confiando en el tandem de seca y ninfa, pero la verdad es que convenía rehacer terminal y nudos.
Este tramo de la tarde fué más corto en longitud que el de la mañana, pero quizás más intenso en emociones, todo y que el balance final fué nuevamente de tres truchas, dos de ellas de muy buen porte, siendo la tercera la de menor longitud de entre las capturadas en este día.
A la mitad del exiguo recorrido, siempre sobre el Río Freser, y cuando llevaba dos truchas capturadas, fuí a dar un paseo para chafardear por el Ter, que ahora es zona libre sin muerte, y más que nada para ver si había algo de actividad por arriba y podía pescar un rato a seca, ni que fueran bagras.
Tras un rato de deambular mirando pero no pescando, vi señales de cebas esporádicas en unas aguas paradas que hay un poco más arriba del puente metálico. Estuve tentando lo que fuera que se cebase, fueran truchas o bagras, durante largo rato, y de paso practicando posadas y lances, y a cambio sólo tuve una subida a la mosca de algo que apenas llegué a revolcar, pero que se soltó enseguida.
Perdida la batalla de la mosca seca por este día, volví trama urbana a través a pescar el último mini-tramo que me quedaba pendiente, desde el puente del ferrocarril hasta el puente peatonal del Raval de Barcelona.
Fué entonces cuando me dí cuenta de lo realmente cambiado que está este sector del Coto, más aún que en mi primera visita de la presente temporada, el día de la inauguración. La poza que queda por encima del puente de la calle del paso a nivel ha desaparecido casi por completo, colmatada por sedimentos, y no se veía ni pizca de actividad en superficie, cuando hace años y en tardes de bien avanzada la primavera como la de ayer, era un hervidero de peces cebándose con frenesí. ¡Cuan buenas epscatas había hecho en ese reducido espacio!. ¡Cuantas emociones, y cuan grandes y luchadoras truchas habían sucumbido aquí ante mis imiotaciones flotantes!. Espero que esto sea algo pasajero, y que quizás cuando el nivel de agua baje un poco volverá la actividad a esta coordenada del coto, todo y que ahora su aspecto sea tan distinto. De lo contrario, comenzaré a pensar -muy en contra de mi optimismo habitual- que los tiempos pasados si que fueron mejores en Font Viva, y de que quizás si sea cierto que la plaga del cormorán ha hecho estragos en este río.
La anécdota divertida del día, llego a tocar del punto final. Un señor desde lo alto del puente peatonal me "chivó" que una trucha de buen tamaño estaba pegada al fondo, justo al lado del pilar. Fuí lanzando el aparejo siguiendo las instrucciones del improvisado colaborador, y al final comseguí que la pintona tomase mi ninfa, y que ttras una breve pero intensa batalla, me sirviese de modelo fotográfico antes de ser devuelta al agua. Por supuesto, le dí efusivamente las gracias a ese buen hombre, que quizás fuera un pescador que ese día, por las circunstancias no había podido acudir a su cita con el río y con los peces.
Como colofón a la jornada, y aprovechando que estaba en Ripoll, fui a merendar a la siempre excelente pastelería Can Junyent, a ver si con un par de pasteles se me iba el mal sabor de boca virtual que me había dejado el ver el mal estado del que fué uno de mis rinconcitos de pesca favoritos en el microcosmos fluvial del entorno urbanita de la ciudad de los dos ríos, Venecia pirenaica y cuna de la Nació Catalana.
JORNADA DE PESCA Nº 611.
Sábado, 9 de Junio de 2012.
Coto de Ripoll - Campdevanol S. M.
Ríos Ter y Freser.
(pesca solo en el Ter en esta jornada).
Tramos pescados:
Mañana y mediodía:
En Ripoll, desde la pasarela metálica de la hidroeléctrica hasta la presa del Pla d´Ordina..
Tarde:
En Ripoll, desde la confluencia con el Ter hasta el puente peatonal del Raval de Barcelona.
Capturas:
6 Truchas fario a ninfa (3 en el tramo 1, y 3 en el tramo 2).
Climatología: mañana: soleado y templado; tarde: nubes altas y templado.
Hora de inicio de la jornada: 09,00 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,45 h.
La música de hoy:
Viaje de ida:
Concierto para piano y orquesta en "DO" menor
Obertura-Concierto en "FA" mayor
Joachim Raff
Concierto para piano y orquesta nº 2
Alexander Glazunov
Viaje de vuelta:
Sinfonía nº 4 "La víspera de Pascua"
Josef B. Foerster
"Canción sobre las Grandes Llanuras"
George F. MacKay
Líneas Tensas!
Ferran RUBINSTEIN.
miércoles, 6 de junio de 2012
MODIFICACIONES EN LA ORDEN DE VEDAS DEL AÑO 2012
Hola Kamaradas:
Adjunto os paso un enlace con importantes modificaciones en la Orden de Vedas de este año,segun consta en el DOGC de fecha 1 de Junio de 2012.
http://www20.gencat.cat/portal/site/portaldogc/menuitem.175f6f96e658ffc3e4492d92b0c0e1a0/?vgnextoid=641a7e48f7b6e210VgnVCM1000000b0c1e0aRCRD&appInstanceName=default&anexos=1&selectedYear=2012&selectedMonth=5&numDOGC=6140
Recordad que esta Orden de Vedas es de obligatorio cumplimiento.
Un abrazo y Líneas Tensas,
Ferran RUBINSTEIN.
sábado, 2 de junio de 2012
JP-610. COTO DE RIPOLL - CAMPDEVANOL S. M. - TE-09B. Sábado, 02/06/2012
JORNADA DE PESCA Nº 610
Cada día me cuesta menos madrugar para ir al río. Consciente de que cada día de pesca es un bien escaso,
y en vista a que nuestros infames políticos se han empeñado en hacernos llegar a la jubilación con los pañales geriátricos puestos, este primer sábado de Junio ya estaba montando mis aparejos a pie de río Freser, no muy lejos del helipuerto de Campdevànol, antes de las nueve de la mañana, previo saludo al maestro pastelero Ignasi, de Can Nasiet, y reservale una "boina" de nata y yema quemada para la merienda "after fishing".
Las intensas tormentas habidas durante toda la semana en el area pirenáica, han hecho incluso desbordarse muchos embalses. Este sábado, el a menudo sediento Freser bajaba con sus mejores e imperiales galas, todo y que el deshielo ya terminó, alimentado por manantiales, torrentes y escorrantías atiborrados de agua.
Ocupó gran parte de mi tiempo de pesca, casi tres cuartas partes del mismo, uno de mis recorridos "clásicos" de este Coto, desde los tiempos en que era simplmente "El Freser-1", esto es desde el segundo puente de la factoría "Conforsa" hasta el paso estrecho del muro de la Colonia Molinou. Por la tarde, desistí por pura pereza de ir a probar otros escenarios dentro del mismo coto, como pudiera haber sido bajar al antiguo sin muerte de Campdevànol, o echar mano al volante para pescar en Ordina-Ripoll, y volví a recorrer gran parte del tramo de la mañana, pero solo hasta la presa del parque del mirador, con el añadido del tramo que va desde el primer puente de la factoría metalúrgica.
A las muy buenas condiciones de caudal del río, se les unió un dia soleado y caluroso, por lo que, presumía una jornada muy rica en capturas. Sin embargo, quizás porque bajaba más agua de la que esperaba, y esto dificultó e incluso imposibilitó el vadeo en ocasiones (mis suelas de fieltro están realmente lijadas, necesitan un cambio urgente; ¿podéis creer que voy tan de culo durante la semana que no he tenido ni tiempo de acercarme al zapatero?); o quizás porque estaban las truchas muy zurradas y escarmentadas tras la celebración en este coto del Selectivo de Alta Competición la semana pasada, el caso es que terminé el día con seis capturas de truchas de porte muy justito, un resultado que mirándolo con objetividad no está mal atendiendo a que gran parte de la acción de pesca la tuve que limitar, por imperativo de mis gastadas suelas de bota, a mi propia orilla, y a los blandos de corriente que quedaran en el centro del cauce.
Toda y la poca actividad de las truchas, la soleada y calurosa mañana me pasó en un suspiro, de tal manera que a eso de la una me dí cuenta que parecía que no hubiesen pasado ni cinco minutos desde que había comenzado a pescar a eso de las nueve y media. Es lo que tiene estar concentrado pescando: podría estallar la Tercera Guerra Mundial a tocar del río que no te enterarías. Otra cosa sería que apareciese Milla Jovovich enfundada en un traje de submarinista de 2 tallas menos, invitándome a matar zombies fluviales en un nuevo episodia de "Resident River Evil", una proposición que no podría rechazar...
La casi totalidad de capturas del dia se produjo en esta primera manga, cinco truchas fario en total. Las circunstancias del río, o por lo menos la interpretación de las mismas que hice, me llevaron a pescar un poco más "pesado y tungstenizado" que de costumbre, con un par de ninfas con bola de tungsteno de más entidad que la habitual (un número 2 abajo, y un número 1 arriba), todo y que tres de las cinco capturas fueron en la muy poca profundidad del blando de corriente de mi propia orilla.
Cerca de la presa del Parque del Mirador, tuve la ocasión de conocer a Toni C., un simpático y educado pescador de Mollet, con el que tuve una interesantísima conversación sobre bajos de linea: un tema que por si solo haría correr ríos, pero de tinta. Aprovechando que estábamos juntos, nos encaminamos a pescar un rato por encima de la presa, y allí nos encontramos un grupo de pescadores bastante entrados en edad, que pescaban a cucharilla, Al darnos un rato de conversación, uno de ellos se quejaba amargamente de la enorme discriminación que sufre la pesca con cebo natural: y no le falta razón. Otro, tocó un tema polémico: no es oro todo lo que reluce en el tema de los sin muertes: a menudo se pesca más en un coto en que se permiten extraer cupos, que en sin muertes estrictos, más que nada por la pervivencia de terribles predadores en forma de truchas muy grandes que se dan en sitios en donde no se permite extraerlas del río. A este señor, tampoco le faltaba razón, por poco agradable que le pueda sonar a más de alguno este razonamiento.
Por la tarde, y tras despedirme de Toni C., el tiempo cambió un poco: llegaron nubes altas, dejó de brillar el sol, y se incrementó la sensación de bochorno, todo y que no llegó a llover. Para el tramo de la tarde, decidí aligerar el aparejo, y pasé a pescar con mi "jogo bonito" habitual, el de tándem de gran tricóptero de pelo de ciervo y ninfa de un tamaño y peso contenidos (una "Pheasant Tail" en anzuelo del 15, con cabeza de tungsteno del 1). Si bien en este tramo final de la jornada solo lleve a mi sacadera una trucha más, también pescada a ninfa, y de nuevo y por cuarta vez pescada en un blando de corriente de mi propia orilla que no estaría ni a un metro y medio de mis pies, lo cierto es que las emociones aumentaron por la parte que toca a la seca, pues tras dos rechazos al tricóptero en blandos de corriente, tuve una picada fulgurante y brutal de una gran trucha enmedio de la turbulencia de la corriente. Era la trucha más grande del día, y la perdí tras varios tiras y aflojas, en una mala gestión de la pelea, cuando el pez me ganó la corriente y tensé demasiado la linea.
Tras esta jornada de pesca, que no podría calificar de mala todo y que hubiera esperado meter más truchas en la sacadera, llegó el momento de la siempre ansiada y merecida merienda pastelera en Can Nasiet. Esta vez, tuve incluso dificultades para aparcar el coche cerca del establecimiento, puesto que había una gran animación en Campdevànol, con cortes de tráfico en algunas calles incluídos: se estaba celebrando una carrera de atletismo, conocida como la "Cursa del Comte Arnau". El jolgorio en la terraza de Can Nasiet (también tienen servicio de cafetería) era considerable, dado que estaba junto a los podiums en donde se entregaban los premios de la carrera, por lo que opté por merendar en el salón interior, esta vez -todo sea dicho- muy poco ocupado en pensar en las vicisitudes de mi recién terminada jornada de pesca, debido a la lectura de un par de capítulos de "Festín de Cuervos", la novela de la serie "Canción de Hielo y Fuego" (conocida por muchos como "Juego de Tronos"), que había llevado conmigo en previsión de tener algo con que entretenerme en el caso de que alguna tormenta me obligase a recluírme en mi coche por largo rato.
JORNADA DE PESCA Nº 610
Sábado, 2 de Junio de 2012
Coto de Ripoll - Campdevanol S. M.
Ríos Ter y Freser
(pesca solo en el Freser en esta jornada)
Tramos pescados:
Mañana y mediodia:
En Camdpevanol, del segundo puente de la fábrica Comforsa hasta el paso estrecho junto al muro de la Colonia Molinou.
Tarde:
En Camdpevanol, del primer puente de la fábrica Comforsa hasta la presa del parque del mirador del río.
Capturas:
6 truchas fario a ninfa (5 en el tramo 1, y 1 en el tramo 2).
Climatología: mañana: soleado y caluroso, tarde: nubes altas y bochorno.
Hora de inicio de la jornada: 09,30 h.
Hora de finalización de la jornada: 17,00 h.
La música de hoy:
Viaje de ida:
Concierto para piano y orquesta en "DO" menor
Obertura-Concierto en "FA" mayor
Joachim Raff
Concierto para piano y orquesta nº 2
Alexander Glazunov
Viaje de vuelta:
Concierto para piano y orquesta en "SOL" menor
Anton Dvorák
Concierto para violoncello y orquesta nº 1
Joachim Raff
"Obertura Solemne"
Alexander Glazunov
Líneas Tensas!
Ferran RUBINSTEIN.
domingo, 27 de mayo de 2012
JP-609. COTO DE GUARDIOLA DE BERGUEDÀ - LA POBLA DE LILLET S. M. - LL-01B. Sábado, 26/05/2012
JORNADA DE PESCA Nº 609.
Tras la euforia futbolera de la final de la Copa del Rey del viernes por la noche, y tras celebrar el catorceavo título del Barça de Pep Guardiola en menos de cuatro años (busque, compare, y si encuentra algo mejor ¡fichelo para su banquillo!), vino un sábado de pesca en que casi nada se ajustó al guión que para el mismo tenía escrito en mi cabeza, y en el que tuve que improvisar y tomar decisiones sobre la marcha. Nuevamente, se cumplió la regla no escrita de que estos dáas, en los que se le desbaratan a uno los planes, terminan por devenir en jornadas de pesca muy divertidas, e incluso excelentes.
Todavía con el buen recuerdo de mi última sesión de pesca en el Llobregat de la semana pasada, y por el excelente estado de caudal y calidad del agua del río, había previsto para este sábado pescar el tramo que va desde la estación del "Tren del Ciment" hasta el mismo casco urbano de La Pobla de Lillet.
Sin embargo, se ve que la semana ha sido rica en tormentas vespertinas, algunas de ellas de gran intensidad y notable precipitación, y al llegar a Guardiola de Berguedà me he encontrado con un Llobregat embravecido y chocolateado que en nada se parecía al amable río del que me despedí la semana pasada, cuando fuí a enseñárselo a mi hija -"mira Elisenda, aquí pesca el papa"- tras nuestro viaje en el trenecito turístico.
Por suerte, y como no es la primera vez que me sucede esto de encontrarme con esta circunstancia en la cuenca alta del Llobregat, siempre queda el Bastareny, un río más humilde, pero entrañable y simpático, que ayer, y debido también al régimen de precipitaciones de la semana, bajaba "Imperial", pero como es costumbre en él con el agua menos turbia que su hermano mayor del que es tributario.
También, a tenor de la semana de altas temperaturas y cielos despejados, y todo y haber chupado "Tomás Molina Show" a diario, me había hecho el onanismo mental de disfrutar de una jornada de pesca bajo un tórrido sol africano, tentando las truchas a seca a eso del mediodía. Por supuesto, tuve que adaptarme a las circunstancias, llegando incluso a tirar de tungsteno ninfero en un (casi) siempre amable Bastareny, del que tuve que salir por patas a eso de las cuatro de la tarde, bajo una cortina de agua, que terminó en granizada.
Mi periplo habitual por el Bastareny, se vio ampliado en su parte superior, llegando hasta el Pont de la Vila, esto es al principio del antiguo coto sin muerte de Bargà, al haber comenzado a pescar un tanto más arriba de lo que es habitual, o sea, en la poza que hay unos 50 metros aguas abajo de la pasarela colgante de tablones, que por cierto están cada día más podridos.
La amplitud de la lámina de agua, y el tiro de la corriente, me obligaron a trabajar con un tándem menos habitual, de tricóptero de pelo de ciervo para hacer de señalizador de picada de una ninfa con cabeza de tungsteno del 2. Sólo en los últimos lances de la jornada, y dadas unas circunstancias excepcionales que contaré más adelante, pesqué con un par de moscas ahogadas.
Esta semana, se movió trucha más grande en el Bastareny. Cinco de las nueve que capturé y solté, pasaban holgadamente de los treinta centímetros, llegando dos de ellas a sobrepasar los treinta y cinco. Las restantes cuatro no eran precisamente "sardinillas"; oscilaron entre los veinte y veinticinco centímetros.
No faltaron a su cita, como suele ser habitual en este tramo de río, las truchas arco-iris esas que constituyen un auténtico "fenómeno paranormal" de tipo fluvial, pero que están ahí. Esta vez fué sólo una, capturada tras una picada espectacular, al salir de debajo de un árbol caído para tomar con saña la ninfa que estaba ya recogiendo a tirones en la deriva baja. Un trucha muy fiera, que me regaló cinco saltos seguidos. Todo un prodigio de fuerza para un pez que rondaría los treinta y tantos centímetros y cuyas bien formadas aletas desmentían que pudiera proceder de cuba alguna.
¿De donde salen estas truchas arco-iris del Bastareny? Pues de repoblaciones recientes desde luego que no. Mi teoría es que las supervivientes de antiguas repoblaciones con este tipo de trucha, anteriores a la mitad de la década pasada, se asilvestraron y colonizaron este tramo de río. Mi prueba para afirmar esta teoría es que el verano pasado hice una buena pescata de truchitas arco-iris "palmeras" (ver en este blog el artículo JP-579 de Agosto de 2011: http://rubinsteinfishing.blogspot.com.es/2011/08/jp-579-coto-guardiola-de-bergueda-1.html) , algunas de ellas con una librea tan ambigua que no es descartable la hibridación con truchas fario, y otras de una soprendente librea tan plateada y con tan pocas pintas, que me hicieron pensar en haber clavado una bagra antes de llevarlas a mi salabre.
Nubes y claros, con alguna llovizna esporádica, y ratos de un calor bochornoso y sofocante fueron la tónica del día hasta que, con siete truchas capturadas llegué al puente viejo de Bagà, el "Pont de la Vila". Allí había un señor pescando, el único pescador que vi en toda la jornada, y decidí no molestarle, y mucho menos pisándole el río situandome por delante suyo, y emprender camino de vuelta al coche, para hacer unos cuantes lances un el único sitio en donde había visto alguna actividad en superficie en mi viaje de ida. Mucho tiempo no iba a tener para probarlo, pues retumbaban ya los truenos en la lejanía.
En esta postura concreta, tuvo ya lugar por la mañana la captura de dos truchas a ninfa. Es uno de esos sitios del río en los que el minimalismo de la pesca con mosca en ríos pequeños adquiere su máxima expresión. Se trata de pescar un estrecho pasillo de agua encajonado entre la vegetación enmarañada de zarzas, cañas y sauces, y un el largo muro de un canal, y terminado en un arbol semisumergido.
Ni cuatro metros de largo, por menos de metro y medio de ancho de un agua que está casi parada.¡Mandan narices, que las únicas truchas que he visto moscardear en todo el día estén allí! y encima bien arrimadas o al muro, o al arbol sumergido. Por la mañana, y pescando a ballesta con la ninfa, había conseguido dos truchas casi seguidas en este sitio, pero no eran las que moscardeaban, y para terminar mi jornada se me había metido en la cabeza conseguir pescar truchas que subiesen y encima con el mayor "jogo bonito" posible.
Tuve que rehacer el bajo de linea para adaptarlo a pescar en tan corto espacio, y pasé a hacerlo con mosca seca con resultado totalmente infructuoso: las truchas no le hacían ni caso mis moscas, pero seguían comiendo, esta vez bajo la llovizna.
Llovía ya, pero estaba bien protegido bajo la vegetación, cuando rehice mi bajo de línea para pescar con un tandem de moscas ahogadas. Esta vez si: raro es que las truchas que comen emergentes no se pirren por una ahogada leonesa, tanto bien empapada aguas arriba, como bailando la polka aguas abajo. Dos truchas casi seguidas llevadas al salabre me recordaron que siempre hay que llevar un buen surtido de moscas ahogadas en la caja de imitaciones, sobre todo cuando las "señoritas del río" están muy caprichosas, o eso es lo que pensamos, antes de admitir que estamos pescando a un nivel de la lámina de agua que no es precisamente en donde el pez está comiendo en esos momentos.
Se puso a llover en serio, y tuve que salir del río so pena de terminar empapado. Tenía aún el coche lejos, por lo que tuve que buscar refugio bajo las marquesinas del aparcamiento de una fábrica cercana al río. Y allí estuve, tomando un refresco de mi bolso-nevera portátil y fumando uno, dos, tres cigarrillos mientras lejos de parar de llover, el chaparrón se tornaba tremendo aguacero, y el río duplicaba, y luego triplicaba el caudal a la vez que se chocolateaba definitivamente, por lo menos para lo que quedaba de día.
En una brevísima pausa de la tormenta, salí pies en polvorosa hacia el coche, en rauda carrera con la caña ya plegada, y apenas tuve tiempo de meter los aparejos de cualquier manera dentro del vehículo cuando arrancó a precipitar otra vez, pero en esta ocasión no ya agua, sino granizo.
Bajo la intensa granizada, con la ropa mojada, pero feliz por tan divertida jornada de pesca, atravesé Guardiola de Berguedà, y seguí conduciendo carretera abajo, huyendo de una tormenta que no cesaba de perseguirme, hasta que la perdí de vista pasada la central térmica de Cercs. Finalmente, dejé de huir de la tormenta en Cal Rosal, ya en el Baix Berguedà, en donde me cambié en la esplanada de entrada a Pedret bajo un tórrido sol que es preludio de ese verano que tenemos a la vuelta de la esquina. Verano, veranito: chicas guapas tomando el sol en top-less, música petarda para acompañar el cuba-libre en la terracita, y tormentas apocalípticas de tarde, para echar al sufrido pescador del río cuando mejor se lo está pasando.
JORNADA DE PESCA Nº 609.
Sábado, 26 de Mayo de 2012
Coto de Guardiola de Berguedà - La Pobla de Lillet S. M.
Ríos Llobregat, Bastareny y Saldes.
(Pesca solo en el Bastareny en esta jornada)
Tramo pescado:
Desde 50 m. antes de la pasarela colgante de madera, en la entrada de Bagà, hasta el Pont de la Vila, en Bagà.
Capturas:
6 truchas fario a ninfa, 1 trucha arco-iris a ninfas y 2 truchas fario con mosca ahogada.
Climatología: nuebes y claros con llovizna esporádica, hasta la tormenta de lluvia y granizo que puso fin a la jornada.
Hora de inicio de la jornada: 09,30 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,30 h.
La música de hoy:
Viaje de ida:
Sinfonía nº 2
Sinfonía nº 4
Joachim Raff
Viaje de vuelta:
Sinfonía nº 3 "Lírica"
Salmo nº 83
Alexander Von Zemlinsky
Concierto para violoncello y orquesta nº 2
Anton Rubinstein.
Líneas Tensas!
Ferran RUBINSTEIN.
sábado, 19 de mayo de 2012
JP-608. COTO DE GUARDIOLA DE BERGUEDÀ - LA POBLA DE LILLET S. M. - LL01B. Viernes, 18/05/2012
JORNADA DE PESCA Nº 608
El dia de pesca se trasladó esta semana al viernes, aprovechando un dia de libre disposición en el trabajo, pues el sábado disfrutamos de una divertida excursión familiar a La Pobla de Lillet, con viaje en el "Tren del Ciment" incluído, y posterior visita a la exposición de locomotoras de vía estrecha y material ferroviario diverso, ubicada en un hangar anexo a la estación inferior de la linea.
Curiosamente, el viernes terminé mi periplo por el río justo enfrente de la estación del trenecito. Eso quiere decir que volví nuevamente al Coto de Guardiola de B.- La Pobla de L. S. M., el cual ya acumula seis de las nueve salidas de pesca de la presente temporada. Supongo que alguno se preguntará si no estoy un tanto
saturado de tanto visitarlo; pero todo aquel que lleve algún tiempo pescando sabe muy bien que unos dominios pescables de más de 20 kms. repartidos en tres ríos, dan mucho de si. Además, ni que fuesen solo de una cuarta parte de esa longitud, el río es un entorno tremendamente cambiante, y en primavera aún más, convirtiéndose cada jornada de pesca en una historia completamente diferente.
A propósito de la primavera, ni que decir tiene que es la estación con mayor variabilidad climatológica del año, y más aun en un país de agreste orografía y variados microclimas como el nuestro. Esto conlleva que los pescadores nos hemos de adaptar a continuos cambios, sobre todo de caudal del río, con las obvias consecuencias sobre la conducta de los peces que eso conlleva, si es que queremos pescar y no desesperarnos en el intento.
Supongo que a todos les gustaría pescar en un dia de esos "de postal", bajo un sol radiante y en un río con un caudal y una temperatura del agua propicios para pesca a seca todo el día. Sin embargo, más la mitad
de la mitad de la temporada de salmónidos esta ubicada en la siempre cambiante y caprichosa primavera, y no hay más cera que la que arde.
Para que de muestra sirva un botón, el viernes mismo comencé a pescar bajo un amenazador cielo gris, y enfundado en el inpermeable, para evitar males mayores, dado que hacía rato que caía una llovizna húmeda y fría. No habían pasado ni un par de horas, que tuve que embutir a presión el chubasquero en el bolsillo trasero del chaleco, pues al abrirse claros el sol hizo subir rápidamente la temperatura. Hacia primera hora de la tarde cayó un exiguo chaparrón, tan ligero que la misma cobertura del follaje del bosque de ribera me ahorró el tener que desenfundar de nuevo la prenda para la lluvia. Y a partir de ese momento... se terminó de abrir el día, y se impuso un tórrido sol africano hasta la hora de recoger bártulos, y que me hizo terminar con avidez mis provisiones de te con limón y sudar la gota gorda, a la hora de volver al coche, en esos dos kilómetros largos que me separaban del mismo.
El río me sorprendió de buen principio no tan solo por la claridad del agua, pasada ya la turbidez aportada por un deshielo que, por lo menos en el Llobregat, ya ha terminado, sino también por el óptimo caudal que me permitió no tan solo un seguro y confortable vadeo, además de retornar al "jogo bonito" de la pesca ligera con tándem de seca y ninfa, cuya práctica en este coto sólo había podido llevar a cabo las dos primeras salidas al mismo de la presente temporada.
Las capturas no tardaron en llegar. Esta semana, al igual que la anterior, de truchas de bastante mejor porte que en los primeros días de la temporada. Podríamos decir que fué un dia bastante rentable, pues de once picadas logré llevar ocho truchas al salabre, y además mi única pérdida de material fué la de una ninfa, por lo que me puedo también dar por satisfecho de no tener que quemar mucha vista ante el torno la presente semana.
Además de las truchas, y todo y que no los reseño como capturas, tuve que desclavar de mi ninfa e incluso del tricóptero que llevaba como señalizador de picada unos diez piscardos o vairones, algunos de ellos con una llamativa tripita de color naranja. Un hecho habitual en cada poza de relativa profundidad que pesqué.
No hubo actividad por arriba, pero por abajo las fario estuvieron bastante activas, aunque localizadas sobre todo en blandos de corriente laterales, pequeñas pozas y oquedades, grietas y huecos en el lecho del río que a menudo pasan desapercibidos por estar por debajo del tiro de la corriente. Están tardado todavía en atacar tricos, que algunos hay ya, supongo porque este año todo justo acaba de finalizar un inusual deshielo tardío. Sin embargo, no hay que dejar de peinar los espumeríos, pues tarde o temprano las truchas los frecuentarán en busca de la frescura y oxigenación del bullir del agua, sobre todo en las largas tardes de sol que se avecinan, y en las cuales la pesca "espumosa" con trico saltón será opción casi obligada, dado que las truchas que se ubiquen en otras localizaciones estarán apáticas, durmiendo la siesta estival, hasta la hora de un sereno que, por imperativos de horarios hipotecados a compromisos familiares, me suelo perder.
JORNADA DE PESCA Nº 608
Viernes, 18 de Mayo de 2012.
Coto de Guardiola de Berguedà - La Pobla de Lillet S. M. - LL01B
Ríos Llobregat, Bastareny y Saldes (pesca solo en el Llobregat en esta jornada)
Tramo pescado:
Del segundo viaducto de la carretera de Guardiola de Berguedà a La Pobla de Lillet (Km. 6), hasta la estación del "Tren del Ciment" (pasado el Km. 8).
Capturas: 8 truchas fario a ninfa.
Climatología: mañana, nublado con llovizna y fresco; mediodía, nubes y claros, templado; tarde, soleado y caluroso.
Hora de inicio de la jornada: 10,15 h.
Hora de finalización de la jornada: 16,30 h.
La música de hoy:
Viaje de ida:
Concierto para violín y orquesta nº 1
Joachim Raff
Concierto para violoncello y orquesta en "LA" menor
Robert Volkmann
Concierto para piano y orquesta nº 2
Alexander Glazunov
"Andante" (Op. 69 - Nº 2)
Giuseppe Martucci
Viaje de vuelta:
Concierto para piano y orquesta en "DO" menor
Obertura-Concierto en "FA" mayor
Joachim Raff
Concierto para piano y orquesta nº 3
Xaver Scharwenka
Líneas Tensas!
Ferran RUBINSTEIN.
domingo, 13 de mayo de 2012
JP-607. COTO DE GUARDIOLA DE BERGUEDÀ - LA POBLA DE LILLET S. M. E INSPECCIÓN FLUVIAL: COTO DE GIRONELLA-PUIG-REIG (TRAMO DE GIRONELLA). Sábado, 12/05/2012
JORNADA DE PESCA Nº 607.
INTRODUCCIÓN.
Hace ya tiempo que acariciaba la idea de ir a ver, con mis propios ojos, el estado en que está el antiguo coto de salmonidos del Baix Berguedà, y con más motivo desde que este año ha sido convertido en un coto de ciprinidos de dos tramos, con una zona libre sin muerte de por medio.
Sin embargo, mi día a día dista mucho de ser el de una persona a la que le sobre el tiempo, y para cualquier actividad relacionada con subirme al coche para ir a pescar, o algo que se le parezca, es imperativo que llegue el fin de semana, siempre que no se tuerzan las cosas, cosa la cual saben muy bien aquellos que como yo son padres de familia.
Quizás algún día tenga tiempo suficiente para estas inspecciones fluviales. Tampoco me entusiasma pensar en la jubilación, pues eso equivaldrá a que tengo entre 65 y 67 años, y ahora mismo aún no he cumplido los 50 y ya me agobia la idea de tener esa edad; ya os podéis imaginaros lo que pienso de tener esa misma edad y entre 15 y 17 años más de propina.
Claro está que hay jubilados, entre ellos más de algún lector de este blog, que están muy en forma y siguen disfrutando de la pesca a mosca más allá de su merecido retiro laboral. Sin embargo, estas apuestas de futuro son arriesgadas. Queda mucho para darle la patada definitiva al despertador, y pueden pasarme muchas cosas. Creemos ser los amos absolutos de nuestro destino, pero las más de las veces somos actores de reparto de una tragicomedia que ha escrito algún guionista sádico y cruel. He vivido lo suficiente, como para haber conocido gente que ha terminado "en la estantería" por algún lamentable problema de salud al poco de jubilarse, e incluso cuando faltaba bien poco.
Es por ello que, no me queda más remedio que sacrificar algo de mi escaso tiempo de acción real de pesca, si es que quiero inspeccionar ríos. Sacrificio enorme para alguien tan ansioso como yo, y que vive con tanta intensidad la pesca, y cada día más en tanto en cuanto muchas otras diversiones que me ha ofrecido la vida han ido quedando aparcadas por el camino.
Este sábado, ha tocado sacrificar parte de una jornada de pesca, para poder satisfacer la curiosidad. Pese a todo, ya os adelanto que ha valido la pena.
EN ACCIÓN DE PESCA: COTO DE GUARDIOLA DE BERGUEDÀ - LA POBLA DE LILLET S. M.
A la hora de comenzar a pescar, a eso de las 9,30 de la mañana, ya hacía un tremendo calor bajo el cielo encapotado y gris, y la sensación de bochorno ya me había hecho sudar, de tan solo andar un breve trecho desde donde habia aparcado hasta la primera de las posturas que había elegido probar.
Con un poco menos de caudal que la semana pasada, pero todavía lo suficientemente alto como para exigir prudencia y cautela en el vadeo, el río ofrecía un aspecto vigoroso y primaveral.
De comienzo, y para un tramo rico en corrientes, equipé un aparejo consistente en una ninfa de medio peso (bola de tungsteno del 2), y una mosca ahogada 50 centímetros más arriba, sobre todo para hacerla bailar en las derivas corriente abajo, dado que el agua ya no está tan fria, y tenía la esperanza de que alguna trucha se animase a moscardear.
Sin embargo, y pese al invento para aprovechar una supuesta actividad, este primer tramo de mi jornada de pesca, desde el puente del kilometro 2 de la carretera de La Pobla de Lillet hasta la vertical del desvío de Can Companyó, resultó frustrantemente infructuoso. No tuve ni una picada en muchas de las posturas que en esta parte del río suelen dar truchas, y las dos únicos peces que revolqué los perdí sin ni siquire poder combatirlos... más tarde, me dí cuenta de que se había roto el anzuelo de la ninfa desde la misma curvatura, seguramente al desengancharlo tras alguna enrocada, por lo que había estado pescando un buen rato con un anzuelo mutilado sin darme cuenta.
Cuando estaba ya un tanto cansado de tanto zurrar el agua sin obtener a cambio emoción alguna, vi a mis espaldas, esto es río abajo, dos pescadores más, que finalmente fueron los únicos que vi en todo el día. Como supuse que estando tan cerca mío terminarían por adelantarme, y pisarían bastante el río por delante de mi, preferí dejárselo todo para ellos, e ir a probar a otra parte, a poder ser bien lejos, a ver si en otros lares había más diversión. A menudo, la diversión va por barrios, y en el que estaba en ese momento, había menos animación que en un polígono industrial un domingo por la tarde. Hice un gesto de saludo a la pareja de pescadores, y salí del río por donde pude. Espero que les fuera mejor que a mi, en esta parte baja del tramo de coto correspondiente al Llobregat.
Muchas veces, los cambios radicales de escenario, suelen traer consigo capturas, o por lo menos emociones. Sin embargo, este no fué lo que sucedió en el caso que nos ocupa, pues todo y la salida del sol entre la gruesa capa de nubes, las corrientes hechas a pala de excavadora que hay justo antes del viaducto, se mostraron totalmente baldías, muy al contrario que la semana pasada, cuando capturé en las mismas las dos últimas truchas de la jornada en dicho escenario y en menos de 10 minutos de acción de pesca.
Sin embargo, los pescadores curtidos en bolos, remojones e insolaciones, somos inasequibles al desaliento, así que aproveché la ocasión de tener que rehacer el aparejo, por enganchada en sauce cabroncete, para seguir con una ninfa del mismo patrón y peso, pero haciendo bailar por encima de ella un suculento, tupido y flotón tricóptero de pelo de rebeco, que me regaló la semana pasada mi amigo Carles V.
La intención era pescar un rato esa parte del río, y si llegaba a la curva donde termina el largo viaducto (en esta parte el río forma dos meandros y cambia bruscametne de dirección dos veces), pues ya vería si volvía a mudarme a otra parte del coto.
Tras capturar dos minúsculos vairones (escama es escama, aunque poca), las truchas empezaron a dar la cara precisamente en una parte del río que ha sido tradicionalmente rácana conmigo; siempre hay una primera vez en todo, y por años que lleves visitando un coto, jamás debes desdeñar posturas que te han negado el pan y la sal a lo largo de tu existencia.
De aquí hasta el final de la jornada, casi tres horas después, hubo diversión, pero como dicen los modernos "me lo tuve que currar mucho". Valió la pena, pues salieron, por primera vez en esta temporada y en este coto, truchas de muy buen porte, y con ganas auténticas de luchar como una trucha "de raza", a golpe de saltos y cabriolas.
Cuatro truchas sucumbieron a la tentación de la ninfa tungstenizada, tres en blandos laterales de corriente, y una en el centro mismo de una corriente, aunque de escaso tiro. Una quinta trucha, que en realidad fué la segunda en orden cronológico, atacó con saña el trico en pleno espumerío, alli donde la corriente bulle en el pedregal antes de amansarse en una poza; una captura "al estilo estival", justo en el momento en el que descargó un brevísimo chaparrón que hizo aumentar aún más la sensación de bochorno.
El tiempo transcurrió rápido y ameno, y al llegar al antiguo límite de los cotos de Guardiola y La Pobla, a eso de las cuatro menos cuarto de la tarde, estuve tentado por un momento de aplazar mis planes iniciales, para seguir pescando, pero finalmente la tentación de ir a curiosear a un coto que hace años que ni piso, y sobre todo tener muy cerca la merienda, me hizo dar por finalizada la jornada.
La vuelta al coche fué breve; por suerte, por largo que sea el recorrido por el río, la carretera hace curvas y no meandros, y en esta ocasión llegué al vehículo a cambiarme en menos de un cuarto de hora. Afortunadamente, pues hacía un calor autétnicamente de verano. Una vez cambiado, esta vez con un poco más de presteza, el termómetro del coche marcaba 31 grados, claro está que llevaba bastante rato al sol.
También prescindí de mi habitual café de fin de jornada en Guardiola de Berguedà en esta ocasión. Tiempo tendría después de la inspección fluvial por el Baix Berguedà. No apremiaba el reloj, pero unas nubes muy oscuras y de aspecto no muy amigable se acercaban desde el Solsonès, y estaba claro que no iba a acabar la tarde sin caer un buen chaparrón.
INSPECCIÓN FLUVIAL: ZONA LIBRE SIN MUERTE DE CAN BASSACS Y COTO DE CIPRÍNIDOS DE GIRONELLA.
El bochornoso calor de la tarde, me obligó, por primera vez este año, a activar el aire acondicionado del coche. El corto viaje desde Guardiola a Gironella me dió ocasión de repasar mentalmente los lances más divertidos de esta inusualmente corta jornada de pesca. Ahora comenzaba una "jornada de inspección", pero a tenor de lo negro que se estaba poniendo el cielo, no tenía muchas esperanzas de que fuera muy larga, ni que diera mucho de si.
Al llegar al puente de Can Bassacs, el rio bajaba muy crecido, señal inequívoca de que habían abierto las compuertas del pantano de La Baells, ante el temor de que, estando casi al 98% de suy capacidad, una nueva tormenta lo desbordase, y su muro terminase pareciendo algo así como las "Cataratas del Berfguedà".
De no ser por esta circunstancia, y en una tarde de calor pero con el río bajito, quizás me hubiese animado a sacar por el móvil un ticket, para intentar pescar alguna carpa o algún barbo en lo que hoy es una zona libre sin muerte de ciprínidos, aunque antaño fuera parte de uno de los cotos de temporada que más tickets vendía durante la misma. Sin embargo, no estaba la tarde para muchos experimentos, por lo que opté por no marear más la perdiz, y no volver ni a enfundarme el váder, ni ha montar de nuevo la caña.
Creo que fué hace la friolera de once años atrás la última vez que pesqué este tramo del entoces Coto Baix Berguedà LL-008. Era el año 2001, y llevaba solo dos temporados liado con la mosca, y no fué hasta el año 2003 cuando dejé de alternar modalidades dentro de una jornada de pesca. Así pues, creo recordar que aquel día, si mal no me acuerdo de finales de Marzo, ni tan sólo monté mi primera caña de mosca, e hice más o menos el mismo periplo que este sábado de inspección, pescando ¡a cebo con gusano! De acuerdo con mis registros, la pesca fué bastante pobre, sólo dos truchas arco-iris.
Descendí un poco menos de medio kilómetro por el camino que va paralelo a la orilla del río, en dirección a Viladomiu Nou, y que hoy en dia está marcado como Sendero PR (concretamente la "Ruta de las Colonias del Llobregat"), para luego ir observando el río hasta el Parque Fluvial de Gironella, otra de las muchas actuaciones urbanísticas que no existía en 2001.
Las entradas al río están muy abandonadas, y hay que atravesar una pequeña selva de maleza, mayormente de ortigas urticariantes, y también de zarzas "pinchas vaders", para poder acceder a la orilla. Tengamos en cuenta que estamos en plena zona libre sin muerte, o sea que aquí no hay provecho económico ninguno derivado del uso para la pesca de la misma, y si ya es difícil transitar en zonas acotadas, imaginémonos ya lo que va a ser en zonas libres.
Antaño, recuerdo que había mucho barro acumulado en esta zona, formando auténticas ventosas succionantes. Sin embargo, a simple vista y pese a la turbidez del agua, logré vislumbrar en algunas entradas a las que accedí con suma precaución, nada más ni nada menos que piedras en el fondo, por lo que igual algún "golpe de río" se ha llevado parte del fango, tal y como ha sucedido de un par de años a esta parte en Pedret.
Mejor acceso al río hay por debajo del puente de Can Bassacs, allí donde en la salida de la corriente de un angosto estrecho entre rocas limadas por años de erosión, se crea una tabla que supongo antaño hizo las delicias de los pescadores de serenos a seca. Sin embargo, el acceso a las rocas, para pescar el encajonamiento del río están realmente perdidas de maleza, sobre todo de afiladas zarzas. Recuerdo el acceso a las mismas mucho más despejado, y en ellas había, en el lejano día en que pesqué por última vez encima de las mismas, varias personas tentando a las truchas con aparejos fondeados de lombriz.
Poco antes de la presa de Can Bassacs, incluso hay varios puntos en donde poder entrar con comodidad al río. Son unas corrientes con muy buena pinta para la pesca con ninfa. Inmediatamente por encima de la presa, un cartel indica que allí acaba la zona libre sin muerte. Entremos pues, en el sector de Gironella del Coto de Ciprínidos de Gironella-Puig-reig, antes Coto de Salmónidos Baix Berguedà con muerte, y desde 2006, Coto Intensivo Baix Berguedà.
El Parque Fluvial de Gironella, con una amable urbanización de bancos y puentecitos sobre un canal, permite un acceso más cómodo al río, comodidad esta que se mantiene, tanto para transitar por la orilla, como para acceder al río, hasta el salto de agua que hay un poco antes del puente anterior al puente viejo.
Quizás quí se pudieran instalar puestos típicamente "carperos", para pescas estáticas tipo boloñesa o inglesa, aunque mayormente son corrientes de poca profundidad. Un dato positivo, es que se ven las piedras del fondo; esto, unido al fácil acceso, pude facilitar mucho la acción de pesca a mosca, aunque no sean las truchas el objetivo final de nuestros artificiales.
Al llegar al puente, el cielo estaba ya casi negro, cruzado cada vez más por un seguicio de rayos precediendo al retumbar de los truenos. Tarde de tormenta en el Berguedà, algo muy típico del mes de Mayo, rico siempre en chaparrones torrenciales y desbordamientos puntuales de ríos y rieras.
Llegado a este punto, y tras tomar varias fotos, emprendí una rápida retirada hacia el amparo del coche, sudando la gota gorda debido al intenso bochorno. Esta vez, me fue de un pelo, pelo evité el remojón al llegar, de puro milagro, al vehículo instantes antes de que comenzase a llover a cántaros.
Curiosamente, y más dado que estaba en el mismo termino municipal de Gironella, no terminé merendando en dicho pueblo, ni visitando la pastelería de mi amiga Ramona. Como uno es así de iluso, tenía la esperanza de que la tormenta pasase rápido, así que me fui a Puig-reig, para ver si después de la lluvia volvía a salir el sol, y así dedicarme a inspeccionar el tramo de Can Pons del mismo coto, allí en donde creo todavía están las barbacoas que en su dia instaló la Societat de Pescadors Esportius Baix Berguedà, que sigue siendo la que entidad que gestiona el coto, aunque ahora sea de ciprínidos.
Como la tormenta, lejos de amainar, se intensificó, finalmente me quedé a merendar en Puig-reig. Tras apagar el hambre y la sed, tuve el placer de volver a casa bajo la tormenta, que avanzaba casi al mismo ritmo que mi coche, y de escuchar la poderosa Sinfonía nº 1 de William Walton bajo una auténtica cortina de agua, viendo como un arco-iris doble enmarcaba un cielo de plomo, surcado a cortos intervalos por un cáos de relámpagos.
En conclusión, parece que aliviar el exceso de agua del pantano va a llevar su tiempo, por lo que espero poder volver a este coto el próximo otoño, cuando baje menos agua. La presente temporada de salmonidos será historia, y alguna que otra jornada de pesca se puede dedicar a este coto, bien sea para medir fuerzas con poderosas carpas, barbos de vertiginosa carrera, o para engañar a alguna de las truchas que a buen seguro deben quedar, tras años de repoblaciones tan seguidas.
JORNADA DE PESCA Nº 607.
Sábado, 12 de Mayo de 2012
TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2012 - Nº 8
Coto de Guardiola de Berguedà y La Pobla de Lillet S: M. - LL01B
Ríos Llobregat, Bastareny y Saldes
(pesca solo en el Llobregat en esta jornada)
Tramos pescados:
Tramo 1: Desde el puente del Kilometro 2 de la carretera de La Pobla de Llillet, hasta la vertical del desvío de Can Companyó.
Tramo 2: Desde el viaducto de la carretera de La Pobla de Lillet (Km. 6), hasta el limite de los antiguos cotos de Guardiola de B. y La Pobla de L.
Capturas: 4 truchas fario a ninfa y 1 trucha fario a mosca seca (tramo 1: 0, tramo 2: 5).
Climatología: nubes y claros con calor e intensa humedad
Hora de inicio de la jornada: 09,30 h.
Hora de finalización de la jornada: 15,45 h.
La música de hoy:
Viaje de ida:
Sinfonía nº 6
"Una Fiesta Eslava"
Alexander Glazunov
Concierto para violoncello y orquesta en "DO" mayor
Eugen d´Albert
Viaje de vuelta:
Sinfonía nº 1
William Walton
"La Canción el Héroe"
Anton Dvorák
"La Batalla de los Hunos"
Franz Liszt
"Encuentro", fantasía para violoncello y piano
Joachim Raff
Líneas Tensas!
Ferran RUBINSTEIN.
domingo, 6 de mayo de 2012
JP-606. COTO DE GUARDIOLA DE BERGUEDÀ - LA POBLA DE LILLET S. M. - LL01B. Sábado, 05/05/2012.
JORNADA DE PESCA Nº 606
Permitidme, por una vez y sin que sirva de precedente, empezar por el final la crónica de esta jornada de pesca del primer sábado de Mayo, pues aunque el dia no fué malo, y la pescata más que aceptable dadas las circunstáncias, lo mejor vino a partir del momento en que me puse a recoger los bártulos, y gracias a una serie de encuentros con seguidores de este blog.
Como os decía en el párrafo anterior, estaba casi a punto de embadurnar mis manos con Brummel y a partir raudo a merendar a Gironella, cuando tuve el inmenso placer de conocer a Carles V., un fiel seguidor de este nuestro blog.
Carles V., fué en su día un reputado escritor acerca de temas de pesca a mosca en revistas punteras del sector, y es uno de los pescadores a mosca que hace más tiempo practica esta modalidad: nada menos que desde los ya muy lejanos años 80. Quizás, junto con el bien conocido, admirado y respetado Piguillem de Cal Rosal, debe ser de los mosqueroscon más años de experiencia en esto de la pesca con sedal pesado en Catalunya.
Para mi, es todo un privilegio que un hombre con tantos años de pesca a sus espaldas, y con tantos kilómetros de ríos pateados en sus botas, en España y en el extranjero, sea uno de los más fieles seguidores de mi blog, y que por escrito y antes de conocernos en persona, me haya destinado no tan solo elogios, sino también críticas muy constructivas que he tenido muy en cuenta, y agradecido mucho, para ir mejorando en mi gran asignatura pendiente, que no es otra que ganar en claridad a la hora de comunicar mis pensamientos a los lectores.
Lo más sorprendente de este gran pescador, es la simplicidad y sencillez de sus aparejos y montajes, inversamente proporcional a ssu enormes conocimientos sobre limnología, ictiología y entomología. Hoy en dia, representa una enorme boacanada de aire fresco el poder centrar una conversación de pesca con alguien que conoce tanto el río y la vida de sus pobladores, máxime cuando cada día los temas parecen centrarse más, supongo debido a la presión del merchandising, a materiales, cañas, lineas, accesorios, ropa, y en ddefitiva, todo aquello que puebla las estanterías de las tiendas, que no las orillas, cauces y corrientes de nuestros ríos.
Además, Carles me enseño un auténtico museo ambulante que lleva consigo, y pude ver y tocar cañas que son autétnicas leyendas, incluído un modelo de Orvis del año 1992, y que ya no se fabrica.
Dejé a Carles de destino a un rincón del río para hacer algo así como un "sereno", y me dirigí a Gironella para una rápida merienda pastelera antes de volver a casa. En el bar en donde suelo desayunar y merendar en mis andanzas de pesca por El Berguedà, tuve la fortuna de compartir tiempo de merienda con Xavi "Pampu", otro gran pescador, y amigo mío desde hace muchos años.
Como siempre que tenemos ocasión de cruzar nuestros caminos, Xavi y yo estuvimos recordando gratamente y con mucha añoranza, los tiempos en los que él regentaba una tienda de pesca en Can Bassacs, que llegó a convertirse en uno de los "puntos neurálgicos" de la actividad mosquera de la comarca. Aún recuerdo lo mucho que me ayudo Xavi en mis primeros tiempos con el montaje de moscas, y la enorme diversión que suponía ir a sacarse el ticket a su tienda, hablar largo rato del río y del pantano, y hacer cabrear un rato a su mascota, el loro "Roc".
Es una lástima la terrible decadencia del Coto de Gironella, que había sido un referente de tal magnitud durante la decada de los 90 y los primeros años de la pasada, que incluso había llamado la atención de la prensa especializada, sobre todo por la calidad y cantidad de trucha que había.
Según Xavi, la agonía del coto comenzó con la construcción de la central eléctrica en La Baells, y a las continuas sueltas de fango que se han ido repitiendo a lo largo de años tras la puesta en funcionamiento de la misma. La pérdida de calidad del agua, propició el rápido crecimiento de un alga que antes ni existía en la parta alta del Llobregat, y a partir de aquí los desastres se han ido sucediendo uno detrás de otro, sobre todo a nivel administrativo, cuando el coto pasó a ser intensivo, o sea de ticket caro, pero bajo un régimen de repoblaciones ínfimo, lo que ha ocasionado la deserción final de los pocos acólitos que le quedaban a lo que antes fuera uno de los mejores cotos de temporada de toda Catalunya.
Tiempo de nostalgia pues, pero también de risas e historias jocosas. Y es que Xavi es un hombre emprendedor y optimista, y al igual que yo, aún creemos en milagros, y entre ellos, el de la resurrección del Coto de Gironella. Nunca olvidaremos lo que fué, sobre todo para Xavi, quien incluso emprendió en su día una aventura empresarial para aprovechar el tirón del éxito de este coto. Seguiremos luchando, y nunca arrojaremos la toalla, para devolver a Gironella el lugar de honor que le corresponde dentro de la pesca de salmónidos de nuestra Comunidad Autónoma.
Tras despedirme de Xavi, y aprovechando un momento para ir al servicio antes de ponerme al volante, aún pude tener la ocasión de saludar a otro Xavi de Gironella, en este casa a Casadesús, que estaba de copas con familia y amigos en un salón interior del bar. Lamento no poder haber tenido tiempo de hablar más con él, pero el tiempo ya me apremiaba. Sin embargo, por su cara deduje que había ido a pescar. Ojalá estuviera en lo cierto, y que la pesca le hubiera ido bien.
En fin, os ruego que me disculpéis por tan largo preambulo, pero muchos de vosotros sois sabedores de que la pasión por la pesca a mosca pone en nuestro camino toda suerte de personas, y en mi caso, he de deciros que la inmensa mayoría de ellas, son excelentes.
Este sábado, al llegar al río, me encontré con un panorama muy de primavera: río alto, con agua ligeramente tomada y fria. Nada que no sea habitual en el mes de Mayo, que precisamente se caracteriza por ser uno de los de mayor caudal debido al deshielo, y también a las abundantes tormentas de tarde, factor este último también muy estacional.
Tocó pues, si la intención era tocar escama, decirle adiós al "jogo bonito", por lo menos por esta jornada. Estas oscilaciones de nivel del agua, retraen mucho a la trucha a la hora de buscar comida arriba, todo y que ya comienza a verse, aparte de efémeras olivas, alguna que otra rhodani, plecópteros e incluso ¡algún trico!, o sea, mosca grande toda ella.
Haciendo de tripas corazón, puse un convencional combo de ninfas, y procedí a pescar "pesado", pero tampoco sin pasarme: al fin y al cabo no hay necesidad de ir dragando el fondo del río, y menos cuando la trucha ya se ha desperezado del letargo invernal, ni tampoco la hay de ir perdiendo material a base de enrocadas. Para la ocasión, ya me fue bien un combo de dos ninfas, alternando verdes y naranjas arriba y abajo, y marcando la pauta de los cambios de color la necesidad de poner nuevas ninfas debido a enganches, que los hubo y bastantes. Respecto a la bolas de tungsteno, la de fondo del calibre 2, y la de la superior un 1. En cuanto a los anzuelos, un 12 para esa ninfa "morcillona" que va rascando las piedras, y un 17 para esa ninfita que deriva a medias aguas.
Tardaron mucho en llegar las capturas, y cuando lo hicieron no fue nada apoteosico, ni triunfal, ni tan solo continuado. Fue más bien un ir haciendo a lo largo de una jornada larga y de un tramo extenso, del que repetí dos veces el sector comprendido entre la desembocadura del Gabarrós y el vado del apeadero de Santa Cecilia -Riutort. Un dia de esos de tener mucha paciencia y pescar con mucha fe.
La mayoría de las truchas picaron a la ninfa de abajo (4 de 7), lo cual ya es habitual para un dia en que el río bajaba algo más que alegre. Tampoco hubo picadas seguidas. Quizás las menos espaciadas en tiempo fueron las dos últimas, en los últimos diez minutos de "partido", justo en la recta que supongo fue en su dia obra de excavadora, situada justo antes de llegar al viaducto de la carretera de La Pobla de Lillet.
En todo esto de la pesca con ninfa, hay bastante menos mística de la que creemos, o esa es por lo menos mi humilde opinión. Así como en la pesca a mosca seca la gente se preocupa muchísimo del diseño o patrón de la imitación, y descuida en grado sumo la presentación y la deriva, en la pesca con ninfa pasa casi lo mismo, pero en otro plano o dimensión del agua: muchos se entestan en montar ninfas hiperrealistas, pero olvidan hacerlas profundizar o moverse allí donde la trucha está.
En una jornada así de larga, y con la actividad tan espaciada, uno va ocupando el tiempo en otros menesteres para ir pasando el rato, mientras no deja de vigilar la linea, el indicador de picada si es que lo lleva, y por supuesto el río por si hubiese muestras de actividad por arriba. En mi caso estuve repasando mentalmente el excelente Concierto para Violoncello y Orquesta de Robert Volkmann, que estuve escuchando en el coche durante el viaje de ida hacia Guardiola de Berguedà, y también recordando pasajes de "Tormenta de Espadas", el tercer volumen de "Canción de Hielo y Fuego", la saga de literatura fantástica de George R. R. Martin a la que estoy enganchado desde hace meses, y que mucha gente conoce con el erróneo nombre del primero de sus volúmenes: "Juego de Tronos".
Como de un modo excepcional del final de la jornada ya he hablado al principio de esta crónica, sólo me queda despedirme de mis lectores, para acto seguido ir a doblar la espalda un rato en mi cuchitril de montaje, en donde a la luz del flexo, quemaré un rato mi ya de por si maltrecha vista haciendo unas cuantas ninfas, para reponer las que perdí este sábado. Es lo que tiene pescar a fondo. Y además, no estaba el río para muchos vadeos, ni para arriesgarse a un remojón en el ejercicio de ir a salvar imitaciones enganchadas en rocas o troncos sumergidos.
JORNADA DE PESCA Nº 606
Sábado, 5 de Mayo de 2012
TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2012 - Nº 7
Coto de Guardiola de Berguedà-La Pobla de Lillet S. M. - 01B
Ríos Llobregat, Bastareny y Riera de Saldes
(pesca solo en el Llobregat en esta jornada)
Tramo pescado: desde la Mina de Petróleo (confluencia con el Gabarrós), hasta el viaducto de la Carretera de La Pobla de Lillet. El tramo de la Mina de Petróleo al vado del Aperadero de Sta. Cecília - Gabarrós fué pescado dos veces seguidas).
Capturas : 7 truchas fario a ninfa.
Climatología: nubles y claros, templado.
Hora de inicio de la jornada: 09,45 h.
Hora de finalización de la jornada: 17,15 h.
La música de hoy:
Viaje de ida:
Concierto para violín y orquesta nº 1
Joachim Raff
Concierto para violoncello y oquesta en "LA" menor
Robert Volkmann
"Andante" (Op. 69 - Nº 2)
Giuseppe Martucci
Viaje de vuelta:
Sinfonía nº 8
Obertura sobre temas griegos nº 1
Obertura "Solemne"
Alexander Glazunov
Líneas Tenss!
Ferran RUBINSTEIN.
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