"Si, al igual que yo, sois de los que creeis que tenéis poco que enseñar, mucho que aprender y aún más que compartir, éste es vuestro blog".

domingo, 24 de julio de 2011

JP-576. COTO GUARDIOLA DE BERGUEDÀ-1. Sábado 23/07/2011























JORNADA DE PESCA Nº 576


Último dia de pesca antes de las vacaciones. Esto implica, aunque a alguno le cueste de creer, y a mi mucho me pese, que voy a estar un mes entero sin coger la caña. El próximo sábado, voy a estar camino de Benasque, para ir a subir, o a intentarlo por lo menos, La Maladeta con mis amigos, los veteranos del club excursionista. Tan pronto vuelva de pasar unos dias en el Pirineo, en los que también espero tengamos ocasión de subir al Coma-lo-forno, me esperan mi mujer y mi hija, con el equipaje ya hecho, y que reclaman a voz en grito su cuota de sol y playa anual, este año en la Costa Brava.
Es de suponer, que este que se me antoja largo paréntesis alejado de la actividad mosquera, me va a producir un terrible “mono”, o síndrome de abstinencia, pero por lo menos me despido de las truchas y del rio con gran satisfacción, pues la jornada de ayer devino en la mejor de lo que llevo de esta azarosa y complicada temporada: un gran dia de pesca, con un rio Llobregat con un caudal muy generoso, para ser que –en teoría- estamos en plena canícula estival, y con unas truchas que entraron en una efervescencia de actividad como no había vista todavía en este coto en lo que va de temporada.
El de ayer, por lo menos en Guardiola de Berguedà, fue un dia soleado, pero para nada caluroso. Es más, hasta casi mediodia no sobró para nada la manga larga, y el calor de la primera hora de la tarde se vió mitigado por una suave brisa. Las nubes, testimoniales, solo se hicieron más compactas a partir de las seis de la tarde, cuando ya me hallaba de camino a Gironella, para merendar.
El óptimo caudal, el fácil vadeo y la bonanza climatológica me hiceron augurar una buena jornada. Sólo faltaba que las truchas entrasen en actividad, cosa que no tardó en suceder, y esta vez se mantuvo, tanto por arriba como por abajo a lo largo de todo mi tiempo de acción de pesca, que fue de diez y cuarto de la mañana, y hasta las cinco y media de la tarde, hora en la cual las truchas seguían igual de activas, pero a la que decidí recoger bártulos, pues ya estaba muy fatigado, todo y las paradas que hice a lo largo del dia para hidratarme, hacer mis necesidades y tomar fotografías.
El generoso, para esta época el año, caudal del rio era totalmente propicio para pescar a tandem de seca y nifa, tal y como hice. Al final, el resultado de 11 truchas a ninfa y 7 truchas a mosca seca capturadas y soltadas, se queda muy corto, pues perdí en la “batalla” con las pintonas unas 9 capturas más, bien fuera por desclavamiento, o por mala gestión en la pelea. Asimismo, os confieso que puede resultar escandaloso, la cantidad enorme de alevines de trucha, piscardos y barbitos que llegué a clavar, tanto a ninfa como a mosca seca, y que evidentemente no me molesté ni en contar. Realmente, ayer el rio bullía de actividad.
El triunfador de la jornada, fue un tricóptero de pelo de ciervo hiper-peludo y con penacho indicador de color rosa, de la factoría de Marc VandeVliet. Al principio me mostraba hasta escéptico de que esa bola de pelos, en tamaño “king size”, moviese alguna trucha, pero esta visto que Marc, hombre que vive y pesca en la montaña, sabe muy bien lo que quieren las truchas, sobre todo las que han nacido en el mismo rio, y más aun cuando ese rio está en la montaña. Hasta el momento de empatar ese tricóptero a mi terminal, la ninfa tenía todo el protagonismo, y la seca, un tricóptero muy convencional, sólo había capturado una de las truchas más pequeñas de la jornada y despertado el ocasional interés de algún alevín. Todo fue lanzar “el monstruo” al agua, y quedar eclipsado el protagonismo de la pesca bajo la superficie.
La reflexión obligada, todo y que un tanto sibilina por mi parte, y que no puedo dejar de compartir con vosotros, es que todo y la presencia de cormoranes y visones (esta última corroborada por mi parte, al menos un par de veces), y el supuesto arrasamiento de este y otros cotos por parte de legiones de furtivos, lo cierto es que basta con un dia de bonanza, y un rio tranquilo (ayer no vi a nadie más pescando, y por supuesto de la guardería fluvial, ni rastro), para que salgan truchas por todas partes, y captures peces hasta en sitios en donde llevaba mucho tiempo sin capturar ninguno.
A tenor de lo anteriormente dicho, ¿no será que estas el efecto de estas innegables “plagas” que azotan nuestros rios, se está magnificando y exagerando ex profeso? No soy el único, y no voy aquí a dar nombres de otros compañeros de afición que piensan lo mismo que yo, que piensa que con la exageración de estos temas, y detrás de este anuncio permanente del Apocalipsis de nuestros rios, se esconden pérfidos intereses de personas y colectivos, para apartar de lo que ellos –de un modo arbitrario y contra toda ley- consideran “sus” rios, y han encontrado en esta táctica de exagerar los desastres, que por descontado en ningún momento niego que existan, otra manera más de coaccionar la voluntad de los demás pescadores, y de paso, arrimar aún más el ascua a su sardina, o en este caso, la trucha a su mosca.
Quede esta reflexión en el aire, para que todo aquel que piense, y con la razón y la ley de su parte, que ningún rio tiene dueño y que el derecho a pescar ha de ser igual para todos, no se deje encantar, cual Ulises camino de Itaca, por según que melodía de Sirenas, ni vaya a creer que Troya ya ardía antes de que alguien entrase un enorme caballo de madera dentro de ella.
Aprovecho la ocasión para desearos unas felices vacaciones, y se puede ser pescando, aún mejor.






TEMPORADA 2.010 - 2.011 - Nº 35Sábado, 23 de Julio de 2011

TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 18


Coto Guardiola de Berguedà-1

Rios Llobregat, Bastareny y Saldes
(pesca sólo en el Llobregat en esta jornada)

Capturas: 11 truchas fario a ninfa y 7 truchas fario a mosca seca.


Pescador : Ferran RUBINSTEIN

Climatología: soleado y templado.

Hora de inicio de la jornada: 10,15 h.

Hora finalización jornada: 17,30 h.

La música de hoy:

Viaje de ida:

Sinfonía nº 6
“Una Fiesta Eslava”
“El Bosque”

Alexander Glazunov


Viaje de vuelta:

Concierto para piano y orquesta nº 3
Concierto para piano y orquesta nº 4

Carl Reinecke

“La canción del héroe”

Anton Dvorák


Lineas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.

sábado, 16 de julio de 2011

JP-575. COTO DE ORDINA - RIPOLL. Sábado 16/07/2011




















JORNADA DE PESCA Nº 575

La jornada de pesca de este sábado de la Virgen del Carmen en el Coto de Ordina de Ripoll podría resumirse con el simple adjetivo de paradójica. Ha sido un dia de muy pocas capturas, pero de intensa diversión. ¿Y eso, como se come?, pensará más de algún “sobrao”. ¿Es eso posible?, se preguntará más de algún neófito.
Vayamos por partes: la pesca fue pobre en lo que al balance de peces metidos en la sacadera se refiere. Aunque yo, y supongo muchos otros pescadores amantes de decir la verdad y no engañarse a si mismos, y supongo por ende, otros pescadores acostumbrados a la siempre “plaza dura” de Ordina, consideremos que cuatro truchas y un barbo son un buen botín, siempre los habrá que pensarán que este resultado “estando en pleno verano y para ese rio” es un auténtico fracaso.
En fin, que cada cual ve la botella medio vacía o medio llena, según su nivel de optimismo, pero esto no tiene que ver para nada con la diversión, término este subjetivo, dificilmente cuantificable y de absoluta relatividad. Para mi, este sábado ha sido muy divertido porque ha habido una gran actividad por parte de los peces: he fallado muchas clavadas, he revolcado un buen montón de truchas e incluso he tenido un buen montón de rechazos a mis imitaciones. Por tanto, el hecho de pescar tan mal, de estar tan torpe o de elegir tan mal mis señuelos, no conlleva que no me lo pasase bien: es más, cada captura de las pocas que conseguí ensalabrar antes de soltarla me proporcionó una satisfacción enorme, viendo el gran desafío de este dia de verano y “en un rio como este”.
Aprovecho la ocasión, para matizar que por lo menos para mi, un pez capturado es todo aquel que termina bien en nuestro salabre o en nuestra mano (si pescamos sin salabre), antes de extraerle el anzuelo de la boca. Y fijaros bien, que digo “de la boca”, porque capturé una trucha con ninfa prendida en el lomo, y otra con la mosca seca clavada en las agallas. Evidentemente, eso son peces cogidos “al robo”, y no los contabilicé como capturas, pues es obvio que su intención no era picar. Es más, para ser honestos, la clavada seguramente se habrá producido como consecuencia de una acción de rechazo.
Mientras me cambiaba para el agua, tras recuperar la sana costumbre de desayunar sin prisas leyendo la prensa, he podido disfrutar de esas sensaciones “tan Ripoll”, y que a veces ni percibimos debido a lo enfrascados que estamos con lo que tenemos entre manos: El frescor de primera hora de la mañana , el tintineo de los cencerros de las vacas en un prado cercano al aparcamiento y el traqueteo del tren por la via...
Los primeros compases de la jornada han sido el único, y por suerte breve, periodo aburrido de la misma. Las corrientes de la parte baja del coto, bajaban con una alegria insual para un mes de Julio. Toda una buena noticia, pero de picadas ni una por lo menos en un una hora entera de reloj.
Viendo la poca actividad, he decidido jugar la baza de ir a pescar el tramo que hay entre la salida del canal de la hidroeléctrica y la Font del Roser. Mientras andaba el camino, el agente de Catalana Forestal ha cumplido con su obligación de pedirme el ticket, y he tenido ocasión de charlar un rato con un señor bastante mayor que estaba pescando a cebo, arte este permitido en este coto.
El señor, que manejaba una caña de pulso, ha quedado incluso sorprendido de que un “mosquero” no se mostrase hostil hacia su estilo de pesca, e incluso defendiese que hubiese zonas específicas en donde practicarla, y aún más cuando le he dicho de que la pesca sin muerte es para mi una elección, pero para nada la considero una imposición. Es más, fuera de las reservas genéticas creo que deben seguir existiendo cotos “tradicionales”, o sea extractivos, siempre y cuando se cumpla correctamente la orden de vedas y se respeten los cupos. Ha sido entonces, cuando el buen hombre se ha abierto, y me ha hablado de lo arrogantes que son muchos mosqueros, y de lo mucho e innecesariamente que, siguiendo el mal ejemplo del caballo de Atila, pisan el rio, no importándoles que haya incluso alguien pescando previamente una postura. La verdad es que no he podido dejar de darle la razón, pero siempre matizando que no siempre todo aquel que lleva una caña de sedal pesado y se calza un vadeador es un auténtico mosquero, por más que así de disfrace, y máxime cuando hay tanto “orco” que viendo la productividad de la pesca a mosca, se ha pasado con armas y bagajes a esta modalidad, pero con fines puramente depredadores. Por lo que hace a la soberbia y a la arrogancia, esas son actitudes humanas, propias de las personas que no de los colectivos, y por lo tanto hay tantos soberbios y arrogantes ente los pescadores, como entre los cazadores, los montañeros, los ciclistas, los buscadores de setas o los jugadores de fútbol sala. En definitiva, la profesión o la afición no te hacen mejor persona: eres la persona que eres, y a partir de aquí te gusta lo que te gusta, y lo vives según tu personalidad, para disfrute propio, y a veces para tormento de los demás.
Tras la interesante conversación, ha llegado el momento de enfrentarse al desafío más serio del dia: pescar ese tramo que os refería antes. Tal y como suponía, y debido a la extracción de agua por parte del canal, el rio bajaba con muy poco agua, y eso significa que un mal paso conlleva a una auténtica estampida de truchas, que irán poniendo en fuga a todas con las que se vayan cruzando rio arriba. Por eso: a seca y a pescar largo.
Nada más empezar, se me han desclavado un buen par de truchones a tricóptero. En una larga tabla he pescado sobre cebas vistas con una seca “para Bonabé” de mi amigo Francesc, y le he dado un revolcón respectivo a un par de truchitas, mientras que una grande ha rechazado la mosca tres veces seguidas.
En una de las pocas pozas que quedan con algo de agua en este tramo, he cambiado la seca por el tándem y a las primeras de cambio he tenido una picada brutal a la ninfa de algo que cabeceaba con fuerza y...¡tenía bigotes!. No es la primera vez que capturo barbos en Ordina, pero siempre habían sido pequeños barbitos “palmeros”. Esta vez me ha sorprendido pescar un señor barbo de graells de casi 30 cms. Sinceramente: no sabía que esta variedad de barbos se hiciera tan grande.
Evitado el bolo, he seguido pescando con el tándem centrándome en los pocos sitios en donde la escasa agua se empozase un poco, y justo antes de llegar a la zona de picnic, he capturado la primera trucha del dia, a ninfa.
Viendo la cantidad de gente que había en la zona de picninc, bañistas incluídos, he decidido un segundo cambio radical de escenario, y tras una pequeña pausa para tomar un té con limón y fumar el oportuno “truja”, ya que apretaba el calor, he pasado a probar suerte por encima de la presa, pescando las corrientes que llevan hacia la siguiente, la de las Hilaturas Noguera.
Como era de suponer, por encima del azud, en donde hay una captación de aguas, el caudal del rio ha vuelto a la normalidad: generoso para esta época del año y perfectamente vadeable.
En este tramo, he pescado despacio y relajadamente casi dos horas y media, viendo por encima mio un cielo que intentaba cubrirse sin conseguirlo, y preludiando en falso una tormenta de verano que ha quedado en cuatro truenos en la lejanía, mientras las nubes que estudiaban la asignatura de amenaza, han suspendido la misma y se han disuelto cual azucarillo en agua. Quizás por esto, la sensación de bochorno ha sido intensa, y las truchas se han acitvado aún más.
Al final del tramo, cuando he salido del rio, sudoroso y agotado, haciendo equilibrios sobre la enorme y gruesa tubería y procurando no caer al canal, había pescado dos truchas más a ninfa y por fin una a seca que ha respondido al estímulo del peludo tricóptero de mi tándem. Casi he perdido la cuenta de truchas revolcadas, clavadas falladas y rechazos, pero haciendo un pequeño esfuerzo, tras sentarme a tomar el aire en el banco del parque de un vecindario cercano al rio, he ido recordando, y ¡vaya manera de estar torpe! He revolcado cinco truchas con la ninfa, que he perdido por mala gestión en la pelea, me han subido cuatro truchas más al tricóptero que han rechazado, seguramente porque me han visto al estar pescando “demasiado en corto”, y he clavado cuatro más con el trico que se me han desclavado nada más tensar la linea. Incluyo en este capítulo de infortunios las dos capturas “al robo” de las que os he hablado casi al principio de este relato, y que no he contabilizado en mi haber de capturas . Viendo esto ¿alguien puede decir que las truchas no hayan puesto de su parte para que el dia fuera divertido? Otra cosa, es lo malo, negado y patoso que es el pescador en particular.
Tras un largo rodeo por la carretera, sudando tinta de calamar debido al intenso bochorno, he cruzado la pasarela para encarar el camino de vuelta por la orilla del parking. Al poco de llegar al coche, he tenido que bajarme el vader para hacer pis. Mientras estaba en la micción, habían un par de patos nadando en el rio. No os riáis, pero a uno le he dicho “cua, cua”, y me ha mirado como si me entendiera. La traducción de su graznido de respuesta al mio al castellano sería algo así como “valiente gilipollas”.



TEMPORADA 2.010 - 2.011 - Nº 34
Sábado, 16 de Julio de 2.011

TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 17

Coto de Ordina - Ripoll

Rio Freser

Capturas: 3 truchas fario a ninfa, 1 truchas fario a mosca seca y 1 barbo a ninfa.

Pescador: Ferran RUBINSTEIN


Climatología: soleado y caluroso.


Hora de inicio de la jornada: 10,00 h.


Hora finalización jornada: 16,30 h.


La música de hoy:


Viaje de ida:

Marcha triunfal americana
“Balada”, Op. 78
Obertura nº 1 sobre temas griegos
“A la memoria de un héroe”

Alexander Glazunov

Viaje de vuelta:

Concierto para violín y orquesta
Scherzo para orquesta

Hans Pfintzer

Introducción y allegro

Edward Elgar
Rapsodia Ucraniana para piano y orquesta

Sergei M. Liapunov


Lineas Tensas!



Ferran RUBINSTEIN.

domingo, 10 de julio de 2011

JP-574. COTO DE BONABÉ, S. M. Sábado 09/07/2011



























JORNADA DE PESCA Nº 574


En los años 80 se hizo muy popular el eslógan de una bebida alcohólica (¡que tiempos de libertad!, hasta se anunciaban el alcohol y el tabaco por la televisión), que decía “un poco de Magno, es mucho”. Pues bien, parafraseando esa ocurrencia publicitaria, y respecto al dia de pesca de ayer, bien podría decirse que “un poco de Bonabé, es mucho”, pues el simple hecho de poder pescar en ese maravilloso lugar del alto pirineo, ya es motivo de gran satisfacción, sobre todo estética, independientemente de cómo haya ido la pesca a nivel productivo. La de ayer: muy pobre, pero mi amigo Francesc y yo volvimos, cada uno a su respectiva casa, con la sensación de haber vivido de nuevo una gran aventura y de haber disfrutado de un dia de libertad y evasión en un paisaje digno de catálogo de mis amigos de Salmón 2000 o Fly-Fishing Soul. Ya sabéis: “un poco de Bonabé, es mucho”.
Nuevamente, y tras un viaje a través de la noche y la música, de estética engañosamente alfarraseña e invernal, pues no sabéis lo raro que suena la Sinfonía nº 3 de Anton Rubinstein, por más de noche que aún sea, con el zumbido del aire acondicionado como acompañamiento orquestal, la alborada me sorprendió de camino al Pantano de Terradets, en donde había quedado con mi amigo Francesc.
Mientras tomábamos un café, previo a subir los últimos kilómetros de vertiginosas curvas hasta el coto, en un hostal de La Guingueta, tuve la ocasión de saludar al equipo de la Sociedad de Pesca a Mosca Catalunya, que estaba desayunando en pleno, antes de partir a los puestos de la primera manga del Master de La Guingueta. En esta ocasión no participaba mi amigo Antonio Grados “El Pintor”, pero dí cumplidos recuerdos para él.
El rio aún baja con un excelente caudal, quizás un poco más bajo que en la visita del pasado mes de Mayo, cosa por otra parte completamente lógica, pues el deshielo ya ha terminado, y ahora la cabecera del Noguera Pallaresa se alimenta de la riqueza de los acuíferos, generosamente provistos tras otro invierno de muy buena innivación.
Viendo la alegria con la que baja el rio, en pleno mes de Julio, y a tocar del período canicular, uno siente sana envídia, por la parte que toca a la sed que pasan algunos de mis queridos rios de la cuenca Ter-Llobregat, y que son mis escenarios habituales en la temporada de pesca. Una sed injustificable, pues también en el Pirineo Oriental ha sido año de nieves y lluvias, pero la avaricia y la especulación de los señores del kilovatio, no tiene límites.
La mañana de sol, el rio anchito y cantarín y el vuelo de grandes “tirurirus”, nos hicieron concebir muchas esperanzas de, por lo menos, repetir la pescata del pasado mes de Mayo, y el hecho de que nada más comenzar y en menos de diez minutos ya pescase un servidor dos truchas casi seguidas, una a seca y otra a ninfa, o sea, a ambos señuelos de mis habituales tándems, creo que terminó de confundirnos del todo.
A partir de esa efímera “entrada triunfal”, entró la inactividad, la modorra, el bostezo, y finalmente la vuelta a casa incluso antes de la hora prevista, pues estaba claro que no era nuestro dia, así que emprendimos el viaje de regreso, previa merienda de bocatas y helados por el camino, con un resultado “maquillado” que resulta incluso engañoso.
Antes de detallar un poco la acción de pesca, y partiendo de la premisa de que tanto mi amigo Francesc como yo nos autoevaluamos con pescadores “muy malos”, no es de recibo contaros los muy injusta que es a veces la pesca.
Al final, y para no variar, la especulación, el machaque y la falta de imaginación terminaron premiendo la vagancia, pues al final de la jornada, había ensalabrado cuatro truchas más, todas ellas con la ninfa del tándem, y este total de seis peces pueden incluso “maquillar” un dia de pesca más pobre de lo que pudiera parecer.
Sin embargo, mi amigo Francesc, que ya sabéis sólo pesca a seca, no paró de cambiar de moscas y de rehacer bajos, de escudriñar cada escenario y cada postura palmo a palmo, recurriendo a un interminable desfile de modelos de su caja de moscas, para terminar finalmente capturando una sola trucha, habiendo tenido apenas unos cuantos rechazos durante el transcurso de una jornada, que pese a terminar siendo más breve de lo esperado, se le hizo interminable por lo mucho que tuvo de aburrida.
Para complicar más las cosas, y al igual que en nuestra última visita a este coto, a partir de primera hora de la tarde, entró un fuerte viento de dirección noroeste, que dificultaba enormente el lance. Sin embargo, y a diferencia de la vez anterior, en que seguimos capturando truchas mientras aguantábamos el vendaval, en esta ocasión todo fue empezar a soplar eolo, y terminar la ya escasa actividad de los peces.
De vuelta hacia el coche, y pese al pobre resultado de la jornada, Francesc y yo seguíamos admirando ese rio “de postal”, y en el fondo, agradeciendo haber por lo mínimo tocado las escamas a algunas de sus preciosas pintonas. Puede parecer poca cosa, pero tratándose de donde habíamos estado pescando ya sabéis...”un poco de Bonabé, es mucho”.



TEMPORADA 2.010 - 2.011 - Nº 34
Sábado, 9 de Julio de 2.011

TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 16

Coto de Bonabé, sin muerte

Rio Noguera Pallaresa
(aguas de alta montaña)

Capturas: 5 truchas fario a ninfa y 2 truchas fario a mosca seca.

Pescadores: Francesc Bernal y Ferran RUBINSTEIN

Capturas por pescadores:

Francesc Bernal: 1 trucha fario a mosca seca.
Ferran RUBINSTEIN: 5 truchas fario a ninfa y 1 trucha fario a mosca seca.


Climatología: nubes y claros, con viento.


Hora de inicio de la jornada: 10,15 h.


Hora finalización jornada: 16,00 h.


La música de hoy:


Viaje de ida:
(sólo hasta el Pantano de Terradets)

Sinfonía nº 3
Sonata para piano nº 3

Anton Rubinstein

Concierto para violín y orquesta nº 1

Joachim Raff

Viaje de vuelta:
(desde el Pantano de Terradets)

Sinfonía nº 2

Giuseppe Martucci

Concierto para violín y orquesta
Concierto-Balada para violoncello y orquesta

Alexander Glazunov

“Hungaria”

Franz Liszt


Lineas Tensas!



Ferran RUBINSTEIN.

sábado, 2 de julio de 2011

JP-573. COTO DE MONTAGUT S. M. RIBES DE FRESER. Sábado 02/07/2011





















JORNADA DE PESCA Nº 573

Por fin, y tras tres largos años de complicadas e incómodas obras, terminó el pasado viernes el nuevo tramo de la autovía C-17 entre Vic i Ripoll. El Ripollès, con sus altas montañas, sus exquisitos embutidos y sus truchas de reserva genética, está cada vez más cerca del area metropolitana de Barelona, y a través de la C-25, o Eix Transversal, cuyo desdoblamiento por tramos ya ha comenzado, también de la Catalunya Central e incluso de las comarcas de llanura de Lleida.
Sin embargo, esta magna obra de ingenieria, este seguicio de nuevos largos túneles y vertiginosos viaductos, ha quitado romanticismo a un viaje que, tan sólo dieciocho años atrás era toda una odisea, y que ya comenzó a perder misticismo a principios de los noventa, cuando la contrucción de la entonces nueva carretera a través del túnel de Terradellas, dejó fuera de servicio la antigua, ese peligroso rosario de curvas paralelo al rio, conocido como “el Purgatorio”, y que iniciándose en la peligrosísima doble curva aperaltada de La Farga de Bebié, no terminaba hasta la colonia El Roig, en las afueras de Ripoll.
Aún recuerdo viajes épicos, en los años 80, a bordo de mi simpático pero destartalado Renault-4 TL, escuchando la Octava Sinfonía de Mahler en el cassette. Eran tiempos en que había que madrugar mucho para subir al Ripollés, bien fuera para pescar, hacer montañismo o esquiar, y es que hubo un tiempo –no tan lejano, según como se mire- de semaforos de casco urbano en la niebla de la madrugada, y de paradas y fondas en pueblos de los que que hoy sólo recordamos al leer su nombre en algún cartel de salida de autovía, en los que el viaje en coche ya constituía toda una aventura de por si, y no había devenido en un puro trámite, impersonal y anodino preludio, de la aventura que hayamos decidido vivir al final del mismo.
Ciertamente, esta nueva autovía, ha quitado mucho aliciente estético y contemplativo a mi habitual audición del Concierto para Piano y Orquesta nº 2 de Alexander Glazunov, entre generalmente Santa Cecilia de Voltregà y Ripoll, pero me ha permitido llegar antes a Campdevànol a reservar la “boina” y otro pastel más en “Can Nasiet”, para la merienda de la tarde.
Este sábado ha tocado pescar el Coto de Montagut, en el rio Freser, ya dentro de la Vall de Ribes. Por tanto, un coto sin muerte de reserva genética de truchas. Cuesta creer que no hace apenas tres años atrás, se permitiera matar las maravillosas truchas de esta zona de pesca controlada, pero gracias a los esfuerzos continuados de muchas almas puras y espíritus nobles de la pesca, como mi amigo y ribereño David Pusó, hoy podemos –de momento, toquemos madera- disfrutar tanto de la pesca de la trucha autóctona mediterránea, como del inmenso placer que supone devolver con vida al rio bienes tan escasos de la naturaleza.
Vaya por delante, que el de este primer sábado de julio, ha sido un dia “rarito”, como suelen serlo a menudo muchos dias de pesca en cotos de montaña (y los de la Vall de Ribes lo son, todo y a regirse por un calendario de llanura). Hoy simplemente, las truchas estaban perezosas. Todo y así, el dia ha sido rico en emociones e incluso en ensalabrar truchas de muy buen porte y gran combatividad. Quizás esto último ha estado mucho mejor, en el fondo, de lo que algunos consideran “una gran pescata”, y que, para ellos, no es otra cosa que, en dias en que los truchas no están perezosas y les entra el frenesí del trico al mediodia, hacer una escabechina de más de treinta “capturas” a costa de truchitas que apenas llegan al palmo. Cada cual, es libre de disfrutar con lo que le guste o motive, pero no sé hasta que punto les compensa a algunos el permanente esfuerzo de hacer creer a los demás lo muy buenos pescadores que son. Creo que es tal la inversión de tiempo y energía en esa labor, que realmente les hace olvidar el disfrutar de pescar.
Esta jornada, se ha dividido en dos tiempos muy diferentes, no tan sólo en capturas, sino también en climatología y caudal del rio.
Por la mañana, antes de las diez, hacía fresco y estaba nublado. Accedí al rio campo a través para comenzar a pescar unos cien metros más debajo de la presa de la Colonia Perramó. De aquí hasta la presa que hay antes del Balnearrio de Montagut, he capturado todas las truchas del dia, en total siete, a lo largo de una mañana y mediodía de nubes y claros, en los que la temperatura ha ido subiendo gradualmente, así como la asfixiante sensación de bochorno. El rio bajaba bastante “huesudo”, pero ideal para pescarlo tanto a seca, como a tánden de seca y ninfa (tal y como he hecho yo), y por supuesto para vadearlo.
Sin embargo, y a partir de la presa de Montagut, y supongo gràcias al la succión de agua por parte de algún canal (por lo menos, el que va paralelo al rio iba a tope de agua), el Freser no bajaba ya “huesudo”, sino realmente “sediento”, y esto ha complicado terriblemente la pesca. De hecho, no se veían truchas en muchos tramos del rio en los que apenas bajaban cuatro hilillos de agua entre las piedras. En algún que otro parado de agua, tomaban el sol algunas, pero acercarse a pasarles la ninfa por los morros, era hacerlas poner aletas en polvorosa. Visto lo visto, pasé a pescar a seca lo más largo posible, pero lo máximo que conseguí fue varios rechazos de pequeñas truchitas. Finalmente, agobiado sobre todo por el húmedo calor de una tarde de sol entre nubes, he finalizado el recorrido justo detrás de la gasolinera “El Llac”. Precisamente allí, en una ahora pequeña poza, fué donde clavé a ninfa una buena trucha que hubiera sido la octava del dia, y buen colofón al mismo, pero ¡se me ha escapado!. Tras el lance, una mirada a las escasas corrientes y a ese caos de rocas secándose al sol en que se ha convertido el rio, me hizo desistir de seguir pescando por este sábado. ¡A ver si pronto vuelve a llover!.
“Rebobinemos” ahora, a la parte productiva de la jornada, para analizarla ni que sea un poco: no es de recibo que dos de las tres truchas más grandes de la jornada, de veinticinco y veintisiete centímetros, hayan sido pescadas a seca, con un trico “marciano”, un bicho enorme de pelo de ciervo con patas de goma, y en picadas “de improviso”, pescando en la deriva de la corriente pero sin una intención concreta, lo que se dice “pescando al agua” . Ya se sabe, aunque haya quien –por pescar demasiado en intensivos, muy lejanos a las montañas- que en montaña y en cuestión de secas “burro grande, ande o no ande”. Por lo que hace las capturas con ninfa, sólo contaros que la más grande de las truchas del dia, una de treinta centímetros, fue capturada con una ninfa naranja con bola de tungsteno del 0, y en un típica acción “de poza”. El resto de las truchas capturadas a ninfa, se han movido entre los veintipocos centímetros de la cuarta trucha más mayor, y tres “palmeras” que han completado el reparto de protagonistas de hoy, todas ellas capturadas en blandos laterales de corriente. Todo y así, me quedo con la sensación de que era demasiada ninfa para tan poco rio, y seguramente hubiese pescado más, por abajo, si hubiese reducido el tamaño de la ninfa.
Para finalizar, no puedo despedirme, sin antes saludary mandar un mensaje de admiración a mis jóvenes amigos Max y Sergio, que en esos arrebatos de entusiasmo de la juventud, unido a su pasión por la pesca, suben vez en cuando subir a pescar a Campdevànol en tren ¡con un buen par de c...! ¡eso si que es todo un señor viaje “romántico y místico”! Les comprendo perfectamente, pues a su edad, esos maravillosos años que preceden a la veintena , y antes de “aburguesarme automovilísticamente”, yo también iba a pescar en tren, pero como en aquel tiempo la pesca a mosca era para mi y para tanta otra gente, algo así como un cuento de ciencia ficción, mis viajes eran con los Ferrocarriles Catalanes hasta Monistrol de Montserrat, para pescar carpas y barbos, bien en el pueblo, o bajo el puente del Aéreo. Por suerte, Max y Sergi han podido vivir un tiempo en el que la pesca de la trucha se ha democratizado, y la pesca a mosca se ha hecho asequible a la mayoría de los bolsillos.






TEMPORADA 2.010 - 2.011 - Nº 32
Sábado, 2 de Julio de 2.011

TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 15

Coto de Montagut sin muerte – Ribes de Freser

Rio Freser

Capturas: 5 truchas fario a ninfa y 2 truchas fario a mosca seca

Pescador: Ferran RUBINSTEIN


Climatología: nubes y claros, fresco por la mañana y caluroso con bochorno por la tarde.


Hora de inicio de la jornada: 09,45 h.


Hora finalización jornada: 17,00 h.


La música de hoy:

Viaje de ida:

Concierto para piano y orquesta en “DO” menor

Joachim Raff

Salmo nº 83

Alexander Von Zemlinsky

Concierto para piano y orquesta nº 2

Alexander Glazunov

Viaje de vuelta:

Concierto para piano y orquesta nº 3
Concierto para piano y orquesta nº 4



Carl Reinecke

Scherzo para orquesta

Hans Pfintzer


Lineas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.



domingo, 26 de junio de 2011

JJPP 572A Y 572B - COTOS DE CAMPDEVÀNOL.























JORNADAS DE PESCA NºS 572A Y 572B.


La llegada del verano, me ha sorprendido este año con un tremendo constipado “a traición”, de esos que no te esperabas pillar a tocar de la llegada de la estación climatológicamente más beningna del año, y que seguramente he cogido en algún viaje de madrugada, yendo en moto hacia el trabajo, al prescindir de más abrigo del que era en realidad necesario.
Sin embargo, casi una semana de tos, mocos y faringitis, no me han hecho desistir de mi empeño de ir a pescar a los cotos de Campdevànol, tanto el tradicional, como el sin muerte, en una sola jornada –previo pago de ambos tickets, por supuesto- y de aprovechar la estancia en esta, para mi, tan entrañable localidad del Ripollès, para hacer una visita a ese artista de la pastelería que es Ignasi de “Can Nasiet”, y de paso degustar unas coques de Sant Joan, con ese toque tan exquisito que en este obrador saben darles.
La llegada del verano, aparte de la deliciosa visión de largas y suaves piernas femeninas escotes de vértigo de variadas medidas y proporciones, y tirachinas tangueros, ha traido la parada, a golpe de alegaciones, de ese proyecto de modificación de la actual Ley de Pesca, por la que una Federación de Pesca, que cada dia tiene menos pescadores y más pescateros entre sus afiliados, y algunas entidades que supuestamente promocionan el turismo rural, pretendían –aprovechando lo que ellos pensaban era un momento “políticamente oportuno”- que se permitiese pescar con muerte en las pocas reservas genéticas que nos quedan en este nuestro ¿país?¿autonomía?¿Banana Republik?. Sin comentarios: ya hemos hablado largo y tendido de esto en diferentes foros dedicados a la pesca, y el sentir de la comunidad “Rubinsteinfishing” ha sido unánime: hay que ser muy orco para intentar justificar que se arrasen nuestras reservas genéticas, y se arramble con la poca trucha común mediterránea genéticamente pura que nos queda, todo para que algún garrulo se haga una fritada con ellas, para presumir, delante de una concurencia de aún más ignorantes, de lo mucho que sabe pescar.
Los que seguís Rubinsteinfishing en Facebook, habréis podido disfrutar, al igual que yo, de ese estupenda video-entrevista a nuestro querido y admirado Marc Vande Vliet, que le hace Alfredo Zubiri, gran pescador a mosca y empresario de la pesca recreativa en Argentina, a través de una producción de la “joint-venture” entre Salmón 2000 y Fly-Fishing Soul, a la cual le deseo, de corazón, muchos y prolongados éxitos.
Aparte de disfrutar de los estupendos paisajes del Pirineu de Lleida, en el video Marc nos cuenta una excitante y estimuladora experiencia vital... la pesca a mosca es la aventura de su vida. Pero sobre todo, nos dá un consejo que jamás debemos olvidar: la pesca a mosca ES PARA DISFRUTAR. No lo olvidemos nunca, las cosas que más amamos, deben hacernos disfrutar. De lo contrario, si por pundonor, o soberbia, comenzamos a sentirnos presionados, y ya no nos hacen disfrutar, será mejor que las dejemos, pues o bien dilapidamos nuestro escaso tiempo en un ejercicio ya inútil para nuestra satisfacción, o bien es que la realidad siempre fue, aunque de ello no fuéramos plenamente conscientes. que no nos gustaba con tanta pasión como creíamos al principio.
Y ya que hablamos de Patagonia Fly-fishing, no puedo estarme de saludar a uno de nuestras seguidoras más guapas y excelente persona, María Victoria Orsi, alma mater de Fly-fishing soul, y una pescadora a mosca excepcional. Desafortunadamente, la pesca a mosca no tiene aquí mucha prédica entre las señoras. Es una lástima. Seguramente, Maria Victoria podría dar, tanto en acción de pesca, como en habilidad en el lance, lecciones maestras a muchos señores de por aquí que incluso se creen sus propias mentiras, incluída aquella de “¡cuánto sé de pescar”...
Vuelvo a ayer, primer sábado de verano, y al punto de iniciar, por fin, la crónica de esta doble jornada de pesca.
Como podéis suponer, nada más llegar a Campdevànol, y en vez de ir a ver como bajaba el rio, y todo eso, me fui raudo a saludar a mi amigo Ignasi de Can Nasiet, y a encargarle la “boina” para la tarde. Sin embargo, esta vez Ignasi me convenció para que probase su coca de Sant Joan de frutas rellena de nata. Por supuesto que acepté, y me fui a ver como bajaba el rio (¡vaya mosquero estoy hecho!), ya relamiéndome con anticipación del festín pastelero que se preveía para dentro de unas horas.
Después de un par de jornadas de pescar con tiempo inseguro e incluso desapacible, la llegada del verano también ha traído una pequeña ola de calor, pero que –después de una primavera excepcionalmente lluviosa- se agradece, pues a los rios ahora mismo no les falta agua (ayer el Freser bajaba alegre y cantarín), y la trucha por fin se ha activado con ganas, como podremos leer más adelante.
El problema de los dias en que decido hacer una “doble jornada de pesca”, cosa que no hago muy a menudo (la última que tengo registrada es de Junio del 2006), es que siempre, y por regla general, la primera parte se come gran parte del tiempo de la segunda. Esto suele suceder, y tal como pasó ayer, porque en el momento en que “deberíamos” ir al otro destino, los peces están activos, y no hay quien nos saque del rio en esos momentos.
La jornada “A”, o sea la inicial, la hice por la mañana, y hasta bien pasadas las dos y media de la tarde, en el tramo sin muerte.
Todo y que no lo pesqué en toda su longitud, me recreé mucho pescándolo despacio. La verdad es que es bueno que de vez en cuando nos recuerden las cosas que valen la pena, como el consejo de Marc: “la pesca es para disfrutar”, así que en esta manga de la mañana, me lo tomé con una calma y un relax total. Si hubiese pescado “a piñón, seguramente hubiese hecho una pescata bastante escandalosa, pero las nueve truchas que metí en el salabre, seis a ninfa y tres a seca, me supieron realmente a gloria, pues por fin, y por un bendito dia, dejé aparcadas muchas angustias vitales, y estados de ansiedad crónicos para pasearme despacio por ese rio que tanto amo, y disfrutando de mi tiempo de pesca no tan solo en clavar peces, sino también en tomar un refresco a la sombra en los bancos de piedra de la zona de picnic, o de parar unos diez minutos a tomar el sol y fumar un cigarrillo bajo el astro rey, sentado en una gran piedra en medio del rio con casi medio cuerpo en remojo (seguramente, la gente que circulaba por el puente de la carretera debieron pensar que en Campdevànol han instalado una réplica muy cutre de la famosa “Sirenita” de Copenhague).
La pesca en si, en este tramo de jornada, no tuvo mucho secreto: pesca con tándem de seca ninfa, con muchas, pero que muchas subidas de las pintonas al trico, de las cuales se fallan un mogollón (¡que rápidas son las muy p..!), y muchas menos tomadas de la ninfa, pero que suelen conllevar una clavada más fiable.
El motivo de retrasar tanto el fin de la primera manga, no fue otro que, casi al final del tramo pescable del coto sin muerte, tuve un largo duelo con una de esas truchas que algunos de por el Ripollès llaman “Bull Negre de Ribes”, y que no es otra cosa que unas enormes truchas... de color negro.
No, no son leyenda urbana. Yo mismo las he visto ya varias veces en Montagut, e incluso mi buen amigo Joan Serra “Xaica” pescó una en ese mismo sitio hace un par de temporadas. En esta ocasión, intenté pescar un señor “bull negre” a ninfa vista, pero sin éxito. ¡Vaya pedazo de trucha! Esa por lo menos pasaba largo de los dos kilos...¡para que luego digan que en Campdevànol sólo hay trucha pequeña! Hasta tres veces siguió el engaño, pero esa trucha tan peculiar, a buen seguro debe saber latín, griego y arameo, a fuerza de haber probado hierro y haber entrado en la sacadera de alguno que otro más habilidoso que yo.
Bajo un sol de justicia, atravesé un pueblo adormecido a la hora comer, buscando siempre la sombra, para plantarme en el coto tradicional. Aquí el rio iba un poco más justo de agua que en el coto sin muerte, pues a buen seguro algún canal u otra captación de aguas debía estar con la compuerta generosamente abierta.
Al principio, fue aquello de “Vini, Vide, Vinci” de Julio César contra Farnaces del Ponto, pues nada más pegar las primeras varadas sobre la corriente, ya había clavado, a seca, dos preciosas truchas. Sin embargo, y a excepción de la subida infructuosa de dos truchas muy pequeñas al trico, no hubo solución de continuidad con las capturas.
Al poco, y remontando rio, vi a lo lejos a otro pescador, por lo que supuse que el rio estaría ya bastante batido y las truchas bastante “zurradas”, por lo que decidí salir del mismo, y encaminarme a pescar a la parte superior del coto.
Cual sería mi sorpresa, cuando en la zona del helipuerto, y vestido de mosquero entre una turbamulta de bañistas de rio eslavos (hablaban algo parecido al Ruso), estaba intentando pescar mi buen amigo Josep Maria.
Estuvimos hablando un rato, y me dijo que la jornada había sido excelente, tanto para él como para Manolo, que era el pescador que había divisado antes, y que ahora seguía pescando, pero aguas debajo de nuestra posición. Sin embargo, al llegar a la zona del helipuerto, se había encontrado con que aquello parecía la playa fluvial de Moscú, y lo que era peor, sospechaba que alguno de los bañistas (había varias bañistas de bastante buen ver, por cierto), había escondido artes de pesca furtivos, por lo que había llamado al presidente de la Sociedad de Campdevànol, mosquero como nosotros, para que viniese a echar un vistazo.
Como Josep María seguía esperando al presidente, subí un tramo de rio más. Y aparte de pillar a otro bañista (esta vez autóctono) defecando entre los matorrales, y a otro de nacionalidad indefinida (ni respondió a mis “buenas tardes”) tomando el sol, ya no ví más gente. Eso si, la actividad de las truchas se había detenido por completo, como suele suceder muchas veces, y en muchos rios, a esa hora de la implacable galvana de media tarde, por lo que decidí pasar a despedirme de Josep María, y marchar a buscar mi bien merecida y previamente reservada merienda.
Josep María seguía esperando al presidente, y echando un ojo a las intenciones de los presuntos bañistas eslavos. Evidentemente, las bañistas también merecieron que se les echase un ojo, y dos, todo y que esas pieles tan blanquitas están llamadas a sufrir la potencia de fuego de nuestro abrasador sol latino.
Para hacer tiempo, anduvimos un rato hasta la posición de Manolo, que seguía manejando un tándem de ninfas en la corriente. Josep María aprovechó para contarme cuales habían sido los señuelos triunfadores de una jornada con más de veinte capturas y sueltas. Sobre todo su microninfa “naranjita” y otra microninfa parecida a la popular mosca ahogada llamada “falangista”. La verdad, es que Josep María tiene una gran habilidad para el montaje, sin duda herencia de la larga tradición leonesa, de la región de la que el es oriundo.
De vuelta al coche, sudado como un pollo (esta frase es de mi mujer) , tuve como no, aquella “one from a hearth”, “corazonada” en Román Paladino, de “si vuelvo a pescar donde he comenzado hace un rato igual saco una trucha. Así que invertí unos veinte minutos de una tarde que ya daba por finiquitada en apurar lances, que la semana es muy larga y el próximo sábado está muy lejos, y tanta fe tuvo, dando esta vez razón a la corazonada, la recompensa de una última trucha que, sin ser nada del otro jueves, sirvió para despedirme del rio, previa su devolución al agua, y encaminarme sin prisa, pero sin pausa, hacia una merienda merecida, deseada, y que os aseguro fue realmente deliciosa.
Por cierto, que ayer (sábado), por la noche daban en la tele una de mis pelis favoritas de los últimos tiempos: Pulp Fiction de Quentin Tarantino. El sermón previo a ejecución de Samuel L. Jackson, el baile Uma Thurman y John Travolta y el jeringazo de adrenalina , el reloj en el culo de Christopen Walken, Bruce Willis a punto de ser sodomizado por psicópatas, el “Señor Lobo” Harvey Keitel arreglándolo todo... ¡que hartón de reir! Este Quentin Tarantino está hecho todo un muy simpático y pasado de vueltas gamberro ¡Cuánto le gustan estas “salchichonadas” al Tiet Ferran!, que diría mi sobrino.


TEMPORADA 2.010 - 2.011 - Nº 31



Sábado, 25 de Junio de 2.011

TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 14A

Coto El Freser-2 sin muerte - Campdevànol

Rio Freser

Capturas: 6 truchas fario a ninfa y 3 truchas fario a mosca seca

Pescador: Ferran RUBINSTEIN


Climatología: soleado y caluroso.

Hora de inicio de la jornada: 10,00 h.


Hora finalización jornada: 14,50 h.



TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 14B

Coto El Freser-1 - Campdevànol

Rio Freser

Capturas: 2 truchas fario a mosca seca y 1 trucha fario a ninfa

Pescador: Ferran RUBINSTEIN


Climatología: soleado y caluroso.



Hora de inicio de la jornada: 15,15 h.


Hora finalización jornada: 17,30 h.


La música de hoy:


Viaje de ida:

Sinfonía nº 2

Franz Schmidt

Concierto para piano y orquesta nº 2

Alexander Glazunov


Viaje de vuelta:

Concierto para violín y orquesta nº 2 “en estilo húngaro”

Joseph Joachim

Cuarteto para cuerdas nº 1

Joachim Raff


Lineas Tensas!



Ferran RUBINSTEIN.



jueves, 23 de junio de 2011

GALERIA DE FOTOS. HOMENAJE AL MODESTO RIO BASTARENY.
























Sirva esta entrada en el blog, para rendir homenaje al pequeño y entrañable rio Bastareny, que cada año nos sigue, desde su modestia y suburbanidad, regalando preciosas truchas, y haciéndonos vivir la magia de la pesca a mosca en un entorno lleno del encanto de los paisajes sencillos y amables, en donde la huella del hombre se complementa con la naturaleza exhuberante de cada primavera y cada verano.

sábado, 18 de junio de 2011

JP-571. COTO GUARDIOLA DE BERGUEDÀ-1.



























JORNADA DE PESCA Nº 571

Jornada de pesca bastante entretenida, la de este sábado, todo y que a priori, y debido a las continuas lluvias de la semana pasada, con tormentas intensas a diario en las zonas pirenáica y prepirenáica, ya se auguraba un dia de rios desbordados y turbios, como así ha sido.
Este sábado, me ha acompañado hasta Gironella, lugar de parada y fonda habitual en mis rutas de pesca por el Berguedà, mi amigo Pep. Después de desayunar, ha marchado ha hacer un tramo de la Ruta de las Colonias a pie, mientras que yo he continuado viaje en coche hacia Guardiola de Berguedà, a ver que tal bajaban el Llobregat y el Bastareny. Convenimos en encontrarnos a las siete de la tarde en la puerta de la pastelería, para ir a comprar la merienda
Esperaba que para este sábado hiciera ya un dia de pleno verano, con un sol radiante y un calor de esos que te hacen agradecer pescar en la orilla de la sombra, con el agua hasta la cintura. Sin embargo, llegué a Guardiola de Berguedà sobre las nueve de la mañana, bajo un cielo plomizo que presagiaba lluvia y con un airecillo fresco que hacía justo soportable el ir con manga corta.
Tal y como esperaba, el Llobregat bajaba con un fuerte caudal, y con el agua ligeramente chocolateada. Así que tocó ir a probar suerte al “hermano pequeño”, el modesto Bastareny, en las cercanías de Bagà.
El “hermanito”, bajaba también con alegría: bastante altito, mucho más que en mi última visita hace casi un mes, pero definitivamente pescable, y con el agua clara.
Viendo el rio, y el oscuro color del cielo, y sintiendo uno la “gallina en piel” (como hubiera dicho Johann Cruyff) por el frescor a traición de lo que tendría que naber sido una mañana de casi verano, casi se podría extrapolar el momento de evaluar el rio, y ponerse a montar la caña a la vera del mismo, al de una mañana de mediados o finales de abril.
Sin embargo, por agua que el rio lleve, esta ya no procede del deshielo, y si hay truchas, que haberlas haylas, estas tarde o temprano darán la cara. Simplemente se trata de localizar la pesca en cada momento y en cada escenario, e ir adaptando la presentación de las imitaciones a la carta de lo que el señor rio nos tenga a bien pedir.
Así pues, todo y pescar con tándem de seca y ninfa, como suele ser habitual en mi, he ido adaptando el peso de la ninfa a las circunstancias, manteniendo de seca uno de esos tupidos tricópteros de pelo de ciervo, en los que siempre tengo tanta fe. La prueba de que las truchas no estaban ni tan pasivas, ni tan pegadas al fondo, ha sido que tres de las nueve que he ensalabrado, han subido a por el regordete y peludo tricóptero... no deja de ser que es Junio, a tocar del solsticio, y seguramente las pintonas, tanto repobladas como autóctonas, lo saben pues deben de oir los petardos que tira la chiquillería en el pueblo.
Todo y así, la diferencia clara entre pescar sólo tres truchas a lo largo de la jornada, a capturar nueve y revolcar cuatro más, ha estribado en el que creo ha sido el uso correcto de las ninfas, a tenor de la lectura puntual del rio.
Ya sabemos, que a estas alturas de la temporada, a la inmensa mayoría nos apetecerían largas jorndas de pescar sólo a seca, en rios mansos o casi huesudos, en los que un trico bailarín haría estragos sobre cualquier correntita a la hora del mediodia solar, o en los que, en esas medias tardes en que la brisa sopla en la alameda, el encontrar la imitación de la efémera que quieren y presentarla bien, puede suponer una pescata escandalosa. Sin embargo, sobre la climatología, y por elevada a la enésima potencia que sea la soberbia del ser humano, aún no tenemos potestad absoluta, por lo que nos toca adaptarnos a las circunstancias, y hacerlo, a poder ser, con el mejor sentido del humor posible. Este año, como el anterior, y seguramente desde el 2008, nos toca aguantar primaveras de mucha lluvia. Consolémonos: por una parte no tendremos el rio casi seco en verano, y por otra, si es que pescamos sin muerte, aún podemos tener un Septiembre francamente glorioso.
Adaptado pues a la realidad, al “es lo que hay”, he ido pescando a lo largo de una mañana que ha evolucionado del cielo color gris plomo y amenza de lluvia, a nubes y claros con muchos ratos de sol, adaptándo la ninfa y el bajo a lo que el rio pedía: que venían en mi recorrido pozas y corrientes muy rápidas, ninfa más pesada; que me encontraba con corrientes menos fuertes de poco calado o blandos y parados de agua con poca profundidad, ninfa más ligera.
Supongo que la “ampliación de vivienda” de las truchas, con un rio más ancho y más alegre, ha hecho que se movieran más tanto trucha grande, como autóctono, como ejemplares que reunieran a la vez ambas características. Hoy sólo he pescado un par de las repobladas (supongo que cada vez van quedando menos), y el resto han sido autóctonas de muy buen tamaño. Curiosamente, las “palmeras” han sido hoy la excepción: sólo una de las capturas en salabre podría ajustarse a esta descripción de trucha que hace poco más de un palmo con la mano extendida.
La tarde ha quedado radiante, bajo un sol de auténtico verano, pero amortiguado por una fresca brisa. Curiosamente, ha sido entonces, a primera hora de la tarde, cuando ha habido un parón de actividad. Como ya estoy acostumbrado a estos parones en esta cuenca del Alto Llobregat, he salido del rio, y he ido un rato a pasear por el otro rio, el Llobregat en persona, a ver si se había aclarado un poco y podía terminar la jornada pescando en el mismo. Pero no ha podido ser: aún bajaba el agua bastante turbia, y he de reconocer que me ha dado mucha pereza ponerme a patear rio otra vez. Así que he vuelto a la zona de picnic de la entrada de Bagà, he tomada un par de tes con limón bien frios de mi neverita portátil, y he pescado una horita escasa más, tiempo justo de ensalabrar la última trucha del dia, y de tener un par de picadas más, en ambos casos no resueltas en capturas.
Mi amigo Pep, también ha llegado antes de tiempo a Gironella: no ha hecho más que un pequeño tramo de su ruta, y luego se ha ido a leer un rato en un banco del mirador que hay junto al rio. Al igual que yo, el también valora mucho estos momentos de paz interior, bien sea devorano buena literatura junto a un rio, o como es mi caso, metido en el mismo y enfrascado en capturar y soltar los habitantes con aletas y agallas del mismo.



TEMPORADA 2.010 - 2.011 - Nº 30Sábado, 18 de Junio de 2011

TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 13


Coto Guardiola de Berguedà-1

Rios Llobregat, Bastareny y Saldes
(pesca sólo en el Bastareny en esta jornada)

Capturas: 6 truchas fario a ninfa y 3 truchas fario a mosca seca.


Pescador : Ferran RUBINSTEIN

Climatología: mañana nublada y fresca con apertura de claros progresiva a lo largo de la misma; tarde soleada y templada.


Hora de inicio de la jornada: 10,45 h.

Hora finalización jornada: 16,30 h.

La música de hoy:

Hoy no han habido sesiones de audición de música clásica, desde Barcelona hasta Gironella y viceversa, debido a que ha venido de viaje conmigo mi amigo Pep, y hemos dedicado el tiempo de viaje a conversas sobre temas diversos, prestando especial atención a las manifestaciones recientes, pidiendo una democracia real ya, y a los posibles fichajes del Barça para la próxima temporada.

De Gironella a Bagà:

“Una fiesta eslava” (poéma sinfónico)

Alexander Glazunov.

De Bagà a Gironella:

“Balada”, Op. 78 (poéma sinfónico)

Alexander Glazunov.

Lineas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.







jueves, 16 de junio de 2011

PEDRET WARS. EPISODIO 5. Y TAMBIÉN EN SOLITARIO

Un reportaje de hace seis años atrás, en los que la pesca en solitario da para muchas reflexiones, todo y que la gestión de los rios, y por ende de la pesca, era igual de nefasta que la de ahora. Espero que os guste, y os de que pensar. A mi me parece que, en democracia, no ha lugar tanta queja y tanta pataleta: a los que mandan no los ha puesto ningún dictador, que yo sepa. ¿No será que, mal que nos sepa, tenemos un poco lo que nos merecemos?


Hola amigos:

Mi primer dia de pesca en solitario desde que comenzó la Temporada. Mi último dia sólo en el rio fue la Etapa Prólogo de esta Temporada, el dia 12 de Marzo en Oliana, la de los 5 truchones como 5 torpedos del submarino nuclear de la República de Podolia “S. S. Stenka Razin”. Desde aquel dia he tenido la suerte de compartir las Jornadas de pesca con mias amigos pescadores, con mi sobrino y con mi mujer.
Sin embargo, y si mirasemos los Diarios de Pesca que llevo desde 1.998, fecha en la que decidí documentar mis salidas del mismo modo que lo hacía con las excursiones para la entidad a la que pertenezco, veríamos que cerca del 70% de mis dias con la caña en la mano lo han sido en solitario.
En cierta manera, hasta en los dias de más y mejor acompañamiento en el rio hemos terminado pescando en solitario, pues cada pescador es un mundo, y vive la pesca de un modo íntimo y personal, y puedes estar a tocar de otro compañero, que siempre acaba llegando el momento aquel en que te concentras en la pesca, y no existe nada más en el mundo que tu, el rio, tus señuelos...y los peces.
Eche de menos, eso si, el buen humor y las conversaciones inteligentes e interesantes con los
Compañeros de la “Comunidad del Anillo de la Cebada”. Creo que tengo la suerte de compartir mis jornadas de pesca con gente que siente un interés sincero por la pesca, y no dejo de sorprenderme dia a dia, de la cantidad de “chiflados” como yo que hay por estos mundos. Yo pensaba que era el único que me quedaba mirando el rio como un hipnotizado y que soñaba con peces hasta que gracias a estas tertulias en las que escribo conocí a otros de mi condición . ¡Bendita locura!.
Mi dia de pesca en Pedret no dejó de ser divertido e interesante aunque fuera en solitario. El único dato triste, por decirlo de alguna manera, fue que aún más que en otras ocasiones me dia cuenta de que el tiempo pasa DEMASIADO deprisa, y de que la vida se nos va un poco cada dia, y de que desgraciadamente tengo la impresión de que vivimos en una bola loca habitada por seres con prisa que circula por el Universo a una velocidad endiablada hacia la nada. Vereis, tengo el reloj estropeado, y me puse a pescar sin este tirano implacable que controla nuetras vidas, y creo que se me fue la cabeza o sinceramente, estaba tan agusto viendo los juegos del sol y las nubes, oyendo el canto de los pájaros y los cambios de tonalidad del rumor del agua según fueran las corrientes y embiagandome de los colores de la primavera en lo árboles que cuando salí del agua la primera zona en que me puse a pescar, ya eran pasadas las dos y media. ¡Cuan rápido había pasado el tiempo! Y durante este rato la verdad es que sólo había ensalabrado dos truchas arco-iris y mantenido una pelea con una fario que terminó escapándoseme.
En fin, quecunado mejor nos lo pasamos, el tiempo parece acelerarse.
En otro cambio de postura, aguas arriba, estaba tan quieto en un rinconcito pecando desde fuera del agua que una cria de jabalí vino a abrevar en el rio sin darse cuenta de que estaba yo allí. ¡bello y simpático animalito! Al final se dio cuenta de que tenía compañía y huyo raudo a través de los matorrales.
Al final decidí coger el teléfono móvil (otro artefacto más de esclavitud) de la guantera de mi coche y encenderlo para poder ver el relojito digital del mismo, no fuera que me pasara de hora y llegase a mi casa a la hora de las uvas.
Bueno, ¿y la acción de pesca? Pues igual, calcada al último dia en que visite Pedret con los amigos de estas tertulias: truchas muy fondeadas y nula actividad en superficie. Cuestion de paciendia, dejar bajar bien las ninfas e ir tanteando. Y así conseguí pescar las 6 capturas de esta jornada. Sincermaente, era mucho más divertido el año pasado cuando echaban en Pedret las simpáticas y juguetonas fario de la piscifactoría de Gósol, peces que habitualmente se situaban más en las corrientes que en las pozas, y que moscardeaban decididas durante todo el dia. Las echo de menos, pero de momento suerte tenemos de que echen algo al rio, aunque sean arco-iris.
Supongo que ahora a algún político infumable se le habrá metido en la cabeza terminar con la pesca. Pero no podrá con nosotros. Yo no sé si vosotros vais a rrojar la toalla, pero yo no.
Yo pienso seguir yendo a pescar a Pedret, y a Gironella, y a donde haga falta de las comarcas que no son de la Alta Montaña, pues si dejamos de ir les daremos la razón a los (malos) políticos. Quiero seguir pescando en el Llobregat, y no quiero que la pesca de la trucha sea algo privativo para onerosos.
Y creo firmemente que coger nuestra caña e ir a pescar a Pedret o a Gironella, o a donde sea, va a ser a larga más útil que la manifestación que la Federación planea para el sábado que viene en Barcelona, o que los muchos rios de tinta que estamos haciendo correr entre todos en este y otros foros.
Por cierto, señor Milá ¿Fue divertida su excursión familiar en Helicóptero a cargo del erario publico? Nice trip, bubba! Se ve que usted un buen comunista: lo mio es mio y lo de todos también es mio. Igualito que papá Stalin.
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TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.005

Jornada nº 8
Sábado, 14 de Mayo de 2.005

Coto del Pedret
Rio Llobregat

Climatología: Nubes y claros, templado..

Pescador: Ferran RUBINSTEIN.

Capturas por especies: 6 truchas arco-iris
Capturas por señuelos: 6 truchas arco-iris con ninfa

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Espero, amigos, que vosotros tampoco os dejeis robar la ilusión por los rios, por la pesca y por la vida.
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A mi no me hace falta ser comunista para desear que la pesca de la trucha deje de ser un privilegio para unos pocos y que sea asequible para todos, aunque sea a golpe de cisterna.

¡O f... todos, o matamos a la p...!

Buena Pesca y Lineas Tensas!

Ferran RUBINSTEIN.

sábado, 4 de junio de 2011

J. P. 570 - COTO DE ROQUES BLANQUES S. M.


















JORNADA DE PESCA Nº 570


Primera visita de la presente temporada a la Vall de Ribes ¡ya tocaba!. Este sábado, he elegido, dentro del amplio abanico de posibilidades que ofrece este precioso valle pirenáico, pescar el coto de Roques Blanques, en el pequeño y amable rio Rigard, que hacía tres temporadas no visitaba.
Lo que ha estado claro, desde el primer momento, es que iba a llover. De hecho, ya había caído un buen chaparrón por el camino, entre Vic y Sant Quirze de Besora, y que me pilló ecuchando esa maravilla de obra coral llamada “Salmo nº 83”, de Alexander Von Zemlinsky.
Calles mojadas en Ripoll, y a partir de Campdevànol, el sol intenta abrirse paso entre las nubes. En Ribes, asfalto mojado y charcos, pero por suerte el Freser baja limpio y con un caudal óptimo, por lo que el Rigard, afluente del mismo, baja también en buen estado para la pesca.
El sol de primera hora de la mañana, no engaña más que a los ilusos: esta claro que va a llover, lo más importante a tener en cuenta es cuándo empezará a hacerlo en serio, y si ello tendrá repercusiones en el caudal del rio. De momento, y a primera hora de la mañana, la buena noticia era que si, que había llovido, pero no tanto como para enturbiar o desbordar el rio, y eso, en escenarios de montaña como los de la Vall de Ribes, ya es de por si una muy buena nueva, y más si es de las primeras del dia, y te permite, por lo menos, calzarte el váder y montar la caña. Harina de otro costal, a partir de ese momento, ya será saber cuándo, cómo, por dónde, y con que resultado vamos a salir del rio.
Uno siempre es un mucho un animal de costumbres, y esta mañana he vuelto “En piloto automático”, a repetir el mismo tramo de coto (de la mitad, hacia arriba), que la última vez que lo visité, un caluroso y asfixiante sábado de agosto de hace tres años. Por aquel entonces, había la posibilidad de aparcar el coche en los aparcamientos del albergue “Roques Blanques”, pero esta mañana, un empleado del mismo me ha rogado que no lo hiciese, y aparcase pasado el puente. La verdad es que he tenido mucha suerte, pues nada más pasar el mismo, he podido aparcar bien arrimado en un hueco de la entrada de un prado. De no haber podido hacerlo, y debido al mal estado de la pista, posiblemente hubiera sometido los bajos de mi pequeño turismo a un gran tormento.
El coto de Roques Blanques, por lo menos en su parte media y alta, es confortablemente engañoso. A priori, parece un rio simpático, de agradable vadear y transitar, y que discurre entre prados abiertos y bosque de ribera. Cierto en eso: este tramo del Rigard no tiene el embarrancamiento y la difícil accesibilidad de otros rios del dominio Ribetano; aquí uno no se siente a veces en el fondo de un abismo, encajonado entre altas paredes, o tienes que pensar por que lado vas a pasar ese salto de agua sin tener un percance. Y es esto precisamente, esta confianza en la bonanza del rio, lo que puede hacernos olvidar incluso a lo que hemos venido, y que no es otra cosa que a pescar. Y es en esto en lo que este rio tan acogedor y risueño nos miente con la peor de sus intenciones, que no es otra que no le toquemos la escama a ninguno de sus habitantes. En este coto, las truchas son muy esquivas, tremendamente caprichosas y desquiciantemente astutas. Bueno, quizás no tanto. Seguramente, no lo sean más o lo sean menos que las de Montagut, Segadell, Coma de Vaca, etc., pero el caso es que el Rigard es un rio pequeño, y ese amabilidad con la que nos recibe, puede hacernos olvidar virtudes cruciales en la pesca en montaña y aún más en pequeñas corrientes de agua: discreción, sigilo y pescar sin ser vistos. Posiblemente en Montagut, salvo en pleno verano, el tamaño más generoso del rio enmascaría muchos de nuestros errores. Lo más seguro es que, por ejemplo en Coma de Vaca, ya advertidos del carácter de alta montaña del coto, fuésemos a pescar ultraprevenidos y nos llevásemos incluso unas rodilleras. Sin embargo, el amable y acogedor Rigard nos hace confiados, y a veces el error se paga con el bolo, y con la pataleta típica de los malos perdedores, que sistemáticamente -¡loados sean ellos, que son poseedores de la verdad absoluta!- entonan la archiconsabida sentencia de ¡en este rio no hay truchas!.
El caudal del Rigard, iba esta mañana un pelín, pero sólo un pelín más alto que en pleno verano, lo que me a permitido trabajarlo, casi toda la jornada, con tándem de seca y ninfa. Eso si, con una ninfa muy ligera.
La jornada se ha dividido en tres periodos, asimétricos en tiempo, y desiguales en resultados: una muy buena entrada en el rio y aceptable primera hora, un largo interludio sin tener apenas picadas, y unas dos horas finales, bajo un auténtico y continuo chaparrón, y que ha sido curiosamente cuando las truchas se han activado.
En el primer período, incluso parecía que iba a imponerse el sol, y pese a la temperatura fresca, lo cosa prometía en acabar en una calurosa mañana de verano. La entrada en “combate” fue muy buena, y al poco de empezar ya había capturado un par de truchas, y perdido otra. De momento, parecía que si les pasaba la ninfa cerca, no le harían ascos.
La cosa ha cambiado radicalmente, cuando a la hora y poco de pescar, se ha vuelto a cubrir. Todo y pescar con la máxima discrección, parecía que los habitantes del rio se hubieran aletargado.
Curiosamente, ha sido en este interludio de inactividad, cuando he visto las dos únicas cebas del dia. Ha sido entonces, cuando por un rato, he pasado a pescar con mosca seca “al agua”, con una de esas maravillas de parachute que hace mi buen amigo, y especialista en la pesca de montaña, Ramón Terricabras, pero lo máximo que he conseguido es un par de picadas rápidas y no resueltas de trucha muy pequeñas.
El tercer periodo, se ha iniciado con la vuelta al tándem para gestionar una de las pocas pozas de este tramo de rio, y que me ha reportado la captura de una trucha de cerca de 30 cms., la mayor del dia. El lance victorioso fue saludado por salvas de artillería celestial: empezaba a llover.
Al principio, la lluvia caía muy mansa, y la misma espesura del bosque hacía de paraguas natural. Ha sido a partir de empezar a llover cuando las pintonas se han activado. No por arriba, nada de pegarle dentelladas a la efémera bien flotabilizada que llevaba como señalizador de picada, pero si por abajo, y con decisión: me han dejado la ninfa hecha unos zorros a mordiscos.
Como suele suceder, el pico de actividad ha coincidido con el arreciar severo de la lluvia, mutada ya en chaparrón. Nada pues, de abandonar el rio, y menos cuando pican con ganas. Poco importa no llevar el chubasquero, e ir ya calado hasta los huesos: en el coche tengo siempre ropa de repuesto.
Finalmente, el periodo productivo se ha saldado con diez truchas clavadas, pero sólo seis en el salabre. Dos horas bajo la lluvia y un buen remojón, pero ha valido la pena, y más tratándose de este Rigard, siempre dispuesto a confundirnos y engañarnos, siempre travestido de regato inocente, repleto a reventar de truchas bobaliconas.
La anécdota graciosa del dia, ha sucedido cuando estaba haciendo pis bajo la lluvia, y un crujir de troncos me ha hecho percibir que había un gran animal avanzando parsimoniosa y cautamente por la orilla contraria: nada menos que un isard, ese tipo de cabras montesa, cuyo habitat de circunscribía antes a la muy alta montaña, y que ahora, supongo debido una superpoblación, seguramente originada por el típico proteccionismo de ecologistas de salón, ha desplazado su radio de acción hacia cotas más bajas. El simpático y esquivo animal no me ha dado opción ha hacerle una foto: un servidor tenía entre manos otra cosa, y no precisamente una cámara, y no me ha dado tiempo ni para las oportunas sacudidas post-micción, que ya había desaparecido.
El punto y final de la jornada, ha venido marcado por un arreciar intenso de la tormenta. La vuelta al coche, con la ropa completamente empapada, ha sido deshaciendo camino por el mismo rio, pues los prados están muy abandonados, y atravesar la fronda comportaría, con tanta maleza sin desbrozar, la posibilidad de pinchar el váder, o lo que es peor, arriesgarse a la picadura de ortigas o incluso a la mordedura de alguna serpiente.
Al llegar al coche, no ha habido ni una posibilidad de poder cambiarme de ropa bajo el aguacero, por lo que he tenido que enfilar carretera abajo hasta que una pequeña tregua en el episodio lluvioso, me ha permitido mudarme, a toda prisa, en el Pont de la Cabreta.
A modo de recompensa, pensaba obsequiarme con una gran merienda pastelera en “Can Nasiet” de Campdevànol, pero era más pronto que de costumbre, y aún no habían abierto, po lo que he tenido que bajar a merendar a una de las pastelerías de la cadena Junyent de Ripoll, que al funcionar a modo de granja, trabajan continuadamente.
Primer dia de la temporada en la Vall de Ribes: no ha estado mal, pero estoy convencido de que lo mejor, como siempre suele suceder, está por llegar, en una de esas tardes en que, bajo un sol de justicia, las pintonas de esta enorme reserva genética, atacan con saña todo trico viviente, incluyendo el mio.




TEMPORADA 2.010 - 2.011 - Nº 29
Sábado, 4 de Junio de 2.011

TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 12

Coto de Roques Blanques sin muerte

Rio Rigard

Capturas: 8 truchas fario a ninfa

Pescador: Ferran RUBINSTEIN


Climatología: nublado y lluvioso, fresco.


Hora de inicio de la jornada: 09,45 h.


Hora finalización jornada: 15,30 h.


La música de hoy:


Viaje de ida:

Concierto para piano y orquesta en “DO” menor

Joachim Raff

Concierto para piano y orquesta nº 2

Alexander Glazunov

Salmo nº 83

Alexander Von Zemlinsky

Viaje de vuelta:

Concierto para violín y orquesta nº 1

Joachim Raff
Sonata para piano nº 3

Anton Rubinstein

“Les Djinns”

César Franck



Lineas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.




TEMPORADA 2.010 - 2.011 - Nº 29
Sábado, 4 de Junio de 2.011

TEMPORADA DE SALMÓNIDOS 2.011 Nº 12

Coto de Roques Blanques sin muerte

Rio Rigard

Capturas: 8 truchas fario a ninfa

Pescador: Ferran RUBINSTEIN


Climatología: nublado y lluvioso, fresco.


Hora de inicio de la jornada: 09,45 h.


Hora finalización jornada: 15,30 h.


La música de hoy:


Viaje de ida:

Concierto para piano y orquesta en “DO” menor

Joachim Raff

Concierto para piano y orquesta nº 2

Alexander Glazunov

Salmo nº 83

Alexander Von Zemlinsky

Viaje de vuelta:

Concierto para violín y orquesta nº 1

Joachim Raff
Sonata para piano nº 3

Anton Rubinstein

“Les Djinns”

César Franck



Lineas Tensas!


Ferran RUBINSTEIN.